{"id":4040,"date":"2013-07-14T16:28:07","date_gmt":"2013-07-14T19:28:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=4040"},"modified":"2013-07-18T04:01:32","modified_gmt":"2013-07-18T07:01:32","slug":"un-esbozo-de-los-limites-de-la-historiografia-oficial-de-la-historia-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=4040","title":{"rendered":"Un esbozo de los l\u00edmites de la historiograf\u00eda oficial de la historia argentina*"},"content":{"rendered":"<h3>Debates<\/h3>\n<p>Pablo Jaitte**<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Arturo-Jauretche-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4044 alignleft\" title=\"Arturo Jauretche 02\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Arturo-Jauretche-02.jpg\" alt=\"\" width=\"233\" height=\"175\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Izquierda: Arturo Jauretche<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>1. Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fines del 2011 se desat\u00f3 un amplio e inusitado debate medi\u00e1tico sobre la historiograf\u00eda argentina, sus alcances y l\u00edmites, su grado de cientificidad, sus corrientes y sus instancias organizativas. <!--more-->El revulsivo fue la creaci\u00f3n presidencial de un Instituto auto-denominado revisionista, presidido por Pacho O\u00b4Donnell, que entre sus considerandos caracterizaba que <em>la historia acad\u00e9mica<\/em> habr\u00eda relegado el estudio de ciertas <em>circunstancias<\/em> y <em>personalidades<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c[\u2026] que no han recibido el reconocimiento adecuado en un \u00e1mbito institucional de car\u00e1cter acad\u00e9mico, acorde con las rigurosas exigencias del saber cient\u00edfico\u201d y afirmaba que el ente creado buscar\u00eda entre otros objetivos reivindicar \u201c(\u2026) la importancia protag\u00f3nica de los sectores populares\u201d.(1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero lo que ocurri\u00f3 durante esa interesante compulsa ideol\u00f3gica es que no se lleg\u00f3 siquiera al acuerdo b\u00e1sico sobre cu\u00e1les son las corrientes historiogr\u00e1ficas que operan actualmente (y mucho menos entonces consensuar su caracterizaci\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este trabajo que introducimos tiene objetivos bien circunscriptos: se trata de observar c\u00f3mo dos importantes <em>histori\u00f3grafos<\/em>, (historiadores cuyo tema de indagaci\u00f3n es la propia <em>ciencia<\/em> hist\u00f3rica), analizan su devenir como pr\u00e1ctica disciplinar. Y por consiguiente, de all\u00ed tambi\u00e9n desprendemos ciertos t\u00f3picos que la corriente hegem\u00f3nica, en la que los enrolamos, utiliza para ponderar la actualidad de \u00e9ste campo que hoy presenta un innegable auge (o al menos <em>hinchaz\u00f3n<\/em>) medi\u00e1tica y pol\u00edtica. Para hacer pasar por nuestro ejercicio cr\u00edtico a esta versi\u00f3n sobre el devenir de la historiograf\u00eda local sacrificaremos erudici\u00f3n y ganaremos en operatividad centr\u00e1ndonos en uno de los pocos intentos recientes de s\u00edntesis que ha dado a luz la historia oficial a\u00fan dominante. Nos referimos al libro <em>Historia de la historiograf\u00eda argentina.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Historia de la historiograf\u00eda argentina<\/em> publicado en 2009 como parte de una colecci\u00f3n dirigida por Jos\u00e9 Carlos Chiaramonte, es el resultado del trabajo de Nora Pagano y Fernando Devoto, quienes tienen un largo recorrido como especialistas en el \u00e1rea. En este caso trataron de resumir un inmenso terreno problem\u00e1tico como lo es el del \u201ccampo hist\u00f3rico\u201d en un per\u00edodo que va desde mitad del siglo XIX hasta la d\u00e9cada de 1960. La estructura principal de la obra incluye 6 cap\u00edtulos, (3 compuestos por cada uno de los autores) y se calca con las corrientes o <em>tradiciones<\/em> historiogr\u00e1ficas que los autores <em>consideran<\/em> <em>encontrar<\/em> (de acuerdo a una clasificaci\u00f3n que no es en absoluto original). Se la puede ver como organizada en base a un criterio cronol\u00f3gico: desde el primer cap\u00edtulo dedicado a los que consideran <em>fundadores<\/em> de una disciplina hist\u00f3rica espec\u00edfica <em>seria<\/em> (se\u00f1alan all\u00ed, con sus rencillas, al <em>erudito<\/em> Bartolom\u00e9 Mitre y al <em>filosofante<\/em> Vicente Fidel L\u00f3pez) hasta la \u201chistoriograf\u00eda renovadora\u201d de Jos\u00e9 Luis Romero (historiador al que como signo de sus preferencias le dedican no menos de 25 carillas), Tulio Halper\u00edn Donghi y Gino Germani (cap. 6). En esa progresi\u00f3n entre los \u201cfundadores\u201d y los \u201crenovadores\u201d los autores dan cuenta de \u201chistoriadores positivistas\u201d (como lo habr\u00edan sido los hermanos Jos\u00e9 y Francisco Ramos Mej\u00eda, Juan Agust\u00edn Garc\u00eda, Carlos Octavio Bunge, etc.); la denominada <em>Nueva Escuela Hist\u00f3rica<\/em>, donde pivotean sobre las trayectorias de Emilio Ravignani y Ricardo Levene (y en menor medida de Diego Luis Molinari); el <em>revisionismo<\/em> hist\u00f3rico (con un variado contingente de historiadores desde los precursores como Adolfo Sald\u00edas o David Pe\u00f1a hasta Ferm\u00edn Ch\u00e1vez y Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa, pasando por los hermanos Irazusta o Scalabrini Ort\u00edz, entre otros) y el cap\u00edtulo 5, dedicado a <em>las izquierdas<\/em> (Pagano parte de una genealog\u00eda Jos\u00e9 Ingenieros-An\u00edbal Ponce-H\u00e9ctor Agosti). A nuestro juicio, por lo menos en los \u00faltimos 3 cap\u00edtulos (<em>revisionismo<\/em>, <em>izquierdas<\/em> y <em>renovadores<\/em>) el an\u00e1lisis se ve seriamente perjudicado por la imposibilidad de hacer jugar las rec\u00edprocas influencias y pol\u00e9micas (t\u00e1citas o expl\u00edcitas) entre las nombradas corrientes cuyo desarrollo fue contempor\u00e1neo. Tal vez un an\u00e1lisis diacr\u00f3nico de referentes, tesis y obras principales de cada corriente, que tenga en cuenta su inter-juego, pudiera resultar m\u00e1s provechoso. S\u00f3lo para ilustrar pensemos en la corriente de la llamada <em>Izquierda Nacional<\/em>, zona gris donde se mezclan motivos e ideas provenientes del nacionalismo-revisionista con otras de origen marxista en diversas alquimias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. Definiendo <em>historiograf\u00eda<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como resulta l\u00f3gico los autores se ven compelidos a hacer algunas observaciones sobre lo que consideran la tarea y los modos pertinentes de la historiograf\u00eda. A\u00fan m\u00e1s, en un paso previo, buscan definir someramente el campo espec\u00edfico de la historia en tanto que ciencia. All\u00ed avanzan con la conocida idea de que se tratar\u00eda, en los tiempos modernos, de aunar la cr\u00edtica textual y la interpretaci\u00f3n. O en otros t\u00e9rminos: combinar erudici\u00f3n y hermen\u00e9utica. En el caso de Argentina desde la perspectiva de Pagano y Devoto la ciencia hist\u00f3rica, as\u00ed entendida, todav\u00eda no habr\u00eda logrado controlar el panorama, ya que constatan la permanencia de formas tanto de pura erudici\u00f3n as\u00ed como del \u201capurado panfleto\u201d.(2) De tal modo aclaran que por las p\u00e1ginas de su obra se asoman nombres y obras que, de haber utilizado un criterio m\u00e1s estricto, hubieran debido excluir (lo que advierten hubiera empobrecido su trabajo). Sin embargo este juicio lapidario de la pr\u00e1ctica historiogr\u00e1fica nacional que concluyen ambos estudiosos parece ser, por lo menos, exagerado. Es dif\u00edcil pensar (como pareciera lo hacen los autores) en un pa\u00eds donde un cuerpo de <em>profesionales de la historia<\/em> monopolice la producci\u00f3n de conocimiento sobre el pasado. No s\u00f3lo resulta dif\u00edcil que exista algo as\u00ed sino que adem\u00e1s no parece una idea muy estimulante desde un punto de vista democr\u00e1tico. En ese sentido se hace <em>divertido<\/em> que los autores se den el lujo de fantasear con la posibilidad de punir el \u201cejercicio ilegal de la historia\u201d.(3) \u00a0Aclaran entonces que estas disquisiciones preliminares se relacionan con polaridades <em>irresueltas <\/em>(<em>\u00bfpod\u00eda ser de otro modo?