{"id":7605,"date":"2025-05-30T20:28:03","date_gmt":"2025-05-30T23:28:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=7605"},"modified":"2025-05-30T20:28:03","modified_gmt":"2025-05-30T23:28:03","slug":"el-humor-suelto-y-feliz-de-el-principe-de-la-baraja-cuento-del-colombiano-ramon-bacca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=7605","title":{"rendered":"El humor suelto y feliz de \u00abEl pr\u00edncipe de la baraja\u00bb, cuento del colombiano Ram\u00f3n Bacca"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-cover alignfull has-custom-content-position is-position-bottom-right\"><span aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-cover__background has-background-dim\"><\/span><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"910\" height=\"648\" class=\"wp-block-cover__image-background wp-image-7608\" alt=\"\" src=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Ramon-Illan-Bacca-03.jpg\" data-object-fit=\"cover\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Ramon-Illan-Bacca-03.jpg 910w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Ramon-Illan-Bacca-03-300x214.jpg 300w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Ramon-Illan-Bacca-03-768x547.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 910px) 100vw, 910px\" \/><div class=\"wp-block-cover__inner-container is-layout-flow wp-block-cover-is-layout-flow\">\n<p><strong>Clinton Ram\u00edrez C*<\/strong><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>Ram\u00f3n Ill\u00e1n Bacca<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este art\u00edculo examina el cuento \u00abEl pr\u00edncipe de la baraja\u00bb, uno de los relatos del escritor colombiano Ram\u00f3n Bacca que tal vez mejor sintetiza su po\u00e9tica festiva, concebida a partir de un estilo fino y el empleo de un sarcasmo eficaz a la hora de exprimir los malentendidos, rencores, caprichos y prejuicios de la aristocracia bananera de Santa Marta a la que perteneci\u00f3. El texto es una muestra emblem\u00e1tica de un autor que siempre le critic\u00f3 a la narrativa colombiana su exceso de solemnidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabras clave<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Clase social cat\u00f3lica, Humor, Literatura colombiana, Modernidad, Visi\u00f3n mundo.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p><strong>Summary<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>This article examines the short story &amp;quot;The Prince of the Deck&amp;quot;, one of the tales by Colombian writer Ram\u00f3n Bacca that perhaps best encapsulates his festive poetics, developed through a refined style and the effective use of sarcasm when exposing the misunderstandings, resentments, whims, and prejudices of the banana aristocracy of Santa Marta, to which he belonged. The text serves as an emblematic example of an author who consistently criticized Colombian narrative for its excessive solemnity.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Keywords<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Catholic social class, humor, Colombian literature, modernity, worldview.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl pr\u00edncipe de la baraja\u00bb de Ram\u00f3n Ill\u00e1n Bacca (Santa Marta, 1938 \u2013 Barranquilla, 2021) apareci\u00f3 en la antolog\u00eda <em>Cuentos del <\/em>Magdalena en 1987, antes de ser recogido en el volumen <em>Se\u00f1ora tentaci\u00f3n<\/em> en 1994. En \u00e9l es posible identificar elementos que definen de un golpe de lectura la po\u00e9tica risue\u00f1a de Bacca, la misma que los comentaristas de su obra subrayaron desde sus inicios como cuentista con la publicaci\u00f3n, en 1973, de \u00abFaltan dos patas para el tr\u00edpode\u00bb, t\u00edtulo indicativo de un arte de mano cambiada.<\/p>\n\n\n\n<p>En el cuento salta a la vista el prop\u00f3sito del autor o del narrador:&nbsp; cuestionar las visiones de mundo de una clase social conservadora, excluyente y prejuiciosa representada por la t\u00eda solterona a la que el sobrino, alter ego de Ram\u00f3n, visita con motivo de su cumplea\u00f1os noventa. Al cuestionamiento contribuye, sin duda, el empleo juguet\u00f3n de la segunda persona, voz mediadora que establece entre la historia y el lector un tono \u00edntimo desde las primeras l\u00edneas. La receptora del discurso es la t\u00eda, ausente y rencorosa en su alcoba, que pasa la vejez escuchando discos de sus a\u00f1os en Europa, seg\u00fan informa Piedad Cecilia al dar la bienvenida al sorpresivo visitante.