{"id":4719,"date":"2013-11-01T07:02:32","date_gmt":"2013-11-01T10:02:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=4719"},"modified":"2019-09-11T22:12:15","modified_gmt":"2019-09-12T01:12:15","slug":"el-consenso-de-cartagena-deuda-externa-y-dependencia-en-la-politica-exterior-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=4719","title":{"rendered":"El Consenso de Cartagena.  Deuda externa y \u201cdependencia\u201d en la pol\u00edtica exterior argentina"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"http:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/thumb\/f\/f0\/Ra%C3%BAl_Alfons%C3%ADn1983.jpg\/250px-Ra%C3%BAl_Alfons%C3%ADn1983.jpg\" alt=\"Ra\u00fal Alfons\u00edn\" width=\"250\" height=\"354\">Carolina Crisorio<\/strong> *<strong><strong><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/Publicaciones\/2009\/Mexico\/trabajo\/CRISORIO%20El%20consenso%20de%20Cartagena.doc#_ftn1\"><\/a><\/strong><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El endeudamiento de Am\u00e9rica Latina y el Caribe se acrecent\u00f3 en los setenta y ochenta, a medida que llegaron los flujos de cr\u00e9ditos \u00abblandos\u00bb hacia la regi\u00f3n. Este proceso en muchos casos fue acompa\u00f1ado de gobiernos dictatoriales. En el caso argentino, el gobierno de Ricardo Alfonsin propuso en la reuni\u00f3n realizada en Cartagena, Colombia, que los pa\u00edses latinoamericanos se unieran para enfrentar las extremas exigencias de las organizaciones econ\u00f3micas y financieras internacionales medida que fue apoyada en el llamado Consenso de Cartagena. Sin embargo en estas reuniones de 1984 y 1985 no se consigui\u00f3 que este grupo de pa\u00edses negociaran su deuda en forma conjunta. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I. INTRODUCCI\u00d3N**<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el presente trabajo se analizar\u00e1 el proceso hist\u00f3rico que condicion\u00f3 la &nbsp;pol\u00edtica exterior del presidente Ricardo Alfons\u00edn. Se pondr\u00e1 especial atenci\u00f3n a las propuestas de la primera etapa de su mandato, cuando se apunt\u00f3 a flexibilizar el tema del endeudamiento externo y de crear un bloque de pa\u00edses deudores que pudieran negociar en mejores condiciones frente a las grandes instituciones financieras internacionales y a los grandes pa\u00edses industrializados. El Consenso de Cartagena fue una iniciativa en ese sentido que no prosper\u00f3 porque tanto la Argentina como otros pa\u00edses latinoamericanos estaban muy condicionados y ten\u00edan poco margen de maniobra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para comprender el caso argentino no s\u00f3lo es necesario tener presente el contexto internacional de los a\u00f1os previos en el marco de la  Guerra Fr\u00eda, sino tambi\u00e9n es fundamental tener en cuenta el contexto regional latinoamericano, como tambi\u00e9n el proceso hist\u00f3rico, econ\u00f3mico y pol\u00edtico argentino que desemboc\u00f3 en el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, dando lugar a una dictadura de caracter\u00edsticas \u00fanicas en la historia de este pa\u00eds por su capacidad represiva a partir de la instauraci\u00f3n del terrorismo de Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese sentido, hay que recordar que, merced a la acci\u00f3n de las fuerzas armadas, ciertos sectores sociales resultaron altamente beneficiados, dejando como saldo un pa\u00eds mucho m\u00e1s endeudado y dependiente. No s\u00f3lo conviene entonces prestar atenci\u00f3n a la divisi\u00f3n interna de las fuerzas armadas, que de manera espuria tomaron el poder, sino tambi\u00e9n es necesario tomar en cuenta el juego de intereses en el seno los sectores dominantes: el tradicional sector agroexportador pampeano y del litoral vinculados a los oligopolios agroexportadores, los grupos econ\u00f3micos que se consolidaron en ese per\u00edodo y el sector bancario y financiero. Estos, si bien a veces tuvieron posiciones encontradas, terminaron estableciendo una alianza que oper\u00f3 fuertemente vinculada al capital extranjero y local intermediario.&nbsp; La consecuencia de esto fue el fortalecimiento de estos sectores en detrimento de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n y la profundizaci\u00f3n del endeudamiento externo, de la mano de pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales y con una pol\u00edtica internacional que, como veremos, dej\u00f3 como saldo una imagen muy negativa de la Argentina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos estos factores transformaron las moderadas promesas reformistas, amparadas en un discurso de refundaci\u00f3n democr\u00e1tica, del gobierno de Ra\u00fal Alfons\u00edn, en una transici\u00f3n&nbsp; a la democracia d\u00e9bil y muy condicionada que termin\u00f3 abrazando el \u201cposibilismo\u201d y la marcha atr\u00e1s en muchos de sus primeros audaces pasos. El caso del Consenso de Cartagena a principios de su gobierno es uno de estos cap\u00edtulos de \u201cbuenas intensiones\u201d que quedaron en el camino. A veinticinco a\u00f1os del restablecimiento de la democracia argentina, es necesario retomar el debate de lo ocurrido en este \u00faltimo cuarto de siglo, dado que, si bien se han producido avances en el plano econ\u00f3mico, socio-cultural y pol\u00edtico, a\u00fan queda una larga lista de cuestiones pendientes que tanto la Argentina como Am\u00e9rica Latina deben resolver. Por supuesto que la cantidad de temas irresueltos depender\u00e1 de manera inequ\u00edvoca del ideal que se busque alcanzar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II. LA D\u00c9CADA DEL SETENTA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II.1. El contexto internacional<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la finalizaci\u00f3n de la Segunda Guerra Mundial, la d\u00e9cada de 1970 fue uno de los momentos m\u00e1s candentes en el enfrentamiento entre Estados Unidos y la ex Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.&nbsp; La superpotencia nuclear occidental se sent\u00eda amenazada y debilitada en varios frentes. Desde el punto de vista econ\u00f3mico, EEUU descubri\u00f3 que ya no era un l\u00edder \u00fanico e indiscutido. Adem\u00e1s de su antagonista, representado por la URSS y el bloque oriental, reaparec\u00edan como importantes actores Europa Occidental y Jap\u00f3n. Esta recuperaci\u00f3n de posguerra se debi\u00f3 principalmente a que la econom\u00eda mixta y el <em>Estado de Bienestar<\/em> hab\u00edan vuelto a poner en buenas condiciones no s\u00f3lo a los aliados de la Segunda Guerra Mundial, sino tambi\u00e9n a los antiguos enemigos: la Rep\u00fablica Federal Alemana, Italia y Jap\u00f3n. En efecto, merced a la preocupaci\u00f3n de frenar la expansi\u00f3n del comunismo, recibieron la ayuda econ\u00f3mica y la \u201casistencia\u201d militar a trav\u00e9s del Plan Marshall. Recordemos, adem\u00e1s que a estos tres \u00faltimos no se les permiti\u00f3 por mucho tiempo tener un ej\u00e9rcito propio, lo cual&nbsp; alivian\u00f3 su propio gasto militar, aunque colaboraron en la manutenci\u00f3n de las bases militares estadounidenses instaladas en sus territorios. En otras palabras, hacia fines de los sesenta puede comenzar a constatarse esta \u201ctrilateral\u201d econ\u00f3mica dentro del campo de los pa\u00edses capitalistas m\u00e1s industrializados donde, junto a EEUU, se destacaban Europa Occidental, encabezada por Alemania, y la regi\u00f3n del Pac\u00edfico, con Jap\u00f3n como l\u00edder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, las pol\u00edticas expansivas inspiradas en el keynesianismo \u2013 papel activo del Estado a trav\u00e9s de empresas estatales, como mediador en los conflictos entre la patronal y los trabajadores, las pol\u00edticas emisionistas, etc. \u2013 generaron una disparada inflacionaria que comenz\u00f3 a ser puesta en tela de juicio, principalmente por el empresariado, que quer\u00eda aumentar su tasa de beneficio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A esto se sumaron otros problemas generados por la propia Guerra Fr\u00eda, como la competencia espacial o los enfrentamientos en distintos escenarios mundiales. El caso m\u00e1s negativo para Washington fue la guerra de Vietnam, que le trajo una oposici\u00f3n interna cada vez m\u00e1s importante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ascenso de Richard Nixon como presidente abri\u00f3 un nuevo cap\u00edtulo, dado que reconoci\u00f3 la existencia de estas y otras dificultades de la econom\u00eda estadounidense y de su papel como superpotencia. Por ello, en 1971 devalu\u00f3 el d\u00f3lar, dando lugar a la reacci\u00f3n de los pa\u00edses productores de petr\u00f3leo, que en 1973 elevaron el precio internacional del barril, y generando un reacomodamiento de los precios de materias primas frente a la baja de los precios de los productos de origen industrial. Pero esta disparada de los precios no gener\u00f3 una expansi\u00f3n de la econom\u00eda, sino que esta \u00faltima se mantuvo estancada: la llamada estanflaci\u00f3n de los a\u00f1os setenta, que desemboc\u00f3 no s\u00f3lo en el cuestionamiento del Estado de Bienestar, sino en el impulso de un nuevo paradigma: el neoliberal. Asimismo, para algunos investigadores, esta crisis puso en cuesti\u00f3n tambi\u00e9n el <em>taylorismo-fordismo<\/em>, dando lugar a una cantidad de b\u00fasquedas y cambios en la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n y del trabajo en los principales pa\u00edses industrializados. De estos replanteos, el que m\u00e1s resonancias tuvo fue el <em>toyotismo<\/em> u <em>ohnismo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paralelamente, en el plano de la pol\u00edtica exterior el presidente Nixon, convencido de que habr\u00eda una nueva gran guerra mundial, decidi\u00f3 aprovechar las crecientes tensiones entre la URSS y la Rep\u00fablica Popular China para separar a\u00fan m\u00e1s a estos dos importantes actores del campo no capitalista. Por ello, declarando \u201cel fin de las fronteras ideol\u00f3gicas\u201d, visit\u00f3 China \u2013la m\u00e1s d\u00e9bil de las dos en ese momento \u2013, buscando minar el poder sovi\u00e9tico. Esto gener\u00f3 un recrudecimiento global de la Guerra Fr\u00eda, que se manifest\u00f3 claramente en los pa\u00edses del Tercer Mundo. En el caso de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, durante los a\u00f1os setenta en la mayor\u00eda de los pa\u00edses, las fuerzas armadas, inspiradas en la  Doctrina de la Seguridad  Nacional, condicionaron a d\u00e9biles gobiernos democr\u00e1ticos o los derrocaron ante \u201cel peligro del avance del comunismo\u201d y, como veremos, la Argentina no fue una excepci\u00f3n. Entonces, en muchos de nuestros pa\u00edses aparecieron las opciones armadas para la toma del poder pol\u00edtico a trav\u00e9s de