<\/em>) entre erudici\u00f3n y divulgaci\u00f3n, o entre historia y pol\u00edtica. La lectura de este esfuerzo de s\u00edntesis constata que estas contradicciones atraviesan de punta a punta la historiograf\u00eda. Pero no estamos muy seguros de que el enfoque de Devoto-Pagano contribuya a ubicar correctamente la inmanente contradicci\u00f3n entre <em>aspiraciones<\/em> cient\u00edficas y <em>pasiones<\/em> pol\u00edticas. Mucho se ha dicho ya sobre este tema. Aqu\u00ed podr\u00edamos redundar en una cr\u00edtica a la posici\u00f3n de Pagano-Devoto (que flota a lo largo de toda su obra) en relaci\u00f3n a que el distanciamiento de la pol\u00edtica unido a la pericia metodol\u00f3gica, podr\u00edan ser base de la cientificidad en materia hist\u00f3rica. Cr\u00edtica que fundamos en primer lugar en que creemos que dicha neutralidad s\u00f3lo puede ser figurada, y que en la mayor\u00eda de los casos el pretendido <em>objetivismo apol\u00edtico<\/em> s\u00f3lo sirve para dar mejor envoltura a diversos intereses pol\u00edticos que prefieren emboscarse tras esa clase de discurso. Y en segundo lugar porque estimamos, como hace ya d\u00e9cadas se\u00f1alara por ejemplo el historiador Jean Chesneaux, que el vigor pol\u00edtico y el rigor cient\u00edfico pueden retroalimentarse. Aunque ese valor constructivo del lugar de la enunciaci\u00f3n depender\u00e1 a su vez del punto de vista de clase que cada quien decida asumir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yendo entonces a la definici\u00f3n de <em>historiograf\u00eda<\/em> que manejan los autores (en una concepci\u00f3n que es por otro lado ampliamente dominante) la cuesti\u00f3n es que esta disciplina parecer\u00eda <em>reducirse<\/em> al an\u00e1lisis textual (del gigantesco corpus de bibliograf\u00eda hist\u00f3rica acumulado, sea \u00e9sta m\u00e1s erudita, m\u00e1s ensay\u00edstica o m\u00e1s <em>cient\u00edfica<\/em>). Con lo que en este particular no se cumple aquella condici\u00f3n que afirmaba que para construir la historia como ciencia se requer\u00eda el cruce del dato objetivo con el documento subjetivo. Cuando los autores se\u00f1alan al pasar que tal obra de cual autor es m\u00e1s ensay\u00edstica o que se funda casi exclusivamente en bibliograf\u00eda secundaria (y no en fuentes primarias), entendida como una debilidad o carencia, parecen no percibir lo que este se\u00f1alamiento implicar\u00eda de hacerse extensivo para ellos mismos. \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan los materiales primarios y los secundarios en el caso de la historiograf\u00eda entendida de este acotado modo? \u00bfEs historia s\u00f3lo lo <em>publicado<\/em>? \u00bfQu\u00e9 efectos, deseados o no por sus autores, tuvieron ciertas tesis o enunciados u obras hist\u00f3ricas? \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n entre el decurso de la historia del pa\u00eds \/ mundo y la producci\u00f3n hist\u00f3rica? \u00bfHistoriograf\u00eda como juego inter-textual o como reposici\u00f3n del vaiv\u00e9n texto \/ contexto? Al decir de Pierre Vilar tal vez pueda ser m\u00e1s provechosa una \u201chistoria de la historia\u201d que una \u201chistoria de la historiograf\u00eda\u201d (entendida como an\u00e1lisis de corpus textuales). Por eso, tal vez, el an\u00e1lisis \u00a0de Pagano-Devoto se hace m\u00e1s rico cuando da cuenta de las coyunturas hist\u00f3ricas y su interrelaci\u00f3n con la producci\u00f3n historiogr\u00e1fica pero lamentablemente predomina en \u00e9l un enfoque que hace hincapi\u00e9 en el juego inter-textual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/ELDuhalde-R-Ortega-Pena-1970.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4048 alignnone\" title=\"ELDuhalde-R Ortega Pena -1970\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/ELDuhalde-R-Ortega-Pena-1970.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"261\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/ELDuhalde-R-Ortega-Pena-1970.jpg 400w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/ELDuhalde-R-Ortega-Pena-1970-300x195.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><em>Izquierda: Eduardo Luis Duhalde y Rodolfo Ortega Pe\u00f1a.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3. Los vicios de las clasificaciones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si entendemos que la lucha entre corrientes en la historia-ciencia se despliega alrededor de diversas y contrapuestas tesis acerca de los nudos problem\u00e1ticos de nuestro pasado \u00bfc\u00f3mo se expresa la disputa entre corrientes en el terreno historiogr\u00e1fico? Se nos ocurre que una de las formas principales en este caso pasa por la forma de la delimitaci\u00f3n de las diferentes escuelas, sus integrantes, la ponderaci\u00f3n de sus obras y de sus planteos, los accidentes en su evoluci\u00f3n, sus continuidades, rupturas e incluso eventuales desapariciones. Es un asunto de <em>cuchilleros<\/em> o de <em>cirujanos<\/em> (seg\u00fan el grado de sutileza para el <em>corte<\/em>). Pero es adem\u00e1s, como casi todo, un problema de nominaci\u00f3n: en esto al igual que en la <em>gran<\/em> historia el que bautiza y obtiene consenso (<em>cuando lo logra<\/em> y debido a una cierta correlaci\u00f3n de fuerzas) para cierto nombre corre entonces con la <em>ventaja de salida<\/em> en relaci\u00f3n a lo que dicha denominaci\u00f3n connota. Es asimismo un problema de concesiones: qu\u00e9 est\u00e1n preparados a conceder\/otorgar los histori\u00f3grafos enrolados en una tradici\u00f3n a las otras (ya que todas naturalmente surgen con alguna <em>misi\u00f3n<\/em> o sobre la base de vac\u00edos o insuficiencias en las dem\u00e1s). \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 dispuesta a aceptar cada corriente en relaci\u00f3n a explicitar las razones por las cuales las otras corrientes han merecido y reclamado el derecho a su existencia? Pero donde entre ellas tambi\u00e9n hay pr\u00e9stamos (se trate de comercio legal o contrabandeo de ideas) y no s\u00f3lo intercambios belicosos. Por ejemplo, para una cierta mirada de la historiograf\u00eda desde el \u00e1ngulo revisionista la corriente \u201cde izquierda\u201d se habr\u00eda reducido a una sub-tendencia de liberalismo. Parecieran no admitir que si bien pudo tratarse de eso en determinado per\u00edodo, con el correr de los a\u00f1os ciertas trayectorias evidencian ruptura y vida relativamente independiente del tronco liberal. En ese sentido aquellas voces deber\u00edan ser capaces tambi\u00e9n de admitir que algo semejante ocurri\u00f3 con la propia corriente <em>revisionista<\/em>. Esto recuerda un poco el debate con quienes piensan que Marx permaneci\u00f3 hegeliano hasta el fin, aunque <em>de izquierda, <\/em>sin efectuar ruptura de fondo. Otro ejemplo a prop\u00f3sito de cortes y nominaciones: el auto-referido \u201crevisionista socialista\u201d Norberto Galasso llama corriente de la \u201chistoria social\u201d a la que Pagano y Devoto denominan \u201crenovadora\u201d (la que presenta a Jos\u00e9 Luis Romero como ep\u00f3nimo). Sin embargo ninguna de las dos etiquetas parece muy precisa. Es notable que Galasso no entienda como <em>demasiado regalo<\/em> el de \u201chistoria social\u201d (a pesar de la obvia alusi\u00f3n a que Romero hizo de su c\u00e1tedra y su instituto de <em>historia social<\/em> una bandera desde la cual operar un reagrupamiento historiogr\u00e1fico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vayamos ahora a la cr\u00edtica de la clasificaci\u00f3n historiogr\u00e1fica tal como la practican Pagano y Devoto. Debemos para eso abandonar la idea de que existe un orden auto-evidente, n\u00edtidamente dado por la propia producci\u00f3n historiogr\u00e1fica. Por poner un ejemplo: \u00bffue Ingenieros un pensador de izquierda o un positivista? \u00bfFue parte de un ala progresista del liberalismo o en alg\u00fan momento avanz\u00f3 camino de una ruptura con ese cuerpo de ideas?, \u00bfMolinari era parte de la <em>Nueva Escuela Hist\u00f3rica<\/em> o era <em>revisionista<\/em>? \u00bfFue Hern\u00e1ndez Arregui un marxista \u201cnacional\u201d o un nacionalista con referencias <em>marxianas<\/em>?, incluso, \u00bfera Jos\u00e9 Luis Romero un liberal-progresista o un socialista muy moderado? Pagano y Devoto podr\u00edan hacer el descargo de que se trata de problemas en los m\u00e1rgenes de las clasificaciones y no en las clasificaciones. Sin embargo no estamos tan seguros, m\u00e1s al contrario: existe la posibilidad de barajar y dar de nuevo, reubicando a referentes y corrientes de un modo m\u00e1s atento a una lectura pol\u00edtico-hist\u00f3rica y no tan extasiada por la constituci\u00f3n del <em>campo<\/em> <em>profesional<\/em>. El centro de la argumentaci\u00f3n que desarrollamos para impugnar en cierta medida la taxonom\u00eda propuesta es que termina presentando como homog\u00e9neo a lo que no lo es, y a la vez esto impide rastrear continuidades de ciertos <em>n\u00facleos duros<\/em> de ideas a trav\u00e9s de apariencias muy diversas. Como afirmamos el origen de este problema es que los autores parten de un inter\u00e9s muy focalizado en la constituci\u00f3n de un campo cient\u00edfico espec\u00edfico de la historia, entendido como aut\u00f3nomo y distanciado de <em>la pol\u00edtica<\/em> (en apariencia s\u00f3lo pendiente de una peque\u00f1a pol\u00edtica <em>corporativa<\/em>, a veces convergente y a veces divergente de la <em>gran<\/em> pol\u00edtica). En ese sentido la noci\u00f3n \u201cas\u00e9ptica\u201d de ciencia hist\u00f3rica no es un detalle ya que no perdemos de vista que el conocimiento hist\u00f3rico ha seguido siendo una prenda de lucha pol\u00edtica, sea desde el poder en funci\u00f3n legitimante, sea desde el campo popular en cuanto a referencia para el combate. No ha existido <em>nunca<\/em> cuerpo profesional ni producci\u00f3n en nuestro campo que no estuviera m\u00e1s o menos directamente relacionada a la brega por el poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Rodolfo-Puiggros.