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparte de utilizar la segunda persona y la voz informante inicial de Piedad Cecilia, el relato alcanza el punto de mayor intensidad cuando entra en escena la voz de Rito Alfonso, personaje determinante en la vida juvenil del narrador y testigo excepcional de la vida de la protagonista. \u00abHablamos de ti\u00bb, confiesa el narrador al principio del cuento: su manera de marcar la pauta discursiva del relato y para que no queden dudas de a qui\u00e9n se dirige.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los d\u00edas de partida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En las d\u00e9cadas de los setenta y ochenta la literatura colombiana continuaba siendo al\u00e9rgica al humor y el juego. Este es el dictamen de Bacca al irrumpir en la escena literaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Bacca sintonizaba entonces con los vientos de renovaci\u00f3n que soplaban en pa\u00edses hispanoparlantes. La innovaci\u00f3n, oficiada en el marco de un g\u00e9nero de normas estables, ten\u00eda como blanco espec\u00edfico debilitar las estrategias de las est\u00e9ticas serias del cuento, aliadas incondicionales del patetismo y el moralismo, seg\u00fan han se\u00f1alado entre otros Luis Beltr\u00e1n Almer\u00eda (1995) y Lauro Zavala (1997). En su lugar los cuentistas del continente pretend\u00edan instalar las est\u00e9ticas festivas del humor y la proteicidad: recurso este \u00faltimo que les permit\u00eda experimentar con otros g\u00e9neros y discursos contempor\u00e1neos, como lo hicieron Juan Rulfo y Juan Jos\u00e9 Arreola, y lo segu\u00eda haciendo Augusto Monterroso en el cuento moderno mexicano (Sadurn\u00ed, 2005).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Viejo conocedor de movimientos literarios como el nada\u00edsmo y testigo de la emergencia de partidos alternativos (M 19), es un hombre curado de espantos y de talante risue\u00f1amente esc\u00e9ptico. Nada o poco espera de la ciencia o de los grandes sistemas pol\u00edticos al establecerse en Barranquilla a principios de los setenta. Abandona incluso, algo m\u00e1s tarde, la carrera de abogado, para asumir el periodismo en el Suplemento Dominical del desaparecido <em>Diario del Caribe<a href=\"#_edn1\" id=\"_ednref1\"><strong>[i]<\/strong><\/a>, <\/em>labor que complementar\u00e1 con la docencia en el Departamento de Humanidades de la Universidad del Norte. En la literatura y el periodismo cultural, en un clima intelectual propicio, busc\u00f3 y encontr\u00f3 las armas ideales al ensayar su revoluci\u00f3n personal, la cual que llevar\u00e1 a cabo durante cuatro largas d\u00e9cadas de productiva existencia creadora e investigativa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 le tributa a la literatura del pa\u00eds un relato surgido en este contexto de tensiones y renovaciones? Le aporta una visi\u00f3n narrativa risue\u00f1a y juguetona. Para \u00e9l el cuento es un artefacto susceptible de audaces experimentos no obstante disponer de una matriz estable. El periodismo y la historia le aportar\u00e1n incluso sus discursos al estructurar los cuentos, muy al tanto de las lecciones de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez o y \u00c1lvaro Cepeda de los a\u00f1os cincuenta y sesenta. En \u00abEl pr\u00edncipe de la baraja\u00bb, y en el resto de la producci\u00f3n cuent\u00edstica del samario, el humor ser\u00e1 la llave maestra con la que ampliar\u00e1 las ventanas del g\u00e9nero. Abordar\u00e1 temas tratados por antecesores ilustres, es cierto, como la decadencia de la \u00e9lite bananera, pero \u00e9l ofrecer\u00e1 una mirada diferenciadora, inaugurando una parcela significativa en el universo conservador de las letras colombianas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los hechos del