organizaciones de guerrilla rural o urbana. Estos movimientos ten\u00edan una gran diversidad ideol\u00f3gica vinculada al proceso hist\u00f3rico de cada pa\u00eds y a los procesos externos que propon\u00edan diferentes v\u00edas a seguir para lograr cambios sociales. Pod\u00edan deberse a m\u00faltiples causas, como la restricci\u00f3n del acceso al poder de algunos partidos pol\u00edticos &#8211; en el caso argentino, por ejemplo, el peronismo estaba proscrito desde 1955 -. Del mismo modo, pod\u00edan estar inspirados en los \u201cmovimientos de liberaci\u00f3n nacional\u201d, como Argelia o Vietnam, o bien estar &nbsp;motivados por la &nbsp;experiencia cubana o el Mayo Franc\u00e9s. Tambi\u00e9n dentro del catolicismo aparecieron movimientos en Am\u00e9rica Latina, como la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n y los sacerdotes del Tercer Mundo, que apuntaban contra la desigualdad social. No es posible desarrollar todos estos temas, pero s\u00ed es necesario tener en cuenta la efervescencia de este per\u00edodo en el que, para muchos, \u201cla revoluci\u00f3n estaba a la vuelta de esquina\u201d y, merced al voluntarismo, pronto se lograr\u00edan cambios profundos que permitir\u00edan a los pa\u00edses latinoamericanos alcanzar, como dir\u00edamos hoy, una econom\u00eda autosustentada, una mayor equidad social, con el consecuente mejoramiento del nivel de vida y un aumento de la participaci\u00f3n y compromiso pol\u00edtico de las grandes masas olvidadas, marginadas y\/o silenciadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II.2. La Argentina en los a\u00f1os setenta<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los principales problemas pol\u00edticos del pa\u00eds desde el derrocamiento del gobierno de Juan Domingo Per\u00f3n (1946\/1952; 1952\/1955) por la mal autodenomina \u201cRevoluci\u00f3n Libertadora\u201d es que, como \u00e9ste hab\u00eda dejado huellas de tal magnitud en la sociedad argentina, generaron casi dos d\u00e9cadas de exilio del ex presidente, con la imposibilidad de que \u00e9l mismo o sus seguidores se presentaran a elecciones a nivel provincial o nacional. Por ello, hasta su regreso a la primera magistratura en 1973, se puede mencionar la alternancia de d\u00e9biles gobiernos civiles y sucesivos alzamientos militares, que preanunciaban la terrible dictadura de 1976. Este silenciamiento forzado del peronismo permiti\u00f3 la llegada de dos gobiernos radicales: Arturo Frondizi (1958\/1962) y, tiempo despu\u00e9s, Arturo Illia (1963\/1966). El primero lleg\u00f3 con votos muy variados: radicales, peronistas proscritos, partidos y agrupaciones de izquierda, como el Partido Comunista argentino. Sin embargo, una vez en el poder, deseoso de impulsar el desarrollismo, se alej\u00f3 de sus votantes. En efecto, pensaba que el pa\u00eds necesitaba desarrollar la industria y, para ello, contar con mayores recursos energ\u00e9ticos; por lo tanto, consider\u00f3 que era primordial ampliar la presencia de capital extranjero. La firma de contratos petroleros con empresas extranjeras le vali\u00f3 la cr\u00edtica de que estaba dispuesto a ceder parte de la &nbsp;autonom\u00eda econ\u00f3mica de la que tanto se hab\u00eda hablado en el per\u00edodo peronista. Adem\u00e1s, mientras se manten\u00eda proscrito el peronismo \u2013 los sectores dominantes no estaban dispuestos a permitir su retorno al poder \u2013, esta pol\u00edtica econ\u00f3mica se tradujo en una reducci\u00f3n del nivel de vida de los asalariados, que fueron severamente reprimidos por enfrentar estas medidas (aplicaci\u00f3n del Plan Conintes). El gobierno fue perdiendo consenso. Asimismo, la Revoluci\u00f3n Cubana y la visita del enviado del gobierno de La Habana, el argentino Ernesto Che Guevara, a la casa de gobierno de manera secreta, despert\u00f3 el enojo de los sectores anticastristas, que lograron que rompiera relaciones diplom\u00e1ticas con Cuba. Luego, cuando en las elecciones de 1962 en la mayor\u00eda del pa\u00eds triunf\u00f3 el peronismo, los sectores antiperonistas utilizaron a las fuerzas armadas para desplazar a Frondizi, quien estuvo un tiempo prisionero y luego fue dejado en libertad. Como el vicepresidente Alejandro G\u00f3mez ya hab\u00eda renunciado por diferencias irreconciliables con el presidente Frondizi, finalmente asumi\u00f3 la conducci\u00f3n del pa\u00eds el presidente del Senado Jos\u00e9 Mar\u00eda Guido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a Illia, este presidente radical intent\u00f3 aplicar pol\u00edticas econ\u00f3micas m\u00e1s cercanas al keynesianismo. Si bien tuvo que soportar la resistencia del sindicalismo liderado por Augusto Vandor \u2013 partidario de un peronismo sin Per\u00f3n \u2013, se neg\u00f3 a utilizar las fuerzas armadas para reprimir; en cambio, apel\u00f3 al poder judicial. Asimismo, busc\u00f3 anular los contratos petroleros impulsados por Frondizi, e impuls\u00f3 la cancelaci\u00f3n de los v\u00ednculos con el FMI. Por su condici\u00f3n de m\u00e9dico, se enfrent\u00f3 a los intereses de los grandes laboratorios internacionales. Por \u00faltimo, se resisti\u00f3 a apoyar la intervenci\u00f3n en la Rep\u00fablica Dominicana, como exig\u00eda Washington. Por todos estos motivos, el presidente fue derrocado mediante un golpe de Estado, dejando el poder en manos de las fuerzas armadas: la \u201cRevoluci\u00f3n Argentina\u201d (1966\/1973).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cIgualmente es visible la heterogeneidad del frente golpista en 1966 cuando el derrocamiento de Illia: la corriente de Juan Carlos Ongan\u00eda, hombre con v\u00ednculos nacionalistas de derecha pero caracterizado por la CIA como \u201cbuen amigo de EEUU\u201d, orienta la pol\u00edtica exterior hacia el alineamiento con Washington, adscribiendo la llamada \u201cDoctrina de Seguridad Nacional\u201d y a las \u201cfronteras ideol\u00f3gicas\u201d(verific\u00e1ndose en ese turno dictatorial el mayor grado de acercamiento a la pol\u00edtica exterior norteamericana hasta entonces, que s\u00f3lo se reeditar\u00eda en un nivel superior con la presidencia de Menem). La ca\u00edda de Ongan\u00eda, preanunciada por el Cordobazo, -luego del corte interregno de Roberto M. Levingston, que aparece como m\u00e1s nacionalista y desarrollista \u2013 da lugar al recambio dictatorial, que con Alejandro A. Lanusse a la cabeza ubica en el poder a una poderosa corriente militar \u201cliberal, representativa de un n\u00facleo de grandes terratenientes e intermediarios tradicionales, hist\u00f3ricamente asociados Europa. Estos buscan diversificar el espectro de relaciones comerciales y pol\u00edticas del pa\u00eds sin atender a las \u201cfronteras ideol\u00f3gicas\u201d.\u201d (Rapoport, M. y Spiguel, C. 2005, p.45).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desgaste de las fuerzas armadas en el poder se fue dando no s\u00f3lo por la persistencia de las diferentes manifestaciones ligadas al peronismo, sino tambi\u00e9n por la emergencia de otros fen\u00f3menos pol\u00edticos e ideol\u00f3gicos tanto en el movimiento sindical, con la aparici\u00f3n de corrientes de diversa filiaci\u00f3n marxista, como tambi\u00e9n con la aparici\u00f3n de movimientos armados de diversa inspiraci\u00f3n ideol\u00f3gica: desde el peronismo a la Revoluci\u00f3n Cubana, pasando por la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n y el trotskismo. En ese proceso se produjo el secuestro y asesinato del ex presidente de facto Pedro. E. Aramburu (1970), recalentando la divisi\u00f3n \u201cperonismo-antiperonismo\u201d. A su vez, el operativo de fuga de un grupo de guerrilleros de la c\u00e1rcel de Trelew (1972) sirvi\u00f3 para enardecer a\u00fan m\u00e1s el anticomunismo de las fuerzas armadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lanusse llam\u00f3 a elecciones, pensando que podr\u00eda imponer su candidato o, en su defecto, mantener un peronismo amordazado. Sus c\u00e1lculos fueron echados por tierra y permitieron la llegada al poder del tercer gobierno peronista (1973\/1976). Fueron a\u00f1os febriles de marchas y contramarchas. El presidente H\u00e9ctor J. C\u00e1mpora estuvo rodeado del ala m\u00e1s radicalizada que fue desplazada con el advenimiento de Juan Domingo Per\u00f3n al poder. Esto produjo una agudizaci\u00f3n de las contradicciones internas del peronismo, acompa\u00f1ado de un grado creciente de violencia ideol\u00f3gica y pol\u00edtica dentro del propio movimiento y hacia otros sectores de la pol\u00edtica nacional. Se produjo tambi\u00e9n la emergencia de fen\u00f3menos paramilitares, como la Triple A que eran nutridos desde el ala m\u00e1s conservadora del gobierno. Paralelamente organizaciones guerrilleras como el ERP profundizaron su accionar, como ocurri\u00f3 en la selva tucumana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista econ\u00f3mico en una primera etapa se implementaron pol\u00edticas de inspiraci\u00f3n keynesiana y redistribucionistas. El Ministro de Econom\u00eda Jos\u00e9 B. Gelbard busc\u00f3 avanzar m\u00e1s all\u00e1 del modelo de sustituci\u00f3n de importaciones de los a\u00f1os cuarenta\/cincuenta, tomando distancia del desarrollismo. Por otra parte, consciente de las dificultades que ten\u00edan las exportaciones argentinas para entrar en el mercado estadounidense y europeo, busc\u00f3 diversificar los mercados, buscando activar el intercambio comercial con la  Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Cuba, China y otros pa\u00edses del Bloque Oriental (paso que ya lo hab\u00eda comenzado a dar Lanusse). Asimismo, se acerc\u00f3 al Movimiento de Pa\u00edses No Alineados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un segundo momento, tras el fallecimiento de Per\u00f3n y dado el impacto de la crisis internacional, la orientaci\u00f3n del gobierno cambi\u00f3. Su sucesora, su esposa Mar\u00eda Estela Mart\u00ednez de Per\u00f3n frente a las presiones de los sectores dominantes, nombr\u00f3 como Ministro de Econom\u00eda a Celestino Rodrigo. Este introdujo pol\u00edticas de ajuste, preanunciando las pol\u00edticas neoliberales de la dictadura y de los a\u00f1os noventa. La respuesta de los trabajadores fue contundente y la ca\u00edda del ministro aceler\u00f3 la ca\u00edda del gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de pasar a analizar el siguiente punto conviene recordar que el tercer gobierno peronista reactiv\u00f3 en muchos sentidos el discurso antiimperialista. En los a\u00f1os previos el propio Juan Domingo Per\u00f3n hab\u00eda reafirmado su posici\u00f3n anti-olig\u00e1rquica y anti-imperialista en \u201cLa hora de los pueblos\u201d. Esta l\u00ednea de pensamiento influy\u00f3 en los intelectuales y artistas que se ubicaron a la izquierda del movimiento peronista como Rodolfo Walsh o Fernando \u201cPino\u201d Solanas. Es m\u00e1s, la consigna \u201cliberaci\u00f3n