{"id":6914,"date":"2022-09-18T11:48:41","date_gmt":"2022-09-18T14:48:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=6914"},"modified":"2023-06-27T11:05:26","modified_gmt":"2023-06-27T14:05:26","slug":"motivos-de-son-el-poema-son-en-clave-cubana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=6914","title":{"rendered":"Motivos de Son: El poema-son en clave cubana"},"content":{"rendered":"\n<p> Elvira Aball\u00ed Morell *<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/nicolc3a1s-guillc3a9n-774x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6915\" width=\"411\" height=\"543\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/nicolc3a1s-guillc3a9n-774x1024.png 774w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/nicolc3a1s-guillc3a9n-227x300.png 227w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/nicolc3a1s-guillc3a9n-768x1016.png 768w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/nicolc3a1s-guillc3a9n.png 797w\" sizes=\"auto, (max-width: 411px) 100vw, 411px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><strong>Resumen:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nicol\u00e1s Guill\u00e9n en su poemario <em>Motivos de son<\/em> (1930) incurre en una imitaci\u00f3n y apropiaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas del g\u00e9nero musical cubano denominado son. En este art\u00edculo analizo cu\u00e1les son los rasgos soneros fundamentales en <em>Motivos, <\/em>a partir de su di\u00e1logo con antecedentes tales como el <em>Sexteto habanero<\/em> y el <em>Tr\u00edo Matamoros<\/em> y su v\u00ednculo con la cultura cubana<em>.<\/em> Para satisfacer las aspiraciones de este estudio interdisciplinario, uso tanto los poemas de los <em>Motivos<\/em>, como sus musicalizaciones\u2014compiladas en la edici\u00f3n cincuentenaria por Mirta Aguirre.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p><strong>Palabras clave: <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nicol\u00e1s Guill\u00e9n. M\u00fasica cubana. Cultura cubana. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Abstract <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nicol\u00e1s Guill\u00e9n in his collection of poems Motivos de son (1930) incurs in an imitation and appropriation of the characteristics of the Cuban musical genre called son. In this article, he analyzes the fundamental sonorous traits in Motivos, based on his dialogue with antecedents such as the Havana Sextet and the Matamoros Trio and his link with Cuban culture. To satisfy the aspirations of this interdisciplinary study, he used both the Motivos poems, as well as their musicalizations\u2014compiled in the fiftieth-year edition by Mirta Aguirre.<\/p>\n\n\n\n<p>Keywords: Nicol\u00e1s Guill\u00e9n \u2013 Cuban music \u2013 Cuban culture<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>A finales del a\u00f1o 1930 se inscrib\u00eda la pieza para voz y piano, titulada \u201cBito Manue\u201d, en la <em>Pan American Association of New York<\/em>, como parte del proyecto del m\u00fasico remediano Alejandro Garc\u00eda Caturla de musicalizar los <em>Motivos de son<\/em> (1930) del poeta camag\u00fceyano Nicol\u00e1s Guill\u00e9n. Poco despu\u00e9s, en abril de 1931, Amadeo Rold\u00e1n terminaba su adaptaci\u00f3n musical de los ocho <em>Motivos <\/em>en una suite para voz y once instrumentos<em>. <\/em>Ante semejante suceso, Caturla determinaba interrumpir su proyecto y desist\u00eda de la empresa de culminar los restantes poemas y \u201cBito Manue\u201d quedaba editado junto a \u201cMulata\u201d como los \u00fanicos de los ocho <em>Motivos<\/em> que musicalizara Caturla, quien le escrib\u00eda m\u00e1s tarde a Guill\u00e9n: \u201ctrabajaremos juntos en cualquier obra tuya suficientemente in\u00e9dita y expresamente hecha para que esto no vuelva a suceder\u201d.<a id=\"_ednref1\" href=\"#_edn1\">[i]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La numeros\u00edsima adaptaci\u00f3n musical de la obra de Nicol\u00e1s Guill\u00e9n no es fortuita. En poemarios como <em>Motivos de son<\/em> y <em>S\u00f3ngoro cosongo <\/em>(1931)<em>, <\/em>subyacen muchos elementos de un acervo sonoro que coadyuvan a la invocaci\u00f3n musical de los poemas-son guillenianos. Esta an\u00e9cdota de Caturla, Rold\u00e1n y Guill\u00e9n no es m\u00e1s que el principio de un largo y continuado proceso de inter\u00e9s, por parte de varios m\u00fasicos, de tomar como base los textos de los <em>Motivos <\/em>para posteriores producciones discogr\u00e1ficas o composiciones. Adem\u00e1s de las musicalizaciones de Rold\u00e1n y de Caturla, sobresalen las de Emilio y Eliseo Grenet, las de Argeliers Le\u00f3n, Ana Mar\u00eda Salas, Celina Gonz\u00e1lez, F\u00e9lix Guerrero, Electo Silva, Frank Fern\u00e1ndez, Jos\u00e9 Mar\u00eda Vitier y Harold Gramatges, como se advierte m\u00fasicos cultos y populares. <a href=\"#_edn2\" id=\"_ednref2\">[ii]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La pertinencia de una investigaci\u00f3n que trace aquellos elementos constitutivos del poema-son guilleniano se sustenta en el superficial acercamiento que ha tenido a lo largo de la extensa cr\u00edtica a la obra de este poeta. Parto de la base de que el calificativo de poema-son se debe a una declaraci\u00f3n del propio Guill\u00e9n en la entrevista \u201cHa surgido el poeta del son\u201d, publicada el 7 de mayo del a\u00f1o 1930, en la cual expresa: \u201cHe tratado de incorporar a la literatura cubana\u2014no como simple motivo musical, sino como un elemento de verdadera poes\u00eda\u2014lo que pudiera llamarse el poema-son, basado en la t\u00e9cnica de esta clase de baile, tan popular en nuestro pa\u00eds\u201d.<a href=\"#_edn3\" id=\"_ednref3\">[iii]<\/a> O sea, el propio Guill\u00e9n acu\u00f1\u00f3 sus poemas como \u201cpoema-son\u201d. Samuel Feij\u00f3o, por la otra parte, apunta hacia la existencia del poema-son en la obra del compositor cubano H. Rodr\u00edguez Silva, mucho antes de la aparici\u00f3n de los <em>Motivos<\/em>, aunque reconoce que el verdadero inicio oficial de esta forma po\u00e9tica se da en la obra de Guill\u00e9n.<a href=\"#_edn4\" id=\"_ednref4\">[iv]<\/a> Para el investigador cubano Luis \u00c1lvarez \u00c1lvarez existen dos niveles principales de contacto entre la poes\u00eda guilleniana y el son: en primer lugar, \u00c1lvarez reconoce que \u201cla ritmicidad . . . es tan intensa, que remite, por <em>analog\u00eda<\/em> a otro discurso art\u00edstico cerradamente r\u00edtmico, es decir, a la m\u00fasica\u201d; y, en segundo lugar, la capacidad del poema-son guilleniano de evocar, o sea, la presencia de una \u201cfiliaci\u00f3n afectiva y palpable\u201d, por medio de una \u201c<em>proyecci\u00f3n dialogal<\/em> del poeta hacia el estro de la canci\u00f3n popular\u201d.<a href=\"#_edn5\" id=\"_ednref5\">[v]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Considero que los<em> Motivos <\/em>guillenianos reproducen las maneras de hacer el son en dos niveles principales: a un nivel estructural y a un nivel tem\u00e1tico-gestual. Con el objetivo de analizar dichos aspectos, tomo como plataforma el poemario <em>Motivos de son <\/em>de Nicol\u00e1s Guill\u00e9n y las musicalizaciones de los ocho poemas iniciales por los compositores Eliseo y Emilio Grenet, Rold\u00e1n y Caturla\u2014compiladas en la edici\u00f3n cincuentenario. He utilizado como criterio para la segregaci\u00f3n de las diferentes adaptaciones musicales, en primera instancia, aquellas que no se apegan a la forma son en su manifestaci\u00f3n pura, o sea, m\u00e1s popular; y en segunda instancia, se priorizan las versiones reducidas por encima de las concebidas para un formato m\u00e1s amplio, ya que dichas musicalizaciones permiten un acercamiento m\u00e1s sist\u00e9mico.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Largo y Estribillo, cuarteta, redondilla y mote. Nicol\u00e1s Guill\u00e9n \u00bfpoeta o letrista?