relato&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El narrador-sobrino visita a la t\u00eda solterona con motivo de sus noventa a\u00f1os. Piedad Cecilia, prima y dama de compa\u00f1\u00eda, luego de recibirlo con un beso de forzada sorpresa y un breve intercambio de palabras, decide anunciarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>La apertura del relato es una habilidosa manipulaci\u00f3n del punto de vista. Bacca evita la variante de un narrador que le hable a una proyecci\u00f3n de s\u00ed mismo. Prefiere en su lugar y en todo momento dirigirse a la t\u00eda confinada en su pieza de habitaci\u00f3n. \u00abHas cumplido noventa a\u00f1os y he venido a visitarte. Dud\u00e9 mucho al principio, pero, al fin, decid\u00ed hacerlo. Me quisiste mucho cuando ni\u00f1o\u00bb (2020, p 33). Alcanza as\u00ed, con sencillez de carterista, la transmutaci\u00f3n de la primera persona en una eficaz segunda persona, procedimiento que crecer\u00e1 en variedad y efectos en las posteriores evocaciones mientras espera el regreso de una Piedad Cecilia venida a menos y algo alcoh\u00f3lica a pesar del cardamomo con el que pretende disimular la adicci\u00f3n al licor.<\/p>\n\n\n\n<p>Al quedarse solo, el narrador evocar\u00e1 el pasado de la familia, de la casa y de la conflictiva relaci\u00f3n con la t\u00eda, cuyo nombre jam\u00e1s sale a la superficie del relato. Nunca la llamar\u00e1 por su nombre sino por las variantes del pronombre de segunda persona. \u00abHablamos de ti\u00bb (p.33).<\/p>\n\n\n\n<p>Constata que los a\u00f1os hacen estragos en los objetos y no solo en las personas. En la pared est\u00e1 el retrato de la t\u00eda. Recuerda que, frente al mismo, ella se ve\u00eda ufana y orgullosa. \u00abUstedes saben, el secreto de este pintor era adelgazar los cuerpos y en engordar las joyas&#8230;\u00bb (p.33), cita indicativa de los valores de una clase enriquecida gracias a la venta de tierras de latifundio y al negocio del banano explotado por la United Fruit Company desde principios del siglo XX, una vez ces\u00f3 la metralla de la guerra de los Mil D\u00edas (1899-1902).<\/p>\n\n\n\n<p>El narrador se levantar\u00e1 para mirar los antiguos adornos. La inspecci\u00f3n tiene la virtud de avivar su memoria. \u00abAqu\u00ed est\u00e1 todav\u00eda la figura de \u00e9bano que representa a Josepfine Baker. En su base se halla una fecha: \u20181939\u2019. Imperceptible est\u00e1 la l\u00ednea de aquella vez que la quebr\u00e9 y me vali\u00f3 una muenda feroz\u00bb (p.34), anota nost\u00e1lgico.<\/p>\n\n\n\n<p>Surgen, en las evocaciones dirigidas a la t\u00eda, la figura del difunto Rito Alfonso. Este, pariente de la cumplimentada, fue un inc\u00f3modo testigo de su vida de fantas\u00eda en la Bruselas, el Berl\u00edn y el Par\u00eds de entreguerras: una etapa de derroches debido al dinero del banano conocida como la Bruselitis. Rito Alfonso fue, asimismo, testigo de la vida de la protagonista en una Santa Marta muy lejos de los a\u00f1os gloriosos del banano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La aparici\u00f3n de este engre\u00eddo personaje en la sorprendente memoria del sobrino narrador aviva con indudable poder malicioso el humor de Bacca. \u00bfQui\u00e9n es Rito? \u00bfAlg\u00fan otro almidonado hombre de la aristocracia samaria? Se llamaba Rito por Santa Rita<a href=\"#_edn2\" id=\"_ednref2\">[ii]<\/a> de Cascia y Alfonso por el rey de Espa\u00f1a, informa el narrador. Rito fue otro de los que no pod\u00edan pisar la casa de la t\u00eda. La raz\u00f3n es simple. Alguna vez no quiso llevarla al hip\u00f3dromo de Bruselas alegando que no iba a perder el tiempo paseando a una prima provinciana y algo rid\u00edcula, \u00abfrase que lo conden\u00f3 para siempre contigo\u00bb, puntualiza el narrador.<\/p>\n\n\n\n<p>Las coordenadas del relato est\u00e1n trazadas. Los ingredientes posteriores, en la calculada mirada del sobrino, contribuir\u00e1n a la intensidad del relato. El pico alto llega con la entrada en escena del pr\u00edncipe Igor, y, aunque el drama pueda ser predecible, la narraci\u00f3n se sostiene gracias a las elecciones de una memoria inseparable del humor y el sarcasmo, una combinaci\u00f3n de mano feliz muy de la narrativa de Bacca.