o dependencia\u201d pod\u00eda ser compartida por diferentes vertientes ideol\u00f3gicas. Pero la agudizaci\u00f3n de las contradicciones de clase y el clima de Guerra Fr\u00eda despertaron una feroz oposici\u00f3n de los sectores poderosos y de las capas medias frente a estas tibias medidas reformistas y a estos discursos considerados demasiado radicalizados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se necesit\u00f3 una dictadura feroz para acallar las voces que criticaban los l\u00edmites del modelo agroexportador que se hab\u00eda impuesto en 1880, y que desde los propios sectores dominantes hab\u00eda recibido un golpe de tim\u00f3n a ra\u00edz de las consecuencias nefastas de la crisis de 1929\/30. Esas mismas voces hab\u00edan puesto el acento en las limitaciones de la industria de sustituci\u00f3n de importaciones y del desarrollismo de los a\u00f1os sesenta, que no hab\u00edan llegado a construir un modelo econ\u00f3mico autosustentado y m\u00e1s equitativo. Los factores de poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico se espantaron frente al reformismo del tercer gobierno peronista, que si bien era tibio, estuvo muchas veces acompa\u00f1ado de virulentos discursos. Tanto para los sectores dominantes como para una parte significativa de las capas medias, era la hora de la espada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II.3. El terrorismo de Estado <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 24 de marzo de 1976 se inici\u00f3 la m\u00e1s flagrante dictadura de toda la historia argentina. Como ya he se\u00f1alado en otro trabajo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cEsta avanzada sobre los resabios del Estado de bienestar fue el producto de una alianza entre: 1) la tradicional oligarqu\u00eda terrateniente pampeana y del litoral; 2) sus antiguos socios: las \u00e9lites m\u00e1s conservadoras de las otras provincias argentinas; 3) los grupos econ\u00f3micos locales ligados a la comercializaci\u00f3n exportadora, como tambi\u00e9n a ciertas ramas de la producci\u00f3n industrial que recibieron especial protecci\u00f3n en negocios poco transparentes del Estado; 4) las empresas extranjeras (nacionales o multinacionales); 5) el sector financiero transnacional con sus intermediarios locales.\u201d (Crisorio, B.C.: 2008).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es conocida la caracterizaci\u00f3n de Basualdo que habla de \u201crevancha olig\u00e1rquica\u201d, pues en este per\u00edodo se busca terminar de eliminar todo distribucionismo originado en el per\u00edodo peronista. En el plano econ\u00f3mico, es la manifestaci\u00f3n de la \u201coligarqu\u00eda diversificada\u201d que, en alianza con el sector financiero, termina arrasando los otros sectores econ\u00f3micos (Basualdo, 2001). En efecto, el Ministro de Econom\u00eda Jos\u00e9 Alfredo Mart\u00ednez de Hoz era un miembro de la \u00e9lite terrateniente agroexportadora de la provincia de Buenos Aires, caracterizada tambi\u00e9n como oligarqu\u00eda diversificada. El mismo llev\u00f3 a cabo una pol\u00edtica econ\u00f3mica favorable a los intereses de esa clase, en alianza con los sectores financieros internacionales; por ello, suspendi\u00f3 el control de precios, que hab\u00eda sido impuesto por el gobierno justicialista para frenar la inflaci\u00f3n; congel\u00f3 los salarios; reajust\u00f3 \u201cpara arriba\u201d las tarifas; prohibi\u00f3 toda actividad gremial; desregul\u00f3 la inversi\u00f3n extranjera, dando un paso atr\u00e1s respecto de la legislaci\u00f3n del tercer gobierno peronista; renegoci\u00f3 la deuda con el FMI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cA principios de 1977, se implement\u00f3 una reforma financiera que ubicar\u00eda al sector financiero en una posici\u00f3n hegem\u00f3nica en t\u00e9rminos de absorci\u00f3n y asignaci\u00f3n de recursos. El nuevo <em>R\u00e9gimen de Entidades Financiera<\/em>s iniciaba un rumbo cuyo norte apuntaba a la liberalizaci\u00f3n de los principales mercados internos y a una mayor vinculaci\u00f3n con los mercados internacionales.\u201d (Rapoport, M.D. y col.: 2000).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las consecuencias de este embate neoliberal fueron delet\u00e9reas para el pa\u00eds. Hubo un retroceso y reprimarizaci\u00f3n del sector industrial, con los consiguientes quiebre de f\u00e1bricas y pymes, aumento de la desocupaci\u00f3n y aumento del endeudamiento externo. Todo ello fue logrado merced a un sistem\u00e1tico plan de represi\u00f3n, orquestado desde el coraz\u00f3n del Estado, del movimiento obrero y sindical, del movimiento estudiantil, de la mayor\u00eda de los partidos y organizaciones pol\u00edticas, de las organizaciones armadas, de sectores de artistas e intelectuales y del resto del arco opositor. Conviene recordar que el golpe de Estado hab\u00eda logrado un amplio consenso en las clases dominantes, como tambi\u00e9n en una parte importante de las capas medias. Adem\u00e1s, los sectores de los trabajadores estaban desgastados y desmovilizados, tal como se ha se\u00f1alado anteriormente, por los divisionismos y acres enfrentamientos entre las distintas agrupaciones. La resistencia fue quebrada con el secuestro y desaparici\u00f3n de 30.000 personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a su pol\u00edtica exterior, la dictadura se mostr\u00f3 aliada y amiga de EEUU, pero, si bien su deseo m\u00e1s ferviente era estrechar lazos con Washington, las cosas no resultaron as\u00ed. En principio, el dictador Jorge Rafael Videla (1976\/1981) busc\u00f3 desplazar a Brasil del papel de principal partenaire en el Cono Sur. Entre otras cosas, colabor\u00f3 en la guerra sucia de Am\u00e9rica Central, dando asesoramiento militar para reprimir movimientos internos que se opon\u00edan a gobiernos dictatoriales. Sin embargo, las dificultades para penetrar con las exportaciones tradicionales argentinas al mercado estadounidense y los efectos negativos de la pol\u00edtica econ\u00f3mica, que busc\u00f3 recrear la argentina agroexportadora de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, impulsaron a la dictadura a buscar nuevos mercados. Por ello se produjo un nuevo giro en la pol\u00edtica exterior. Tras haber generado un fuerte enfriamiento en las relaciones con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, termin\u00f3 reconociendo la utilidad de retomar la l\u00ednea marcada por los gobiernos anteriores y reactiv\u00f3 los tratados que hab\u00edan quedado pendientes con Mosc\u00fa de la era Gelbard, enrareciendo las relaciones con el gobierno de James Carter y transformando el mercado sovi\u00e9tico en el principal destino de los cereales argentinos (Crisorio, B.C., 2001).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paralelamente, si bien la dictadura ejerci\u00f3 una pol\u00edtica econ\u00f3mica que se aproximaba al neoliberalismo, tambi\u00e9n exhibi\u00f3 una vertiente nacionalista olig\u00e1rquica que se tradujo, entre otras cosas, en emitir se\u00f1ales a favor de una pol\u00edtica territorial expansiva. Eso se tradujo primordialmente en dos problemas de peso. El primero fue con Chile, donde otro dictador, Augusto Pinochet, se hab\u00eda hecho con el poder a principios de los setenta. La Argentina reclamaba acerca del canal de Beagle y la posesi\u00f3n de las islas Picton, Lennox, Nueva y de Hornos en el Atl\u00e1ntico Sur. No conforme con el laudo arbitral establecido por Gran Breta\u00f1a, se gener\u00f3 una situaci\u00f3n que pr\u00e1cticamente lleva a un enfrentamiento entre ambos pa\u00edses en 1978, que fue frenado por la Santa Sede. El segundo fue a principios de 1982 con el dictador Fortunato Galtieri (1981), quien hab\u00eda sucedido a Roberto Viola (1981) en el poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, exist\u00eda una vieja demanda de la  Argentina por la expulsi\u00f3n que en 1833 realizaron los brit\u00e1nicos de una colonia que respond\u00eda al entonces gobierno de Buenos Aires. Gran Breta\u00f1a nunca hab\u00eda querido devolver las islas y el gobierno dictatorial sab\u00eda que la poblaci\u00f3n argentina no se hab\u00eda resignado a esa apropiaci\u00f3n. As\u00ed se inici\u00f3 un conflicto que termin\u00f3 en la estrepitosa derrota del gobierno argentino.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201c[\u2026] Galtieri [\u2026], busc\u00f3 alg\u00fan distractivo que lo atara al poder, por ello decidi\u00f3 crear una puesta en escena que forzara a Gran Breta\u00f1a a reconocer que en alg\u00fan futuro pr\u00f3ximo las islas Malvinas retornar\u00edan a la soberan\u00eda argentina. Sin embargo, su accionar lo llev\u00f3 irremediablemente hacia una gran derrota 1) por la improvisaci\u00f3n en la planificaci\u00f3n del accionar b\u00e9lico y pol\u00edtico; 2) por la mala comprensi\u00f3n del sistema de alianzas internacionales: EEUU siempre preferir\u00eda a Gran Breta\u00f1a y nunca se inclinar\u00eda por la Argentina; 3) porque, si bien logr\u00f3 un amplio apoyo en los pa\u00edses latinoamericanos como Brasil, e incluso Cuba y el Movimiento No Alineados, Chile mantuvo su tradicional alianza con EEUU y Gran Breta\u00f1a, prest\u00e1ndoles ayuda militar; y, por \u00faltimo, 4) porque la mayor\u00eda de los j\u00f3venes soldados cumpl\u00edan con el servicio militar obligatorio, no ten\u00edan ni buen entrenamiento, ni equipamiento como para enfrentar las duras temperaturas en una guerra de trincheras\u201d (ver Crisorio, 2007).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la visita del Papa Juan Pablo II, el gobierno argentino acept\u00f3 la rendici\u00f3n. &nbsp;(Crisorio, 2008).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que considerar tambi\u00e9n que<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201c[\u2026] la aventura fallida de recuperaci\u00f3n de las Malvinas marca un importante punto de inflexi\u00f3n en las relaciones entre los pa\u00edses iberoamericanos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">1. Se reactivaron los lazos de solidaridad ante la que se vio como una acci\u00f3n agresiva de una potencia extracontinental pues la actitud brit\u00e1nica fue caracterizada de colonialista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">2. El gobierno de facto argentino que hab\u00eda declarado su alineaci\u00f3n con EE.UU. y Europa, no s\u00f3lo se hab\u00eda acercado por conveniencia econ\u00f3mica a la URSS, sino que en un intento por legitimarse se hab\u00eda enfrentado militarmente al principal aliado de EE.UU. Esto hac\u00eda su posici\u00f3n insostenible en el plano internacional.