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-4053\" title=\"Rodolfo Puiggros\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Rodolfo-Puiggros.jpg\" alt=\"\" width=\"170\" height=\"219\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Derecha: Rodolfo Puiggr\u00f3s<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entendemos que un punto de partida m\u00e1s promisorio ser\u00eda seguir a los distintos referentes y l\u00edneas o corrientes en relaci\u00f3n a c\u00f3mo abordan la cuesti\u00f3n democr\u00e1tica, la cuesti\u00f3n nacional, y la interrelaci\u00f3n entre ambas. Inquirir sobre la caracterizaci\u00f3n que hacen del pa\u00eds, de las fuerzas y clases actuantes y c\u00f3mo se despliegan las pol\u00e9micas sobre las coyunturas claves (solo por graficar: 1810, 1880, 1945, etc.). All\u00ed se constatar\u00edan tendencias liberales, nacionalistas, marxistas, (y m\u00faltiples combinaciones). As\u00ed tambi\u00e9n perder\u00eda entidad la idea del desarrollo <em>en soledad<\/em> de las diferentes corrientes y de los historiadores <em>de gabinete<\/em>. Nada hay en la historia que no se haya desarrollado en lucha. As\u00ed tambi\u00e9n se podr\u00eda estudiar como de los choques de distintas l\u00edneas y de la situaci\u00f3n m\u00e1s general surgieron las correcciones y re-lecturas hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasemos entonces al tema de qu\u00e9 criterios informan los recortes historiogr\u00e1ficos realizados por Pagano-Devoto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4. El lugar de Bartolom\u00e9 Mitre<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/BartolomeMitre.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4045 alignleft\" title=\"BartolomeMitre\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/BartolomeMitre.jpg\" alt=\"\" width=\"286\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/BartolomeMitre.jpg 357w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/BartolomeMitre-223x300.jpg 223w\" sizes=\"auto, (max-width: 286px) 100vw, 286px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Izquierda:\u00a0<em> Bartolom\u00e9 Mitre<\/em><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><em><br \/>\n<\/em><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los autores hablan de la existencia de <em>cierto consenso<\/em> en establecer el \u201csurgimiento y consolidaci\u00f3n\u00a0 de la historiograf\u00eda erudita argentina en la segunda mitad del siglo XIX\u201d.(4) En ese sentido es sintom\u00e1tico que a Pagano y Devoto les resulte necesario comenzar reiterando las tesis expresadas (\u00a1en 1925!) por R\u00f3mulo Carbia (5), para ellos habr\u00eda sido fundante de <em>la disciplina<\/em> el debate entre Mitre y Vicente Fidel L\u00f3pez, desarrollado en 1881\/82. Recuperan la idea romerista de que Mitre fue el \u201c(\u2026) constructor de la historia de la Naci\u00f3n\u201d. Donde, al parecer, la palabra <em>historia<\/em> debiera leerse en su doble significado. Luego traen a su an\u00e1lisis un texto de Tulio Halper\u00edn Donghi(6) donde expresa que entre 1880 y 1910 la historia mitrista no pudo ser sustituida (a pesar de los intentos groussacquianos). La mirada de Halper\u00edn hacia Mitre es extremadamente complaciente, y los autores no hacen ning\u00fan esfuerzo para deslindarse de ella. En esta secuencia tomamos conciencia de que Devoto-Pagano, parad\u00f3jicamente, no parecen interesados en superar los esquemas previos, la <em>renovaci\u00f3n<\/em> escasea. Son consecuentes con una l\u00ednea que podr\u00edamos llamar <em>profesionalista<\/em> porque para fincar las diferentes tradiciones parecen tener m\u00e1s en cuenta las cuestiones metodol\u00f3gico-disciplinares que las pol\u00edtico-historiogr\u00e1ficas. Pongamos el caso de Jos\u00e9 Manuel Estrada, al que refieren como fundador de una incipiente historiograf\u00eda cat\u00f3lica. Pero luego, \u00bfpor qu\u00e9 no estudiar la evoluci\u00f3n de esa tradici\u00f3n hist\u00f3rica ligada a la Iglesia y sus ide\u00f3logos? Pagano y Devoto har\u00e1n referencias a historiadores militantemente cat\u00f3licos (no en un sentido confesional sino en el de que elaboran una historia acorde a las necesidades eclesi\u00e1sticas) pero a\u00fan as\u00ed no podremos encontrar en esta obra el rastreo de esa corriente. \u00bfResulta correcto este tratamiento? A nuestro juicio no, pero se debe al \u00e9nfasis que Pagano-Devoto ponen en rastrear la constituci\u00f3n de un <em>campo<\/em> <em>cient\u00edfico aut\u00f3nomo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el pelot\u00f3n de historiadores de este per\u00edodo tambi\u00e9n se\u00f1alan al Director de la Biblioteca Nacional de 1885 a 1929 Paul Groussac, Mariano Pelliza, Andr\u00e9s Lamas, \u00a0Antonio Zinny, Manuel Ricardo Trelles, \u00c1njel Carranza, etc. Un lugar tambi\u00e9n le corresponde a Juan Mar\u00eda Guti\u00e9rrez, como representante de una tendencia secularizadora opuesta a la clerical y uno de los precursores de la novela hist\u00f3rica en nuestro pa\u00eds con su obra <em>El capit\u00e1n de Patricios<\/em> (1864).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cap\u00edtulo se hace referencia a numerosos debates intelectuales ya que la \u00e9poca resultaba propicia. Sin embargo el centro de ellos sigue siendo el citado de Mitre y L\u00f3pez. Lo que no es poco pol\u00e9mico ni inobjetable ya que hay historiadores (sobre todo los de cu\u00f1o revisionista anti-porte\u00f1o) que entienden como m\u00e1s importante a\u00fan, a pesar de menos conocido, sostenido entre Mitre y Alberdi (7) (en 1865), y recuperan la figura de \u00e9ste \u00faltimo, en quien reconocen un antecedente. Tambi\u00e9n es quiz\u00e1s insuficientemente tratado el cruce entre Groussac y Norberto Pi\u00f1ero, donde uno de sus nudos se refer\u00eda a la autenticidad o no (Groussac la negaba) del <em>Plan de Operaciones<\/em> de Mariano Moreno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiene tambi\u00e9n su inter\u00e9s, visto desde la m\u00e1s cruda actualidad, el raconto que los autores hacen de una mini \u2013 fiebre revisionista o vindicatoria de diferentes personajes de las primeras d\u00e9cadas post \u2013 coloniales que tuvo lugar en los alrededores de 1880. Sin ir m\u00e1s lejos citan el rescate que, primero \u00c1njel Carranza y luego el referido Mariano Pelliza, hicieron de Manuel Dorrego. En ese proceso tambi\u00e9n se produjo un intento de relectura de la figura de Rosas, con el trabajo pionero de Adolfo Sald\u00edas (\u201cv\u00e1stago historiogr\u00e1fico de Mitre\u201d) (8) el que muchos creen prefigurar\u00eda el revisionismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los histori\u00f3grafos expresan que con el cambio de siglo aparece \u201c\u2026el nuevo contexto en el que se populariza la versi\u00f3n mitrista del pasado argentino, pasado que se convert\u00eda ahora en un formidable dispositivo nacionalizador\u201d porque all\u00ed \u201cse demandaba dosis considerables de educaci\u00f3n patri\u00f3tica\u201d.(9) En suma, Pagano y Devoto expresan una concepci\u00f3n historiogr\u00e1fica que, en lo esencial, sigue siendo \u201cmitro-c\u00e9ntrica\u201d.(10) Esto a pesar de que propongan que la \u201c\u2026constituci\u00f3n de la historiograf\u00eda erudita como un <em>factum<\/em> resultante de la convergencia de m\u00faltiples procesos que tuvieron lugar a lo largo de las d\u00e9cadas\u2026como producto colectivo y de car\u00e1cter no lineal\u201d.