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Rito Alfonso: conciencia, fuente y gu\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Rito es un personaje bisagra en la historia. Es una h\u00e1bil elecci\u00f3n de Bacca dejar por cuenta del inc\u00f3modo pariente el desmantelamiento de los prejuicios, odios y frustraciones de la t\u00eda y su clase. Por \u00e9l sabremos de la existencia que llev\u00f3 en Europa, de la amistad con Tallulah P\u00e9rez, de Igor, el exiliado pr\u00edncipe ruso que las chicas conocen en un hotel de Par\u00eds y del arribo del personaje a la ciudad del brazo de la vieja amiga de la t\u00eda. Por \u00e9l sabe el sobrino, y nos enteramos nosotros, que ella acostumbraba a masturbarse con un vibrador delante de una foto querida de Clark Gable.<\/p>\n\n\n\n<p>Rito, sin embargo, no es la \u00fanica conciencia cr\u00edtica de la clase bananera. Esta igual la del sobrino, aunque no siempre toleraba los chistes de su gu\u00eda, sobre todo cuando Rito le indic\u00f3 la funci\u00f3n dada al retrato de Gable. \u00abNadie te falta el respeto y menos delante de m\u00ed. Rito me pidi\u00f3 disculpas y me dijo que te apreciaba, pero que no te comprend\u00eda\u00bb (p.33). Confesi\u00f3n seguida de una salida cl\u00e1sica del humor y de los personajes de Bacca: \u00abAdem\u00e1s, a\u00f1adi\u00f3, \u00bfpara que se tienen los parientes millonarios sino para hablar mal de ellos? Me amans\u00f3 y segu\u00ed escuchando\u00bb (p.33).<\/p>\n\n\n\n<p>Es justo en este punto de la relaci\u00f3n con el gu\u00eda, especie de Virgilio de provincia en el recorrido del joven por el infierno de la familia y su clase, que el relato arriba a su umbral cr\u00edtico: la historia del pr\u00edncipe Igor, personaje que resulta ser un pillo elegante, como muchos otros de Bacca.<\/p>\n\n\n\n<p>Testigo de primera mano de la relaci\u00f3n de las chicas con Igor, es severo de juicio. \u00abEra desvergonzada la forma como lo persegu\u00edan\u00bb (p.34). En un restaurante para exiliados rusos, a donde las chicas asisten, descubrir\u00e1n a Igor, quien les niega el saludo porque, como les aclara al d\u00eda siguiente, \u00e9l en ese momento no era el portero de un hotel sino el pr\u00edncipe Igor, y \u00e9l no habla con inferiores y solo trata a sus iguales.<\/p>\n\n\n\n<p>Rito le abrir\u00eda los ojos al sobrino sobre el pr\u00edncipe. En Berl\u00edn ofici\u00f3 como entrenador de tenis para viejas adineradas y en Par\u00eds de <em>Danseur professionell<\/em>, algo muy pr\u00f3ximo a un gigol\u00f3, raz\u00f3n por la que la t\u00eda le cort\u00f3 el saludo antes de regresarse al pa\u00eds. Pero, comenzada la Segunda Guerra Mundial, el pr\u00edncipe aparecer\u00e1 en la ciudad, descendiendo de un barco de la Flota Blanca en la compa\u00f1\u00eda de Tallullah P\u00e9rez: arribo que la t\u00eda aprovecha para ofrecer una fiesta que hizo \u00e9poca, aunque a muchos les pareci\u00f3 extra\u00f1o. El narrador recuerda la entrada del pr\u00edncipe ruso al sal\u00f3n en otra nota muy del estilo de Bacca:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSu llegada fue una de mis primeras frustraciones infantiles. \u00a1Siempre me lo hab\u00eda imaginado vestido como uno de los pr\u00edncipes de la baraja! Despu\u00e9s fue una figura habitual dentro de la casa con sus vasos de cocteles, y jugando p\u00f3ker con los se\u00f1ores m\u00e1s ricos de la ciudad\u201d. (p.35).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La historia debe terminar mal y termina mal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La historia est\u00e1 llamada a terminar mal y Bacca supo guardarse sus cartas. El pr\u00edncipe, al huir de Santa Marta, deja un reguero de pagar\u00e9s que la t\u00eda compra y hace efectivos, para la ruina de Tallulah, cuyos ruegos y humillaciones poco sirven, como recuerda el sobrino, testigo oculto tras un biombo, y lugar de donde la vio bailar un viejo tango:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMe gust\u00f3 tanto, tanto cuando me contaron\/ Que te vieron bebiendo y llorando en la mesa de un bar.