{"id":95,"date":"2004-02-25T23:27:38","date_gmt":"2004-02-26T01:27:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=95"},"modified":"2012-08-17T07:38:07","modified_gmt":"2012-08-17T10:38:07","slug":"tres-postales-del-caribe-hispano-colonial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=95","title":{"rendered":"Tres postales del Caribe hispano-colonial"},"content":{"rendered":"<h3>Los Antonelli: Una familia de hacedores de castillos<\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" title=\"Barco1811_03\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2010\/02\/Barco1811_03.png\" alt=\"Barco1811_03\" width=\"340\" height=\"204\" \/><span style=\"text-align: justify;\">Gustavo Placer Cervera<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-align: justify;\">Esta familia de ingenieros militares italianos al servicio de la corona espa\u00f1ola cre\u00f3 una obra trascendental en la historia de la arquitectura militar en el Caribe. Uno de sus miembros, Bautista Antonelli, entre otros trabajos, dot\u00f3 a La Habana de su primer acueducto y proyect\u00f3 los emblem\u00e1ticos castillos del Morro y La Punta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El origen de la familia Antonelli se ubica en la regi\u00f3n de la Roma\u00f1a, en la Italia centroccidental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan Bautista Antonelli, el mayor de tres hermanos, dos varones y una mujer, trabaj\u00f3 al servicio de la corona espa\u00f1ola proyectando y dirigiendo varias obras de fortificaci\u00f3n e hidr\u00e1ulica en diversas regiones de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Falleci\u00f3 en 1588.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su hermano Bautista comenz\u00f3 a trabajar para el rey Felipe II de Espa\u00f1a a partir de 1570 y sus servicios fueron notables no s\u00f3lo como constructor sino tambi\u00e9n como agente de inteligencia. Se conoce que cuando trabaj\u00f3, durante varios a\u00f1os, para el rey Sebasti\u00e1n de Portugal, suministr\u00f3 a la corona espa\u00f1ola informaci\u00f3n sobre las defensas del vecino reino lusitano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bautista Antonelli fue enviado a Am\u00e9rica por primera vez en 1586. Se le hab\u00eda encomendado la misi\u00f3n de proyectar el sistema defensivo de las colonias hispanas de las Antillas y el Caribe. Este ambicioso plan comprend\u00eda la construcci\u00f3n de fortificaciones en La Habana, Santa Marta, Cartagena de Indias, R\u00edo Chagres, Panam\u00e1, Santo Domingo y San Juan de Puerto Rico. Cuando a mediados de 1588 regres\u00f3 a Espa\u00f1a llevaba, entre otros muchos, los planos preliminares de lo que ser\u00eda el primer acueducto de La Habana, la Zanja Real, y los esbozos de los castillos del Morro y de La Punta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1589, por orden del rey, regresa Bautista Antonelli a La Habana para iniciar las obras. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, se le incorpor\u00f3 un hijo de su hermana, Crist\u00f3bal Roda, experimentado ingeniero, disc\u00edpulo del finado Juan Bautista, y quien ser\u00e1 en lo adelante su principal ayudante y su sustituto en ocasi\u00f3n de sus frecuentes viajes de supervisi\u00f3n de las obras que se estaban realizando en otros lugares del Caribe y Golfo de M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A mediados de 1593, gracias a los trabajos de Bautista Antonelli, ya se dispon\u00eda de agua dentro de la villa habanera en volumen suficiente para proveer un lavadero p\u00fablico y abastecer al castillo de La Fuerza y a las obras de La Punta as\u00ed como a los buques que se encontraban en el puerto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero las prerrogativas de los Antonelli y el trato preferencial que les otorgaba el monarca despertaron el celo de algunos funcionarios. Un turbio incidente, relacionado con una mujer casada cuyo esposo fue atacado a cuchilladas por uno de los canteros de las obras de la Punta sirvi\u00f3 de pretexto al gobernador, Juan Maldonado Barnuevo, para encarcelar a Crist\u00f3bal Roda acus\u00e1ndolo de ser el inductor del hecho. Roda fue liberado por orden del rey. (M\u00e1s de dos siglos despu\u00e9s, en 1839, estos hechos sirvieron de inspiraci\u00f3n al escritor Jos\u00e9 Antonio Echeverr\u00eda para su novela Antonelli).