(11) No aspiran a desarmar sino a <em>reforzar<\/em> aquella tradici\u00f3n historiogr\u00e1fica que entiende que Mitre es el fundador de la historia como rama cient\u00edfica en nuestro pa\u00eds. Como resultado de su adscripci\u00f3n ideol\u00f3gica y de su particular idea de lo que la historiograf\u00eda deber\u00eda acometer est\u00e1n m\u00e1s preocupados por <em>demostrar<\/em> las razones, principalmente <em>textuales<\/em>, de que Mitre haya realizado <em>el m\u00e1s exitoso \u201cmito de los or\u00edgenes\u201d de una naci\u00f3n que el mismo Mitre inventar\u00eda y presidir\u00eda<\/em>, que en relacionar este \u201c\u00e9xito\u201d con el proceso de la <em>gran historia<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario correlacionar los resultados con el hecho de que el centro de su an\u00e1lisis sea el problema de c\u00f3mo se constituy\u00f3 la historia como <em>profesi\u00f3n<\/em> en nuestro pa\u00eds, haciendo epicentro en <em>lo metodol\u00f3gico<\/em>.(12) Pierre Vilar dice al respecto:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cMerece la pena recordar que todas las ciencias se han elaborado a partir de interrogantes dispares, a los que se fue dando sucesivamente respuestas <em>cada vez m\u00e1s cient\u00edficas<\/em>, con puntos de partida, saltos hacia adelante y retrocesos, pero nunca como se dice hoy en d\u00eda con demasiada frecuencia bajo la influencia difusa de Bachelard y Foucault, con \u201ccortes\u201d absolutos entre las respuestas no cient\u00edficas y las respuestas cient\u00edficas.\u201d(13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>5. <\/strong><strong>Los positivistas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/JosIngenieros.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4058 alignright\" title=\"JosIngenieros\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/JosIngenieros.jpg\" alt=\"\" width=\"236\" height=\"341\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/JosIngenieros.jpg 236w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/JosIngenieros-207x300.jpg 207w\" sizes=\"auto, (max-width: 236px) 100vw, 236px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Derecha: Jos\u00e9 Ingenieros<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre fines del siglo XIX y principios del XX Pagano-Devoto ubican a una serie de historiadores a los que presentan como fuertemente permeados por el <em>clima<\/em> positivista que desde Europa era irradiado a trav\u00e9s de las ideas de Comte y otros que buscaban, en aquel optimista per\u00edodo de la burgues\u00eda, equiparar las ciencias sociales con los modelos extra\u00eddos de las ciencias f\u00edsicas o biol\u00f3gicas. Entre los historiadores locales ubican dos tandas, una primera, compuesta por nacidos en la d\u00e9cada de 1850 o comienzos de 1860, (Francisco y Jos\u00e9 Ramos Mej\u00eda, Juan Agust\u00edn Garc\u00eda, Ernesto Quesada y Rodolfo Rivarola); y una segunda (integrada adem\u00e1s por disc\u00edpulos o influidos por aquella precedente) de nacidos a mediados o fines de los \u00b470 del XIX: Lucas Ayarragaray, Carlos Octavio Bunge, Jos\u00e9 Ingenieros y Juan \u00c1lvarez. Casi todos profesionales, periodistas, docentes universitarios (incluso varias de esas condiciones simult\u00e1neamente, lo que sirve para destacar su escasa especializaci\u00f3n) e integrantes de <em>elites estatales<\/em>.(14) Se se\u00f1ala adem\u00e1s que sus ocupaciones pol\u00edticas fueron secundarias frente a sus intervenciones desde <em>el territorio intelectual<\/em>. (15)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Retomando el hilo de an\u00e1lisis que en su momento realizaran Ricardo Rojas, R\u00f3mulo Carbia, y m\u00e1s cercanamente Halper\u00edn Donghi, se\u00f1alan que este pelot\u00f3n de intelectuales alargar\u00edan la tradici\u00f3n filosofante o ensay\u00edstica (dicho m\u00e1s severamente: diletante, bizantinista, est\u00e9ril); y que de ese modo la historiograf\u00eda habr\u00eda boyado alrededor de 30 a\u00f1os <em>en busca de un rumbo<\/em>. Pero esta mirada ocluye lo que tiene esta <em>estaci\u00f3n<\/em> de efecto acumulativo y que parecer\u00eda devaluado por un an\u00e1lisis tributario (aunque no lo mencionen expl\u00edcitamente) de la idea de los <em>paradigmas<\/em> (que se reemplazar\u00edan unos a otros sin beneficio de inventario). Tendencias generales grafican este momento historiogr\u00e1fico:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cEn gran medida se trataba as\u00ed del paso de una concepci\u00f3n de la Historia como resultado de la voluntad de los hombres a otro percibido desde los l\u00edmites f\u00e9rreos que a \u00e9sta colocaban otros factores. Se trataba adem\u00e1s, en casi todos ellos \u2013la excepci\u00f3n ser\u00eda aqu\u00ed Rivarola- de miradas del pasado que colocaban la centralidad explicativa en el \u00e1mbito de la sociedad y no en el del Estado.\u201d(16)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y recuperan lo que signific\u00f3 esta corriente en t\u00e9rminos de excepci\u00f3n en relaci\u00f3n tanto a los <em>fundadores<\/em> como a la posterior <em>Nueva Escuela Hist\u00f3rica<\/em>, ambas centradas en la esfera estatal. A su vez plantean la indiferencia de estos <em>positivistas<\/em> ante las derivaciones pedag\u00f3gicas de su indagaci\u00f3n hist\u00f3rico-social, demasiado celosos de su posici\u00f3n <em>cient\u00edfica<\/em>. La obra de 1878 <em>Neurosis<\/em> <em>de los hombres c\u00e9lebres en la historia argentina<\/em> (J. M. Ramos Mej\u00eda) parece a los autores un moj\u00f3n importante para se\u00f1alar el comienzo de la producci\u00f3n de esta corriente. Ramos Mej\u00eda busc\u00f3 aplicar a personajes de nuestra historia un an\u00e1lisis que partiera de sus patolog\u00edas <em>psico \u2013 nerviosas<\/em>, para explicar su actuaci\u00f3n.(17) Al estilo de lo que intentara Cesare Lombroso. Su hermano, Francisco Ramos Mej\u00eda, abogado, public\u00f3 <em>El federalismo argentino<\/em>, obra que expresa la tesis de que durante el largo per\u00edodo colonial \u201cTodo lo que no era local (a excepci\u00f3n de la lejana monarqu\u00eda) dejaba a las poblaciones indiferentes\u201d.(18) Esa era la explicaci\u00f3n molecular que Ramos ofrec\u00eda de la aparici\u00f3n posterior del federalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Jose-Maria-Ramos-Mejia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4050\" title=\"Jose Maria Ramos Mejia\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Jose-Maria-Ramos-Mejia.jpg\" alt=\"\" width=\"269\" height=\"359\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Jose-Maria-Ramos-Mejia.jpg 448w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Jose-Maria-Ramos-Mejia-224x300.jpg 224w\" sizes=\"auto, (max-width: 269px) 100vw, 269px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><em>Izquierda: Jos\u00e9 Mar\u00eda Ramos Mej\u00eda<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras obras destacadas fueron <em>La \u00e9poca de Rosas<\/em> (1898, E. Quesada) y <em>La ciudad indiana<\/em> (1900, J. A. Garc\u00eda). Del primero se se\u00f1ala que, casado con una descendiente de un general rosista \u201cparece actuar como abogado de la familia pol\u00edtica en cuesti\u00f3n de controversias hist\u00f3ricas\u201d.(19) Quesada refiere que Rosas cumplir\u00eda un \u201c(\u2026) doble papel de garantizar el acostumbramiento al mando y de incorporar a las masas rurales federales (las \u201cmuchedumbres democr\u00e1ticas\u201d) al orden pol\u00edtico\u201d.(20) Pensaba al federalismo en un sentido semejante a F. Ramos Mej\u00eda y estimaba que Rosas era la soluci\u00f3n a las tendencias centr\u00edfugas. Es muy interesante lo que se\u00f1alan los autores acerca de las presuntas razones del \u00e9xito que consigui\u00f3 esta obra:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c(\u2026) la elecci\u00f3n de un lugar de enunciaci\u00f3n profesoral y una cuidada ret\u00f3rica academicista le dieron una legitimidad importante, entre los contempor\u00e1neos y entre los j\u00f3venes de la Nueva Escuela Hist\u00f3rica, muy distinta a la que mereci\u00f3 la obra no tan dis\u00edmil interpretativamente de Sald\u00edas.\u201d(21)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre <em>La ciudad indiana<\/em>, de Garc\u00eda, es interesante constatar c\u00f3mo es destacada su mirada negativa hacia el pasado colonial y su lastre, lo que configura un contrapunto con el texto de Francisco Ramos Mej\u00eda. Sin embargo para Pagano-Devoto esto no ser\u00eda motivo para hablar de corrientes historiogr\u00e1ficas distintas ya que ambos compartir\u00edan una misma <em>metodolog\u00eda<\/em>. Nuevamente constatamos que lo que organiza esta <em>Historia de la historiograf\u00eda<\/em> no son las tesis acerca de la historia misma sino aspectos disciplinares metodol\u00f3gicos o perif\u00e9ricos al n\u00facleo de las propias tesis interpretativas sobre los <em>hechos del pasado<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este punto llegamos a un caso <em>testigo<\/em> que podr\u00eda ser motivo de replanteo de clasificaciones historiogr\u00e1ficas pero que sin embargo no resulta ser merecedor de comentarios m\u00e1s que en un sentido individual. Para Pagano-Devoto en el caso de Ingenieros \u201c\u2026dos tradiciones se mezclan as\u00ed en tensi\u00f3n\u201d, refiri\u00e9ndose a la influencia que Ingenieros ten\u00eda por el lado de su formaci\u00f3n universitaria (Darwin \/ Spencer) y aquella otra familiar del socialismo (fue destacado militante del PS) y particularmente de su vertiente italiana (Achille Loria y Napoleone Colajani).