\u201c<\/p>\n\n\n\n<p>Otra vez la conciencia viciosa de Rito Alfonso, portavoz molesto de la clase de los potentados del banano en la historia, ser\u00e1 el encargado de valorar el episodio con los aspavientos de la \u00e9poca: \u00abTodo fue de una completa falta de clase. \u00a1Ay! (suspir\u00f3). Siempre he cre\u00eddo que hubiera sido mejor estar muerto en Par\u00eds, que vivo aqu\u00ed\u00bb (p.36).<\/p>\n\n\n\n<p>El relato tiene todav\u00eda algo m\u00e1s de tela. Amante de la intriga, lector acucioso de la narrativa policial, cl\u00e1sico en los finales de sus cuentos, el autor retiene un dato m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La carta peluda del narrador<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El papel del sobrino narrador, de simple evocador, no es suficiente para el humor zurdo de Bacca.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vieja foto en la que aparecen unas manos entrelazadas, y de la que ha sido arrancada la cabeza de uno de los retratados, es el as que el sobrino descubre casi al final de la visita para as\u00ed aclarar la inexplicable actitud de la protagonista con la amiga que tanto revuelo levant\u00f3 en la sociedad bananera. El hombre descabezado y el pr\u00edncipe son la misma persona. \u00abDesde siempre supe que el pr\u00edncipe y la persona con quien ten\u00edas entrelazadas las manos en la fotograf\u00eda, eran la misma persona. Lo supe porque usaban el mismo anillo con la inconfundible \u00e1guila imperial dentro del zafiro\u00bb (p.36), recuerda el sobrino en la soledad de la antigua sala.<\/p>\n\n\n\n<p>El sobrino suelta el dato para una t\u00eda que imaginariamente debe escucharlo. \u00bfEs as\u00ed en realidad? La pieza destapa su carta. Est\u00e1 montada como una partida cruel cuyo disfrute el narrador comparte con los lectores. La intenci\u00f3n de criticar es obvia, no la forma en que los hechos son presentados, a trav\u00e9s del uso de la segunda persona, con el destinatario de la enunciaci\u00f3n ausente, aunque en su sala y en la casa que fue el hogar del narrador ca\u00eddo en desgracia. El regreso al para\u00edso infantil es un viaje de ida y vuelta al infierno. El relato ser\u00eda el purgatorio, su tono una ilusi\u00f3n de mano, la esperanza del narrador visitante de liberarse. \u00bfEs ese el efecto perseguido por el autor?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ning\u00fan gesto reconciliador aguarda de la t\u00eda. La espera es in\u00fatil, pero feliz y reveladora hasta la incomodidad. Rito Alfonso se vengaba de los desprecios de la prima hablando mal de ella, incluso en presencia del sobrino, que solo a ratos toleraba el picor de tales infidencias. \u00c9l se venga de las palizas recibidas de ni\u00f1o guardando para el final de la visita el motivo del fracaso y la venganza de la pariente, a quien de alg\u00fan modo comprende y se siente ligado. No le sorprende, ni al lector tampoco, cuando la prima Piedad Cecilia reaparece en la sala con la raz\u00f3n de que la jaqueca impenitente de la t\u00eda le impide recibirlo. Bacca sabe, tanto como el sobrino narrador, que tampoco ellos tendr\u00e1n una segunda oportunidad sobre la tierra distinta a la del momento que ha permanecido en la sala animando el pasado de la soberbia pariente. Quiz\u00e1 sea mejor as\u00ed. La misi\u00f3n est\u00e1 cumplida, si la hab\u00eda, si a ello quepa reducir la visita. Rito no estar\u00e1 para compartir la escena de este \u00faltimo acto. Virgilio siempre desaparece en alg\u00fan momento de la traves\u00eda. Dante debe y sab\u00eda arregl\u00e1rsela solo. Es imposible no adoptar el lugar del sobrino.<\/p>\n\n\n\n<p>El humor fino, el sarcasmo y el enjuiciamiento de una clase articulan el tono de juego del relato. Ser\u00e1 en el p\u00e1rrafo final, sin embargo, donde estos recursos ense\u00f1en su virulento poder desestabilizador, salvando del lastre pat\u00e9tico a una historia muy tra\u00edda. El juicio es duro. La condena en cambio est\u00e1 moderada. El empleo de la segunda persona, de la conciencia o voz de Rito Alonso y el manejo del humor aligeran sin duda las cargas y dotan de encantadora levedad el relato. Ni condena, ni estridencia, ni mucho menos resentimiento. Bacca ofrece en cambio la m\u00e1s pura comprensi\u00f3n de un humor que sabe cruzar cuentas con las existencias menos amables y equilibrar las fuerzas difusas de la historia de una familia de la \u00e9lite samaria.