{"id":5206,"date":"2015-12-25T22:19:59","date_gmt":"2015-12-26T01:19:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=5206"},"modified":"2019-09-20T19:01:33","modified_gmt":"2019-09-20T22:01:33","slug":"deuda-ecologica-en-america-latina-escenario-historico-y-condiciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=5206","title":{"rendered":"Deuda ecol\u00f3gica en Am\u00e9rica Latina, escenario hist\u00f3rico y condiciones"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/BCCAndes.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-5227\" title=\"BCCAndes\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/BCCAndes.jpg\" alt=\"\" width=\"306\" height=\"230\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/BCCAndes.jpg 510w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/BCCAndes-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 306px) 100vw, 306px\" \/><\/a>Aleida Azamar Alonso<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/Ariadna\/2015\/Nro%2010\/Alonso%20Aleida%20Azamar\/Deuda%20ecol%C3%B3gica%20revista.docx#_ftn1\">*<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Resumen\/Abstract (<a title=\"VER\" href=\" http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=5245\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">VER<\/a>)<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><em>Izquierda: Cordillera de los Andes. Imagen Carolina Crisorio.<\/em><\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p>Actualmente, el crecimiento econ\u00f3mico de Latinoam\u00e9rica es un dilema entre la conservaci\u00f3n de sus bienes naturales o la reducci\u00f3n intensiva de estos v\u00eda actividades extractivas. Hist\u00f3ricamente dicho comportamiento se ha presentado desde la \u00e9poca de la colonia como parte del proceso de explotaci\u00f3n hisp\u00e1nica pero no hab\u00eda alcanzado niveles como los que actualmente se observan en los procesos extractivos modernos, los cuales son resultado de un escenario econ\u00f3micamente desfavorable para la regi\u00f3n puesto que se ha tenido que intensificar el nivel de explotaci\u00f3n ambiental para responder a las obligaciones econ\u00f3micas adquiridas por varios pa\u00edses del Continente Latinoamericano.<!--more--><\/p>\n<p>Las actividades extractivas resuelven problemas inmediatos para la generaci\u00f3n de ingresos y ayudan a &nbsp;financiar objetivos pol\u00edticos y sociales, pero tambi\u00e9n fomentan nuevas dependencias estructurales. Tanto el beneficio social como el aumento productivo han resultado en un gran incremento del comercio internacional de bienes primarios durante el presente siglo (<span style=\"font-size: 10.8333px;\">2)<\/span>, el cual est\u00e1 acompa\u00f1ado del inusitado crecimiento de la deuda econ\u00f3mica en las naciones extractivas.<\/p>\n<p>Por lo que es necesario mencionar que el aumento del extractivismo en Latinoam\u00e9rica se encuentra vinculado al comportamiento de la deuda externa que presenta la regi\u00f3n. Es decir, se manifiesta una tendencia a estimular las actividades de explotaci\u00f3n ambiental para poder cubrir los altos intereses de deuda. (3) Sin embargo, no se presenta una conducta coherente en el pago de la deuda por parte de los pa\u00edses de la regi\u00f3n ya que en lugar de disminuir, esta se ha incrementado por lo que se exige un mayor nivel de pagos y explotaci\u00f3n de materias primas. Un comportamiento que se ha observado desde la d\u00e9cada de los ochenta del siglo pasado y que Azamar y Ponce (2014:5-6)&nbsp; exponen de la siguiente forma:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00abDesde 1980 y hasta 1996 las exportaciones latinoamericanas de minerales y petr\u00f3leo crecieron en m\u00e1s del 245%; sin embargo, el balance de la deuda externa de la regi\u00f3n no disminuy\u00f3, sino que se duplic\u00f3 pasando de 300 mil millones de d\u00f3lares hasta los 607 mil millones de d\u00f3lares, aunque durante ese periodo se hayan pagado 739 mil millones de d\u00f3lares por concepto de deuda (Schatan, 1999).\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00abTambi\u00e9n se observa un comportamiento parecido en la deuda externa de estos mismos pa\u00edses a inicios del presente siglo, duplicando nuevamente los valores de la deuda externa para la regi\u00f3n a pesar del continuo incremento de las exportaciones [\u2026] (Toussaint, 2006).\u00bb<\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en la actualidad se presenta una tendencia de las naciones desarrolladas a favorecer condiciones econ\u00f3micamente adversas hac\u00eda la regi\u00f3n latinoamericana con la finalidad de generar sumisi\u00f3n y facilidad de negociaci\u00f3n sobre sus recursos. Por lo que bajo estos mismos t\u00e9rminos, el impacto de la deuda externa, la sobreexplotaci\u00f3n ambiental y otros comportamientos de apropiaci\u00f3n de los recursos naturales tienen graves consecuencias de largo plazo que son minimizadas debido a las ganancias econ\u00f3micas inmediatas.