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En la tradici\u00f3n musical popular, el letrista pod\u00eda llegar a ser m\u00e1s famoso que el propio m\u00fasico. As\u00ed pas\u00f3 en la tradici\u00f3n del tango y tambi\u00e9n en la sonera, aunque esto no impidi\u00f3 el hecho de que algunos compositores crearan tanto la letra como la m\u00fasica de sus canciones. No obstante, ser letrista era un oficio complejo, ya que hab\u00eda que lograr que las composiciones fueran una especie de guante para el arreglo musical. De ah\u00ed que, el son como otros tantos g\u00e9neros populares gozara de ciertas formas o estructuras fijas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Los ocho <em>Motivos<\/em> parecen ser el resultado del ejercicio de un letrista. En la estructura de los poemas, sobresalen cuatro elementos soneros fundamentales: (1) el uso del Largo y del Estribillo (que coincide en algunos poemas con el montuno), (2) el empleo de formas estr\u00f3ficas cl\u00e1sicas del son, como la cuarteta y la redondilla y (3) la inserci\u00f3n del nombrete o apodo, lugar ocupado por el vocativo en los casos en que no se usa el nombrete. En cuanto al primer elemento, todos los <em>Motivos <\/em>poseen una estructura de Largo m\u00e1s Estribillo\u2014aspecto este que se generaliz\u00f3 en la etapa de la urbanizaci\u00f3n del son, en la d\u00e9cada del veinte. En cuanto a la segunda caracter\u00edstica, cuatro de los <em>Motivos<\/em> comienzan con una o dos estrofas de cuatro versos de arte menor: en forma de cuarteta (rimando los versos 1\u20133 y 2\u20134) o de redondilla (riman 1\u20134 y 2\u20133), como ocurre en las inspiraciones del son cubano. Las cuartetas y las redondillas, asimismo, cobran gran importancia en la clausura de poemas como \u201cT\u00fa no sabe ingl\u00e9\u201d y \u201cMulata\u201d, donde se retoman en forma de coda. En cuanto al tercer y \u00faltimo aspecto, poemas como \u201cNegro bemb\u00f3n\u201d son paradigm\u00e1ticos en el uso del nombrete o apodo.<a id=\"_ednref6\" href=\"#_edn6\">[vi]<\/a> En este poema, Guill\u00e9n intercala el mote a manera de estribillo desde la primera cuarteta en cada verso par. La inserci\u00f3n del mote en la tradici\u00f3n sonera se da en esta misma secci\u00f3n y dividido en dos versos, como ocurre en \u201cNegro bemb\u00f3n\u201d:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-white-background-color has-background\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p>Te queja todav\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>negro bemb\u00f3n;<\/p>\n\n\n\n<p>sin pega y con harina,<\/p>\n\n\n\n<p>negro bemb\u00f3n;<\/p>\n\n\n\n<p>majagua de dri blanco,<\/p>\n\n\n\n<p>negro bemb\u00f3n;<\/p>\n\n\n\n<p>sapato de do tono,<\/p>\n\n\n\n<p>negro bemb\u00f3n.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>En la versi\u00f3n musical, que hace de \u201cNegro bemb\u00f3n\u201d Rold\u00e1n, se conserva \u00edntegramente la estructura del poema, pero en la de Eliseo Grenet no sucede as\u00ed.<a href=\"#_edn7\" id=\"_ednref7\">[vii]<\/a> En el caso de la versi\u00f3n de Eliseo se agrega la interjecci\u00f3n en forma exclamativa: \u201c\u00a1Ah!\u201d, acompa\u00f1ada del nombrete. Grenet introduce, tambi\u00e9n, una peque\u00f1a improvisaci\u00f3n\u2014uno de los rasgos constitutivos de la m\u00fasica popular de la \u00e9poca\u2014, que ocupa exactamente ocho compases, a mediados de la segunda secci\u00f3n.<a href=\"#_edn8\" id=\"_ednref8\">[viii]<\/a> Tras la introducci\u00f3n, meramente instrumental, de diez compases y medio, el compositor plantea la primera cuarteta en el comp\u00e1s once\u2014teniendo en cuenta el valor de la anacrusa en tiempo d\u00e9bil\u2014hasta el primer tiempo del comp\u00e1s n\u00famero diecinueve. Luego, Grenet presenta el Estribillo (del comp\u00e1s treinta y dos al cuarenta), seguido de una peque\u00f1a licencia: \u201c\u00a1Ah! negro bemb\u00f3n\u201d. A continuaci\u00f3n, Grenet introduce una improvisaci\u00f3n: \u201c\u00a1Ah! \u00a1Ah! negro bemb\u00f3n, bomboncito de mi vida\u201d y se retoma el Estribillo.<a href=\"#_edn9\" id=\"_ednref9\">[ix]<\/a> Despu\u00e9s de la primera casilla de repetici\u00f3n, se vuelve a las dos cuartetas iniciales, hasta \u201cFIN\u201d (en el comp\u00e1s treinta y uno). De lo anterior se deduce que las alteraciones en el original son m\u00ednimas y consisten en la ampliaci\u00f3n del Estribillo de una frecuencia de cuatro en el original a ocho en la musicalizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Emilio Grenet, por su parte, comienza \u201cT\u00fa no sabe ingl\u00e9\u201d con una introducci\u00f3n instrumental de diez compases y medio. Tras esta presentaci\u00f3n, comienza la exposici\u00f3n o recitativo, hasta la primera casilla de repetici\u00f3n. Al llegar al comp\u00e1s veinticuatro, se salta inmediatamente a la segunda casilla de repetici\u00f3n, en el comp\u00e1s veintiocho. En el comp\u00e1s treinta, se expone nuevamente la segunda cuarteta y en el segundo terceto, el compositor se toma la licencia de duplicar el \u00faltimo verso trocando el terceto en una cuarteta, por lo que se altera ligeramente la estructura original del poema. Luego en el comp\u00e1s cuarenta y dos, coincide el tiempo fuerte del comp\u00e1s con el acento pros\u00f3dico del poema en \u201c\u2013gl\u00e9\u201d. En este caso, como en el anterior, se ampl\u00eda la extensi\u00f3n del poema original mediante la repetici\u00f3n de los primeros seis versos del recitativo. Los versos cinco y seis: \u201cLa mericana te buca, y t\u00fa le tiene que hu\u00ed\u201d se repiten tres veces. La otra mitad de la estrofa (versos siete y ocho: \u201ctu ingl\u00e9 era de etr\u00e1i guan \/ etr\u00e1i guan y guan tu tri\u201d) aparecen una sola vez, como en el poema. El Estribillo se repite en total quince veces.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de la musicalizaci\u00f3n de \u201cT\u00fa no sabe ingl\u00e9\u201d, Caturla se toma la licencia de llamarlo \u201cBito Manu\u00e9\u201d. La apertura de la pieza es con el verso \u201cBito Manu\u00e9, t\u00fa no sabe ingl\u00e9\u201d, mientras que en el original de Guill\u00e9n no aparece hasta el verso noveno. Tras esta presentaci\u00f3n se introduce la primera cuarteta. En vez de \u201cye\u201d el compositor emplea \u201cyea\u201d porque una vocal abierta como la \u201ca\u201d permite una mejor colocaci\u00f3n de la voz, en notas largas,\u2014en este caso prolongada por la ligadura\u2014para un total de dos compases, cada una. Caturla vuelve sobre \u201cBito Manu\u00e9, t\u00fa no sabe ingl\u00e9\u201d\u2014dos veces\u2014. Caturla retoma seguidamente \u201cBito Manue ea, ea\u201d para cerrar \u201cBito Manu\u00e9, no te enamore ma nunca, Bito Manu\u00e9 si no sabe ingl\u00e9\u201d, sin repetir este verso final, como hace el poeta en el original. Este es el \u00fanico motivo que aparece musicalizado en comp\u00e1s de 6\/8, intenci\u00f3n expresa del compositor de crear un son con una evidente influencia africana mediante el uso del comp\u00e1s ternario. El verso nueve\u2014donde se encuentra el vocativo en el original\u2014se cuadruplica en la musicalizaci\u00f3n. Igualmente, el verso final de la segunda cuarteta se triplica. En total, el vocativo aparece ocho veces\u2014sin contar el t\u00edtulo\u2014en la musicalizaci\u00f3n y tres veces en el poema.<\/p>\n\n\n\n<p>Las tres adaptaciones anteriormente descritas son las \u00fanicas de las versiones musicales de la edici\u00f3n cincuentenario en las que var\u00eda la disposici\u00f3n del poema original.<a href=\"#_edn10\" id=\"_ednref10\">[x]<\/a> Los cuatro compositores\u2014Caturla, Rold\u00e1n y los Grenet\u2014preservan, casi en su totalidad, la estructura del poema-son guilleniano y solo lo alteran mediante la repetici\u00f3n\u2014un recurso empleado, en el caso de los arreglos populares, con la finalidad de dilatar la duraci\u00f3n de la m\u00fasica para los bailadores y, en el caso de la m\u00fasica de concierto, como necesaria extensi\u00f3n de la duraci\u00f3n de la pieza. Tanto en estas versiones, como en otras que no analizamos\u2014pues no hay alteraciones de la estructura del poema original en su adaptaci\u00f3n musical\u2014, se mantiene estable la disposici\u00f3n del Largo y del Estribillo. En algunos casos, sobre todo en aquellas versiones destinadas a un p\u00fablico bailador, se insertan secciones breves de improvisaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En casi todos los poemas de los <em>Motivos<\/em> aparece un vocativo o un mote mediante el cual se apela al receptor: \u201cMulata\u201d, \u201cBito Manu\u00e9\u201d, \u201cnegra\u201d, \u201ccompadre\u201d, \u201cnegro bemb\u00f3n\u201d o \u201cviejo\u201d. Vemos en el an\u00e1lisis precedente cu\u00e1nto inter\u00e9s manifiesta el compositor en reiterar esta unidad l\u00e9xica. En la tradici\u00f3n sonera es frecuente el empleo de este tipo de llamamiento, como ocurre, por ejemplo, en \u201cCuida\u00edto, Compay Gallo\u201d del <em>Tr\u00edo Matamoros<\/em>: con el vocativo \u201cRufina\u201d y con el mote \u201cCompay Gallo\u201d. En los <em>Motivos<\/em> casi siempre se apela a un solo receptor, pero, en el poema \u201cSi t\u00fa supiera\u201d se dirige el discurso a la \u201cnegra\u201d, en la primera parte, de los versos uno al ocho, mientras que, en la segunda parte, a partir del verso nueve hasta el final, con: \u201cA\u00e9, \/ <strong>vengan<\/strong> a b\u00e9; \/ a\u00e9, \/ <strong>bamo<\/strong> pa b\u00e9\u201d; se apela a m\u00e1s de un interlocutor, quebrando la direcci\u00f3n y, en cierto sentido, la unilateralidad de los versos precedentes con el uso de la exhortaci\u00f3n colectiva a trav\u00e9s de los verbos en plural apocopados.