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAhora Piedad regresa y me dice que tu jaqueca te impide verme. Sigues representando tu papel de \u201cvieja-t\u00eda-millonaria-desalmada\u201d, pero yo s\u00e9 que de verdad no eres m\u00e1s que una pobre mujer enamorada rumiando una larga historia de amor, celos y venganza\u201d. (p.36)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las virtudes del humor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl banano daba para todo\u00bb, recuerda el narrador en alg\u00fan momento citando de memoria a Rito Alfonso. Dio tambi\u00e9n, digo ac\u00e1, para que Bacca, testigo de excepci\u00f3n de los altos y bajos de las familias potentadas de Santa Marta, escribiera este cuento que tanto ense\u00f1a con cada nueva lectura, y confirma, asimismo, que las mejores cr\u00edticas a una clase social provienen del interior de sus laberintos. En ello Cepeda dio lecci\u00f3n en <em>La casa grande <\/em>(1962) en la figura del Hermano, quien, al retornar de Bruselas, decide tomar partido al lado de los huelguistas contrariando la voluntad de potentado de un padre desp\u00f3tico. El dato, consciente o inconscientemente, emparenta el relato de Bacca con el de Cepeda Samudio. El personaje de Cepeda circula en un escenario amplio, pol\u00edtico y confuso durante la huelga y masacre de las bananeras recreadas en la novela. El de Bacca, en cambio, en un escenario menor, privado e \u00edntimo. Son dos maneras de ventilar por dentro el poder de la sociedad bananera de los potentados. El resultado en Bacca es un texto astuto, de graciosa sencillez y dif\u00edcil de olvidar en sus cortas l\u00edneas. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Criado en una familia rica y de poder, Bacca conoc\u00eda la materia peluda de sus relatos. Supo, de la mano de las distintas variantes de su humor clasista y de la gesti\u00f3n inteligente de la segunda persona, entregarnos en renovada clave folletinesca una pieza de excepcional frescura.<\/p>\n\n\n\n<p>La oralidad, adem\u00e1s de fuente de la historia, controla y rige el tono malicioso y de susurro del relato. Estos rasgos, propios de la confesi\u00f3n y la infidencia entre iguales, <em>sotto voce<\/em>, fueron y son t\u00edpicos de la \u00e9lite samaria a la que Bacca perteneci\u00f3 sin desviar la mirada. Confirm\u00f3, asimismo, al elegir este recurso identitario familiar a sus buenos o\u00edos, que las historias susceptibles de ficci\u00f3n vienen al mundo con sus palabras, su tono y estrategias debajo del brazo y que corresponde a sus autores animarle el esp\u00edritu a los objetos y a los tics de \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia es mezquina, mediocre, pero Bacca logra que \u00abEl pr\u00edncipe de la baraja\u00bb sea un relato capaz de explotar en las mentes de los lectores y de transformarse en la met\u00e1fora quemante de un orden social e hist\u00f3rico, hallazgo que Cort\u00e1zar identificaba en los cuentos verdaderamente significativos. \u00abUn cuento es significativo\u00bb, explicaba el argentino, \u00abcuando quiebra sus propios l\u00edmites con esa explosi\u00f3n de energ\u00eda espiritual que ilumina bruscamente algo que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la peque\u00f1a y a veces miserable an\u00e9cdota que cuenta\u00bb (p.7). Es justo esa cuota de graciosa explosi\u00f3n en sus cuentos la que hizo y hace de Bacca un autor excepcional en la narrativa del pa\u00eds. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ram\u00f3n muri\u00f3 el 17 de enero de 2021 en Barranquilla. Su \u00faltimo canto de pato, como se burlaba, fue la novela corta <em>Preg\u00fantale a Dante, <\/em>texto de un proyecto m\u00e1s amplio que no cuaj\u00f3. En los cuentos supo resolver con solvencia, como hicieron Gabo y Cepeda, los conflictos ente localismo y universalidad. Las \u00abventanas por donde se col\u00f3 la modernidad en nuestra literatura\u00bb (Tedio, p. 61, 2011), Bacca las conoc\u00eda y las supo mantener abiertas y ampliarlas. Los \u00faltimos meses de actividad intelectual los invirti\u00f3 en lecturas sobre el origen y evoluci\u00f3n del universo. Quer\u00eda saber, antes de salir y cerrar la casa, de d\u00f3nde ven\u00edamos. No quer\u00eda sorpresas, ni hacerse \u00faltimas ilusiones sobre otra supuesta vida. Humor duro y leve: la encantadora f\u00f3rmula de Bacca, apta para vivir, escribir y bien morir. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>&nbsp;<\/em>&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Santa Marta, marzo 27 de 2024&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Bacca, R. (2020) \u00abEl pr\u00edncipe de la baraja\u00bb. <em>Cuentos felinos 3<\/em>. Editorial Universidad del Magdalena. Santa Marta, Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p>Beltr\u00e1n, L. \u00abEl cuento como g\u00e9nero literario\u00bb. Teor\u00eda e interpretaci\u00f3n del cuento, estudios editados por Peter Fr\u00f6hlicher y Georges G\u00fcntert. Bern-Nueva York: P. Lang, 1995.<\/p>\n\n\n\n<p>Cort\u00e1zar, J. Algunos aspectos del cuento. <em>Colombia Aprende<\/em>. https:\/\/redaprende.colombiaaprende.edu.co.<\/p>\n\n\n\n<p>Sadurn\u00ed, T. \u00abRulfo, Arreola y Monterroso: Tradici\u00f3n y modernidad en el cuento Mexicano\u00bb. Lima-Hanover, 1er. Semestre de 2005, pp.91-109. Universidad Complutense de Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Tedio, G.(2011) \u00abEl cuento, un exigente g\u00e9nero literario\u00bb. <em>Revista Amauta<\/em> No 17, pp, 51-63. Barranquilla, Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p>Zavala, L. (1997). El cuento contempor\u00e1neo mexicano. <em>Literatura, teor\u00eda, historia y cr\u00edtica. <\/em>&nbsp;Revista Unal <a href=\"https:\/\/revisstas.unal.edu.co\">https:\/\/revisstas.unal.edu.co<\/a>. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Narrador y ensayista nacido en la regi\u00f3n Caribe de Colombia. Autor de las novelas <em>Las manchas del jaguar<\/em> (1988) y <em>Un viejo alumno de Maquiavelo<\/em> (2015). Su producci\u00f3n cuent\u00edstica est\u00e1 recogida en el volumen \u00bf<em>Te acuerdas de Mon\u00edn de B\u00f6ll? <\/em>(2017).<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[i]<\/a>&nbsp; En este diario barranquillero hizo t\u00e1ndem con el cr\u00edtico Carlos \u00abJota\u00bb Mar\u00eda, el poeta y pianista Alfredo G\u00f3mez Zurek, el escritor \u00c1lvaro Medina y los periodistas Margarita Abello y Alfredo Caballero Villa. El Suplemento y el grupo marcaron la historia cultural de la regi\u00f3n y el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref2\" id=\"_edn2\">[ii]<\/a> Santa Rita es otra de las santas veneradas en la ciudad natal del autor.&nbsp; Una avenida de Santa Marta lleva el nombre de la santa. En esta arteria ten\u00edan quintas y mansiones las familias principales, vinculadas a la pol\u00edtica, la burocracia, el comercio y a los cultivos de exportaci\u00f3n como el banano. El banano fue, durante los primeros cincuenta a\u00f1os del siglo XX, el motor de la econom\u00eda de la ciudad y de Ci\u00e9naga, en cuya zona rural estaban los cultivos de la fruta. Familias como las de la protagonista adquirieron dinero y m\u00e1s poder gracias a los negocios con la United Fruit Company. Los ciclos de bonaza y crisis de la ciudad, en este periodo, estuvieron ligados a la suerte del comercio bananero. Interesados en examinar el impacto de la econom\u00eda bananera en el comportamiento de la \u00e9lite samaria puede leer cuentos del autor como \u00abSi no fuera por la Zona Caramba\u00bb y \u00abEn la guerra no hay manzanas\u00bb, ambientado este \u00faltimo en los a\u00f1os de penuria de las \u00e9lites y de la ciudad por causa de la Segunda Guerra Mundial, que signific\u00f3 el cierre del comercio con Europa y Estados Unidos entre 1941 y 1947. Por ello, la ciudad festej\u00f3 la derrota de Hitler y el fin de la guerra con desfiles y juegos pirot\u00e9cnicos en las calles de su centro hist\u00f3rico, aunque muchas familias de origen conservador simpatizaron con el Eje. El fin de la guerra significaba comercio de banano, dinero, lujos, fiestas y viajes de placer a Europa. Bacca era un ni\u00f1o cuando vivi\u00f3 de cerca la asfixia econ\u00f3mica producida por la guerra. En este sentido es muy diciente el t\u00edtulo del relato que da cuenta de esta situaci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"796\" src=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ATRL-Logo-2025-bloque-1-1024x796.