<\/p>\n<p>Actualmente, las naciones desarrolladas han intensificado la demanda por los recursos naturales. Sin embargo, dicha conducta es insostenible en el largo plazo ya que el esfuerzo que se le exige a Latinoam\u00e9rica -regi\u00f3n que provee cerca del 15% del total de las exportaciones mundiales de materias primas (Azamar y Ponce, 2014)-, para solventar la exigencia mundial de estos bienes sobrepasa la capacidad natural para cubrirlo. Esta situaci\u00f3n genera un escenario progresivamente da\u00f1ino, en t\u00e9rminos ambientales y econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>En este marco, favorece principalmente a los pa\u00edses desarrollados, elevando su nivel de ingreso por los bajos costos a los que adquieren las materias primas, es por ello que se puede se\u00f1alar la creaci\u00f3n de otro tipo de deuda, una en la que las naciones del centro le deben su actual prosperidad a la periferia; es decir, la deuda ecol\u00f3gica. (4)<\/p>\n<p>Conviene aclarar el concepto de deuda ecol\u00f3gica, por lo que se usar\u00e1 la definici\u00f3n expresada por Balany\u00e1 y Ortega (2005:20-21) -ya que es el concepto que aplica para el inter\u00e9s de este trabajo-, adem\u00e1s de los alcances de la misma:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00abLa Deuda ecol\u00f3gica es la deuda contra\u00edda por los pa\u00edses industrializados con los dem\u00e1s pa\u00edses a causa del expolio hist\u00f3rico y presente de los recursos naturales, los impactos ambientales exportados y la libre utilizaci\u00f3n del espacio ambiental global para depositar sus residuos.\u00bb<\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p>Como se ha mencionado, existe una alta demanda internacional de bienes primarios, la cual se manifiesta como una respuesta del modelo econ\u00f3mico capitalista para maximizar los beneficios econ\u00f3micos que obtienen las naciones desarrolladas, las cuales ocupan de forma intensiva dichos bienes para la producci\u00f3n con mayor valor agregado. Un ciclo de apropiaci\u00f3n y producci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La deuda externa latinoamericana <\/strong><\/p>\n<p>Varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina han orientado su proceso productivo hacia la explotaci\u00f3n intensiva de bienes primarios; sin embargo, debido a la falta de un proyecto integral que vinculara el aprovechamiento de los bienes naturales y el desarrollo industrial de la regi\u00f3n se lleg\u00f3 a la situaci\u00f3n actual de \u201creprimarizaci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d. En este escenario los pa\u00edses con mayor cantidad de bienes primarios en sus territorios se encuentran en&nbsp; situaciones con mayor desventaja tanto social, econ\u00f3mica y ambiental&nbsp; (Khodeli, 2009). De esta forma, la falta de capacidad industrial para realizar dicha explotaci\u00f3n, as\u00ed como la gran cantidad de capital que se requiere son una paradoja para la mayor parte de la regi\u00f3n ya que poseen una gran cantidad bienes con una alta demanda en el mercado mundial.<\/p>\n<p>En palabras de Touya (2013:01):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\u00ab12 de los 25 Estados m\u00e1s dependientes en minerales a nivel mundial y seis de los 25 Estados m\u00e1s dependientes en petr\u00f3leo a nivel mundial son clasificados por el Banco Mundial como los pa\u00edses pobres m\u00e1s altamente endeudados con algunos de los peores indicadores mundiales de desarrollo.\u00bb<\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p>La ra\u00edz de la paradoja&nbsp;<span style=\"font-size: 10.8333px;\">(5)<\/span> en la que se desenvuelven estas econom\u00edas radica en la naturaleza de los bienes primarios ya que estos se encuentran disponibles para su explotaci\u00f3n de forma independiente al desarrollo econ\u00f3mico o industrial de las naciones (Humphreys et al., 2007). La din\u00e1mica necesaria para el aprovechamiento de estos bienes se vincula a factores externos a la econom\u00eda local, por lo que el desarrollo de la industria extractiva depende del inter\u00e9s econ\u00f3mico ex\u00f3geno y variable, tanto por los niveles de demanda como por las fluctuaciones de los precios.<\/p>\n<p>Por otro lado, en la \u00faltima d\u00e9cada del siglo pasado Latinoam\u00e9rica se vio forzada a solicitar cr\u00e9ditos financieros a diversas instituciones internacionales para mantener una econom\u00eda competitiva debido a que en los a\u00f1os ochenta la regi\u00f3n sufri\u00f3 una severa crisis econ\u00f3mica -conocida como la \u201cd\u00e9cada perdida\u201d-.