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>La otra african\u00eda en los <em>Motivos\u2026<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>El 27 de diciembre de 1932, Caturla afirmaba en la <em>Academia Municipal de M\u00fasica de Caibari\u00e9n<\/em>: \u201cEl son es la cumbre del periodo folkl\u00f3rico cubano y del periodo nacionalista. El son es la expresi\u00f3n y resumen de todas las tendencias de influencia africana\u201d.<a href=\"#_edn11\" id=\"_ednref11\">[xi]<\/a> Caturla, al igual que Guill\u00e9n, era consciente de la importancia del son\u2014en su faz africana\u2014en la formaci\u00f3n de una cultura nacional. En los <em>Motivos, <\/em>Guill\u00e9n practic\u00f3 una especie de <em>anagn\u00f3risis<\/em> cultural, que implic\u00f3 una especial capacidad para la s\u00edntesis de varios elementos culturales africanos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este ac\u00e1pite quiero llamar la atenci\u00f3n sobre el uso del montuno en el poema \u201cSi t\u00fa supiera\u201d, debido a su pertinencia en cuanto al elemento africano. Muchos cr\u00edticos han considerado este montuno como una jitanj\u00e1fora o un sinsentido que Guill\u00e9n emplea con un fin netamente musical. No obstante, el objetivo perseguido por el autor no queda en una simple b\u00fasqueda de sonoridad. Guill\u00e9n se enfrenta a un verdadero reto ling\u00fc\u00edstico, no solo porque busca una escritura que sea reflejo de una cultura afrocubana, sino tambi\u00e9n porque trata de crear un poema que funcione como una manifestaci\u00f3n de ese ser negro antecedente. Para Roberto Gonz\u00e1lez Echevarr\u00eda en una simple desmembraci\u00f3n de este Estribillo, se accede a tres palabras viables: \u201cson\u201d, \u201csongo\u201d, \u201ccongo\u201d y el poema alude a la lengua de la cultura <em>congo<\/em> o <em>bakongo<\/em>\u2014uno de los tres n\u00facleos africanos m\u00e1s importantes tra\u00eddos a Cuba y, por dem\u00e1s, el m\u00e1s representativo en Camag\u00fcey.<a href=\"#_edn12\" id=\"_ednref12\">[xii]<\/a> Esta segunda parte del poema est\u00e1 conscientemente elaborada a nivel est\u00e9tico, en funci\u00f3n de representar una imagen ling\u00fc\u00edstica de una lengua que Guill\u00e9n no domina, pero tampoco desconoce. Considero que la creaci\u00f3n de este Estribillo\/montuno por Guill\u00e9n se debe a la influencia del son. Muchos temas soneros usan el l\u00e9xico afrocubano o de lenguas pertenecientes a etnias africanas. Aunque no es un procedimiento tan com\u00fan, tampoco es ajeno a las composiciones soneras de la \u00e9poca.<a href=\"#_edn13\" id=\"_ednref13\">[xiii]<\/a> Muchos temas emblem\u00e1ticos de este g\u00e9nero gozan de este procedimiento, como \u201cCarmela m\u00eda\u201d, \u201cMayeya, no juegue con lo santo\u201d, \u201cEspab\u00edlate\u201d<a href=\"#_edn14\" id=\"_ednref14\">[xiv]<\/a> y \u201cCriolla carabal\u00ed\u201d<a href=\"#_edn15\" id=\"_ednref15\">[xv]<\/a>, interpretados por el <em>Septeto habanero,<\/em> y lo mismo sucede en \u201cA la cuata co y co\u201d, por el <em>Sexteto Bolo\u00f1a<\/em>. De lo anteriormente expresado se deduce que Guill\u00e9n echa mano a un arsenal entonativo hondamente asentado en su conciencia musical. Por tanto, \u201cs\u00f3ngoro cosongo\u201d es una recreaci\u00f3n de determinados barnices soneros que Guill\u00e9n posee, emparenta y trata de recrear. No es, precisamente, un son congo, sino una representaci\u00f3n ficcional de la lengua en un poema-son. El oyente o el lector de \u201cSi t\u00fa supiera\u201d, que casualmente es m\u00e1s conocido por \u201cS\u00f3ngoro cosongo\u201d, desea bailar con este Estribillo y, al igual que Guill\u00e9n, repasa una tradici\u00f3n sonera y acepta incluir esta propuesta en el canon\u2014en lo que \u00e9l considera que se ajusta al patr\u00f3n sonero. Guill\u00e9n apela a un rejuego estil\u00edstico por medio de ciertas combinaciones f\u00f3nicas en funci\u00f3n de recrear una imagen idiom\u00e1tica africana<a href=\"#_edn16\" id=\"_ednref16\">[xvi]<\/a> que, casualmente, coincide con determinadas reminiscencias del lenguaje acumuladas en Guill\u00e9n. En su imitaci\u00f3n de las maneras de hacer texto sonero confluyen: (1) la necesidad que tiene el poeta de representar una lengua africana y (2) el anquilosamiento de un complejo sistema ling\u00fc\u00edstico anterior de car\u00e1cter oral y tradicional.<a href=\"#_edn17\" id=\"_ednref17\">[xvii]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En su af\u00e1n africanista\/criollista, Guill\u00e9n no se restringe al plano ling\u00fc\u00edstico, sino que trata de recrear ese car\u00e1cter responsorial propio de los cantos y alabanzas africanas, como parte de la apropiaci\u00f3n del elemento interactivo-grupal tan asentado en la cultura caribe\u00f1a.<a href=\"#_edn18\" id=\"_ednref18\">[xviii]<\/a> Un ejemplo por antonomasia de ese germen africano en el Caribe lo constituyen las numeros\u00edsimas oraciones dialogadas de las reglas afrocubanas. El rezo <em>congo<\/em> llamado de \u201crompimiento o apertura\u201d es un caso de este tipo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-white-background-color has-background\">\u00bfJura a Di\u00f3 M\u00e1mbi?<br>\u00a1Dio Ns\u00e1mbi!<br>\u00bfJura a Di\u00f3 M\u00e1mbi?<br>\u00a1Dio Ns\u00e1mbi!<br>\u00bfJura a Di\u00f3 M\u00e1mbi?<br>\u00a1Dio Ns\u00e1mbi!<br>\u00bfSomo o no somo?<br>Somo<br>\u00bfSomo o no somo?<br>Somo<br>\u00bfSomo o no somo?<br>Somo<br>\u00a1Santo Tom\u00e1!<br>\u00a1Ver y creer!<br>\u00a1Santo Tom\u00e1!<br>\u00a1Ver y creer!<br>\u00a1Santo Tom\u00e1!<br>\u00a1Ver y creer!<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Es por eso que textos como \u201cMulata\u201d o \u201cNegro Bemb\u00f3n\u201d poseen un perfecto esquema en el que alternan el coro y el solista, mediante un di\u00e1logo responsorial, cuando rompe el montuno en el cual el solista comenta y el coro presenta el mote a manera de respuesta:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-white-background-color has-background\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-small-font-size\">Solista: <em>Te queja todab\u00eda<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Coro: <em>negro bemb\u00f3n;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Solista: <em>sin pega y con harina,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Coro: <em>negro bemb\u00f3n;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Solista: <em>majagua de dri blanco,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Coro: <em>negro bemb\u00f3n;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Solista: <em>sapato de do tono,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Coro: <em>negro bemb\u00f3n;<\/em><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>En \u201cMulata\u201d sucede lo mismo cuando el coro reafirma cu\u00e1n envanecida est\u00e1 la mujer de su cuerpo y el solista menciona cada uno de los atributos f\u00edsicos de los que la mulata se jacta\u2014de lo general a lo particular, del cuerpo, como un todo, a la boca y a los ojos, como la parte:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-white-background-color has-background\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-small-font-size\">Solista: <em>Tanto tren con tu cuerpo,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Coro: <em>Tanto tren;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Solista: <em>Tanto tren con tu boca,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Coro: <em>Tanto tren;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Solista: <em>Tanto tren con tu sojo,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Coro: <em>Tanto tren;<\/em><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>En el caso de \u201cMayeya, no juegue con lo santo\u201d de Ignacio Pi\u00f1eiro, ocurre una id\u00e9ntica sucesi\u00f3n a la de \u201cMulata\u201d y \u201cNegro bemb\u00f3n\u201d. En dicho son, el Estribillo: \u201centra, Ori bab\u00e1\u201d (en yoruba \u201cPadre de las cabezas\u201d), alterna con las intervenciones del solista:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-white-background-color has-background\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-small-font-size\">Coro: <em>Entra, Ori bab\u00e1,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Solista: <em>velando a lo santo no venga a jug\u00e1.