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">3. En el caso de Brasil, si bien hab\u00eda colaborado en la represi\u00f3n [el Plan C\u00f3ndor], ambos gobiernos militares ten\u00edan rivalidades por proyectar su liderazgo en la regi\u00f3n. Pero, por su propia din\u00e1mica interna, y por su distanciamiento con EE.UU., Brasil hab\u00eda terminado brindando un activo apoyo pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">4. Como se\u00f1ala Carlos Oliva Campos, \u201cesa crisis activ\u00f3 la voluntad pol\u00edtica latinoamericana de buscar soluciones propias a los problemas existentes. Recu\u00e9rdese la gestaci\u00f3n del Grupo de Contadora, la f\u00f3rmula Contadora \u2013 Grupo de Apoyo devenido en Grupo de los Ocho y de ah\u00ed el tr\u00e1nsito y consolidaci\u00f3n del Grupo de R\u00edo, marcado todo este proceso por un eje central, la transici\u00f3n a la democracia.\u201d (Oliva Campos, C., 1999).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">5. Cuba, con quien se hab\u00edan enfriado notablemente las relaciones tras el golpe militar se termin\u00f3 transformando en uno de los puntales de los reclamos argentinos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">6. Pa\u00edses como Per\u00fa o Venezuela reafirmaron los lazos de amistad con Argentina.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">7. Por el contrario, la rivalidad con Chile que casi lleva a un enfrentamiento b\u00e9lico en 1978, quedaba reforzada. (Crisorio, B.C., 2001)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pa\u00eds qued\u00f3 sumido en el peor aislamiento internacional de toda su corta historia. Los brit\u00e1nicos hab\u00edan embargado a la  Argentina, la Comunidad  Europea descre\u00eda del pa\u00eds, Estados Unidos hab\u00eda colaborado con Londres. El \u00faltimo dictador, Reinaldo Bignone (1982\/1983), si bien acept\u00f3 lo inevitable \u2013 entregar el poder a un gobierno civil \u2013, busc\u00f3 garantizar una salida ordenada para las fuerzas armadas a trav\u00e9s de un candidato \u201camigable\u201d, aunque sin demasiado \u00e9xito (Canelo, Paula, 2006).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>III. LA PRESIDENCIA DE RA\u00daL ALFONS\u00cdN<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los a\u00f1os ochenta concluyen el per\u00edodo de la Guerra Fr\u00eda. Los contradictorios intentos reformistas de Mijail Gorbachov en la ex Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica s\u00f3lo aceleraron su disoluci\u00f3n (Crisorio, BC. 1996), mientras que el neoliberalismo de fines de los setenta se impon\u00eda sobre el keynesianismo y los socialismos reales. En este per\u00edodo, el capitalismo monopolista se desarroll\u00f3 con mayor vigor a nivel planetario, por lo cual el proceso se conoce como mundializaci\u00f3n o globalizaci\u00f3n. A medida que el mismo se afianzaba, se proclamaba el fin de los nacionalismos, y la econom\u00eda se transform\u00f3 en la figura m\u00e1s mimada en los medios masivos de comunicaci\u00f3n. Adem\u00e1s, esta oleada de grandes negocios montados en la gran velocidad de circulaci\u00f3n del capital, principalmente bancario y financiero \u2013 donde la especulaci\u00f3n ocup\u00f3 el papel principal \u2013, trajo aparejada la conformaci\u00f3n de bloques econ\u00f3micos de distinto nivel de integraci\u00f3n regional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cSe ha se\u00f1alado que la creaci\u00f3n de estos bloques son un modo de preservar el multilateralismo y de frenar el proteccionismo (Simao Davi Silber, 1994). Sin embargo, se puede afirmar que estas asociaciones son instrumentos proteccionistas que interact\u00faan \u201cm\u00e1s all\u00e1 de las fronteras\u201d. En otras palabras, el proteccionismo ha dejado largamente atr\u00e1s su matriz estrictamente nacional y busca favorecer el crecimiento econ\u00f3mico tratando de compatibilizar intereses regionales. Si bien en algunos casos las relaciones multilaterales pueden interpretarse como un medio de suavizar las vinculaciones asim\u00e9tricas, como en el caso de los&nbsp; Estados Unidos respecto de Am\u00e9rica Latina, sin por ello volverlas equitativas (Valtonen, P. 1997), es claro que m\u00e1s que poner de manifiesto su car\u00e1cter liberal la regionalizaci\u00f3n puede plantearse <span style=\"text-decoration: underline;\">como un reforzamiento de las pol\u00edticas intervencionistas especialmente a partir de los ochenta <\/span>(Salama, Pierre: 1995)\u201d. (Crisorio, BC, Aguirre, NR: 1997).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201c[\u2026] la tendencia a la globalizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial fue acompa\u00f1ada de un discurso ideol\u00f3gico que hac\u00eda flamear un paradigma consumista&nbsp; homogeneizador, que reivindicaba una cultura universal acorde, por supuesto, con los intereses econ\u00f3micos de las grandes empresas transnacionales, deseosas de establecer nuevos patrones de acumulaci\u00f3n. Esto trajo poco a poco nuevas reglas de comportamiento empresarial, nuevos modos de vinculaci\u00f3n obrero-patronal. En efecto, mientras que en los pa\u00edses m\u00e1s industrializados el taylorismo-fordismo fue adquiriendo las caracter\u00edsticas propias del toyotismo, en los pa\u00edses latinoamericanos se extendieron paralelamente la <em>maquila <\/em>y la marginalidad social de la mano de un creciente ej\u00e9rcito de desocupados condenados a una ca\u00edda estrepitosa en su nivel de vida.&nbsp; Todo esto presionaba para que se estableciese un nuevo marco jur\u00eddico que resguardara los intereses de las grandes empresas transnacionales y de los grandes grupos econ\u00f3micos \u201cnacionales\u201d &#8211; en la mayor\u00eda de los casos con fuertes v\u00ednculos con intereses econ\u00f3micos externos &#8211; . Esto obligaba a derribar los residuos del Estado de Bienestar, a privatizar las empresas del Estado &#8211; dando lugar, por supuesto, a los capitales externos -, a establecer nuevas normas para las inversiones externas directas, a reacomodar las pol\u00edticas comerciales a este recompuesto escenario internacional.\u201d (Crisorio, B.C., 2003).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en este complejo escenario que Alfons\u00edn lleg\u00f3 al poder, sumamente condicionado por el endeudamiento externo. Como ya se ha explicado, encontr\u00f3 al pa\u00eds en un alto nivel de aislamiento internacional, debido a la pol\u00edtica violatoria de los derechos humanos y al conflicto de Malvinas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el plano interno, se puede decir que m\u00e1s all\u00e1 de la diversidad de opiniones acerca de c\u00f3mo hacer, la sociedad se divid\u00eda entre aquellos que estaban dispuestos a profundizar la d\u00e9bil democracia: una parte importante de los partidos pol\u00edticos, organismos de derechos humanos, la mayor\u00eda de las organizaciones sindicales y estudiantiles, un sector significativo de los artistas e intelectuales del pa\u00eds; y los sectores dominantes, que hab\u00edan retrocedido pero se estaban reagrupando. Ambos grupos conten\u00edan una pluralidad de propuestas acerca de c\u00f3mo continuar hacia delante, pero, en general, la mayor\u00eda coincid\u00eda en que no se pod\u00eda continuar con un gobierno de facto. El problema principal en el plano interno era la capacidad de movimiento que tendr\u00eda el presidente de esa d\u00e9bil democracia. [1]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pol\u00edtica econ\u00f3mica del Ministro Bernardo Grinspun apunt\u00f3 a recuperar la capacidad adquisitiva de los trabajadores, a frenar la inflaci\u00f3n y a buscar una distribuci\u00f3n m\u00e1s equitativa del ingreso, lo cual fue resistido interna y externamente (como las presiones de los acreedores internacionales). Esto llev\u00f3 al desplazamiento del ministro en enero de 1985, pasando a pol\u00edticas \u201cheterodoxas\u201d que agravaron la dependencia econ\u00f3mica del pa\u00eds. (Ansaldi, W. 2006)&nbsp;[2].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, como se\u00f1alan Ricardo Ortiz y Mart\u00edn Schorr:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201c\u00c9se es el principal \u201c\u00e9xito\u201d del gobierno elegido por el voto popular en octubre de 1983: consolid\u00f3 el \u201cmodelo de valorizaci\u00f3n financiera\u201d[3]&nbsp;y el bloque de poder econ\u00f3mico que hab\u00eda emergido del \u00faltimo r\u00e9gimen militar y, por esa v\u00eda, reforz\u00f3 el proceso de disciplinamiento social inaugurado <em>a sangre y fuego<\/em> el 24 de marzo de 1976. [\u2026]\u201cLo <em>parad\u00f3jico<\/em> de la etapa analizada es que para \u201cresolver\u201d esos males, en numerosas ocasiones y bajo diversos mecanismos [\u2026] se solicit\u00f3 la \u201ccolaboraci\u00f3n\u201d de esos grandes capitalistas, a cambio de lo cual se les otorgaron distintos tipos de concesiones que afianzaron a\u00fan m\u00e1s su poder\u00edo econ\u00f3mico y su capacidad de coacci\u00f3n sobre el sistema pol\u00edtico, al tiempo que agudizaron los desequilibrios, configurando un c\u00edrculo vicioso que culmin\u00f3 en una profunda crisis estatal y en una fuerte polarizaci\u00f3n social.\u201d<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cAs\u00ed, por ejemplo, mientras que estos actores aparecieron \u201cde un lado del mostrador\u201d dando cuenta de una proporci\u00f3n considerable del desequilibrio fiscal del per\u00edodo, tambi\u00e9n estuvieron \u201cdel otro lado\u201d financiando al Estado nacional a tasas \u201cruinosas\u201d.&nbsp; Asimismo, a cambio de que trajeran al pa\u00eds parte de los cuantiosos recursos que hab\u00edan fugado al exterior durante la \u00faltima dictadura militar, para invertirlos en actividades productivas, recibieron numerosas prebendas estatales que, antes que alentar un incremento en la formaci\u00f3n capital en el \u00e1mbito local, terminaron canaliz\u00e1ndose hacia otro tipo de actividades (especulaci\u00f3n financiera, fuga de capitales, etc.).\u201d (Ortiz, R. y Schorr, M. 2006).