<\/p>\n<p>El intermediario para negociar las condiciones en que se otorgar\u00edan los cr\u00e9ditos a la regi\u00f3n fue el Fondo Monetario Internacional (FMI). (6) &nbsp;Dicha instituci\u00f3n tambi\u00e9n fue promotora del inter\u00e9s que los pa\u00edses desarrollados tienen sobre los bienes naturales que existen en Latinoam\u00e9rica. En este sentido el inconveniente principal fue que los acuerdos no estaban pensados para ayudar a solventar los problemas econ\u00f3micos de la regi\u00f3n en el largo plazo, ni tampoco para ayudarle a disminuir su deuda econ\u00f3mica (Stiglitz, 2002; Russi, et al, 2003).<\/p>\n<p>Las reformas impulsadas por el FMI en Latinoam\u00e9rica generaron en la d\u00e9cada de los noventa desempleos<span style=\"font-size: 10.8333px;\"> (7)<\/span> y crisis econ\u00f3micas continuas<span style=\"font-size: 10.8333px;\"> (8)<\/span> a pesar de que la mayor parte de las reformas se cumplieron a cabalidad por los pa\u00edses de la regi\u00f3n los problemas econ\u00f3micos no fueron superados y la deuda externa aument\u00f3 notablemente (ver gr\u00e1fica 1) en proporci\u00f3n al incremento de la exportaciones primarias.<\/p>\n<p><strong>Gr\u00e1fica 1. Composici\u00f3n del total de las exportaciones en Am\u00e9rica Latina y el Caribe* y crecimiento de la deuda externa de la regi\u00f3n en millones de d\u00f3lares (1990-2013)<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Grafica-1-AlAlAz.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5195\" title=\"Grafica 1- AlAlAz\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Grafica-1-AlAlAz.jpg\" alt=\"\" width=\"594\" height=\"337\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Grafica-1-AlAlAz.jpg 594w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Grafica-1-AlAlAz-300x170.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 594px) 100vw, 594px\" \/><\/a><\/p>\n<p>*No incluye a Cuba, y antes de 1999 tampoco inclu\u00eda a Belice, Ecuador, El Salvador, Jamaica, Suriname, Trinidad y Tobago (estos pa\u00edses se fueron integrando gradualmente durante ese periodo, en 1997 s\u00f3lo faltaban por integrarse Suriname y Belice).<\/p>\n<p><em>Fuente: Elaboraci\u00f3n propia con datos de CEPALSTAT.<\/em><\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p>En la gr\u00e1fica 1 se observa una relaci\u00f3n progresiva entre el comportamiento de las exportaciones de los bienes primarios de la regi\u00f3n y la deuda externa. La cantidad de exportaciones de bienes primarios de Latinoam\u00e9rica disminuy\u00f3 gradualmente en 38.05 de 1990 a 1998. Esta situaci\u00f3n se relaciona con el impulso econ\u00f3mico que se manifest\u00f3 en el sector servicios, principalmente por la privatizaci\u00f3n del sector bancario en varias partes de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>De 1998 al 2004 los bienes manufacturados dominaron las exportaciones regionales, con 58.5% y 53.4% respectivamente, lo que coincide con el comportamiento de la deuda externa \u2013la cual en estos a\u00f1os se mantuvo constante. Sin embargo, en el 2005 las materias primas nuevamente cobraron importancia en la regi\u00f3n -principalmente son impulsadas por el crecimiento de los precios del petr\u00f3leo debido a los conflictos internacionales que se presentaron- y de forma paralela la deuda externa se increment\u00f3 en 88% de 2005 a 2013.<\/p>\n<p><strong>Particularidades&nbsp; de la deuda ecol\u00f3gica<\/strong><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>La metodolog\u00eda sobre la que se pueden establecer los niveles de deuda que presentan los pa\u00edses por efecto del consumo de sus bienes primarios resulta ajena a la l\u00f3gica econ\u00f3mica. Antes de realizar ciertos c\u00e1lculos nos debemos preguntar \u00bfQu\u00e9 cantidad de recursos naturales requiere una naci\u00f3n para cubrir las necesidades b\u00e1sicas de sus ciudadanos? \u00bfLas necesidades humanas pueden ajustarse a los recursos naturales disponibles? Generalmente estas preguntas no se realizan debido a que los recursos requeridos igual que los gustos de los seres humanos, var\u00edan en funci\u00f3n de los objetivos de los modelos econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>Para responder a lo anterior, es necesaria una medida o un est\u00e1ndar que ejemplifique los impactos asociados a la presencia humana en el planeta, es por ello que surge el indicador denominado \u201chuella ecol\u00f3gica\u201d (Rees, 1996). Dicho indicador calcula la cantidad de bienes primarios requeridos para sostener a una poblaci\u00f3n con cualquier n\u00famero de habitantes.<span style=\"font-size: 10.8333px;\"> (9)<\/span> Es decir, la cantidad de tierra y agua capaces de producir elementos necesarios para la subsistencia humana y al mismo tiempo resistir todos los desechos originados durante el proceso productivo.