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Coro:<em> Entra, Ori bab\u00e1,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Solista: <em>Conuca, Mayeya, no vale n\u00e1<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Coro: <em>Entra, Ori bab\u00e1,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Solista: <em>Ori bab\u00e1, Ori bab\u00e1.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Coro: <em>Entra, Ori bab\u00e1,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Solista: <em>emp\u00ednate, negra, si tu va encam\u00e1.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Coro: <em>Entra, Ori bab\u00e1. . . .<\/em><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Existe, igualmente, un elemento adicional: el propio ritmo versal de estos poemas permite el empleo de dos de los patrones fundamentales de la matriz bant\u00fa-dahomeyana: el tresillo y el cinquillo, visibles en los arreglos musicales de los cuatro compositores seleccionados.<a id=\"_ednref19\" href=\"#_edn19\">[xix]<\/a><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Principios festivos y populares del son. La par\u00e1bola de lo cotidiano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Los <em>Motivos<\/em> est\u00e1n asentados en la tradici\u00f3n del teatro bufo cubano, en la cual se encuentran los tipos del negro y de la mulata o negra de la accesoria. Esta manifestaci\u00f3n teatral particip\u00f3 en el dise\u00f1o del universo sonero y contribuy\u00f3 significativamente al despegue del g\u00e9nero. En la construcci\u00f3n de los sujetos de <em>Motivos <\/em>ocurre la sedimentaci\u00f3n tanto de los temas del teatro bufo como de otros elementos entre los que sobresale el disfraz, el humor, el drama, el c\u00f3digo social y la movilidad esc\u00e9nica\u2014legado que comparte tambi\u00e9n el son. De ah\u00ed la importancia que Guill\u00e9n concede al poema-son como \u201ccuadros de costumbres hechos con dos pinceladas y tipos del pueblo tal como ellos se agitan a nuestro lado. Tal como hablan. Tal como piensan. . . .\u201d<a href=\"#_edn20\" id=\"_ednref20\">[xx]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Los personajes m\u00e1s recurrentes en los <em>Motivos <\/em>son la mulata y la negra de la accesoria o la casa de vecindad. En el poema \u201cSi t\u00fa supiera\u201d, por ejemplo, la negra se ha \u201ccorrido de bachata\u201d y su marido sufre por el abandono. No son otras las proposiciones de \u201cAmor fingido\u201d del <em>Tr\u00edo Matamoros<\/em>, en el cual el marido la llama \u201ccumbanchera\u201d y la acusa de mentirosa, fingi\u00e9ndose \u201cotro naufragado del mar de su ambici\u00f3n\u201d\u2014heredadas del di\u00e1logo teatral entre la mulata, el espa\u00f1ol y el negrito del bufo. Lo mismo ocurre en \u201cHojas para ba\u00f1o\u201d, un preg\u00f3n-son en el cual el hombre dice: \u201cmi mujer v\u00e1lgame Dio, \/ la ba\u00f1\u00e9 con yerba buena \/ que se me puso tan buena \/ que con otro se corri\u00f3\u201d.<a href=\"#_edn21\" id=\"_ednref21\">[xxi]<\/a> La p\u00edcara del solar es uno de los esbozos m\u00e1s socorridos en el son y en el teatro bufo: una mujer fecunda en ardides y maestra en la manipulaci\u00f3n; un tipo de f\u00e9mina que Guill\u00e9n tampoco desconoce. As\u00ed, en el poema \u201cSigue\u201d, por ejemplo, el personaje es una especie de <em>femme fatale,<\/em> de la que hay que cuidarse y hasta huir porque ella juguetea con el hombre, hasta hacerlo sucumbir. A pesar de que el amante es consciente de la desgracia que conlleva la uni\u00f3n con ella, no la puede sacar de su mente y alerta al \u201ccaminante\u201d de la amenaza femenil. En este sentido, poemas como \u201cB\u00facate plata\u201d y \u201cSi t\u00fa supiera\u201d parecen enlazados a nivel argumental: un primer movimiento (\u201cB\u00facate plata\u201d) en el que se introduce a una mujer quej\u00e1ndose por la miseria a la que est\u00e1 sometida y un segundo (\u201cSi t\u00fa supiera\u201d) en el cual la mujer ha abandonado a su pareja ante la precariedad econ\u00f3mica y ha buscado el amparo en otro hombre. La negra de los <em>Motivos<\/em> es esa mujer del bufo que \u201cbaila bien\u201d y es consciente de ello, por lo que explota al m\u00e1ximo esta capacidad. En el poemario, la danza deviene un rasgo distintivo de la seducci\u00f3n femenina. Accedemos al estereotipo de la mujer solariega bailadora y llena de gracejo como la de \u201cComentario en el solar\u201d\u2014la guajira-son de <em>Matamoros<\/em>: esa \u201cCarid\u00e1\u201d que mueve su cinturita al ritmo de la m\u00fasica y que nos recuerda el \u201ctanto tren\u201d de la mulata guilleniana. En \u201cSi t\u00fa supiera\u201d, la locuci\u00f3n del sujeto l\u00edrico no est\u00e1 dirigida solo a la mulata como h\u00e1bil bailadora. En la primera secci\u00f3n del poema, puede que se apunte a un sujeto solitario: el amante desplazado y luego al tri\u00e1ngulo amoroso entre la negra, el nuevo amante y el marido:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-white-background-color has-background\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-small-font-size\">s\u00f3ngoro, la negra,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">baila bien;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">s\u00f3ngoro de uno,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">s\u00f3ngoro de tre.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Es un \u201cs\u00f3ngoro de uno\u201d, pero tambi\u00e9n un \u201cs\u00f3ngoro de a tre\u201d y luego se incrementa, como si fuera un espect\u00e1culo teatral o un baile al que se van sumando espectadores. Fundamento este criterio sobre la base del empleo que hace Guill\u00e9n de la expresi\u00f3n: \u201cA\u00e9\u201d de conjunto con los verbos en plural.&nbsp; \u201cA\u00e9\u201d es una forma interjectiva que es usada en los cantos populares a manera de convocatoria, como ocurre, por ejemplo, en la conguita \u201cLa Chambelona\u201d: \u201cA\u00e9, \/ A\u00e9, \/ A\u00e9 la chambelona\u201d con la cual se convida a las multitudes a arroyar. Dicha forma interjectiva es empleada tambi\u00e9n por Carlos God\u00ednez en su son \u201cAlza los pies congo\u201d: \u201cA\u00e9, \/ alza los pies, congo, a\u00e9\u201d. En la segunda parte de \u201cSi t\u00fa supiera\u201d, se trasciende la tr\u00edada: marido suplantado-negra-nuevo amante, en funci\u00f3n de la invitaci\u00f3n de otro(s):<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-white-background-color has-background\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-small-font-size\">A\u00e9,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>bengan<\/em> a b\u00e9;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">a\u00e9,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>bamo<\/em> pa b\u00e9;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>bengan,<\/em> s\u00f3ngoro cosongo,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">s\u00f3ngoro cosongo de mamey.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>En este poema el exmarido se esconde y no sabemos d\u00f3nde, como si fuera parte del p\u00fablico y se quebrara la cuarta pared. El sujeto, antes expectante, ahora participa y sostiene un mon\u00f3logo que culmina con la orquestaci\u00f3n del Estribillo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el poema \u201cSigue\u2026\u201d, el disfraz viene de la misma manera que en el poema anterior: un sujeto que se esconde, pero que a diferencia del anterior, apela al <em>caminante<\/em>. El examante de estos poemas no ha podido superar la ruptura y secretamente esp\u00eda a la exmujer, como ocurre en los sones \u201cMaruja\u201d y \u201cOlvido\u201d, de <em>Matamoros<\/em> donde el hombre se aferra a la mujer que ya no est\u00e1 con \u00e9l. La m\u00e1scara es primordial en los relatos de los <em>Motivos<\/em>, no solo por el ocultamiento del amante, sino en el propio \u00e9nfasis de la mulata que se transfigura en su gracia corporal. Asimismo, la mascarada en los <em>Motivos<\/em> se manifiesta en los estereotipos del chulamp\u00edn\u2014el figur\u00edn, el vividor o el mantenido\u2014(en \u201cHay que ten\u00e9 bolunt\u00e1\u201d, \u201cB\u00facate plata\u201d, \u201cNegro bemb\u00f3n\u201d y \u201cT\u00fa no sabe ingl\u00e9\u201d). Los personajes del poema-son devienen tanto v\u00edctimas de su apariencia, como manipuladores: \u201cbuche y pluma na m\u00e1\u201d. En \u201cNegro bemb\u00f3n\u201d y en \u201cHay que ten\u00e9 bolunt\u00e1\u201d se evidencia esto: en el primero, <em>Carid\u00e1 <\/em>le facilita al negro el sustento y los lujos\u2014\u201cmajagua de dri blanco, sapato de do tono\u201d y la amante no est\u00e1 indispuesta por el hecho de que su marido sea un mantenido o que sea fenot\u00edpicamente negro, por el contrario:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-white-background-color has-background\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-small-font-size\">Bemb\u00f3n as\u00ed como ere<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">tiene de to;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Carid\u00e1 te mantiene,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">te lo da to.