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, adem\u00e1s, desde el punto de&nbsp; vista de la pol\u00edtica exterior, Alfons\u00edn tambi\u00e9n se encontr\u00f3 sumamente condicionado. Por ello, plante\u00f3 que los cuatro principales ejes de la misma eran: en primer lugar, la recomposici\u00f3n de las relaciones con los Estados Unidos, donde el principal obst\u00e1culo econ\u00f3mico era el gran endeudamiento, am\u00e9n del distanciamiento debido a la pol\u00edtica de derechos humanos de la era Carter, y la no alineaci\u00f3n argentina en el bloqueo a la ex URSS, decretado por esa administraci\u00f3n estadounidense como respuesta a la invasi\u00f3n sovi\u00e9tica a Afganist\u00e1n. Segundo, reactivar los v\u00ednculos con Europa Occidental, que se hab\u00edan enfriado tanto por el terrorismo de Estado de la dictadura cuanto por el conflicto por Malvinas. En tercer lugar, mejorar los lazos con Chile, dado que el dictador Pinochet permanec\u00eda en el poder y era un peligro para la d\u00e9bil democracia y, adem\u00e1s, porque Chile significaba una posible salida al Pac\u00edfico, \u00e1rea que cobraba cada vez m\u00e1s importancia. Cuarto, fortificar los nexos con los pa\u00edses latinoamericanos, que en gran parte se hab\u00edan mostrado solidarios con la  Argentina en el tema Malvinas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nuevo presidente mejor\u00f3 los v\u00ednculos con Estados Unidos y Europa, suscribiendo numerosos tratados econ\u00f3micos que permitieron llevar a cabo la apertura de la econom\u00eda neoliberal de los a\u00f1os noventa, pero que acentuaron la dependencia econ\u00f3mica del pa\u00eds. El gobierno radical logr\u00f3 alivianar el conflicto con Chile, merced a un refer\u00e9ndum no vinculante, que le otorg\u00f3 el consenso suficiente como para desarticular varios puntos conflictivos. Con respecto al tema Malvinas, se neg\u00f3 a negociar en los t\u00e9rminos que impon\u00eda Gran Breta\u00f1a, por lo que se busc\u00f3 avanzar lentamente en la normalizaci\u00f3n de las relaciones, sin chocar por el tema de la soberan\u00eda. Se mantuvo la presencia en el Movimiento de No Alineados. En el tema del desarrollo at\u00f3mico, hubo un acercamiento a Brasil, a pesar de las presiones de Estados Unidos para que no suscribiera el Tratado de Tlatelolco de 1967 ni el Tratado de No Proliferaci\u00f3n Nuclear junto a Brasil, India, Israel, Pakist\u00e1n y Sud\u00e1frica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, las dificultades en el sector externo, agravadas por la crisis de insolvencia sovi\u00e9tica, m\u00e1s las tradicionales dificultades para acceder al mercado estadounidense y las usuales pol\u00edticas proteccionistas y de subsidios de la Comunidad Europea, terminaron inclinando al gobierno argentino a estrechar a\u00fan m\u00e1s los lazos con Am\u00e9rica Latina, en especial los pa\u00edses vecinos. Tras la reuni\u00f3n entre Alfons\u00edn y el presidente de Brasil Sarney de 1985, en 1986 se estableci\u00f3 el Programa de Integraci\u00f3n y Cooperaci\u00f3n Econ\u00f3mica (PICE) y en 1988 se suscribi\u00f3 el Tratado de Integraci\u00f3n, Cooperaci\u00f3n y Desarrollo que sirvieron de base al futuro MERCOSUR, mercado com\u00fan integrado por la  Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay (Crisorio, 2001).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>IV. CRISIS, ENDEUDAMIENTO EXTERNO Y POL\u00cdTICA EXTERIOR: EL CASO DEL CONSENSO DE CARTAGENA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos visto, los petrod\u00f3lares llegaron a la  Argentina durante la dictadura, de modo tal que no hubo transparencia en la utilizaci\u00f3n de esos cr\u00e9ditos, generando endeudamiento p\u00fablico y privado. Recordemos tambi\u00e9n que, antes de dejar el poder, la deuda privada fue estatizada por el entonces Ministro de Econom\u00eda Domingo Cavallo. No es intenci\u00f3n de este trabajo centrarse en el tema de la deuda, sino que se busca analizar los condicionamientos de la pol\u00edtica exterior argentina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Juan Carlos Puig, la pol\u00edtica exterior del per\u00edodo se caracteriz\u00f3 por el \u201cautonomismo heterodoxo\u201d, dado que, en primer lugar, la  Argentina se reconoc\u00eda parte del mundo Occidental, aunque reclamaba un trato m\u00e1s equitativo con respecto al problema de la deuda externa. Su an\u00e1lisis respecto del primer discurso de Alfons\u00edn frente al Congreso es el siguiente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cLa Argentina no renegaba de los valores occidentales pero afirmaba celosamente su independencia. La posici\u00f3n con respecto a la deuda externa lo pon\u00eda de manifiesto crudamente cuando advert\u00eda que el gobierno s\u00f3lo se responsabilizar\u00eda de la deuda leg\u00edtima y que no se limitar\u00eda recetas recesivas.\u201d&nbsp; [\u2026]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cCorrectamente, con respecto a las relaciones con Estados Unidos [Alfons\u00edn] fue todav\u00eda m\u00e1s expl\u00edcito: Le parec\u00eda \u201cimprescindible\u201d que Estados Unidos modificara su conducta en Am\u00e9rica Central y en cuanto a la expansi\u00f3n econ\u00f3mica de Estados Unidos afirmaba: \u201cprocuraremos revertir los aspectos negativos que se derivan de esa pol\u00edtica.\u201d Europa Occidental mereci\u00f3 un encomio desde el punto de vista de sus experiencias pol\u00edticas, pero tambi\u00e9n un rega\u00f1o por sus pr\u00e1cticas proteccionistas y discriminatorias que encuentran no obstante una curiosa justificaci\u00f3n \u201ccomo consecuencia de los complejos equilibrios econ\u00f3micos y financieros que los pa\u00edses miembros [de la CEE] han tenido que realizar para compatibilizar sus intereses y situaciones nacionales\u201d (Puig, JC, 1988).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, reconoc\u00eda el apoyo obtenido por el tema Malvinas en el Movimiento de Pa\u00edses No Alineados, reivindicaba el principio bioce\u00e1nico, es decir, la Argentina en el Atl\u00e1ntico y Chile en el Pac\u00edfico, como marco de debate para encarar el conflicto con Chile, pero adem\u00e1s Puig sostiene:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cSe trataba pues de una excelente exposici\u00f3n de los principios <span style=\"text-decoration: underline;\">b\u00e1sicos de la pol\u00edtica auton\u00f3mica heterodoxa<\/span>. [Respecto de la ex URSS y el Bloque Oriental] el hecho de que la URSS se transformara en los \u00faltimos tiempos en el principal comprador de nuestra producci\u00f3n cerealera se deb\u00eda \u201ca la situaci\u00f3n creada por el proteccionismo imperante en Occidente\u201d cuando el sentido auton\u00f3mico de la apertura del mercado socialista para los productos argentinos fue (y debe seguir siendo) el de diversificar mercados como instrumento estrat\u00e9gico y no exclusivamente comercial. Tal vez debido a esta concepci\u00f3n err\u00f3nea del gobierno constitucional no se ha planteado seriamente la relaci\u00f3n con los pa\u00edses socialistas ni se han hecho esfuerzos razonables para tratar de disminuir el super\u00e1vit de nuestra balanza comercial con la URSS. Una actitud que tal vez pueda tener repercusiones sobre las futuras compras sovi\u00e9ticas.\u201d (Puig, JC, 1988).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Roberto Russell, el presidente Alfons\u00edn busc\u00f3 mantener una \u201crelaci\u00f3n madura\u201d con EEUU:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201c[\u2026] que equidistara tanto del alineamiento autom\u00e1tico como de posiciones aventureras o de ruptura. En este sentido, y con el objetivo de despejar ciertos temores de la Administraci\u00f3n  Reagan acerca del eventual ejercicio de un tercermundismo indiscriminado y contestatario por parte de la diplomacia argentina, las nuevas autoridades enfatizaron, en numerosas oportunidades la clara identificaci\u00f3n del pa\u00eds \u2013desde el punto de vista cultural y no estrat\u00e9gico \u2013 con el sistema de valores de Occidente. \u201cEs indispensable \u2013declar\u00f3 el canciller argentino \u2013 reconocernos como parte del mundo Occidental porque ser\u00eda una ingenuidad, o una torpeza inaceptable suponer que la  Argentina vive suspendida fuera del espacio y del tiempo\u2026 Este es un pa\u00eds de cultura con car\u00e1cter Occidental\u2026 Reconocer la occidentalidad argentina es fundamental. Ser ambiguos en esto es ser hip\u00f3critas porque los argentinos sabemos lo que queremos. Segundo punto: ser coherentes con la civilizaci\u00f3n occidental\u2026 Quiere decir que nuestra expresi\u00f3n de pol\u00edtica internacional en lo que le decimos a nuestros amigos, lo que buscamos para los pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica, son estos valores que leg\u00edtimamente queremos&nbsp; defender y que tenemos que transmitir a cada pa\u00eds concreto.\u201d (Russell, R. 1988)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta \u201crelaci\u00f3n madura\u201d con EEUU, seg\u00fan Russell, tiene dos niveles: el de las \u201cconvergencias esenciales\u201d y el de los \u201cdisensos metodol\u00f3gicos\u201d. En ese sentido, durante el primer a\u00f1o de gobierno, Alfons\u00edn busc\u00f3 disipar las dudas que pudiera tener el gobierno de Ronald Reagan respecto de la posible conducta argentina:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cEste tr\u00e1nsito hacia una mayor moderaci\u00f3n, el \u201cgiro realista\u201d seg\u00fan la conocida expresi\u00f3n acu\u00f1ada por la propia Canciller\u00eda, se explica por varias causas de orden interno y externo. En el primer caso, es preciso reconocer, entre otros factores, que la alianza gobernante en Argentina excluye toda posibilidad de confrontaci\u00f3n o ruptura con los pa\u00edses capitalistas desarrollados y reduce al mismo tiempo, el espacio de acci\u00f3n de los actores internos (incluidos varios sectores de esa misma alianza) que favorecen pol\u00edticas m\u00e1s duras respecto del gobierno norteamericano, la banca acreedora y los organismos multilaterales de cr\u00e9dito. Por su parte, en el orden externo, el proyecto de pol\u00edticas exterior dise\u00f1ado por el gobierno democr\u00e1tico debi\u00f3 ejecutarse en el marco de una nueva etapa de triunfalismo norteamericano, cuya nota sobresaliente es la prevalencia de visiones ideologizadas e ideoc\u00e9ntricas del escenario mundial. Estas perspectivas dominantes en el gobierno de Estados Unidos impactaron, en detrimento de las tesis sustentadas por la diplomacia argentina, el nivel correspondiente a los \u201cdisensos metodol\u00f3gicos.\u201d&nbsp;&nbsp; (Russell, R. 1988).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que la dictadura hab\u00eda abandonando el tradicional principio de no intervenci\u00f3n de la Argentina, hab\u00eda intervenido en El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua y que el nuevo gobierno democr\u00e1tico hab\u00eda querido subrayar los aspectos negativos no s\u00f3lo de la intervenci\u00f3n argentina, sino tambi\u00e9n de Estados Unidos como instigador de ese intervencionismo. Por ello, puso el acento en el eje Norte\/Sur, es decir, el contraste existente entre los pa\u00edses m\u00e1s industrializados y el resto del mundo, bajando el tono al conflicto Este\/Oeste que hab\u00eda arrastrado a la Argentina al terrorismo de Estado, inspirado en la  Doctrina de Seguridad Nacional. Es m\u00e1s, el gobierno argentino intent\u00f3 ingresar en el Grupo de Contadora creado para descomprimir la tensi\u00f3n centroamericana, pero M\u00e9xico se opuso frente a la posibilidad de que el gobierno argentino hiciera prevalecer la opini\u00f3n de Washington. Entonces, la Argentina termin\u00f3 integrando el Grupo de Lima o Grupo de Apoyo a Contadora en 1985 junto a Brasil, Per\u00fa y Uruguay.