<\/p>\n<p>Sin embargo, la huella ecol\u00f3gica no es un indicador que por s\u00ed solo pueda cubrir de forma integral el requerimiento de informaci\u00f3n para comprender el riesgo ecol\u00f3gico vinculado a la existencia humana y su demanda de bienes y servicios ya que indica \u00fanicamente los recursos a ocupar haciendo el c\u00e1lculo en funci\u00f3n de la cantidad de individuos que realizar\u00e1n acciones productivas sin considerar si este n\u00famero de personas representa una carga adecuada para el terreno donde se asientan o si sobrepasan los niveles del espacio ocupado.<\/p>\n<p>Para saber hasta qu\u00e9 nivel el planeta tierra es capaz de sostener la productividad humana se requiere un segundo indicador, la capacidad de carga (biocapacidad), el cual se define como la cantidad de recursos necesarios dentro de una determinada extensi\u00f3n de territorio que pueda cubrir las necesidades de un n\u00famero fijo de personas. Al contabilizarlo se considera la capacidad real de la tierra sobre la que se asientan las actividades productivas. (10) Asimismo, debe considerarse que existen porciones territoriales con una mayor calidad que otras, lo que implicar\u00eda una mayor capacidad de carga de un lugar a otro con similar tama\u00f1o pero de menor calidad (Informe planeta vivo, 2010).<\/p>\n<p>En la gr\u00e1fica 2 se observa la disminuci\u00f3n constante de la biocapacidad del mundo a partir del a\u00f1o 1961. Este indicador se vio superado por la huella ecol\u00f3gica durante las d\u00e9cadas de los setenta y ochenta. Sin embargo, esto no responde a un incremento dr\u00e1stico de la poblaci\u00f3n mundial durante este tiempo, sino que concuerda con un cambio en el sistema productivo mundial, el cual establece una orientaci\u00f3n de explotaci\u00f3n ambiental intensiva en la regi\u00f3n de Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Existe una evidente correlaci\u00f3n entre la gradual disminuci\u00f3n de la biocapacidad y el cambio de la actividad productiva y econ\u00f3mica de la regi\u00f3n perif\u00e9rica a partir de la d\u00e9cada de los sesenta.<\/p>\n<p><strong>Gr\u00e1fica 2. Cambios en la Huella Ecol\u00f3gica y en la biocapacidad global disponible por persona entre 1961 y 2007 (\u00cdndice Ha\/H)<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Grafica-2-AlAlAz.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5197\" title=\"Grafica 2- AlAlAz\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Grafica-2-AlAlAz.jpg\" alt=\"\" width=\"565\" height=\"253\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Grafica-2-AlAlAz.jpg 565w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Grafica-2-AlAlAz-300x134.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 565px) 100vw, 565px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Fuente: Elaboraci\u00f3n propia con datos de Global Footprint Network<\/em><\/p>\n<p>Entre 1960 y el a\u00f1o 2007 la huella ecol\u00f3gica global creci\u00f3 en promedio en 12.5%; sin embargo, tuvo su m\u00e1ximo hist\u00f3rico en 1980 con 2.8 Ha\/H y su m\u00ednimo en el a\u00f1o 2000 con 2.5 Ha\/H. A partir del a\u00f1o 2000 -momento que coincide con el incremento en el precio de las materias primas- el indicador &nbsp;aument\u00f3 en 8%.<\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n es preciso se\u00f1alar que de acuerdo con Russi, et al. (2003), la sostenibilidad de las actividades de explotaci\u00f3n ambiental var\u00edan desde el inter\u00e9s bajo el cual ser\u00e1n tratadas, mismo que puede transitar entre la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica y la productividad econ\u00f3mica ya que mientras la biocapacidad mundial es relativamente baja (1,8 ha\/personas) (11), la de varios pa\u00edses puede ser muy alta -debido al reducido tama\u00f1o de su poblaci\u00f3n en relaci\u00f3n con la gran superficie territorial que poseen-, y esto genera confrontaciones entre la responsabilidad que debe asumir cada naci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Un acercamiento a la aplicaci\u00f3n de la deuda ecol\u00f3gica<\/strong><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>El concepto de deuda ecol\u00f3gica es fundamentalmente una forma de fincar responsabilidades sobre los pa\u00edses del centro, quienes han obtenido grandes beneficios econ\u00f3micos por efecto de realizar actividades extractivas en las naciones perif\u00e9ricas sin retribuirles adecuadamente (y en muchos casos sin retribuirles nada). Por ello, es importante puntualizar que la intenci\u00f3n no es solamente se\u00f1alar responsabilidades, tambi\u00e9n es pugnar activamente para compensar los da\u00f1os. (12)<\/p>\n<p>Sin embargo, es importante establecer que es imposible valorizar el total del da\u00f1o ecol\u00f3gico ocasionado en Latinoam\u00e9rica por efecto de las actividades extractivas ejecutadas, por lo que resulta complicado generar en las naciones del centro una conciencia de reconocimiento, ya que no existe un respaldo adecuado y eficaz para demostrar el perjuicio en t\u00e9rminos econ\u00f3micos (Barcena y Lago, 2009). En este sentido la deuda ecol\u00f3gica permite identificar los impactos econ\u00f3micos-ambientales m\u00e1s actuales, pero a\u00fan no se tienen m\u00e9todos precisos para comprobar una relaci\u00f3n entre el extractivismo anterior y los problemas ecol\u00f3gicos actuales, ya que deben considerarse las caracter\u00edsticas de los acuerdos comerciales vigentes y anteriores entre las naciones del centro y la periferia.