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>En \u201cHay que ten\u00e9 bolunt\u00e1\u201d, por la otra parte, el negrito quiere sacar del empe\u00f1o su \u201cfl\u00fa\u201d a costa de la venta de la plancha el\u00e9ctrica de la mujer. En este poema, es mucho m\u00e1s complejo el correlato social por cuanto el hombre exige a la mujer que busque el sustento:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-white-background-color has-background\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-small-font-size\">Empe\u00f1a la plancha el\u00e9trica,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">pa pod\u00e9 sac\u00e1 mi fl\u00fa;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">buca un re\u00e1,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">buca un re\u00e1,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">c\u00f3mprate un paquete&#8217; vela<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">poqqe a la noche no hay lu.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>&nbsp;La mujer de \u201cB\u00facate plata\u201d se revela, advirti\u00e9ndole de la inminencia del abandono por la miseria en la que se encuentran. Le recrimina que est\u00e9n pasando hambre mientras \u00e9l tiene: \u201csapato nuevo, rel\u00f3, tanto lujo\u201d. Ella le advierte al marido de que se \u201cva a correr\u201d, \u00bfacaso de bachata? como la hembra de \u201cSi t\u00fa supiera\u201d. En el son \u201cEl pagar\u00e9\u201d, ocurre algo similar: el sujeto asegura a su mujer que cuando \u00e9l cobre la \u201cletra\u201d va a satisfacer sus gustos y suplica a la Virgen de Regla que se compadezca de \u00e9l. En este son, el abandono de la mujer es el destino seguro, si este \u00e9l no consigue el dinero.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u201cT\u00fa no sabe ingl\u00e9\u201d se encuentra la mascarada desde la arista del chulamp\u00edn y tambi\u00e9n desde el fingimiento ling\u00fc\u00edstico\u2014el personaje finge dominar el ingl\u00e9s. La sorna del enunciador ante la incapacidad del personaje de hablar ingl\u00e9s se basa en el \u201cdime direte\u201d cotidiano del solar\u2014com\u00fan en sones como \u201cMama In\u00e9\u201d y \u201cComentario en el solar\u201d. No estamos frente al espa\u00f1ol enamorado de la mulata, del contexto colonial y del teatro bufo, sino ante el chulo, el \u201cpisabonito\u201d, que seduce a la americana. \u201cT\u00fa no sabe ingl\u00e9\u201d parte de la construcci\u00f3n moderna, de la representaci\u00f3n de un momento de crisis y de cambio de sistema pol\u00edtico, donde el negro necesita aprender ingl\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Existe, tambi\u00e9n, en los poemas-son guillenianos, de este y de poemarios posteriores, una tendencia a la movilidad en los personajes. En los ocho <em>Motivos<\/em>, los personajes est\u00e1n en constante movimiento. Est\u00e1, por ejemplo, el negro de \u201cSi tu supiera\u201d, que esp\u00eda a la mujer que pasa; en \u201cSigue\u201d, cuando el enunciador le dice al amigo que eluda a la mujer y se repite el verbo \u201ccamina\u201d; y en \u201cT\u00fa no sabe ingl\u00e9\u201d, en virtud de similar concepto, el pobre negro huye de la americana.&nbsp; Los personajes nunca aparecen est\u00e1ticos. De ah\u00ed el intenso sentido de agitaci\u00f3n, que en otras ocasiones viene en los textos, asociado al baile. Al final de \u201cHay que ten\u00e9 bolunt\u00e1\u201d, por ejemplo, el di\u00e1logo se intensifica dram\u00e1ticamente. Una violencia que hasta el momento nos ha sido ligeramente velada se quiebra en pos de una teatralidad pasmosa. La representaci\u00f3n se torna absolutamente coreogr\u00e1fica. Es casi un baile donde la mujer negra funciona como una marioneta guiada por el hombre:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<div class=\"wp-block-group has-white-background-color has-background\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-small-font-size\">Camina, negra, y no yore,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">be p&#8217; ay\u00e1;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">camina, y no yore, negra,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">ben p&#8217; ac\u00e1;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">camina, negra, camina,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">\u00a1que hay que ten\u00e9 bolunt\u00e1!<\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>El humor se torna, en ocasiones, un tanto \u201cnegro\u201d en esa puesta en escena de la realidad, como reconoce el m\u00fasico Pancho Amat: \u201clos sones son una suerte de tragedia sonriente\u201d.<a href=\"#_edn22\" id=\"_ednref22\">[xxii]<\/a> No son otra cosa los personajes de \u201cBito Manu\u00e9\u201d, donde el negrito inmiscuido amorosamente con la americana se esconde. El determinismo social signa al individuo; su condici\u00f3n y su c\u00f3digo no le permiten m\u00e1s. La transgresi\u00f3n de estos l\u00edmites conlleva al fracaso como le ocurre al \u201cnegro bemb\u00f3n\u201d, quien, marcado por un determinismo biol\u00f3gico al distar su fenotipo negro del ideal ario\u2014asentado en el imaginario popular del momento como el patr\u00f3n de belleza\u2014se ofende por su boca grande. En \u201cMulata\u201d, por la otra parte, el sujeto quiere disimular su complejo de inferioridad acusando a la mulata de su falta de pureza racial y arremete contra ella, primeramente, mediante el escarnio y, luego, por la preferencia de su negra, quien es, adem\u00e1s, una muestra de todos aquellos rasgos fenot\u00edpicos, que este critica en la Mulata: \u201cla boca\u201d, \u201cla pasa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi todos los poemas, al igual que en los textos soneros, resuelven el conflicto sarc\u00e1sticamente en el Estribillo. En la exposici\u00f3n se nos plantea un acontecimiento en toda la extensi\u00f3n de su crudeza, para luego mediante el uso de la iron\u00eda subvertirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto en el son, como en los <em>Motivos<\/em>, vemos esa propensi\u00f3n del sujeto l\u00edrico al empleo de un discurso atenido al poder de la cr\u00f3nica, que intenta aprehender los c\u00f3digos, en este caso, tanto de la poca sofisticaci\u00f3n espacial y material, como de la propia complejidad de tipos y situaciones inherentes al solar. Guill\u00e9n elije esta locaci\u00f3n como espacio narrativo para sus sones y presenta las mismas coyunturas tem\u00e1ticas que se recrean en el son, que, a fin de cuentas, constituyen problem\u00e1ticas del cubano de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>A manera de CODA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Hay escritores que pasan por la vida sin ser notados. Lo m\u00e1s f\u00e1cil para uno es morir en el desconocimiento, porque no produce bienes indispensables para la sociedad: no es el m\u00e9dico que cura o el ingeniero que proyecta y concreta. En el caso de Nicol\u00e1s Guill\u00e9n, el poeta nacional, no sucede as\u00ed. Con los <em>Motivos<\/em> se inaugura una po\u00e9tica anclada en una est\u00e9tica de lo popular, cuya savia es todo un imaginario del son tanto a nivel tem\u00e1tico como r\u00edtmico-musical. Se pueden mencionar momentos fundamentales en la creaci\u00f3n literaria cubana, que preceden a los <em>Motivos<\/em>, que pueden inclusive ser muestras de una mayor madurez literaria como son el Modernismo de Jos\u00e9 Mart\u00ed con su <em>Ismaelillo<\/em> o el Romanticismo de la Gertrudis G\u00f3mez de Avellaneda con <em>Sab<\/em>, o la presencia po\u00e9tica de un Jos\u00e9 Mar\u00eda Heredia en \u201cNi\u00e1gara\u201d o \u201cEn el Teocalli de Cholula\u201d, pero \u00bfen qu\u00e9 medida estos han implicado, al menos tan claramente, una relaci\u00f3n dialogal de todas las integrantes de la identidad cubana? Aunque entre los escritores que menciono se encuentran los otros dos poetas nacionales: Mart\u00ed y Heredia, en Guill\u00e9n ocurre algo totalmente diferente y es en lo que estriba su valor