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En agosto de 1595, el gobernador Maldonado volver\u00eda a la carga. Aprovech\u00f3 para ello la circunstancia de que un hurac\u00e1n que azot\u00f3 La Habana causara grandes da\u00f1os en las obras del castillo de La Punta y acus\u00f3 ante el rey a Bautista Antonelli y a su sobrino por negligentes. La explicaci\u00f3n que dio Antonelli fue sencilla: para que las gallinas del alcaide de La Punta no se extraviasen \u00e9ste hab\u00eda hecho tapar los desag\u00fces y la presi\u00f3n del agua estancada sobre los muros fue tal que no pudieron resistir el embate del fuerte oleaje. En una Real C\u00e9dula de noviembre de ese propio a\u00f1o el rey ratific\u00f3 su confianza en los Antonelli.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bautista Antonelli regres\u00f3 a Espa\u00f1a en 1599 despu\u00e9s de haberse terminado los trabajos en el castillo de La Punta y estando avanzados los del Morro al frente de los cuales qued\u00f3 Crist\u00f3bal Roda. Una vez en la Pen\u00ednsula, Antonelli intervino en la conquista y fortificaci\u00f3n de Larrache, en Marruecos y en obras\u00a0de defensa en Gibraltar. Volvi\u00f3 a Am\u00e9rica en 1604 para proyectar las formidables fortificaciones de la pen\u00ednsula de Araya en Venezuela y pas\u00f3 despu\u00e9s a la isla Margarita y a Brasil. Regres\u00f3 en 1608 a Madrid y falleci\u00f3 en 1616.\u00a0Crist\u00f3bal Roda permaneci\u00f3 en Cuba hasta 1609 y pas\u00f3 despu\u00e9s a dirigir las obras en Cartagena de Indias donde falleci\u00f3 en 1631.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un hijo de Bautista Antonelli, nombrado Juan Bautista, fue el ingeniero que construy\u00f3 el castillo del Morro de Santiago de Cuba y otras fortificaciones de ese puerto. En 1639 comenz\u00f3 la construcci\u00f3n de los reductos de La Chorrera y Coj\u00edmar, situados al oeste y este, respectivamente, de la boca de la bah\u00eda de La Habana. Pas\u00f3 despu\u00e9s a las obras de Cartagena de Indias, lugar donde falleci\u00f3 en 1649.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Antonelli, con su laboriosidad y talento dotaron a las principales ciudades del Caribe y Centroam\u00e9rica de s\u00edmbolos propios y duraderos: esos castillos que hoy son su emblema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El castillo del Morro, emblema de la capital cubana, fue proyectado,\u00a0junto con el de La Punta, por el ingeniero militar italiano Bautista Antonelli y en \u00e9l trabajaron su sobrino, Crist\u00f3bal Roda y su hijo, Juan Bautista Antonelli. La construcci\u00f3n del Morro se extendi\u00f3 de 1589 a 1630.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Publicado en la revista Sol y Son, n\u00ba 85, N\u00ba 4 de 2004, pp. 16-17)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Unas l\u00edneas acerca de un importante personaje<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"text-align: justify;\">Lorenzo Montalvo Avellaneda y Ruiz de Alarc\u00f3n. De oficial de la Armada hispana, constructor naval y a terrateniente y noble, o como conquistar fortuna en La Habana colonial del siglo XVIII.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un personaje casi desconocido por la historiograf\u00eda cubana pese a que, sin dudas, ejerci\u00f3 una notable influencia pol\u00edtica en la Cuba de la segunda mitad del siglo XVIII lo fue Lorenzo Montalvo Avellaneda y Ruiz de Alarc\u00f3n, el primero de los condes de Macuriges y el \u00fanico intendente de astillero nombrado por el rey de Espa\u00f1a, Carlos III, fuera del territorio peninsular.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_374\" aria-describedby=\"caption-attachment-374\" style=\"width: 369px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/02\/Fortaleza-La-habana.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-374 \" title=\"Fortaleza La habana\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/02\/Fortaleza-La-habana.png\" alt=\"\" width=\"369\" height=\"276\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-374\" class=\"wp-caption-text\">La ciudad hist\u00f3rica de la Habana est\u00e1 rodeada de varias fortalezas construidas entre los siglos XVI y XVIII: el Castillo del Morro,  el Castillo de la Punta, la enorme Fortaleza de San Carlos de la Caba\u00f1a y el Castillo de la Real Fuerza. Vista parcial.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Fortaleza de La Habana. Foto: Carolina Crisorio<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lorenzo Montalvo naci\u00f3 en Medina del Campo, cerca de Valladolid, en 1710. Se incorpor\u00f3 muy joven al cuerpo administrativo de la Armada espa\u00f1ola y, despu\u00e9s de desempe\u00f1ar varios cargos, lleg\u00f3 a La Habana como Comisario de Marina. Una de sus primeras tareas fue el traslado de los talleres de construcci\u00f3n naval que se encontraban en la ribera del puerto, cerca del castillo de La Fuerza hasta el lugar donde m\u00e1s tarde se form\u00f3 el famoso Arsenal de La Habana, con lo que vino a ser el verdadero fundador de este. Tambi\u00e9n se