(22) Se\u00f1alan su lectura economicista de Marx, tributaria de Loria, as\u00ed como los matices biologicistas debidos a Colajani. Tal vez haya que colegir que la evoluci\u00f3n de Ingenieros habr\u00eda resultado en eclecticismo. Sin embargo no escapa a la enunciaci\u00f3n de nuestros histori\u00f3grafos la recepci\u00f3n favorable\u00a0 que Ingenieros brind\u00f3 a la revoluci\u00f3n bolchevique. Cosa que podr\u00eda indicar un momento de definici\u00f3n entre influencias contrastantes, (por lo menos en t\u00e9rminos pol\u00edticos). Con respecto al papel de Espa\u00f1a Ingenieros lo considera muy negativo tanto en el per\u00edodo colonial como en su herencia posterior. Retrocediendo en el tiempo de aquella vida consignan su inserci\u00f3n a comienzos del siglo XX en diversas instituciones estatales de la mano del <em>roquismo<\/em>, su constituci\u00f3n en un referente dentro del campo intelectual y, a caballo de esto, su idea (1910) de que \u201c\u2026la divisi\u00f3n social en clases no sea en el pa\u00eds un hecho estable ni definitivo\u201d.(23) Sin embargo, su carrera tuvo problemas\u00a0 y debi\u00f3 <em>autoexiliarse<\/em> en Europa hasta 1914. <em>La evoluci\u00f3n de las ideas en la Argentina<\/em> ser\u00eda la madurez de esta etapa de Ingenieros, <em>lectura<\/em> <em>fuerte, monol\u00edtica<\/em>, \u201c(\u2026) su capacidad persuasiva, que emerge de las lecturas binarias\u201d.(24) \u00a0(progreso o reacci\u00f3n, democracia o absolutismo, feudalismo versus burgues\u00eda, etc.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Devoto y Pagano este conjunto de positivistas \u201cdej\u00f3 pocas secuelas en la historiograf\u00eda sucesiva\u201d. Con las excepciones de Ingenieros y a Juan \u00c1lvarez. De nuevo tenemos que se\u00f1alar que es esta una reconstrucci\u00f3n historiogr\u00e1fica que tiende a des-jerarquizar las diferencias producto de distintas tesis acerca de la historia misma y en relaci\u00f3n con el proceso social argentino teniendo como referencia la lucha de clases y su expresi\u00f3n en el nivel ideol\u00f3gico-hist\u00f3rico. De asumir esta perspectiva los resultados ser\u00edan claramente distintos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>6. <\/strong><strong>\u00bfExisti\u00f3 la Nueva Escuela Hist\u00f3rica?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historiograf\u00eda oficial tambi\u00e9n intenta dar cuenta de una corriente, gravitante entre 1915 y 1950, a la que se conoce como <em>Nueva Escuela Hist\u00f3rica<\/em> (NEH). Sus referentes: Emilio Ravignani, Ricardo Levene, Diego Luis Molinari, Luis M. Torres, R\u00f3mulo Carbia, etc. Pagano y Devoto no se preguntan si tiene pertinencia esta denominaci\u00f3n, o si es conducente agrupar a historiadores tan diversos en sus posiciones pol\u00edticas y en las tesis que sostuvieron sobre nudos problem\u00e1ticos del pasado. Asumen que lo principal es su homogeneidad grupal alrededor del inter\u00e9s por hacer avanzar el proceso de <em>profesionalizaci\u00f3n<\/em> y por una cuasi-obsesi\u00f3n <em>metodol\u00f3gica<\/em>. \u00bfNo ser\u00eda m\u00e1s fruct\u00edfero rastrear corrientes partiendo de caracterizaciones tanto en relaci\u00f3n a las tesis sobre el pasado sometido a estudio como a sus vinculaciones con distintas tendencias pol\u00edticas contempor\u00e1neas a aquellos estudiosos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DiegoLuisMolinari.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-4047\" title=\"DiegoLuisMolinari\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DiegoLuisMolinari.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"313\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DiegoLuisMolinari.jpg 250w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/DiegoLuisMolinari-239x300.jpg 239w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Derecha: Diego Luis Molinari<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los historiadores m\u00e1s relevantes de esta camada fueron hijos de inmigrantes y muchos se relacionaron en su paso por Derecho. En la d\u00e9cada del \u00b420, en el particular contexto creado luego de la Reforma Universitaria y durante el ciclo de presidencias radicales es cuando emerge a posiciones de peso <em>la corriente<\/em> cuya existencia ponemos en entredicho. Se habr\u00eda auto-legitimado trazando una genealog\u00eda que los emparentaba con Mitre. A su vez, se habr\u00edan destacado por ser propulsores de la \u201chipertrofia metodol\u00f3gica\u201d y, esencialmente, por haber contribuido a \u201c\u2026modificar el estatuto disciplinar convirtiendo un relato en saber cient\u00edfico y unas pr\u00e1cticas en una profesi\u00f3n\u201d.(25) Plantean que esta <em>NEH<\/em> ser\u00eda reactiva al positivismo previo con su debilidad por la ensay\u00edstica, por eso tambi\u00e9n su marcada inclinaci\u00f3n por <em>lo metodol\u00f3gico<\/em>, entendido como instrumento para distanciarse de los <em>no profesionales<\/em>. En este sentido se plantea que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u00ab(la) NEH tendi\u00f3 a definirse como historiograf\u00eda profesional o acad\u00e9mica ejercida desde \u00e1mbitos institucionales de legitimaci\u00f3n, en los hechos tendi\u00f3 a recortar el territorio de la historia en un adentro y un afuera, entre establecidos y <em>outsiders<\/em>.\u201d (26)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/RicardoLevene.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4052\" title=\"RicardoLevene\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/RicardoLevene.jpg\" alt=\"\" width=\"296\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/RicardoLevene.jpg 423w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/RicardoLevene-211x300.jpg 211w\" sizes=\"auto, (max-width: 296px) 100vw, 296px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Izquierda: Ricardo Levene<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed sobreentendemos que este proceso de institucionalizaci\u00f3n implic\u00f3 una <em>acumulaci\u00f3n original de medios<\/em> para producir sentido sobre el pasado argentino y que esto necesariamente deb\u00eda dejar un tendal de expropiados en el camino. De hecho dio a luz <em>una historia nacional<\/em> entre 1936 y 1950. Esta historia habr\u00eda sido producto de un <em>consenso liberal<\/em> que prim\u00f3 en el ida y vuelta entre pol\u00edtica e historia, entre Estado y la, finalmente, no tan celosa corporaci\u00f3n profesional. En 1921 Emilio Ravignani llegaba a la direcci\u00f3n del Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas de Filosof\u00eda y Letras (UBA). En 1925 Levene, relacionado con el gobernador Cantilo, cre\u00f3 el Archivo Hist\u00f3rico de la Provincia de Buenos Aires. Se mencionan cuatro <em>vertientes<\/em> de la <em>NEH<\/em> (ligadas estrechamente a su desenvolvimiento institucional m\u00e1s que a debates <em>en<\/em> la historia): a- La Plata, b- Filo UBA (IIH), c- Junta de Historia y Numism\u00e1tica Americana, d- la historiograf\u00eda del interior (creaci\u00f3n de Juntas de estudios hist\u00f3ricos provinciales al influjo de Levene). En 1938, momento importante de ese proceso de institucionalizaci\u00f3n \/ profesionalizaci\u00f3n \/ <em>expropiaci\u00f3n<\/em>, la Junta de Historia y Numism\u00e1tica se transform\u00f3 en Academia<em>, a trav\u00e9s de un decreto del Presidente Justo gestionado por Levene<\/em>. En 1938, con significado especular, se fundaba el Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas Juan Manuel de Rosas. El foco de inter\u00e9s de Pagano-Devoto los lleva a subordinar aspectos de los que su obra tambi\u00e9n da cuenta parcialmente: las tesis de cada historiador as\u00ed como sus trayectorias pol\u00edticas. Por ejemplo Ravignani que en su momento adhiri\u00f3 al alvearismo (fue secretario de Hacienda de la municipalidad de Buenos Aires en 1922) en lo historiogr\u00e1fico se decant\u00f3 hacia una posici\u00f3n que se podr\u00eda sintetizar en la f\u00f3rmula <em>ni con Rosas ni en contra de Rosas<\/em>.