<\/p>\n<p>Debido a lo anterior, resulta relevante establecer un m\u00e9todo general que permita considerar las implicaciones graduales del proceso degenerativo que se da a partir de la explotaci\u00f3n ambiental ya que los agentes contaminantes y los impactos ambientales suelen ser acumulativos llegando a aumentar la negatividad de la actividad local.<\/p>\n<p>Es por ello que de acuerdo a Barcena y Lago (2010:150-151), el reconocimiento del concepto de deuda ecol\u00f3gica depende de que se cumplan los siguientes puntos:<\/p>\n<div style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u00b7 El reconocimiento del desequilibrio en el uso de los recursos naturales y en la contaminaci\u00f3n producida, ayudados por indicadores como la capacidad de carga, el espacio ambiental y la huella ecol\u00f3gica que reproducen de manera concisa y pl\u00e1stica la insostenibilidad de nuestro modelo de producci\u00f3n y consumo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u00b7 La prevenci\u00f3n, es decir, una serie de pol\u00edticas ambientales y econ\u00f3micas que impidan la producci\u00f3n de nueva deuda, el dictado de normativas que pongan freno a la esquilmaci\u00f3n<span style=\"font-size: 10.8333px;\"> (13)<\/span> de los ecosistemas y busquen la reparaci\u00f3n de los da\u00f1os sociales y ambientales infringidos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u00b7 La reparaci\u00f3n, monetaria y pol\u00edtica de la deuda adquirida, asumiendo que una gran parte del deterioro natural y social producido no tiene vuelta atr\u00e1s, porque es irreversible y no puede ser reparado.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u00b7 La compensaci\u00f3n (en la medida de lo posible) de la deuda ya creada y la abolici\u00f3n de la deuda externa. Lo cual supone la disposici\u00f3n a pagar por un uso abusivo o indebido reconocido y la disposici\u00f3n a aceptar tales compensaciones.<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Cabe aclarar que en caso de que los pa\u00edses desarrollados decidieran asumir la responsabilidad que se les imputa en base a los puntos mencionados anteriormente, esto equivaldr\u00eda a un importante impacto en sus econom\u00edas, pues de acuerdo con Norberto Galasso (2002:7): <em>En este momento, la deuda externa es una garant\u00eda para la continuidad de la pol\u00edtica econ\u00f3mica que conviene a los acreedores. (\u2026) es requisito indispensable para el acceso a otros pr\u00e9stamos o inversiones externas. <\/em>Por lo que la existencia de la deuda externa es necesaria en las relaciones comerciales y pol\u00edticas actuales; asimismo, la condonaci\u00f3n de la misma o si acaso la disminuci\u00f3n de \u00e9sta al reconocer la responsabilidad de los desastres ecol\u00f3gicos, contraviene el inter\u00e9s econ\u00f3mico dominante.<\/div>\n<div>\n<p>La deuda ecol\u00f3gica es una respuesta al problema ambiental degenerativo y constante que la actividad extractiva produce por medio de las empresas y cuya matriz generalmente se encuentra en los pa\u00edses desarrollados.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">\\<\/span><\/p>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div><span style=\"color: #ffffff;\"><strong>\\<\/strong><\/span><\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente, las pol\u00edticas econ\u00f3micas que se aplican en Latinoam\u00e9rica tienen gran influencia en el comportamiento del mercado internacional, puesto que la regi\u00f3n contribuye con 15% del total de la mercanc\u00eda exportada de materias primas. Por otra parte, el continuo favorecimiento en el desarrollo de proyectos de explotaci\u00f3n ambiental ha dado como resultado un incremento notable en la dependencia de estos bienes. Actualmente, en la composici\u00f3n de las exportaciones de la regi\u00f3n, los bienes primarios son superiores a la cantidad de productos manufacturados localmente, lo que refleja un comportamiento muy cercano al que se tuvo durante la d\u00e9cada de los noventa del siglo pasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>En este sentido, es relevante se\u00f1alar que dichas actividades de explotaci\u00f3n ambiental no manifiestan los beneficios econ\u00f3micos en las naciones donde se desarrollan. Por una parte, se debe de considerar que los principales&nbsp; ingresos por este tipo de actividades suelen ser obtenidos por empresas regionales e internacionales que emprenden proyectos de explotaci\u00f3n ambiental en Am\u00e9rica Latina y cuyo principal inter\u00e9s es comerciar con estos bienes en los mercados internacionales sin previo proceso de transformaci\u00f3n local.