fundamental: se nos remite conscientemente por semejanza a un discurso popular, desde uno literario. Es en los <em>Motivos<\/em> donde el lenguaje po\u00e9tico se pliega a un lenguaje musical popular. Ese otro lenguaje que encuentra sus manifestaciones m\u00e1s concretas y a la vez naturales e ingenuas en el imaginario sonero: esa alfombra tejida con cientos de hilos, conectados con el \u00fanico fin de mostrar el mapa cultural de un pueblo. Ese af\u00e1n guilleniano de recreaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica y de preciosismo sociol\u00f3gico, no es accidental o imprevisto. Guill\u00e9n intenta cartografiar a la Cuba de los a\u00f1os 1930. Compositores como Ignacio Pi\u00f1eiro, los hermanos Grenet o Miguel Matamoros, aportan las mismas maneras de tratamiento de la lengua. El son registra para la posteridad una realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Al intentar descubrir y describir los c\u00f3digos soneros, desde el examen de los ocho poemas iniciales de Guill\u00e9n, me enfrent\u00e9 a la necesaria incursi\u00f3n sobre las musicalizaciones de los textos, dado que estas constituyen el reflejo de la gran capacidad musical que encierran los <em>Motivos. <\/em>Como enunci\u00e9 en los ac\u00e1pites precedentes: en Guill\u00e9n hay una propensi\u00f3n a crear letras para sones. El poema-son tiene una posibilidad natural (tanto formal, como de contenido) para ser musicalizado. Por eso, he visto en Guill\u00e9n la potencialidad y el oficio de un letrista, sin reducirlo o acu\u00f1arlo con tal proposici\u00f3n. En las actas de uno de los <em>Seminarios del son, <\/em>en los Archivos del Centro de Investigaci\u00f3n y Desarrollo de la M\u00fasica Cubana<em>,<\/em> se discute precisamente acerca de la necesidad de desarrollar el oficio de letrista. Pancho Amat plantea la inminencia de encontrar letristas ante \u201cla imposibilidad de lograr una letra apropiada\u201d por los m\u00fasicos. La letra para un son no es un juego infantil, se debe tener una intuici\u00f3n literaria independiente del dominio de las estructuras y los esquemas musicales. En las versiones musicales de los cuatro compositores, me percat\u00e9 de que las variaciones sobre los textos guillenianos eran \u00ednfimas y que esto no se deb\u00eda a af\u00e1n alguno de conservadurismo, sino que los <em>Motivos<\/em>, afortunadamente, eran como un guante de perfectas dimensiones soneras, entonces val\u00eda la pena referir esto en mi an\u00e1lisis, de ah\u00ed la interrogante \u00bfpoeta o letrista? que a fin de cuentas es una cuesti\u00f3n ret\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso particular de los <em>Motivos <\/em>ocurre que el poeta, \u00edntimamente vinculado con el son, no desde\u00f1a sus influencias, sino que las manipula conscientemente, en funci\u00f3n de crear un correlato social, asentado en la base de este tipo de m\u00fasica tradicional y sustancialmente cubana: esa doble tradici\u00f3n africana y espa\u00f1ola\u2014visible en poemas como la \u201cBalada de los dos abuelos\u201d. Las aspiraciones creativas de compositores como Caturla, Rold\u00e1n y los Grenet, son similares a las del poeta camag\u00fceyano, ya que se empe\u00f1aron en recoger, en erigir y combinar las particulares manifestaciones soneras para refrendar un nacionalismo y un folklorismo musical en Cuba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Existen g\u00e9neros cardinales en Cuba, por los cuales se conoce y destaca nuestra organolog\u00eda y musicolog\u00eda, como la rumba, esencialmente negra, o el punto guajiro, casi espa\u00f1ol<a href=\"#_edn23\" id=\"_ednref23\">[xxiii]<\/a>, pero \u00bfd\u00f3nde queda el son? que no tiene todo el reconocimiento que tiene la rumba, por ejemplo. El son es verdaderamente mestizo, h\u00edbrido, no ahora, sino desde 1910, desde las grabaciones comerciales de la primera treintena del siglo XX. Por eso, Guill\u00e9n lo selecciona. No es cuesti\u00f3n de un <em>hit-parade<\/em> de los a\u00f1os 1930 o de \u00edndices de venta y consumo. Estamos hablando del alcance del son como el m\u00e1s desarrollado y complejo g\u00e9nero cubano y el m\u00e1s innegable veh\u00edculo identitario. En <em>Motivos de son <\/em>se expresan los rasgos fundamentales soneros a partir de: (1) la posibilidad de la musicalizaci\u00f3n sin alterar las disposiciones y estructura misma de los poemas; (2) el tratamiento de los personajes y los temas; y (3) la posibilidad del poema-son guilleniano de permitir el empleo de diferentes esquemas de origen africano.<\/p>\n\n\n\n<p>El uso de algunas claves o tratamientos propios de las letras soneras en los <em>Motivos<\/em> los convierten en el veh\u00edculo id\u00f3neo para el desarrollo de un poema nacional, sin perder el aliento de renovaci\u00f3n y la pureza po\u00e9tica. El negro es usado por Guill\u00e9n, no desde una intenci\u00f3n de validaci\u00f3n social o de anulaci\u00f3n de las condiciones de menoscabo en las que se encuentra sumido, sino desde toda su riqueza, amplitud y brillantez cultural. Es ese personaje del bufo y del solar, ese donde se da una sedimentaci\u00f3n de los valores r\u00edtmicos y cadenciales de una tradici\u00f3n musical ancestral. La extraordinaria libertad expresiva de la poes\u00eda guilleniana parte de un realismo social bien aceptado en el contexto vanguardista. No es solamente la muestra una gran carga l\u00fadica y festiva, sino que presenta a un sujeto en todas sus relaciones de preeminencia cultural y de desventaja social. Guill\u00e9n usa al negro del solar porque es aquel que, como dijera la Toledano, baila en La Frita de Marianao, pero tambi\u00e9n es el de \u201cOye el cha ch\u00e1\u201d y el de \u201cMam\u00e1 Ine\u201d. Los <em>Motivos<\/em> exponen a ese sujeto de la tradici\u00f3n teatral y musical cubana. En <em>Motivos de son<\/em> es donde hace su entrada el talento, donde se atisba al bardo. M\u00e1s all\u00e1 hay un camino ilimitado<em>. Motivos de son <\/em>se inserta de manera arm\u00f3nica en el contexto cultural cubano de su \u00e9poca. Existe una clara correspondencia entre los <em>Motivos<\/em> y las formas del texto sonero a partir de la apropiaci\u00f3n del imaginario cultural de nuestro pueblo, lo que se evidencia en, para decirlo con sus propias palabras: la recreaci\u00f3n de \u201ccuadros de costumbre hechos con dos pinceladas\u201d y de \u201ctipos del pueblo tal como ellos se agitan a nuestro lado, tal como hablan, tal como piensan\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Aguirre, Mirta. <em>Estudios literarios<\/em>. Letras Cubanas, La Habana, 1981.<\/p>\n\n\n\n<p>Al\u00e9n Rodr\u00edguez, Olavo. <em>De lo afro cubano a la salsa. G\u00e9neros musicales de Cuba.<\/em> Artex, La Habana, 1994.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2011\u2014\u2014. \u201cAlgunos apuntes sobre el son\u201d, en <em>Seminario del son<\/em>, CIDMUC, La Habana, 1974.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1lvarez \u00c1lvarez, Luis. <em>Nicol\u00e1s Guill\u00e9n: Identidad, di\u00e1logo, verso. <\/em>Oriente, Santiago de Cuba, 1997.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Antolog\u00eda integral del son, Familia Valera Miranda, bases hist\u00f3ricas<\/em>, (vol.I), compilaci\u00f3n discogr\u00e1fica <em>in situ<\/em> de Danilo Orozco Gonz\u00e1lez, LD 286 y 287, Siboney-EGREM, Santiago de Cuba, (s.a.).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Atlas etnogr\u00e1fico de Cuba (Cultura popular tradicional)<\/em>, CD-ROM, Centro de Investigaci\u00f3n y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, La Habana, 1999.<\/p>\n\n\n\n<p>Augier, \u00c1ngel. \u201cRa\u00edz cubana de Nicol\u00e1s Guill\u00e9n\u201d, <em>La \u00daltima Hora<\/em>, no. 23, jul., 1952, p. 6.<\/p>\n\n\n\n<p>Balmaseda Maestu, Enrique: \u201cLa huella africana en el espa\u00f1ol caribe\u00f1o a trav\u00e9s de Mojana, Drume Negrita y Saludo a Chang\u00f3\u201d. <em>Actas del XXXVII Simposio Internacional de la Sociedad Espa\u00f1ola de Ling\u00fc\u00edstica (SEL)<\/em>, editadas por In\u00e9s Olza Moreno, Manuel Casado Velarde y Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Ruiz, Departamento de Ling\u00fc\u00edstica Hisp\u00e1nica y Lenguas Modernas. Pamplona, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra. http:\/\/www.unav.es\/linguis\/simposiosel\/actas\/.<\/p>\n\n\n\n<p>Blanco, Jes\u00fas. <em>80 a\u00f1os de son y soneros en el Caribe<\/em>, Tropykos, Caracas, 1992.<\/p>\n\n\n\n<p>Calero Mart\u00edn, Jos\u00e9. <em>Cuba musical<\/em>, Imprenta Molina y C\u00eda., La Habana, 1929.