(27) En cambio Diego Molinari fue yrigoyenista, luego peronista y, siempre, nacionalista. Diputado entre 1924 y 1928, senador de 1928 al golpe, se le adjudica la paternidad del proyecto de ley org\u00e1nica sobre petr\u00f3leo. Por su lado R\u00f3mulo Carbia habr\u00eda representado el <em>ala cat\u00f3lica militante e hispanista de la NEH<\/em>. Entre los antecedentes de Carbia dignos de menci\u00f3n se se\u00f1ala que integr\u00f3 la Liga Patri\u00f3tica Argentina. Levene fue el paradigma de historiador oficial, numen de la destilaci\u00f3n estatal del pasado. La <em>NEH<\/em>, seg\u00fan los autores, pivoteaba en la dupla Levene &#8211; Ravignani. El primero m\u00e1s dedicado a la <em>historia econ\u00f3mica<\/em> y con eje de inter\u00e9s en mayo 1810. Ravignani hac\u00eda foco en la historia pol\u00edtica y su epicentro fue el proceso de consolidaci\u00f3n estatal. Un debate que en alg\u00fan momento surgi\u00f3 entre ellos fue a prop\u00f3sito de la interpretaci\u00f3n del a\u00f1o 1820, (debate en el que tambi\u00e9n se \u201cprender\u00eda\u201d Molinari).(28) \u00a0Pero la pretendida homogeneidad de la <em>NEH<\/em> terminar\u00eda de quebrarse con la coyuntura de la Segunda Guerra: Ravignani militar\u00eda en Acci\u00f3n Argentina (antifascista) y por la conformaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Democr\u00e1tica. Molinari habr\u00eda apoyado el golpe de 1943 desde posiciones nacionalistas. Y Levene habr\u00eda aceptado de esa dictadura la propuesta para convertirse en Ministro de Justicia e Instrucci\u00f3n P\u00fablica (postulaci\u00f3n que finalmente no se concret\u00f3). A su vez el ascenso peronista signific\u00f3 para los historiadores de la <em>NEH<\/em> diferentes accidentes en sus carreras. Para Ravignani fue <em>el fin de su trayectoria universitaria argentina<\/em> (despu\u00e9s de un breve paso de Vicente Sierra se har\u00eda cargo de \u201csu\u201d Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas Molinari). Mientras tanto para Levene el peronismo \u201cno constituy\u00f3 inicialmente obst\u00e1culo insalvable en la medida en que su \u201cneutralidad erudita\u201d lo coloc\u00f3 a resguardo de remociones y cesant\u00edas\u201d.(29) Lo que parecer\u00eda ser casi un consejo para futuros historiadores. Pagano-Devoto afirman que en el primer peronismo era m\u00e1s clara la asimilaci\u00f3n de antiperonistas con el liberalismo (la vieja <em>historia oficial<\/em>) que la integraci\u00f3n de peronistas y revisionistas. Explican que Per\u00f3n fue cauto a la hora de plantear su espec\u00edfica formulaci\u00f3n hist\u00f3rica (ante <em>desmanes ideol\u00f3gicos<\/em> que causaron sectores como el de Jord\u00e1n Bruno Genta, interventor en la U. del Litoral). Dato muy ilustrativo es el de la nominaci\u00f3n de los ferrocarriles recuperados con los nombres de <em>pr\u00f3ceres<\/em> tales como Roca, Mitre, Sarmiento, etc. Sin embargo esto no debiera ocultar sus preferencias: por ejemplo en 1948 se recomend\u00f3 a autores de manuales escolares, reemplazar \u201cper\u00edodo colonial\u201d por \u201cper\u00edodo hisp\u00e1nico\u201d. Asimismo tom\u00f3 fuertemente la celebraci\u00f3n del centenario de la muerte del General San Mart\u00edn (1950).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong style=\"text-align: justify;\">7. <\/strong><strong style=\"text-align: justify;\">Revisionistas o la pornogr\u00e1fica relaci\u00f3n historia \u2013 pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Adolfo-Saldias.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-4042\" title=\"Adolfo Saldias\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Adolfo-Saldias.jpg\" alt=\"\" width=\"259\" height=\"306\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Adolfo-Saldias.jpg 324w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Adolfo-Saldias-254x300.jpg 254w\" sizes=\"auto, (max-width: 259px) 100vw, 259px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Derecha: Adolfo Sald\u00edas<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tres preguntas sobre el revisionismo resultan relevantes para la historiograf\u00eda oficial: \u00bfser\u00eda una contra-historia <em>practicada desde espacios de la sociedad civil en oposici\u00f3n a la historiograf\u00eda ejercida desde las instituciones estatales<\/em>?, \u00bfser\u00eda correcto calificarla como <em>la lectura del pasado proveniente de los nacionalismos argentinos primero y del peronismo despu\u00e9s<\/em>? Por \u00faltimo, \u00bfser\u00eda una reinterpretaci\u00f3n de la historia con eje en la etapa 1820-1852? En todo caso van a destacar su flexibilidad que llev\u00f3 a su perdurabilidad desde 1920. Sin embargo, opinamos, ser\u00eda muy \u00fatil no aceptar mistificaciones y entender que dentro de \u00e9sta aparente <em>continuidad<\/em> podamos estar englobando fen\u00f3menos historiogr\u00e1fico-pol\u00edticos heterog\u00e9neos. Los antecedentes m\u00e1s aceptados de esta tendencia son los trabajos de Adolfo Sald\u00edas y Ernesto Quesada. Pero en estos, nos advierten, a\u00fan pod\u00eda aparecer el rescate de Rosas sin la execraci\u00f3n de Mitre. Incluso en Sald\u00edas \u201ciban a colocarse en secuencia y no en oposici\u00f3n con aquella tradici\u00f3n liberal\u201d.(30) De hecho retengamos lo sugerente de que en su <em>Historia de la Confederaci\u00f3n<\/em>, Sald\u00edas, ve continuidad entre Rivadavia y Rosas. El otro antecedente es el de David Pe\u00f1a y su reivindicaci\u00f3n de Facundo Quiroga. Donde la recuperaci\u00f3n de Quiroga iba de la mano de una <em>feroz cr\u00edtica de Rosas<\/em>. Uno de los referentes iniciales del revisionismo fue Carlos Ibarguren, (ministro de Roque S\u00e1enz Pe\u00f1a, candidato a Presidente en 1922 por el PDP, y uno de los mentores del General Uriburu) autor de un trabajo sobre Rosas publicado en el \u00b430. Los hermanos Julio y Rodolfo Irazusta producen un hito de \u00e9sta corriente: <em>La Argentina y el imperialismo brit\u00e1nico <\/em>(1934). All\u00ed plantean, como ra\u00edz hist\u00f3rica de la subordinaci\u00f3n nacional, a \u201cla orientaci\u00f3n abstracta, ideol\u00f3gica, laicista, maquiav\u00e9lica y sin sentido nacional de los grupos dirigentes argentinos a comenzar por Rivadavia\u201d ya que su \u201cteolog\u00eda\u2026era negar lo criollo, el patriotismo, lo hispano, latino, cat\u00f3lico y afirmar la admiraci\u00f3n de lo extranjero en especial, anglosaj\u00f3n\u201d.(31) El imperialismo, para ellos, era centralmente pol\u00edtico y la conducta de los dirigentes argentinos derivaba de su ideolog\u00eda, no de sus intereses sociales y econ\u00f3micos. Los hermanos, \u201cpertenecientes a una familia de medianos propietarios terratenientes en Gualeguaych\u00fa\u201d, apoyaron inicialmente el Golpe de 1930, pero luego se habr\u00edan decepcionado y apoyado a Justo en el \u00b431 (<em>como mal menor<\/em>).(32) Remarcan, Pagano\/Devoto, que la posici\u00f3n de los Irazusta es \u201ccasi contrapuesta a la contempor\u00e1nea de Scalabrini. Para \u00e9ste el problema es el capital ingl\u00e9s\u2026no, por entonces, las elites pol\u00edticas argentinas\u201d. Otro referente, Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa, afiliado al PDP, fue Director General de Rentas durante el golpe de Uriburu y luego Juez de Instrucci\u00f3n en la gobernaci\u00f3n de Luciano Molinas. Despu\u00e9s se hizo radical anti-personalista y m\u00e1s tarde lleg\u00f3 incluso a ministro del Gobernador-Interventor Manuel de Iriondo. Con el golpe de 1943 por un breve tiempo fue Presidente del Consejo de Educaci\u00f3n de Santa Fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Scalabrini-ortiz-raul-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4054\" title=\"Scalabrini ortiz raul 3\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/Scalabrini-ortiz-raul-3.jpg\" alt=\"\" width=\"160\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Izquierda: Ra\u00fal Scalabrini Ortiz<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1951 se convirti\u00f3 en presidente del Instituto Rosas. En <em>Defensa y p\u00e9rdida de nuestra independencia econ\u00f3mica <\/em>sigue las pol\u00edticas hacia el comercio exterior del gobernador de la Provincia de Bs As (habla de un \u201csegundo Rosas\u201d y particularmente de la Ley de Aduanas de 1835 como proteccionista). Rosa considera a los dirigentes argentinos post \u2013 rosistas como \u201cv\u00edctimas de su ideolog\u00eda abstracta y europe\u00edsta\u2026\u201d.(33) Desde su punto de vista Rosas no era \u201cfeudal\u201d sino \u201cmedieval\u201d.