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, las presiones de Washington sobre la d\u00e9bil democracia argentina tambi\u00e9n se hicieron sentir en el tema de la deuda. En una primera fase, el gobierno argentino comparti\u00f3 la idea de que la deuda externa latinoamericana fuera analizada en su conjunto, pero luego declin\u00f3 en esta posici\u00f3n. Esto ha sido interpretado por investigadores como Russell como una posici\u00f3n realista propia de la \u201crelaci\u00f3n madura\u201d que estableci\u00f3 con Estados Unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cIndudablemente, estas visiones distintas (y, en gran medida enfrentadas) sobre la naturaleza de los problemas internacionales, se reflejaron en importantes divergencias pr\u00e1cticas entre ambos gobiernos en relaci\u00f3n con la crisis centroamericana.\u201d<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cSin embargo, y a pesar del mantenimiento de importantes puntos de diferencia con la el ejecutivo estadounidense respeto de esta cuesti\u00f3n, las presiones ejercidas por la administraci\u00f3n norteamericana aunadas a la necesidad de alcanzar una \u201crelaci\u00f3n madura\u201d con Estados Unidos se tradujeron a lo largo de 1984 en una baja del perfil de la acci\u00f3n externa unilateral de Argentina en el \u00e1rea y en una disminuci\u00f3n relativa del nivel de las cr\u00edticas iniciales a las pol\u00edticas desarrolladas por el gobierno de Estados Unidos en la subregi\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cA modo de ejemplo, puede mencionarse que en su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas el presidente Alfons\u00edn se limit\u00f3 a expresar, en los dos \u00fanicos p\u00e1rrafos dedicados a la crisis de Am\u00e9rica Central, la preocupaci\u00f3n del gobierno argentino por la situaci\u00f3n existente y su apoyo a las propuestas del Grupo Contadora. Resulta de inter\u00e9s se\u00f1alar que con anterioridad a este discurso, la diplomacia estadounidense hab\u00eda advertido a la canciller\u00eda argentina \u2013en caso de que Alfons\u00edn decidiera referirse a la intervenci\u00f3n extranjera en el \u00e1rea- que ver\u00eda con desagrado la calificaci\u00f3n con id\u00e9nticos t\u00e9rminos de las pol\u00edticas desarrolladas por los gobiernos de Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.\u201d (Russell, R. 1988).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema del endeudamiento regional era sin dudas un tema \u00e1lgido, que se puso de manifiesto con la crisis financiera mexicana de 1982.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cA partir de entonces, se observa una marcada influencia de este problema en la forma y en la intensidad de la vinculaci\u00f3n de los pa\u00edses deudores con su entorno latinoamericano. En efecto, cada uno de los pa\u00edses deudores de la regi\u00f3n observa con atenci\u00f3n el comportamiento de los otros, por el impacto que puede tener en sus respectivas opiniones p\u00fablicas internas y en la actitud de sus acreedores. A su vez, cada pa\u00eds ha buscado en la acci\u00f3n del conjunto puntos de apoyo para sus respectivas negociaciones bilaterales con los pa\u00edses y los bancos acreedores.\u201d<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cTambi\u00e9n en el caso de la Argentina, que ocupa el tercer lugar en el ranking de los deudores latinoamericanos, se observa que el problema de la deuda externa la ha aproximado con m\u00e1s intensidad a la regi\u00f3n. Por un lado, debido a que a partir de 1982 el pa\u00eds ha podido constatar al igual que en los a\u00f1os treinta, que comparte con los otros pa\u00edses latinoamericanos, no s\u00f3lo un espacio geogr\u00e1fico, sino tambi\u00e9n una historia econ\u00f3mica, en la que las realidades nacionales a pesar de sus profundas diferencias, presentan marcadas similitudes debido a la forma en que en ellas influyen, al mismo tiempo, <span style=\"text-decoration: underline;\">factores econ\u00f3micos ex\u00f3genos que escapan a su control<\/span>. (Pe\u00f1a, F., 1988)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese sentido, el Canciller Caputo en una reuni\u00f3n realizada en Quito a principios de 1984, en el marco de la  Conferencia Econ\u00f3mica Latinoamericana (CELA) a la que asistieron 28 pa\u00edses de la regi\u00f3n, sostuvo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201c[&#8230;] La democracia argentina no acepta la trampa en la que el sistema financiero internacional y las minor\u00edas a \u00e9l asociadas la han colocado al generar esta agobiante deuda externa. Los estados nacionales han sido usados para apa\u00f1ar a estos grupos especuladores. El destino del continente est\u00e1 en salir fuera de esta trampa. (&#8230;) La crisis que sufrimos quiz\u00e1s tenga como contrapartida la creaci\u00f3n de una oportunidad invalorable para convertir finalmente en realidad la integraci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y del Caribe.\u201d[4]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa reuni\u00f3n el 13 de enero de 1984, el CELA suscribi\u00f3 un documento donde se convocaba a los acreedores a tener<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201c[&#8230;] criterios flexibles y realistas para la renegociaci\u00f3n de la deuda, incluyendo plazos, per\u00edodos de gracias y tasas de inter\u00e9s compatibles con la recuperaci\u00f3n del crecimiento econ\u00f3mico. S\u00f3lo de esta forma podr\u00e1 garantizarse la continuidad en el cumplimiento del servicio de la deuda [&#8230;].<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">[Asimismo, se hac\u00eda un \u00abllamado formal\u00bb a los dirigentes de los pa\u00edses industrializados sobre] la gravedad de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de la regi\u00f3n, su alto costo social y la necesidad de participar urgentemente en medidas que permitan enfrentar la crisis, directamente a trav\u00e9s de sus gobiernos y de los organismos internacionales\u201d (Cisneros, A. y Escud\u00e9, C., 2000).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s, el 19 de mayo junto a Brasil, Colombia y M\u00e9xico, el gobierno argentino convoc\u00f3 una reuni\u00f3n de cancilleres y ministros de Econom\u00eda de los pa\u00edses m\u00e1s endeudados, sum\u00e1ndose Ecuador, Per\u00fa y Venezuela. Se dejaba as\u00ed de lado a los pa\u00edses m\u00e1s conflictivos de la regi\u00f3n: Cuba y Nicaragua. Como consecuencia, se emiti\u00f3 una declaraci\u00f3n solicitando un cambio de mirada respecto al tema de la deuda externa y la aplicaci\u00f3n de pol\u00edticas ortodoxas. El documento se present\u00f3 al Grupo de los Siete pa\u00edses occidentales m\u00e1s industrializados, reunido en Londres, que declararon que el tema de la deuda deb\u00eda ser encarado naturalmente a trav\u00e9s del di\u00e1logo bilateral y no en bloque.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 21 y 22 de junio de 1984, los cancilleres y ministros de econom\u00eda de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, M\u00e9xico, Per\u00fa, Rep\u00fablica Dominicana, Uruguay y Venezuela se reunieron en Cartagena, Colombia. Al parecer, la iniciativa de proponer una negociaci\u00f3n en bloque de la regi\u00f3n provino de los argentinos Arturo O\u2019Connell y Jorge Romero, pero esta propuesta no tuvo eco y, si bien se realizaron dos reuniones m\u00e1s la propuesta del Consenso de Cartagena de negociar regionalmente frente a los acreedores, qued\u00f3 truncada. En la Segunda Reuni\u00f3n del Grupo de Cartagena se suscribi\u00f3 el Comunicado de Mar del Plata (septiembre de 1984), limit\u00e1ndose a expresar la solidaridad regional frente al problema, pero no surgieron compromisos concretos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cEl acuerdo alcanzado por M\u00e9xico con los organismos internacionales de cr\u00e9dito fue un factor crucial para que ese pa\u00eds y Brasil presentaran objeciones a la propuesta presentada por la  Argentina -y respaldada por Bolivia, Colombia y Per\u00fa- sobre la convocatoria a una reuni\u00f3n presidencial cumbre de la regi\u00f3n. El fracaso de la posici\u00f3n argentina movi\u00f3 a la diplomacia radical a abandonar definitivamente la opci\u00f3n multilateral y adoptar el camino bilateral propuesto por los gobiernos y bancos acreedores.\u201d (Cisneros, A. y Escud\u00e9,C: 2000).<br \/>\nEn diciembre de 1985, en la  Tercera Reuni\u00f3n del Grupo de Cartagena en Montevideo, se consider\u00f3 \u00abinsuficiente\u00bb la iniciativa del secretario del Tesoro norteamericano James Baker &#8211; el Plan Baker. En la Cuarta Reuni\u00f3n, en M\u00e9xico (1987), se pidi\u00f3 nuevamente al G7 que buscaran soluciones de fondo al tema de la deuda de los pa\u00edses en desarrollo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como vemos, el Consenso de Cartagena apenas qued\u00f3 en una expresi\u00f3n de buenos deseos. Sin embargo, a fines de los ochenta la iniciativa era analizada as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cDe un aislamiento, acompa\u00f1ado por una fragmentaci\u00f3n y una actitud latinoamericana de \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d con respecto a la deuda, se pas\u00f3 al Consenso de Cartagena, a la cooperaci\u00f3n y coordinaci\u00f3n materia de posiciones y negociaciones con los bancos y los organismos internacionales. Esta cooperaci\u00f3n, por otro lado, facilit\u00f3 el movimiento de la Argentina desde un estadio de semiconfrontaci\u00f3n con los Estados Unidos y el FMI a uno en que se evidencian indicios de una mayor comprensi\u00f3n mutua y de aceptaci\u00f3n del principio de la corresponsabilidad y del tratamiento pol\u00edtico de la deuda, lo que se ha traducido en una mayor flexibilidad y en una mejor predisposici\u00f3n por parte de los acreedores para cooperar en la soluci\u00f3n del problema. As\u00ed lo indican por lo menos las propuestas del Plan Baker y las de los senadores Bradley y Lugar (este \u00faltimo proponiendo una reuni\u00f3n cumbre de presidentes), como las exitosas negociaciones para la reestructuraci\u00f3n del pago de la deuda y la obtenci\u00f3n de cr\u00e9ditos adicionales.\u201d \u201cLa pol\u00edtica exterior del gobierno radical ha logrado un significativo mejoramiento de las relaciones con los Estados Unidos. Se han superado las hist\u00f3ricas confrontaciones y las m\u00e1s recientes animosidades o desencuentros que exist\u00edan, particularmente, como consecuencia de la violaci\u00f3n de los derechos humanos durante el gobierno militar y del apoyo norteamericano a Gran Breta\u00f1a durante la Guerra de las Malvinas. Se ha alcanzado as\u00ed una relaci\u00f3n madura, de mutuo respeto y confianza, marcada fundamentalmente por el entendimiento de que existen coincidencias fundamentales en los valores de Occidente, pero que pueden estar acompa\u00f1adas por diferencias o disenso en lo puntual y metodol\u00f3gico. En t\u00e9rmino de la deuda, [\u2026] Estados Unidos ha hecho m\u00e1s flexible su posici\u00f3n y ha prestado apoyo efectivo al Plan Austral y a la gesti\u00f3n del equipo econ\u00f3mico radical en sus esfuerzos por contener la inflaci\u00f3n, reactivar la econom\u00eda y refinanciar la deuda.