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00f3rdova de la Paz, Mar\u00eda de los \u00c1ngeles: <em>M\u00fasica y memoria hist\u00f3rica. Fernando Ortiz in memoriam<\/em>. C\u00fapulas, ISA, La Habana, 2011.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edaz Ayala, Crist\u00f3bal. <em>Cuba canta y baila. Discograf\u00eda de la m\u00fasica cubana, vol. I, 1898-1925<\/em>. Fundaci\u00f3n Musicalia, Puerto Rico, 1994.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u2014. <em>Los contrapuntos de la m\u00fasica cubana<\/em>. Callej\u00f3n, San Juan, 2006, pp. 324.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u2014. <em>M\u00fasica cubana. Del areyto a la nueva trova.<\/em> Ediciones Universal, Miami, 1978.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u2014. <em>Cuando sal\u00ed de La Habana: Cien a\u00f1os de m\u00fasica cubana por el mundo<\/em>. Fundaci\u00f3n Musicalia, San Juan, 1999.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Diccionario enciclop\u00e9dico de la m\u00fasica espa\u00f1ola e hispanoamericana<\/em>, 10 t., compilado por Emilio Casares, Sociedad General de Autores de Espa\u00f1a (SGAE), ICCMU, Madrid, 1999.<\/p>\n\n\n\n<p>Ezquenazi P\u00e9rez, Martha. <em>El are\u00edto y otros sones<\/em>, Letras Cubanas, La Habana, 2001.<\/p>\n\n\n\n<p>Feij\u00f3o, Samuel. <em>El son cubano: Poes\u00eda general<\/em>. Letras Cubanas, La Habana, 1976.<\/p>\n\n\n\n<p>Fern\u00e1ndez Retamar, Roberto. <em>El son de vuelo popular<\/em>. Letras Cubanas, La Habana, 1979.<\/p>\n\n\n\n<p>Gal\u00e1n, Natalio. <em>Cuba y sus sones. <\/em>Pr\u00f3l. de Guillermo Cabrera Infante. Pre-Textos, M\u00e9sica-Artegraf, Madrid, 1997.<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda Ronda, Denia, compilador. <em>Motivaciones: Lecturas sobre Motivos de son<\/em>. Jos\u00e9 Mart\u00ed, La Habana, 2008.<\/p>\n\n\n\n<p>Gonz\u00e1lez Echevarr\u00eda, Roberto. <em>La prole de Celestina: Continuidades del barroco en las literaturas espa\u00f1ola e hispanoamericana<\/em>. \u201cNicol\u00e1s Guill\u00e9n Barroco: El significado de <em>Motivos de son<\/em>\u201d. Colibr\u00ed, Chihuahua. pp. 225-44.<\/p>\n\n\n\n<p>Guill\u00e9n, Nicol\u00e1s. <em>Obra Po\u00e9tica, <\/em>(1&#8243; 1972), vol. I y II. Letras Cubanas, La Habana, 2011.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u2014. <em>Prosa de prisa<\/em>, (t. I, II, III) Arte y Literatura. La Habana, 1976.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u2014. <em>Epistolario<\/em>. Selecci\u00f3n, pr\u00f3l. y notas de Alexander P\u00e9rez Heredia. Letras Cubanas, La Habana, 2002.<\/p>\n\n\n\n<p>Jakobson, Roman. <em>Arte verbal, signo verbal, tiempo verbal.<\/em> Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Madrid, 2004.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3pez de Jes\u00fas, Lara Ivette. <em>Encuentros sincopados. El Caribe contempor\u00e1neo a trav\u00e9s de sus pr\u00e1cticas musicales. <\/em>Siglo XXI, M\u00e9xico, 2003.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3pez Lemus, Virgilio. <em>M\u00e9trica, verso libre y poes\u00eda experimental de la lengua espa\u00f1ola.<\/em> Jos\u00e9 Mart\u00ed, La Habana, 2008.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Motivos de son<\/em>. Edici\u00f3n Especial por el 50 aniversario. M\u00fasica de Amadeo Rold\u00e1n, de Garc\u00eda Caturla, de Eliseo y de Emilio Grenet. Pr\u00f3l. Mirta Aguirre. Letras Cubanas, La Habana, 1980.<\/p>\n\n\n\n<p>Muguercia Muguercia, Alberto: \u201cEstribillo, copla y poes\u00eda en el son cubano\u201d, en <em>Seminario del son<\/em>, CIDMUC, La Habana, 1980.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u2014. \u201cTeodora Gin\u00e9s \u00bfMito o realidad hist\u00f3rica?\u201d, <em>Revista de la Biblioteca Nacional Jos\u00e9 Mart\u00ed<\/em>, Instituto Cubano del Libro, sept.-dic., 3, A\u00f1o 62, 1971, pp. 53-84.<\/p>\n\n\n\n<p>Navarro, Desiderio: \u201cSonido y sentido en Nicol\u00e1s Guill\u00e9n. Contribuciones fonoestil\u00edsticas\u201d, <em>Ejercicios del criterio<\/em>, Uni\u00f3n, La Habana, 1988.<\/p>\n\n\n\n<p>Orozco, Danilo: \u201cEl son: \u00bfritmo, baile o reflejo de la personalidad cubana?\u201d. <em>Seminario del son<\/em>, CIDMUC, La Habana, 1980. \u2014\u2014. <em>Nexos globales desde la m\u00fasica cubana con rejuegos de Son y No son<\/em>, (ejemplar mecanografiado). CIDMUC, La<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p> * Elvira es escritora y humanista p\u00fablica y digital. Actualmente, es becaria postdoctoral del National Endowment for the Humanities y se especializa en estudios de Am\u00e9rica Latina, el Caribe y LatinX. Recibi\u00f3 su licenciatura en la Universidad de la Habana en 2014 y su doctorado en la Universidad de Vanderbilt en 2022. Su disertaci\u00f3n explora c\u00f3mo varios artistas y escritores cubanos y de la di\u00e1spora cubana de los siglos XX y XXI han presentado la Sociedad Abakua, una sociedad afrocubana, confraternidad masculina religiosa\u2014y c\u00f3mo los legados coloniales de la Sociedad han dado forma a las pr\u00e1cticas culturales modernas y contempor\u00e1neas. Su trabajo como asistente de investigaci\u00f3n en Slave Societies Digital Archive (SSDA), como int\u00e9rprete para la Cl\u00ednica de Pr\u00e1ctica de Inmigraci\u00f3n (\u00abIPC\u00bb) de la Facultad de Derecho de la Universidad de Vanderbilt, y como voluntaria comunitaria con Children of Hispanic Immigrants Collaborating to Overcome Stress (CHICOS) la motiv\u00f3 a crear una base de datos de b\u00fasqueda de obras de arte seleccionadas realizadas por artistas LatinX, conocida como ContArte Latinoamerica (CAL). Bajo el paraguas de CAL, est\u00e1 desarrollando una serie de talleres interdisciplinarios y transinstitucionales que vinculan la escritura creativa espa\u00f1ola, la literatura y otros medios de expresi\u00f3n art\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[i]<\/a> Citado por Denia Garc\u00eda Ronda en <em>Motivaciones: Lecturas sobre Motivos de son<\/em>. p. 59.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref2\" id=\"_edn2\">[ii]<\/a> En el art\u00edculo \u201cGuill\u00e9n va con la m\u00fasica\u201d de Nilo Rodr\u00edguez, se refieren varias de las composiciones musicales inspiradas en los poemas de Nicol\u00e1s Guill\u00e9n. Este art\u00edculo puede consultarse en la compilaci\u00f3n de Nancy Morej\u00f3n de la Serie Valoraci\u00f3n M\u00faltiple. pp. 171\u201376.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref3\" id=\"_edn3\">[iii]<\/a> Samuel Feij\u00f3o. Ob. Cit. p. 302.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref4\" id=\"_edn4\">[iv]<\/a> Samuel Feij\u00f3o. Ob. Cit. p. 292\u201393.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref5\" id=\"_edn5\">[v]<\/a> Luis, \u00c1lvarez \u00c1lvarez: <em>Nicol\u00e1s Guill\u00e9n identidad, di\u00e1logo, verso. p. 34.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref6\" id=\"_edn6\">[vi]<\/a> El mote de bemb\u00f3n alude a la boca o los labios grandes del sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref7\" id=\"_edn7\">[vii]<\/a> En este ac\u00e1pite analizo solo tres de las versiones musicales de los hermanos Grenet y de Caturla y de Rold\u00e1n, pues solo estas tres alteran el poema original. En este an\u00e1lisis pretendo demostrar que, aunque var\u00edan del original, todas las alteraciones se dan desde la repetici\u00f3n. Por tanto, los compositores no alteran la estructura radicalmente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref8\" id=\"_edn8\">[viii]<\/a> Se ha tomado como segunda secci\u00f3n el tramo que parte de la segunda casilla tras la primera barra de repetici\u00f3n, donde se inserta ya el Estribillo hasta el comp\u00e1s sesenta y ocho.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref9\" id=\"_edn9\">[ix]<\/a> En la musicalizaci\u00f3n de \u201cQuirino\u201d del poemario <em>S\u00f3ngoro cosongo, <\/em>en la interpretaci\u00f3n de Mercedita Vald\u00e9s, se repite el Estribillo con la adici\u00f3n del adverbio \u201cs\u00ed\u201d: \u201c\u00a1Quirino con su tres!, \u00a1Quirino con su tres!, \u00a1Quirino con su tres! \u00a1S\u00ed!, \u00a1Quirino con su tres!\u201d, mientras que el poeta solo lo hace una vez.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref10\" id=\"_edn10\">[x]<\/a> El resto de las musicalizaciones mantienen inmaculadas, pr\u00e1cticamente, las disposiciones textuales del poeta. Solo \u201cMulata\u201d en versi\u00f3n de Garc\u00eda Caturla reitera: \u201cPoqque tu boca e bien grande\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref11\" id=\"_edn11\">[xi]<\/a> Citado por Samuel Feij\u00f3o en <em>El son cubano: Poes\u00eda general<\/em>. p. 42.