(34) Por su parte Vicente Sierra sostiene la superioridad de la conquista espa\u00f1ola, de car\u00e1cter medieval y espiritual (no feudal) frente a la conquista anglosajona (de car\u00e1cter capitalista). Para Pagano-Devoto <em>Ensayo sobre Rosas y la suma del poder<\/em> (1935) de Julio Irazusta debe ser considerado, <em>si se busca una definici\u00f3n historiogr\u00e1fica m\u00e1s que pol\u00edtica<\/em> del revisionismo, como texto fundacional. Se\u00f1alan que la obra presenta tres motivos persistentes en esta corriente: a- b\u00fasqueda de un modelo pol\u00edtico deseable, b- mirada decadentista, c- <em>pertinaz mito de la futura grandeza del pa\u00eds<\/em>. Otro es el caso de Ra\u00fal Scalabrini Ort\u00edz: estuvo involucrado en la fracasada revoluci\u00f3n filo-radical de 1933, luego viaj\u00f3 a Europa (estuvo en Alemania). Se mantuvo <em>neutral<\/em> y distanciado en relaci\u00f3n a la Guerra Civil espa\u00f1ola. En 1938, como ya se\u00f1alamos, se cre\u00f3 el Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas Juan Manuel de Rosas. El torrente revisionista se va potenciando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicen Devoto-Pagano:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cRavignani y Levene (\u2026) pod\u00edan entrar por v\u00edas distintas en colisi\u00f3n potencial con ese espacio nacionalista y revisionista. Ravignani lo hac\u00eda no por su obra historiogr\u00e1fica sino por su decidida militancia en el campo del antifascismo; Levene, en cambio, por su estrategia profesional y pol\u00edtico-acad\u00e9mica.\u201d(35)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/ErnestoPalacio.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4059\" title=\"ErnestoPalacio\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/ErnestoPalacio.jpg\" alt=\"\" width=\"120\" height=\"140\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Izquierda: Ernesto Palacio<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Instituto Rosas se daban cita dos grupos (los Forjistas estaban excluidos): a- nacionalistas doctrinarios, b- nacionalistas republicanos. Los integrantes de (a) eran o bien filo-fascistas o bien abiertos a juegos con los conservadores locales. En cambio los de (b) eran m\u00e1s respetuosos de las tradiciones pol\u00edticas locales y m\u00e1s abiertos al juego con el radicalismo. Integrantes de (a) fueron: Ernesto Palacio, los Irazusta, Ram\u00f3n Doll, Bruno Jacovella, Mario Lassaga. Componentes de (b): H\u00e9ctor Llamb\u00edas, Carlos Steffens Soler, Juan Pablo Oliver, Carlos Ibarguren (h) y Federico Ibarguren, H\u00e9ctor S\u00e1enz y Quesada. El Instituto Rosas polemizaba no s\u00f3lo contra la \u201chistoria oficial\u201d sino contra la naciente historiograf\u00eda comunista, que expresaba la revista Argumentos (Puiggr\u00f3s y otros). Ernesto Palacio sostendr\u00eda como eje vertebrador la vindicaci\u00f3n de la <em>tradici\u00f3n hisp\u00e1nica y cat\u00f3lica<\/em>. Su blanco historiogr\u00e1fico predilecto fue, al parecer, Levene (al que calificaba de hacer una \u201chistoria mortuoria\u201d).(36) Seg\u00fan <em>Historia de la historiograf\u00eda argentina<\/em>, la obra m\u00e1s importante de esta corriente es la de Julio Irazusta: <em>Vida pol\u00edtica de Juan Manuel de Rosas a trav\u00e9s de su correspondencia <\/em>(1941), por su <em>enjundioso trabajo<\/em> y <em>enorme recopilaci\u00f3n documental<\/em>. Para Irazusta en el gobierno de Rosas <em>coexist\u00eda el principio mon\u00e1rquico con el aristocr\u00e1tico y con el democr\u00e1tico<\/em>. Pagano y Devoto se\u00f1alan que \u201c[\u2026] 1943 abri\u00f3 inesperadas posibilidades para el revisionismo, que aqu\u00ed se confunde plenamente con el nacionalismo\u201d.(37) El a\u00f1o 1945 ser\u00eda otra encrucijada para la <em>galaxia nacionalista<\/em>: algunos se sumaron al peronismo sin reservas (G\u00e1lvez, Sierra, Doll, Palacio), otros prefirieron un apoyo <em>m\u00e1s externo<\/em> desde estructuras del mismo nacionalismo (Oliver e Ibarguren) mientras otros mantuvieron simpat\u00edas sin compromiso pol\u00edtico efectivo (como Rosa o Scalabrini), finalmente otros pasaron a la oposici\u00f3n <em>decidida pero pasiva<\/em> (los hermanos Irazusta o Genta). Es interesante constatar, como lo hacen los autores a la pasada, que Nacionalismo \u2013 Revisionismo \u2013 Peronismo no necesariamente son equivalentes ni se superponen. Seg\u00fan los autores la compleja coexistencia con Per\u00f3n fue menos hija de la <em>formaci\u00f3n \u201cliberal\u201d de Per\u00f3n en el terreno historiogr\u00e1fico<\/em> que de \u201c\u2026su aspiraci\u00f3n a eludir definiciones ideol\u00f3gicas precisas incluidas aquellas referidas al pasado argentino\u201d.(38) En la ense\u00f1anza superior el primer peronismo se habr\u00eda apoyado en segundas l\u00edneas, muchas veces provenientes de la <em>NEH<\/em>, all\u00ed se mezclaban Rosa, Gabriel Puentes (disc\u00edpulo de Molinari), Federico Ibarguren, el propio Molinari, y Jos\u00e9 Torre Revello. Perduran tambi\u00e9n disc\u00edpulos de Levene <em>acomodados\u00a0 al nuevo r\u00e9gimen<\/em> como Roberto Marfany, Carlos Heras, etc. A prop\u00f3sito de ubicar a Gabriel Puentes el texto se\u00f1ala las dificultades para delimitar la tradici\u00f3n revisionista. En t\u00e9rminos de la <em>operaci\u00f3n propiamente historiogr\u00e1fica<\/em>, Puentes estr\u00eda mucho m\u00e1s cerca de la <em>NEH<\/em>, pero en t\u00e9rminos interpretativos, lo estaba de <em>terceras v\u00edas entre la historia llamada oficial y la revisionista<\/em>. Esto mismo se asevera para los casos de Busaniche, Molinari y Marfany.(39)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/JoseMariaRosa-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4051 alignright\" title=\"JoseMariaRosa-02\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/JoseMariaRosa-02.jpg\" alt=\"\" width=\"213\" height=\"236\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Derecha: Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda claro, como venimos afirmando, que en esa compulsa entre<em> interpretaciones<\/em> y<em> m\u00e9todos<\/em>, los autores privilegian agrupar a los historiadores seg\u00fan \u00e9stos \u00faltimos. El momento post-1955 es realmente interesante para esta corriente revisionista:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c\u2026si la coyuntura institucional se les revelar\u00eda inh\u00f3spita, inversamente la coyuntura cultural se les mostrar\u00eda muy favorable.\u201d (\u2026) \u201cLa ca\u00edda del peronismo\u2026mostr\u00f3 en qu\u00e9 medida el lugar de enunciaci\u00f3n historiogr\u00e1fico no acad\u00e9mico o no oficial pod\u00eda ser inmensamente m\u00e1s redituable\u201d.(40)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto se debi\u00f3 a que los que triunfaron en 1955 impusieron la idea de que el peronismo hab\u00eda sido la \u201csegunda tiran\u00eda\u201d a la vez que sancionaban la l\u00ednea \u201cmayo-caseros-septiembre\u201d. Los \u201clibertadores\u201d creyeron ver al peronismo como \u201cpar\u00e9ntesis\u201d. Como muchas veces pasa en <em>pol\u00edtica<\/em>: el enemigo marc\u00f3 el camino. Los golpistas forjaron la confluencia. Pagano-Devoto nos recuerdan que Per\u00f3n hasta 1956 a\u00fan no era \u201crosista\u201d y comparaba la dictadura con la mazorca\u2026 \u201cSer\u00e1 reci\u00e9n en <em>Los vendepatria<\/em> cuando el \u201cmatrimonio de raz\u00f3n\u201d entre revisionismo y peronismo se consumar\u00e1\u201d.(41) Pepe Rosa, avisado del nuevo momento, va a intentar construir un Rosas socialista, antiimperialista, ligado a las masas. Como autor \u201c(\u2026) su \u00e9xito contrastaba con los p\u00e1lidos resultados de los revisionistas viejo estilo, mostraba lo acertado de su estrategia pol\u00edtico-intelectual\u201d, que seg\u00fan los autores pasaba por simplificar y esquematizar para llegar al gran p\u00fablico y olvidarse de \u201c(\u2026) consensos en los \u00e1mbitos acad\u00e9micos o en la derecha m\u00e1s cerril\u201d.(42) Finalmente se\u00f1alan el <em>tard\u00edo \u00e9xito del revisionismo<\/em>, luego de 1955, \u201c(\u2026) sus acciones sub\u00edan paralelamente con las del l\u00edder depuesto\u201d y con una apertura \u201c(\u2026) ya que no a una nueva historia s\u00ed a otros temas y con otra fraseolog\u00eda distinta a la dominante en los \u00b430\u201d.(43) La conclusi\u00f3n de los autores acerca del revisionismo, bastante previsible y un poco forzada, es que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c(\u2026) en conjunto, su aporte a la renovaci\u00f3n de la historiograf\u00eda argentina fue en la mayor\u00eda de los casos (no en todos) muy modesto y que como operaci\u00f3n intelectual fue mucho m\u00e1s pol\u00edtica que historiogr\u00e1fica y ello fue otro rasgo bastante compartido\u2026fue mucho m\u00e1s una reinterpretaci\u00f3n de la historia argentina que cualquier otra cosa. Si no tuvieron \u00e9xito pleno en imponerla s\u00ed lo tuvieron en debilitar el imaginario historiogr\u00e1fico tradicional argentino en un pa\u00eds crecientemente conflictivo y polarizado\u2026Es de temer que, cuanto m\u00e1s simplificadas, lineales y binarias fueron sus propuestas, un p\u00fablico m\u00e1s vasto alcanzaran.