ocup\u00f3 Montalvo de organizar el corte y suministro de madera para la construcci\u00f3n naval en el mencionado Arsenal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Promovido a\u00f1os m\u00e1s tarde a Comisario Ordenador de Marina, con jurisdicci\u00f3n en toda la isla, Montalvo fue nombrado en 1762, al establecerse el estado de guerra con Inglaterra, miembro de la Junta de Guerra que se form\u00f3 en La Habana. Desde ese puesto particip\u00f3 en la defensa de la plaza ante el ataque brit\u00e1nico a mediados de ese propio a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al producirse la capitulaci\u00f3n, Montalvo ocult\u00f3 a los ocupantes muchos de los valiosos materiales y pertrechos que hab\u00eda en el Arsenal, haci\u00e9ndoles creer que se hab\u00edan consumido durante la defensa. Asimismo, estuvo organizando un levantamiento contra los ingleses, que ordenaron su detenci\u00f3n por lo que tuvo que fugarse de La Habana. Al serle restituida la plaza habanera a Espa\u00f1a se le nombr\u00f3 Intendente de Marina y m\u00e1s tarde, al conocer el rey de sus servicios, le confiri\u00f3 el t\u00edtulo de conde de Macuriges (nombre de la vasta hacienda que pose\u00eda en las afueras de La Habana).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a la capacidad organizativa de Lorenzo Montalvo el Real Astillero de La Habana no s\u00f3lo se restableci\u00f3 de los da\u00f1os causados por la ocupaci\u00f3n inglesa sino que se convirti\u00f3, en poco tiempo, en el m\u00e1s eficiente de los astilleros espa\u00f1oles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La influencia que ten\u00eda Montalvo en la corte espa\u00f1ola era enorme y el soberano ten\u00eda en \u00e9l, ilimitada confianza. Cuando falleci\u00f3 en La Habana, en 1778, era uno de los mayores propietarios de plantaciones de tabaco y ca\u00f1a de az\u00facar de la isla y entre su correspondencia se encontr\u00f3 un real oficio reservado, en el cual el propio rey le ped\u00eda informaci\u00f3n sobre muy altos funcionarios del gobierno colonial de Cuba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos de los descendientes aquel primer Montalvo siguieron disfrutando de esa influencia, ocuparon altos cargos en los gobiernos de Cuba y fueron ricos negociantes durante los siglos XIX y XX. El octavo y \u00faltimo de los condes de Macuriges, Jos\u00e9 Mar\u00eda Montalvo y Orovio, fue fusilado en 1936 por los republicanos espa\u00f1oles durante la Guerra Civil. Un descendiente directo de Lorenzo Montalvo, Carlos Saladrigas, fue primer ministro del gobierno de Fulgencio Batista de 1940 a 1944 y candidato a la presidencia, por los partidos del gobierno en ese \u00faltimo a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Publicado en la revista Sol y Son, La Habana, n\u00ba 80, n\u00ba 5 de 2003, pp. 16-17)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Aventuras y desventuras de un doble agente<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"text-align: justify;\">Un doble agente al servicio de Espa\u00f1a fue capaz de burlar a la inteligencia brit\u00e1nica pero fue atrapado en la trama de una intriga en la que el amor desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace unos a\u00f1os, hurgando en los fondos del Archivo General de Indias, en Sevilla, encontr\u00e9 los documentos que narran la curiosa e interesante historia de Gaspar de Couseulle, natural de Flandes, soldado de ingenieros al servicio de la corona espa\u00f1ola, que trabaj\u00f3 durante varios a\u00f1os en las fortificaciones habaneras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era el a\u00f1o 1735 cuando representantes en La Habana de la brit\u00e1nica Compa\u00f1\u00eda del Mar del Sur se acercaron a Couseulle y le propusieron que se pusiera al servicio de Inglaterra argumentando que conoc\u00edan de sus m\u00e9ritos y capacidad los que no le eran adecuadamente retribuidos por los espa\u00f1oles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/02\/Plano-de-La-Habana.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-378\" title=\"Plano de La Habana\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2010\/02\/Plano-de-La-Habana.