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7543\" style=\"width:665px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ATRL-Logo-2025-bloque-1-1024x796.jpg 1024w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ATRL-Logo-2025-bloque-1-300x233.jpg 300w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ATRL-Logo-2025-bloque-1-768x597.jpg 768w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ATRL-Logo-2025-bloque-1.jpg 1325w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><\/td><\/tr><tr><td>ATRLA N\u00ba 15\/16 &#8211; Enero 2023 &#8211; Marzo 2025<\/td><\/tr><tr><td><\/td><\/tr><tr><td><strong><em>N\u00fameros anteriores <\/em><\/strong><\/td><\/tr><tr><td><\/td><\/tr><tr><td><a href=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-admin\/post.php?post=7505&amp;action=edit\">ATRLA N\u00ba 13\/14 Marzo 2019 &#8211; Diciembre 2022<\/a><\/td><\/tr><tr><td>\ufeff<\/td><\/tr><tr><td><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?page_id=6275\">ATRLA N\u00ba 11\/12 Marzo 2016 &#8211; Febrero 2019<\/a><\/td><\/tr><tr><td>\ufeff<\/td><\/tr><tr><td><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?page_id=6270\">ATRLA N\u00ba 10 Marzo 2015 &#8211; Febrero 2016<\/a><\/td><\/tr><tr><td>\ufeff<\/td><\/tr><tr><td><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?page_id=6200\">ATRLA N\u00ba 9 Marzo 2014 &#8211; Febrero 2015<\/a><\/td><\/tr><tr><td>\ufeff<\/td><\/tr><tr><td><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?page_id=6186\">ATRLA N\u00ba 8 Marzo 2013 &#8211; Febrero 2014<\/a><\/td><\/tr><tr><td>\ufeff<\/td><\/tr><tr><td><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?page_id=6177\">ATRLA N\u00ba 7 Marzo 2012 &#8211; Febrero 2013<\/a><\/td><\/tr><tr><td>\ufeff<\/td><\/tr><tr><td><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?page_id=6159\">ATRLA N\u00ba 6 Marzo 2011 &#8211; Febrero 2012<\/a><\/td><\/tr><tr><td>\ufeff<\/td><\/tr><tr><td><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?page_id=6138\">ATRLA N\u00ba 5 Marzo 2010 &#8211; Febrero 2011<\/a><\/td><\/tr><tr><td>\ufeff<\/td><\/tr><tr><td><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?page_id=5921\">ATRLA N\u00ba 1 a 4 2006 &#8211; 2009<\/a><\/td><\/tr><tr><td><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n<\/div><\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?page_id=6661\">Qui\u00e9nes somos<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?page_id=809\">Normas de publicaci\u00f3n<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ram\u00f3n Ill\u00e1n Bacca Resumen Este art\u00edculo examina el cuento \u00abEl pr\u00edncipe de la baraja\u00bb, uno de los relatos del escritor colombiano Ram\u00f3n Bacca que tal vez mejor sintetiza su po\u00e9tica festiva, concebida a partir de un estilo fino y el empleo de un sarcasmo eficaz a la hora de exprimir los malentendidos, rencores, caprichos y &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=7605\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl humor suelto y feliz de \u00abEl pr\u00edncipe de la baraja\u00bb, cuento del colombiano Ram\u00f3n Bacca\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[560],"tags":[663,664,665,666,662],"class_list":["post-7605","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-letras-literatura","tag-clase-social-catolica","tag-humor","tag-literatura-colombiana","tag-modernidad","tag-vision-mundo","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7605","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7605"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7605\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7766,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7605\/revisions\/7766"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7605"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7605"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7605"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}