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Otro elemento, relevante es que las pol\u00edticas econ\u00f3micas regionales est\u00e1n orientadas a la creaci\u00f3n de condiciones para el desarrollo de estas actividades y tienden a favorecer los intereses econ\u00f3micos internacionales y privados antes que los requerimientos de cada pa\u00eds. De esta forma la regi\u00f3n se establece como espacio territorial susceptible de ser explotado ambientalmente, sin recibir grandes beneficios econ\u00f3micos que compensen dicha situaci\u00f3n, por lo que el concepto de deuda ecol\u00f3gica es trascendental en este escenario.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Se debe reconocer la importancia de la deuda monetaria ya que obliga a la regi\u00f3n Latinoamericana a optar por la aplicaci\u00f3n de pol\u00edticas que no favorecen su desarrollo econ\u00f3mico, social y ambiental, pero si facilitan la explotaci\u00f3n y exportaci\u00f3n de sus recursos naturales.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>La relevancia de reconocer el da\u00f1o causado a los pa\u00edses en desarrollo por una explotaci\u00f3n ambiental desmedida y por un excesivo esquema de pago de deuda externa monetaria que se sostiene con las naciones desarrolladas es algo fundamental para alcanzar un equilibrio mundial, no s\u00f3lo en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, tambi\u00e9n ambientales y sociales.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">\\<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Azamar Alonso, Aleida y Ponce, Jos\u00e9 I.: \u201cInconvenientes del extractivismo como motor de Desarrollo en Latinoam\u00e9rica\u201d. Memorias del 4to Congreso Nacional de Ciencias Sociales: La construcci\u00f3n del Futuro, Universidad San Crist\u00f3bal de las Casas, Chiapas, 2014, ISBN 978-607-8240-45-6.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Balanya\u0301, Bel\u00e9n y Ortega, Miquel: La deuda ecol\u00f3gica espa\u00f1ola: impactos ecol\u00f3gicos y sociales de la econom\u00eda espa\u00f1ola en el extranjero. Brenes: Mu\u00f1oz Moya Editores Extreme\u00f1os, Espa\u00f1a, 2005, ISBN 978-848-0101-53-0.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Consejo de la Tierra, et al. La cumbre de la tierra Visiones Diferentes: ECO 92. Universidad para la Paz, Costa Rica, 2002, ISBN 978-92-9039-229-3.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>S\u00e1nchez Ancochea, Diego: \u201cEl modelo econ\u00f3mico en Am\u00e9rica Latina desde los a\u00f1os noventa hasta la Gran Crisis\u201d en CIDOB d\u2019Afers Internacionals, No. 85-86, pp. 133-155, 2009, ISSN 1133-6595.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Salinas Calleja, Edmar y Gasca, V\u00edctor: \u201cLos biocombustibles\u201d en El Cotidiano, No. 157, septiembre-octubre, pp. 75-82, M\u00e9xico, 2009, ISSN 0186-1840.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Eric Toussaint: \u201cBanco Mundial. El golpe de Estado permanente.\u201d El viejo topo, Espa\u00f1a, 2006, 978-84-9635-696-2.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>FAO, et al: Price volatility in food and agricultural markets: Policy responses, report. FAO, 2011.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Mart\u00ednez, Francisco et, al: \u201cAn\u00e1lisis macroecon\u00f3mico de los efectos de la liberalizaci\u00f3n financiera y comercial sobre el crecimiento econ\u00f3mico de M\u00e9xico, 1988-2011\u201d en Perfiles Latinoamericanos, No. 45, Pp. 79-104, M\u00e9xico, 2015, ISSN 0188-7653.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>B\u00f6ll-Stiftung, Heinrich: Hechos y cifras. Extractivismo en Am\u00e9rica Latina. Fundaci\u00f3n Heinrich-B\u00f6ll-Stiftung, 2015.<br \/>\nInstitute for Agriculture and Trade Policy (IATP): Commodities market speculation: The risk to food security and agriculture. IATP, Estados Unidos, 2008.<br \/>\nBarcena, I\u00f1aki y Lago, Rosa: Energ\u00eda y Deuda Ecol\u00f3gica: Transnacionales, cambio clim\u00e1tico y alternativas, Icaria, Barcelona, 2009, ISBN 978-84-9888-035-9.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>____________________ \u201cEcological Debt: An Integrating Concept for Socio-Environmental Change\u201d en VVAA The International Handbook of Environmental Sociology, Edward Elgar, Reino Unido, 2010, ISBN 978-18-4844-088-3.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Joseph E. Stiglitz: Globalization and Its Discontents. Ed. Norm. Estados Unidos, 2002, ISBN 978-03-9332-439-6.