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref12\" id=\"_edn12\">[xii]<\/a> Roberto Gonz\u00e1lez Echevarr\u00eda, \u201cNicol\u00e1s Guill\u00e9n barroco: el significado en <em>Motivos de son<\/em>\u201d. p. 225.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref13\" id=\"_edn13\"><\/a>&nbsp;[xiii] Diez a\u00f1os antes de la salida de los <em>Motivos<\/em>, el que el d\u00fao de Mar\u00eda Teresa Vera y Rafael Zequeira hab\u00edan registrado en LP <em>Los cantares del<\/em> <em>abaku\u00e1 <\/em>de Ignacio Pi\u00f1eiro, siendo este el primer disco donde, con fin comercial y no antropol\u00f3gico se grababan canciones con texto en abaku\u00e1. Consultar al respecto discograf\u00eda de Crist\u00f3bal D\u00edaz Ayala.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref14\" id=\"_edn14\">[xiv]<\/a> Su autor es Eliseo Grenet. Aqu\u00ed se ve perfectamente la inclusi\u00f3n de l\u00e9xico de la misma manera en que lo hace Nicol\u00e1s Guill\u00e9n, en el Estribillo. En el caso de \u201cMayeya, no juegue con lo santo\u201d ocurre lo mismo, imit\u00e1ndose tambi\u00e9n la prosodia del habla del negro, por lo que el texto, en su totalidad, se asemeja mucho a \u201cSi t\u00fa supiera\u201d. Ambos poseen la misma estructura responsorial en el montuno.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref15\" id=\"_edn15\">[xv]<\/a> En el caso particular de la \u201cCriolla carabal\u00ed\u201d se trata de una marcha abaku\u00e1 musicalizada por Guillermo Castillo, en su lengua original.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref16\" id=\"_edn16\">[xvi]<\/a> Particularmente del efik, el yorub\u00e1 y el kikongo, seg\u00fan conclusiones del investigador cubano Desiderio Navarro en el texto \u201cSonido y sentido en Nicol\u00e1s Guill\u00e9n. Contribuciones fonoestil\u00edsticas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref17\" id=\"_edn17\">[xvii]<\/a> Para Roman Jakobson (\u201cModelaci\u00f3n subliminal en la poes\u00eda\u201d, <em>Arte verbal, signo verbal, tiempo verbal<\/em>) en \u201cla modelaci\u00f3n subliminal [del] texto po\u00e9tico en la poes\u00eda oral . . . se deposita un \u201ccomplejo sistema de interrelaciones \u2018que se actualizan, se efect\u00faan y se heredan a lo largo de las generaciones sin que nadie conozca las reglas que gobiernan esta red intrincada\u2019\u201d. p. 98.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref18\" id=\"_edn18\">[xviii]<\/a> La mezcla sonera que estableci\u00f3 la forma africana de alternancia de coro y solista\u2014presente en los poemas\u2014se dio durante el contacto en el Caribe por el intenso comercio entre Cartagena de Indias y Yucat\u00e1n y entre los puertos del sur de Cuba y la Isla de Pinos, con La Espa\u00f1ola y Puerto Rico. De este contacto a principios del siglo XX derivaron varias modalidades del son cubano para ser bailadas, como es el caso del son-guaguanc\u00f3 y el preg\u00f3n-son.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref19\" id=\"_edn19\">[xix]<\/a> Para Danilo Orozco existen cuatro patrones fundamentales, de ra\u00edz bant\u00fa-dahomeyana: el tresillo, el cinquillo, el tanguillo y el habaneroso. p. 34\u201335.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref20\" id=\"_edn20\">[xx]<\/a> Citado por \u00c1ngel Augier en \u201cRa\u00edz cubana de Nicol\u00e1s Guill\u00e9n\u201d. p. 6<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref21\" id=\"_edn21\">[xxi]<\/a> Todas estas citas se corresponden a transcripciones hechas por el autor de este texto a partir de las grabaciones. Se consigna al final, en la Bibliograf\u00eda, la discograf\u00eda empleada a tales efectos.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref22\" id=\"_edn22\">[xxii]<\/a> En documental para la televisi\u00f3n, <em>La leyenda del son<\/em>, Mundo Latino, Dir. Carlos A. Garc\u00eda Airado.<\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_edn23\" href=\"#_ednref23\">[xxiii]<\/a> Al menos en esta \u00e9poca ya que se puede hablar a la altura del presente siglo de \u201cfusi\u00f3n\u201d y de una desmembraci\u00f3n o difuminaci\u00f3n gen\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><em>Ariadna Tucma Revista Latinoamericana. N\u00ba 13\/14. Marzo 2019 \u2013 Diciembre 2022<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Publicado por \u00a9www.ariadnatucma.com.ar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Contacto: info@ariadnatucma.com.ar<\/p>\n\n\n\n<p><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-admin\/post.php?post=6960&amp;action=edit\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-admin\/post.php?post=6960&amp;action=edit\" target=\"_blank\">INDICE<\/a> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-background\" style=\"color:#147aa6;background-color:#fdf7f1;font-size:16.5px\">ARIADNA TUCMA Revista Latinoamericana<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-background\" style=\"color:#147aa6;background-color:#fdf7f1;font-size:16.5px\">ISSN 1853-9467 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-background\" style=\"color:#147aa6;background-color:#fdf7f1;font-size:16.5px\">info@ariadnatucma.com.ar<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-background\" style=\"color:#147aa6;background-color:#fdf7f1;font-size:16.5px\">Revista de la Asociaci\u00f3n de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC)<strong> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-background\" style=\"color:#147aa6;background-color:#fdf7f1;font-size:16.5px\">www.adhilac.com.ar <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-background\" style=\"color:#147aa6;background-color:#fdf7f1;font-size:16.5px\">info@adhilac.com.ar <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-text-color has-background\" style=\"color:#147aa6;background-color:#fdf7f1;font-size:16.5px\">@AdhilacInfo<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p style=\"background-color:#fdf7f1;color:#147aa6;font-size:16.5px\" class=\"has-text-color has-background has-text-align-center\">ARIADNA TUCMA Revista Latinoamericana<\/p>\n\n\n\n<p style=\"background-color:#fdf7f1;color:#147aa6;font-size:16.5px\" class=\"has-text-color has-background has-text-align-center\">ISSN 1853-9467 <\/p>\n\n\n\n<p style=\"background-color:#fdf7f1;color:#147aa6;font-size:16.5px\" class=\"has-text-color has-background has-text-align-center\">info@ariadnatucma.com.ar<\/p>\n\n\n\n<p style=\"background-color:#fdf7f1;color:#147aa6;font-size:16.5px\" class=\"has-text-color has-background has-text-align-center\">Revista de la Asociaci\u00f3n de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC)<strong> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"background-color:#fdf7f1;color:#147aa6;font-size:16.5px\" class=\"has-text-color has-background has-text-align-center\">www.adhilac.com.ar <\/p>\n\n\n\n<p style=\"background-color:#fdf7f1;color:#147aa6;font-size:16.5px\" class=\"has-text-color has-background has-text-align-center\">info@adhilac.com.ar <\/p>\n\n\n\n<p style=\"background-color:#fdf7f1;color:#147aa6;font-size:16.5px\" class=\"has-text-color has-background has-text-align-center\">@AdhilacInfo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Elvira Aball\u00ed Morell * Resumen: Nicol\u00e1s Guill\u00e9n en su poemario Motivos de son (1930) incurre en una imitaci\u00f3n y apropiaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas del g\u00e9nero musical cubano denominado son. En este art\u00edculo analizo cu\u00e1les son los rasgos soneros fundamentales en Motivos, a partir de su di\u00e1logo con antecedentes tales como el Sexteto habanero y el &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=6914\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMotivos de Son: El poema-son en clave cubana\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":118,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,560],"tags":[599,598,570],"class_list":["post-6914","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia","category-letras-literatura","tag-cultura-cubana","tag-musica-cubana","tag-nicolas-guillen","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6914","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/118"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6914"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6914\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7329,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6914\/revisions\/7329"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6914"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6914"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6914"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}