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"405\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Couseulle proyectaba desde hac\u00eda tiempo viajar a Espa\u00f1a para informar de sus servicios al monarca hispano y obtener la recompensa correspondiente. Ante el ofrecimiento de los agentes brit\u00e1nicos vio en ello una oportunidad de servirle a Espa\u00f1a como agente doble y acrecentar de esa manera sus m\u00e9ritos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed las cosas, el ingeniero flamenco obtuvo la autorizaci\u00f3n para su viaje y embarc\u00f3 en la fragata brit\u00e1nica \u201cLion\u201d que se dirig\u00eda a Portsmouth, Inglaterra, con escala en la colonia norteamericana de Carolinas. Couseulle planeaba pasar despu\u00e9s a Francia y de all\u00ed a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La estancia en las Carolinas, que se prolong\u00f3 m\u00e1s de tres meses, fue aprovechada por el ingeniero para obtener informaci\u00f3n de inteligencia que consider\u00f3 pod\u00eda ser valiosa para Espa\u00f1a, sobre todo de las regiones fronterizas con la entonces colonia espa\u00f1ola de la Florida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez llegado a Inglaterra, Couseulle hizo contacto con el almirante Sir Charles Wager, quien ocupaba un alto cargo en el Almirantazgo brit\u00e1nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esas circunstancias, el ingeniero flamenco logr\u00f3 hablar con el embajador espa\u00f1ol en Londres, Tom\u00e1s Geraldino, a quien puso al tanto de sus prop\u00f3sitos y actividades. Geraldino trasmiti\u00f3 inmediatamente esta informaci\u00f3n al ministro espa\u00f1ol, Jos\u00e9 Pati\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las conversaciones entre el almirante Wager y Couseulle el primero solicit\u00f3 al ingeniero flamenco un plano de la bah\u00eda de Jagua (hoy Cienfuegos) el cual confeccion\u00f3 h\u00e1bilmente plasmando en dicho documento aquellos datos ver\u00eddicos que los ingleses ya conoc\u00edan y modificando u omitiendo aquellos que ignoraban. El alto oficial brit\u00e1nico le pidi\u00f3 tambi\u00e9n informaci\u00f3n sobre Bah\u00eda Honda y Matanzas as\u00ed como una valoraci\u00f3n sobre las defensas de La Habana. De todo ello inform\u00f3 al embajador espa\u00f1ol a quien entreg\u00f3 tambi\u00e9n una copia del mencionado plano de Jagua que se conserva en Sevilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obrando con astucia, Couseulle logr\u00f3 embarcar rumbo a Francia tras convencer a los brit\u00e1nicos de su pronto regreso despu\u00e9s de que vendiera sus propiedades en el continente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto arrib\u00f3 a Madrid, el ingeniero flamenco present\u00f3 el informe de sus servicios a la corona espa\u00f1ola y fue premiado con el grado de capit\u00e1n y el nombramiento de ingeniero ordinario. Asimismo, se le orden\u00f3 regresar a Cuba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En La Habana estaba vacante el cargo de ingeniero jefe de la plaza y Couseulle se consider\u00f3 con m\u00e9ritos para ocuparlo pero a sus aspiraciones se interpusieron las del teniente Antonio Arredondo, protegido del gobernador Juan Francisco G\u00fcemes Horcasitas. Tal situaci\u00f3n origin\u00f3 varios altercados entre ambos oficiales ingenieros. Couseulle apel\u00f3 entonces a su amigo en la corte espa\u00f1ola, el marqu\u00e9s de la Torre a quien escribi\u00f3 varias cartas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cosas se complicaron a\u00fan m\u00e1s para el ingeniero flamenco cuando la madre de una hermosa joven habanera de quien estaba apasionadamente enamorado lo acus\u00f3 ante el gobernador de querer seducir a su hija mediante falsas promesas. Aprovechando el esc\u00e1ndalo, G\u00fcemes increp\u00f3 duramente a Couseulle y lo envi\u00f3, pr\u00e1cticamente arrestado, a inspeccionar las obras del castillo de San Severino en Matanzas lo que equival\u00eda a desterrarlo de La Habana. Transcurridas varias semanas Couseulle, desesperado, volvi\u00f3 a escribirle a su protector de la Torre, pero la carta fue interceptada y G\u00faemes, despu\u00e9s de insultarlo en presencia de otras personas, lo hizo embarcar hacia Nueva Espa\u00f1a (M\u00e9xico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue as\u00ed como quien con habilidad y astucia escap\u00f3 indemne de las complejas redes del espionaje internacional se vio, sin embargo, atrapado en una intriga lugare\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Publicado en la revista Sol y Son, N\u00ba 84, N\u00ba 3 de 2004, pp. 16-17)<\/p>\n<div>\n<p><em><em>Ariadna Tucma Revista Latinoamericana. <\/em>N\u00ba <\/em><em>1 a 4. 2006-2009<\/em><\/p>\n<p><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><strong>Publicado por \u00a9www.ariadnatucma.com.ar<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>info@ariadnatucma.com.ar<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los Antonelli: Una familia de hacedores de castillos Gustavo Placer Cervera Esta familia de ingenieros militares italianos al servicio de la corona espa\u00f1ola cre\u00f3 una obra trascendental en la historia de la arquitectura militar en el Caribe. 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