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Norberto Galasso: De la banca Baring al FMI: historia de la deuda externa argentina. Ediciones Colihue, Argentina, 2002, ISBN 978-95-0581-855-6.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Ruggiero, Gregory: Latin American Debt Crisis: What Where It&#8217;s Causes And Is It Over? Estudio independiente, 1999, Disponible en:<br \/>\nhttp:\/\/www.angelfire.com\/nj\/GregoryRuggiero\/latinamericancrisis.html [consultado 24\/06\/2015]<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Russi, et al: Deuda Ecol\u00f3gica \u00bfQui\u00e9n debe a qui\u00e9n? Ed. Icaria, Espa\u00f1a, 2003, ISBN 978-84-7426-653-5.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Schatan, Jacobo: El&nbsp; saqueo de Am\u00e9rica Latina: Deuda externa, neoliberalismo y globalizaci\u00f3n. Fundaci\u00f3n CENDA, Chile, 1999, ISBN 978-95-6282-116-2.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>V\u00edctor Cardoso: Alcanza cifra r\u00e9cord el pago de intereses por deuda externa. En La jornada, 7 de enero, 2014, Pp. 19. Disponible en:<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2014\/01\/07\/economia\/019n1eco\">http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2014\/01\/07\/economia\/019n1eco<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>Rees, William E. y Wackernagel, Mathis: Our Ecological Footprint: Reducing Human Impact on the Earth. Philadelphia, PA, and Gabriola Island, New Society Publishers, Canad\u00e1, 1996, ISBN 978-08-6571-312-3.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">WWF: Planeta Vivo, Informe 2010. WWF, Espa\u00f1a, 2010.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><strong>Mesograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>CEPALSTAT, base de datos, disponible en: <a href=\"http:\/\/estadisticas.cepal.org\/\">http:\/\/estadisticas.cepal.org\/<\/a> [Consultado el 20\/06\/2015]<\/p>\n<p>Global Footprint Network, base de datos, disponible en: <a href=\"http:\/\/www.footprintnetwork.org\/en\/index.php\/GFN\/page\/licenses1\/\">http:\/\/www.footprintnetwork.org\/en\/index.php\/GFN\/page\/licenses1\/<\/a> [Consultada el 20\/06\/2015]<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<div style=\"text-align: justify;\">* Profesora-Investigadora, Departamento de Producci\u00f3n Econ\u00f3mica. Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, Unidad Xochimilco. M\u00e9xico. Correo electr\u00f3nico: gioconda15@gmail.com<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Al respecto Heinrich-B\u00f6ll-Stiftung (2015), se\u00f1alan que en 1990 el porcentaje de los bienes primarios en el total de las exportaciones de Latinoam\u00e9rica era del 68%, en 2000 se redujeron al 40% y en 2010 se incrementaron nuevamente a 60%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">3. De acuerdo con Mart\u00ednez, et al (2015), el pago de la deuda externa represent\u00f3 para M\u00e9xico el 15% del total del PIB en 2011, a pesar de que en a\u00f1os anteriores el porcentaje fue menor, la tendencia es creciente a\u00f1o con a\u00f1o. Por otra parte, Cardoso (2014), se\u00f1ala que el incremento de intereses por concepto del pago de deuda externa p\u00fablica y privada fue de 14% entre 2012 y 2013, generando un desbalance en la cuenta corriente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Es en la cumbre de la Tierra ECO 92 (2002:253 y 283) que se utiliza por primera vez el t\u00e9rmino \u201cDeuda Ecol\u00f3gica\u201d proporcion\u00e1ndole la siguiente definici\u00f3n: \u201cEl Norte posee una deuda ecol\u00f3gica con el planeta, constituida fundamentalmente por relaciones econ\u00f3micas y comerciales basadas en la explotaci\u00f3n indiscriminada de los recursos, y que debe hacerse responsable de las consecuencias ecol\u00f3gicas y del deterioro global del medio ambiente que resultan de dicha explotaci\u00f3n\u201d, caracteriz\u00e1ndola e identific\u00e1ndola de la siguiente forma: \u201cEste modelo de desarrollo impuesto garantiza la destrucci\u00f3n acelerada de la naturaleza y la marginaci\u00f3n de importantes sectores de la poblaci\u00f3n del Tercer Mundo.\u201d&#8230; Sin embargo, dicha definici\u00f3n es corta en cuanto a su alcance debido al momento en que fue planteada. Por lo que se utilizar\u00e1 la presentada por Balany\u00e1 y Ortega (2005), adem\u00e1s de las puntualizaciones sobre su puesta en pr\u00e1ctica, realizadas por Barcena y Lago (2010).