[\u2026]\u201d (Perina, Rub\u00e9n M., 1988).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la Argentina entr\u00f3 en un camino sinuoso que desemboc\u00f3 en la grave crisis de 1989 y en la entrega del poder adelantada de Alfons\u00edn a su sucesor, Carlos Sa\u00fal Menem (diciembre de 1989).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los autores analizados en este cap\u00edtulo que han escrito en los a\u00f1os ochenta sobre la pol\u00edtica exterior del gobierno de Alfons\u00edn han coincidido en destacar su \u201coccidentalidad\u201d, el establecimiento de una \u201crelaci\u00f3n madura\u201d con Estados Unidos, Europa Occidental y Gran Breta\u00f1a. Asimismo, han destacado que el Consenso de Cartagena habr\u00eda creado las condiciones para que el Secretario de Estado estadounidense lanzara un plan para los pa\u00edses deudores. S\u00f3lo F\u00e9lix Pe\u00f1a esboza el divorcio \u201centre el dicho y el hecho\u201d:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cTanto en el funcionamiento pr\u00e1ctico de la  ALADI como del SELA se observan, por lo dem\u00e1s, dificultades derivadas de una marcada preferencia de los gobiernos por la cooperaci\u00f3n multilateral no institucionalizada (como es el caso del Grupo de Cartagena) o por los acuerdos y mecanismos bilaterales y tambi\u00e9n se observa la enorme brecha que se abre en \u00e9pocas de crisis entre el nivel ret\u00f3rico (el discurso, el acuerdo formal) y el de las efectividades. Esto \u00faltimo es evidente en lo dif\u00edcil y lento que result\u00f3 traducir a los hechos, en el marco de la ALADI, la idea planteada al m\u00e1s alto nivel pol\u00edtico en el encuentro de Montevideo (marzo de 1985) de lanzar una rueda de negociaciones comerciales multilaterales tendiente a cubrir, a trav\u00e9s de mecanismos bilaterales y multilaterales, la brecha existente entre el comercio intralatinoamericano actual y el potencial (tomando en cuenta la capacidad instalada existente de producci\u00f3n de bienes y de servicios y las importaciones actuales de tales bienes y servicios de fuera de la regi\u00f3n).\u201d (Pe\u00f1a, F. 1988).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todos modos, Pe\u00f1a hace un balance positivo acerca de la restauraci\u00f3n de la idea de Am\u00e9rica Latina como posible escenario de cooperaci\u00f3n e integraci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">\u201cNo creo sin embargo que los retrocesos y dificultades apuntadas est\u00e9n indicando que la valorizaci\u00f3n pol\u00edtica de la idea de cooperaci\u00f3n e integraci\u00f3n regional sea s\u00f3lo ret\u00f3rica, y que por lo tanto nada serio cabe esperar en t\u00e9rminos de progresos sustanciales en las realidades de integraci\u00f3n. Creo que m\u00e1s bien est\u00e1n indicando que ha sido err\u00f3nea la ilusi\u00f3n de que construir un sistema efectivo de cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica e integrar las econom\u00edas latinoamericanas iba a ser un proceso lineal, simple y de efectos espectaculares en el corto o mediano plazo. Por el momento creo que lo que se ha recuperado es la idea de que es en Am\u00e9rica Latina donde los pa\u00edses de la regi\u00f3n pueden encontrar bases para el sustento pol\u00edtico y econ\u00f3mico externo de sus propios procesos de desarrollo y para enfrentar desaf\u00edos pol\u00edticos y econ\u00f3micos originados en el sistema global.\u201d (Pe\u00f1a, F. 1988).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todos modos, en todos estos autores no se encuentra ninguna referencia al problema de la condici\u00f3n de la Argentina como pa\u00eds dependiente, s\u00f3lo Pe\u00f1a hace referencia a que los pa\u00edses latinoamericanos est\u00e1n sometidos a \u201cfactores econ\u00f3micos ex\u00f3genos que escapan a su control\u201d. <strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>V. REFLEXIONES FINALES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por falta de espacio, no hemos desarrollado lo suficiente el debate sobre la teor\u00eda de la dependencia en los a\u00f1os setenta. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que la misma ten\u00eda un lado antiimperialista que espantaba a las grandes empresas extranjeras, a los oligopolios agroexportadores, al sector bancario y financiero internacional y, por supuesto, a los gobiernos que han respaldado estos negocios, a las instituciones financieras internacionales y a los grupos econ\u00f3micos locales. Estos dieron consenso al golpe de 1976 y permitieron lo que Eduardo Basualdo ha llamado la \u201crevancha olig\u00e1rquica\u201d. Los sectores medios apoyaron el derrocamiento de Mar\u00eda Estela Mart\u00ednez de Per\u00f3n. De este modo, las fuerzas armadas desarticularon toda forma de pensamiento cr\u00edtico, toda forma de resistencia a la oleada de inspiraci\u00f3n neoliberal. No se pod\u00eda volver a la argentina agroexporadora decimon\u00f3nica, conservadora en lo pol\u00edtico y liberal en lo econ\u00f3mico, pero s\u00ed se hizo una gran pira con toda una generaci\u00f3n. Las universidades fueron vaciadas de contenido, las ciencias sociales fueron acorraladas y perseguidas. En la  Universidad de Buenos Aires, que hab\u00eda soportado una creciente violencia de enfrentamientos ideol\u00f3gicos bajo el tercer peronismo, se desmembraron las carreras y se separaron para un mayor control ideol\u00f3gico. En la carrera de Historia, por ejemplo, s\u00f3lo se ense\u00f1aban \u201clos hechos\u201d. La Historia de Am\u00e9rica apenas llegaba a comienzos del siglo XIX y la Historia Argentina a comienzos del siglo XX. No se pod\u00eda ense\u00f1ar las distintas corrientes historiogr\u00e1ficas, s\u00f3lo las permitidas. La historia social desapareci\u00f3 y los investigadores se refugiaron en la Historia Cuantitativa de la etapa colonial. Las paredes estaban limpias de carteles y graffiti, no hab\u00eda volanteadas y la polic\u00eda controlaba el ingreso y el egreso a las aulas. Los medios de comunicaci\u00f3n estaban estrictamente censurados y muchos se sometieron a la autocensura o al exilio interno, sin mencionar aquellos que debido a las amenazas de la organizaci\u00f3n paramilitar peronista, la triple A, hab\u00edan podido escapar al exilio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue necesaria una pol\u00edtica sistem\u00e1tica de persecuci\u00f3n de personas y de exterminio de toda manifestaci\u00f3n ut\u00f3pica para que se abriera el camino al neoliberalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, cuando la dictadura cay\u00f3, el nuevo gobierno democr\u00e1tico subi\u00f3 condicionado. M\u00e1s all\u00e1 de los discursos, la pol\u00edtica puesta en marcha en el plano pol\u00edtico, econ\u00f3mico, social y de las relaciones exteriores adoleci\u00f3 del mismo s\u00edntoma. Un primer momento de esperanza y promesas de cambio por el retorno de la tan vapuleada democracia. Luego, un segundo momento, el de la <em>real politik<\/em>, y la consolidaci\u00f3n del \u201cposibilismo\u201d, un camino plagado de concesiones y pasos atr\u00e1s, en una atm\u00f3sfera claudicante. La parad\u00f3jica conducta respecto de asuntos como la depuraci\u00f3n de las fuerzas armadas, el juicio y castigo a los culpables del terrorismo de Estado y las violaciones de los derechos humanos, el choque con los sindicatos, etc., tuvo su correlato en la contradictoria pol\u00edtica exterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, el deseo de recomponer la alica\u00edda imagen argentina, aislada por la guerra de Malvinas, devaluada por el endeudamiento externo, herida en su estructura econ\u00f3mica por el proceso de reprimarizaci\u00f3n de la industria y una redistribuci\u00f3n regresiva del ingreso, tuvo como correlato intentos, en la mayor\u00eda de las veces fallidos de reubicar al pa\u00eds en el plano internacional. Por eso, emprendimientos como el Consenso de Cartagena no dieron sus frutos. La relaci\u00f3n con Estados Unidos era contradictoria. Se buscaba frenar la pol\u00edtica imperialista hacia la regi\u00f3n, pero nunca se apunt\u00f3 de modo expl\u00edcito al problema de la dependencia. La posici\u00f3n de debilidad del pa\u00eds hizo que, finalmente, en los hechos, la  Argentina cediera ante las presiones de Washington para que su deuda fuera refinanciada. Entonces baj\u00f3 la voz ante el problema de Centro Am\u00e9rica y el tema de la deuda. Para poner las cosas en equilibrio, es importante se\u00f1alar que tampoco los otros estados latinoamericanos acompa\u00f1aron esta postura de conformar un bloque que renegociara en forma conjunta la deuda frente a los organismos internacionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hecho de que las fuerzas armadas dejaran el poder fue un hecho important\u00edsimo, pero si en el presente el sistema democr\u00e1tico argentino ha cumplido veinticinco a\u00f1os no ha sido por el \u201cposibilismo\u201d esgrimido por la intelectualidad, que acompa\u00f1\u00f3 los retrocesos de esa d\u00e9bil transici\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el contrario, si el sistema se afianz\u00f3, fue a pesar de que el gobierno radical muchas veces borr\u00f3 con el codo lo que escribi\u00f3 con la mano, fue porque hubo una parte din\u00e1mica de la sociedad argentina que no se resign\u00f3 a ese \u201cposibilismo\u201d, sino que insisti\u00f3 y fue m\u00e1s all\u00e1 en su reclamo de justicia. Justicia para quienes fueron v\u00edctimas del terrorismo de Estado, pero tambi\u00e9n reclamos de equidad. El golpe econ\u00f3mico que apur\u00f3 la salida de Alfons\u00edn del gobierno permiti\u00f3 la instauraci\u00f3n de una delet\u00e9rea d\u00e9cada de neoliberalismo en la Argentina. Sin embargo, si tras el \u201cargentinazo\u201d de diciembre de 2001 el pa\u00eds no se disgreg\u00f3, es porque las utop\u00edas de los setenta encontraron nuevos encarnamientos. La actual crisis internacional vuelve a poner en cuesti\u00f3n la debilidad del pa\u00eds y su grado de dependencia, pero eso es tema para otro trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buenos Aires, diciembre de 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>* <\/strong>Carolina Crisorio. CEILA, FCE, UBA. &nbsp;ADHILAC Internacional.<\/p>\n<p>** &nbsp;Trabajo presentado en el 53\u00ba Congreso Internacional de Americanistas \u201cLos pueblos americanos: cambios y continuidades. La construcci\u00f3n de lo propio en un mundo globalizado.\u201d M\u00e9xico. 19 a 24 de julio de 2009<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[1] En otros trabajos ya se ha analizado aspectos importantes de la pol\u00edtica interior de Alfons\u00edn como la de derechos humanos. Ver Crisorio, B. C., 2001.