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Originalmente el t\u00e9rmino de paradoja de la abundancia localiza en el texto de Richard Auty Sustaining Development in Mineral Economies: The Resource Curse Thesis (1993), en dicho texto se refiere a esta situaci\u00f3n econ\u00f3mica como una paradoja de la abundancia o maldici\u00f3n de los recursos naturales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Es importante considerar que para la obtenci\u00f3n de cr\u00e9ditos a trav\u00e9s de esta instituci\u00f3n los pa\u00edses que los solicitan se comprometen a llevar a cabo ciertas pol\u00edticas planteadas por el FMI. Es as\u00ed que durante la d\u00e9cada de los noventa Latinoam\u00e9rica adopt\u00f3 reformas econ\u00f3micas para poder obtener ayuda financiera. Estas reformas impulsaron (entre otras cosas) el desarrollo del libre mercado por medio de la apertura de capitales y la liberalizaci\u00f3n de la IED en sectores reservados exclusivamente para el Estado o los ciudadanos (Ruggiero, 1999).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">7. De acuerdo con datos de CEPALSTAT, desde 1990 hasta el a\u00f1o 2003 el desempleo en la regi\u00f3n creci\u00f3 desde&nbsp; 7.5% hasta&nbsp; 11.2%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">8. De acuerdo con S\u00e1nchez (2009) la regi\u00f3n se ha vuelto sumamente sensible a las variaciones econ\u00f3micas regionales debido al nuevo rol asumido de exportadores de bienes primarios y manufacturas con poco valor agregado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Para calcularlo se utilizan las hect\u00e1reas que cada habitante requiere para subsistir en base a las actividades productivas realizadas (Han\/h).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">10. Y sigue siendo, como sucede con la Huella ecol\u00f3gica, las hect\u00e1reas disponibles para satisfacer las necesidades de la poblaci\u00f3n (Had\/h).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Esta es la cantidad total de espacio territorial que se calcula (WWF, 2006) en el planeta capaz de usarse para cubrir las necesidades b\u00e1sicas de alimentaci\u00f3n y refugio de su poblaci\u00f3n, entre el total de la poblaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">12. Durante la Cubre de la Tierra 92 en R\u00edo de Janeiro, se acu\u00f1\u00f3 y caracteriz\u00f3 el t\u00e9rmino de deuda ecol\u00f3gica, tambi\u00e9n se declararon los objetivos que se seguir\u00edan a partir del uso de este concepto, los cuales son: nos comprometemos a reconocer los acreedores ecol\u00f3gicos (grupos \u00e9tnicos, comunidades, regiones o pa\u00edses afectados por el agotamiento de recursos) y los deudores ecol\u00f3gicos (responsables del deterioro social y ecol\u00f3gico). Tambi\u00e9n reconocemos la necesidad de aplicar medidas de ajuste ecol\u00f3gico (modificaci\u00f3n necesaria en los esquemas actuales de producci\u00f3n y consumo) para que la devastaci\u00f3n y contaminaci\u00f3n se detenga lo antes posible (La cumbre de la Tierra 92, 2002:283).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">13. En referencia al da\u00f1o continuo y elevado sobre los bienes naturales de la regi\u00f3n Latinoamericana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<div>\n<p><em>Ariadna Tucma Revista Latinoamericana. N\u00ba 10. Marzo 2015 \u2013 Febrero 2016. Volumen II<\/em><\/p>\n<p><strong>Publicado por \u00a9www.ariadnatucma.com.ar<\/strong><\/p>\n<p>Contacto: info@ariadnatucma.com.ar<\/p>\n<p>INDICE (<a title=\"VER\" href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=4068\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">VER<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aleida Azamar Alonso* Resumen\/Abstract (VER) Izquierda: Cordillera de los Andes. Imagen Carolina Crisorio. &nbsp; Actualmente, el crecimiento econ\u00f3mico de Latinoam\u00e9rica es un dilema entre la conservaci\u00f3n de sus bienes naturales o la reducci\u00f3n intensiva de estos v\u00eda actividades extractivas. Hist\u00f3ricamente dicho comportamiento se ha presentado desde la \u00e9poca de la colonia como parte del proceso &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=5206\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDeuda ecol\u00f3gica en Am\u00e9rica Latina, escenario hist\u00f3rico y condiciones\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":107,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[57,3],"tags":[437,435,436,438],"class_list":["post-5206","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencias-sociales","category-historia","tag-biocapacidad","tag-deuda-ecologica","tag-extractivismo","tag-huella-ecologica","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5206","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/107"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5206"}],"version-history":[{"count":26,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5206\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6435,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5206\/revisions\/6435"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5206"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5206"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}