<\/p>\n<p>[2] Ver tambi\u00e9n Pesce, Julieta, 2006.<\/p>\n<p>[3] Para valorizaci\u00f3n financiera ver Aspiazu, D., Basualdo, E. y Khavisse, M. 2004 y Basualdo, E. 2006.<\/p>\n<p>[4]&nbsp;Discurso del canciller Caputo, citado en \u00abLa Conferencia de la CELA en Quito\u00bb, <em>La Naci\u00f3n<\/em>, 14 de enero de 1984, p. 2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ASPIAZU, Daniel, BASUALDO, Eduardo y KHAVISSE, Miguel. <em>El nuevo poder econ\u00f3mico en la  Argentina de los a\u00f1os ochenta. Edici\u00f3n definitiva.<\/em> Buenos Aires. Siglo XXI. 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BASUALDO, Eduardo. Estudios de historia econ\u00f3mica argentina. Desde mediados del siglo XX a la actualidad. Buenos Aires. Siglo XXI. 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CANELO, Paula \u201cLa descomposici\u00f3n del poder militar en la Argentina. Las Fuerzas Armadas durante las presidencias de Galtieri, Bignone y Alfons\u00edn (1981-1987)\u201d, en Pucciarelli, Alfredo Ra\u00fal: <em>Los a\u00f1os de Alfons\u00edn. \u00bfEl poder de la democracia o la democracia del poder?<\/em> Buenos Aires. Siglo XXI. 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CAPUTO, Dante: \u201cDiscurso frente a la XXXIX  Asamblea General de las Naciones Unidas Cuesti\u00f3n de la Islas Malvinas 31 de octubre 1984\u201d. En el portal del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina: http:\/\/www.mrecic.gov.ar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">________ \u201cDiscurso frente a la Organizaci\u00f3n de Estados Americanos (OEA). Consejo Permanente. 15 de mayo de 1985\u201d. En el portal del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina: http:\/\/www.mrecic.gov.ar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">________ \u201cDiscurso frente a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas. Movimiento de Pa\u00edses No Alineados. 17 de mayo de 1985\u201d. En el portal del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina: http:\/\/www.mrecic.gov.ar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">________ \u201cDiscurso frente a la 40\u00b0 Asamblea General de las Naciones Unidas 23 de septiembre de 1985\u201d. En el portal del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina: http:\/\/www.mrecic.gov.ar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">________ \u201cDiscurso frente a la 41\u00b0 Asamblea General de las Naciones Unidas. XIV Per\u00edodo Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General. 22 de septiembre de 1986. En el portal del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina: http:\/\/www.mrecic.gov.ar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CASTELLANI, Ana:<em> <\/em>\u201cLos ganadores de la \u201cd\u00e9cada perdida\u201d. La consolidaci\u00f3n de las grandes empresas privadas privilegiadas por el accionar estatal. Argentina 1984-1988\u201d. En<em> <\/em>Pucciarelli, Alfredo Ra\u00fal<em>: Los a\u00f1os de Alfons\u00edn. \u00bfEl poder de la democracia o la democracia del poder? <\/em>Buenos Aires. Siglo XXI. 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CISNEROS, Andr\u00e9s y ESCUD\u00c9, Carlos: <em>Historia general de las relaciones exteriores de la Rep\u00fablica Argentina<\/em>\u00ab. Buenos Aires. 2000. http:\/\/www.argentina-rree.com<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CORIAT, Benjam\u00edn: <em>El taller y el cron\u00f3metro. <\/em>M\u00e9xico. Siglo XXI. 1982.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">________ <em>Pensar al rev\u00e9s. Trabajo y organizaci\u00f3n en la empresa japonesa<\/em>. M\u00e9xico. Siglo XXI. 1992.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CRISORIO, B.C. y AGUIRRE, N.R.: <em>Integraci\u00f3n regional en el Cono Sur. Antecedentes y perspectivas del&nbsp; MERCOSUR. <\/em>En <span style=\"text-decoration: underline;\">Revista de Relaciones Internacionales.<\/span> Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM). Enero\/abril 1997. UNAM. M\u00e9xico. 1997.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CRISORIO, B.C.: \u201cEl problema de las nacionalidades en la ex-URSS. Centralismo o balcanizaci\u00f3n\u201d. En Revista <span style=\"text-decoration: underline;\">Ciclos en la Historia, la Econom\u00eda y la Sociedad Nro. 10. Buenos Aires. IIHES, FCE, UBA. 1996.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">________: \u201cArgentina, Brasil y el proceso de integraci\u00f3n. \u00bfDesde d\u00f3nde?\u201d. En&nbsp; Gonz\u00e1lez Arana, Roberto &#8211; Crisorio, Beatriz Carolina (coord.): <em>Integraci\u00f3n y regionalizaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina. An\u00e1lisis sobre los procesos de regionalizaci\u00f3n.<\/em> Baranquilla, Colombia.<em> <\/em>Ediciones Uninorte, 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">________: \u201c<em>Balance de la pol\u00edtica comercial argentina\u201d <\/em>En Revista <span style=\"text-decoration: underline;\">Comercio Exterior<\/span> Noviembre de 2003, Vol. 52, N\u00famero 11, M\u00e9xico. 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">________ : <em>Malvinas en la pol\u00edtica exterior argentina<\/em>. En Revista MINIUS (Revista do Departamento de Historia, Arte e Xeograf\u00eda, Facultade de Historia, Ourense), n\u00ba XV, a\u00f1o 2007. Espa\u00f1a, Fac. Historia, Diciembre de 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">________ &nbsp;\u201cLa Argentina frente al Bicentenario del inicio de nuestra Independencia. Algunas cuestiones\u201d &nbsp;en \u201cDi\u00e1logos Iberoamericanos del Bicentenario\u201d.&nbsp; Organizado por el Grupo del Bicentenario y por Ecuador como sede de la Secretar\u00eda Pro Tempore del grupo. Realizado en el Ministerio de Relaciones Exteriores y en el Ministerio de Cultura de Ecuador. Quito. Ecuador.7 y 8 de agosto de 2008. En prensa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ESCUD\u00c9, Carlos: \u201cPol\u00edtica exterior argentina: una sobredosis cr\u00f3nica de confrontaciones\u201d en Garz\u00f3n Vald\u00e9s, E.&nbsp; y otros: <em>La nueva democracia argentina (1983-1986).<\/em> Buenos Aires, Sudamericana. 1988.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">OLIVA CAMPOS, C.: <em>Estados Unidos, Am\u00e9rica Latina y el Caribe: entre el panamericanismo hegem\u00f3nico y la integraci\u00f3n independiente <\/em>en Crisorio, B.C., Gonz\u00e1lez Arana, R. y otros: <em>Historia y perspectiva de la integraci\u00f3n de Latinoam\u00e9rica<\/em>, M\u00e9xico, AUNA\/ Coord. de la Investigaci\u00f3n  Cient\u00edfica-, Escuela de Historia de&nbsp; la Universidad Michoacana de San Nicol\u00e1s de Hidalgo, M\u00e9xico. Univ. Michoacana de San Nicol\u00e1s de Hidalgo. 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ORTIZ, Ricardo y SCHORR, Mart\u00edn: La econom\u00eda pol\u00edtica del gobierno de Alfons\u00edn: creciente subordinaci\u00f3n al poder econ\u00f3mico durante la \u201cd\u00e9cada perdida\u201d. En Pucciarelli, <em>Alfredo Ra\u00fal: Los a\u00f1os de Alfons\u00edn. \u00bfEl poder de la democracia o la democracia del poder?<\/em> Buenos Aires. Siglo XXI, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">________ &nbsp;\u201cCrisis del Estado y pujas interburguesas. La econom\u00eda pol\u00edtica de la hiperinflaci\u00f3n\u201d. En Pucciarelli, Alfredo Ra\u00fal: <em>Los a\u00f1os de Alfons\u00edn. \u00bfEl poder de la democracia o la democracia del poder? <\/em>Buenos Aires. Siglo XXI. 2006.<strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Per\u00f3n, Juan Domingo: <em>La hora de los pueblos<\/em>. Madrid. Editorial Norte. Agosto de 1968.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PESCE, Julia: \u201cPol\u00edtica y econom\u00eda durante el primer a\u00f1o del gobierno de Ra\u00fal Alfons\u00edn. La gesti\u00f3n del ministro Grinspun\u201d. En Pucciarelli, Alfredo Ra\u00fal:<em> Los a\u00f1os de Alfons\u00edn. \u00bfEl poder de la democracia o la democracia del poder?<\/em> Buenos Aires, Siglo XXI, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RAPOPORT, Mario Daniel y colaboradores: <em>Historia econ\u00f3mica, pol\u00edtica y social de la  Argentina (1880-2000)<\/em>. Buenos Aires. Ediciones Macchi. 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">RAPOPORT, Mario y SPIGUEL, Claudio: <em>Pol\u00edtica exterior argentina. Poder y conflictos internos (1880-2001). <\/em>Buenos Aires. Capital Intelectual. 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SALAMA, pierre: <em>Amerique Latine: integration sans desintegration?<\/em> En <em>Colloque international sur l\u2019integration<\/em>. Greitd.CEDI. Septiembre 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VALTONEN, Pekka: El TLC y el resto del hemisferio occidental: Implicaciones y perspectivas Universidad de Tampere, Finlandia\/UNU-WIDER. 1997.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<div>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ariadna Tucma Revista Latinoamericana. N\u00ba 8. Marzo 2013 \u2013 Febrero 2014. Volumen II<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Publicado por \u00a9www.ariadnatucma.com.ar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contacto: info@ariadnatucma.com.ar<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carolina Crisorio * Resumen El endeudamiento de Am\u00e9rica Latina y el Caribe se acrecent\u00f3 en los setenta y ochenta, a medida que llegaron los flujos de cr\u00e9ditos \u00abblandos\u00bb hacia la regi\u00f3n. Este proceso en muchos casos fue acompa\u00f1ado de gobiernos dictatoriales. En el caso argentino, el gobierno de Ricardo Alfonsin propuso en la reuni\u00f3n realizada &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=4719\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Consenso de Cartagena.  Deuda externa y \u201cdependencia\u201d en la pol\u00edtica exterior argentina\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":114,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[57,3],"tags":[45,392,393],"class_list":["post-4719","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencias-sociales","category-historia","tag-argentina","tag-consenso-de-cartagena","tag-deuda-externa","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4719","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/114"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4719"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4719\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5803,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4719\/revisions\/5803"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4719"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4719"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4719"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}