\u201d(44)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta formulaci\u00f3n condensa muchas <em>man\u00edas<\/em> de la corriente romero-halperindonghista: adjudicaci\u00f3n en exclusiva al revisionismo de un lazo directo entre <em>pol\u00edtica<\/em>, connotada negativamente, y <em>ciencia<\/em>, estimada como un <em>objeto<\/em> intelectual <em>en s\u00ed<\/em>, (lazo del que los <em>profesionalistas<\/em> habr\u00edan prescindido); a la vez que se auto-endilgan un supremo valor de \u201crenovaci\u00f3n\u201d hist\u00f3rica y, finalmente, aparece el desprecio al <em>pueblo<\/em> como s\u00f3lo susceptible de consumir versiones devaluadas y maniqueas. Por otro lado Pagano-Devoto abordan escasamente uno de los centros de la posibilidad de existencia del <em>revisionismo<\/em>, esto es la denuncia (con todas las limitaciones del caso) del car\u00e1cter subordinado y dependiente del pa\u00eds que, por lo general, brilla por su ausencia en las versiones liberales o socialdem\u00f3cratas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>8. <\/strong><strong><em>Las izquierdas<\/em><\/strong><strong> (\u00bfy <em>las derechas<\/em>?)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l es la l\u00f3gica, <em>por supuesto ya naturalizada<\/em>, de aislar e identificar la producci\u00f3n ideol\u00f3gica (en este caso historiogr\u00e1fica) de un conjunto al que se define como proveniente de <em>las izquierdas<\/em>, si al mismo tiempo no se es consecuente buscando ubicar y tematizar la producci\u00f3n de <em>las derechas<\/em> (y por qu\u00e9 no <em>los centros<\/em>)? El que acceda a esta versi\u00f3n oficial quedar\u00e1 perplejo ante este aparente vac\u00edo. Por supuesto que es un simple problema nominativo ya que <em>las derechas<\/em> (si usamos esta tipolog\u00eda a veces tan insuficiente) se encuentran desperdigadas por todo el volumen. Pagano-Devoto hacen consideraciones semejantes a las realizadas al revisionismo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c(\u2026) [la izquierda] se coloca en el marco de una operaci\u00f3n historiogr\u00e1fica entendida centralmente como modo de intervenci\u00f3n pol\u00edtica en sus presentes y futuras proyecciones (\u2026) [con un] empleo frecuente de la forma ensay\u00edstica, forma que acent\u00faa la funci\u00f3n interpretativa y desplaza la investigaci\u00f3n basada en fuentes primarias.\u201d(45)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esta \u00faltima discriminaci\u00f3n, entre los que visitan archivos y trabajan fuentes primarias y los que realizan trabajos esencialmente bibliogr\u00e1ficos, parece que no aplica a los propios histori\u00f3grafos en el sentido en que Devoto y Pagano entienden este campo. Pero \u00bfY si fuera de otro modo? \u00bfSi entendi\u00e9ramos la historiograf\u00eda de un modo hist\u00f3rico-materialista? \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan los materiales primarios a cotejar con la producci\u00f3n <em>hist\u00f3rica literaria<\/em>?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todas formas los autores aclaran que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c(\u2026) particularmente en etapas recientes, \u00e9ste (el ensayo) suele coexistir con el texto erudito elaborado por intelectuales con formaci\u00f3n y desempe\u00f1o acad\u00e9mico quienes, sin abandonar su car\u00e1cter militante, producen textos acorde con las convenciones disciplinares vigentes.\u201d(46)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero recalcan una diferencia que creen detectar con respecto a otras corrientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c(\u2026) el componente te\u00f3rico es un factor constitutivo central (\u2026) cuyo rango va desde el empleo pertinente de marcos conceptuales al mero teoricismo (\u2026) la agenda pol\u00edtica moldeaba las miradas sobre el pasado.\u201d(47)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, por el contrario, estar\u00edan dici\u00e9ndonos que otras corrientes s\u00ed logran escapar a las determinaciones del presente. Parece que no concibieran que la aparente autonomizaci\u00f3n del estudio del pasado con respecto a las urgencias de una <em>agenda pol\u00edtica<\/em> no expresar\u00eda m\u00e1s que una, otra, tendencia pol\u00edtica del presente. Precisamente aquella que para ejecutar mejor sus intereses puede y necesita presentarse como distanciada, profesional, neutral, objetiva, en suma <em>apol\u00edtica<\/em>. Es ni m\u00e1s ni menos que otro recurso <em>ideol\u00f3gico<\/em> (en el sentido de <em>falsa conciencia<\/em>). Por otro lado el an\u00e1lisis del lugar de <em>la teor\u00eda<\/em> en los an\u00e1lisis de <em>las izquierdas<\/em> podr\u00eda ser m\u00e1s f\u00e9rtil si se extendiera al conjunto de la historiograf\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/AnibalPonce.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4043\" title=\"AnibalPonce\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/AnibalPonce.jpg\" alt=\"\" width=\"235\" height=\"270\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Izquierda: Anibal Ponce<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se presenta <em>una posible<\/em> genealog\u00eda en la izquierda: la que va de Jos\u00e9 Ingenieros, su disc\u00edpulo Ponce y luego Agosti, Bag\u00fa, Troise, etc. Nora Pagano, autora del cap\u00edtulo, plantea:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c(\u2026) pensadores como Juan B. Justo, Ingenieros, o el primer Ponce, podr\u00edan considerarse como el ala izquierda del liberalismo local (\u2026) estos intelectuales sol\u00edan \u201cdepurar\u201d los escritos de Marx de sus componentes revolucionarios a favor de aquellos otros \u201ccient\u00edficos\u201d.(48)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con lo que el entrecomillado no logra desvirtuar la idea que flota tras esta frase: ciencia y revoluci\u00f3n ser\u00edan polos antag\u00f3nicos. Adem\u00e1s plantea, algo sabido, que el cuadro de la izquierda en sus albores est\u00e1 marcado por el eclecticismo ya que <em>el conocimiento doctrinario del marxismo era bastante deficitario<\/em>. Ingenieros tuvo una etapa de cercan\u00eda al roquismo. Luego se convenci\u00f3 de que no era ese el espacio desde donde intervenir (esta lamentaci\u00f3n aparecer\u00eda en <em>El hombre mediocre<\/em>). Luego, en <em>Tiempos Nuevos,<\/em> saludar\u00eda la revoluci\u00f3n del \u00b417 (\u201carranc\u00f3 el mecanismo del Estado a las clases par\u00e1sitas y lo puso al servicio de las clases trabajadoras\u201d). Luego en An\u00edbal Ponce, que representar\u00eda una bisagra entre el liberalismo del \u00b480 y el marxismo. En los \u00b430 tuvo ese viraje ligado a su asunci\u00f3n marxista, el acercamiento al PC, la concreci\u00f3n de un viaje a la URSS junto a la coyuntura antifascista. Sin embargo se nos recuerda que el suyo fue un \u201cmarxismo particular\u2026coexist\u00edan ingredientes humanistas, iluministas y a\u00fan mecanicistas\u2026\u201d.(49) El momento antifascista se plasm\u00f3 en variadas instituciones e iniciativas culturales: bibliotecas, peri\u00f3dicos, ateneos, editoriales, revistas. Los autores expresan que se busc\u00f3 mostrar una l\u00ednea <em>de continuidad<\/em> entre Mayo, la Generaci\u00f3n del \u00b437, Ingenieros, la Reforma Universitaria, encarnada en las \u201cfiguras de Moreno, Alberdi, Rivadavia, Avellaneda y Roca\u201d.(50) Por otra parte Puiggr\u00f3s adquir\u00eda notoriedad desde el \u00b438, \u00e9l \u201clocalizaba en el desierto y el latifundio los principales problemas de un pa\u00eds considerado semicolonial como el nuestro\u201d.(51) \u00a0Puiggr\u00f3s sostuvo la idea de una conquista y colonizaci\u00f3n de car\u00e1cter feudal. Pero, seg\u00fan Pagano-Devoto:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c(\u2026) al concluir la cuarta d\u00e9cada del XX, la tesis feudal ser\u00eda refutada desde las perspectivas esgrimidas por Sergio Bag\u00fa, quien intent\u00f3 demostrar el car\u00e1cter capitalista de la sociedad colonial.\u201d(52)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/SergioBagu.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4060\" title=\"SergioBagu\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/SergioBagu.gif\" alt=\"\" width=\"128\" height=\"149\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Izquierda Sergio Bag\u00fa<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>Econom\u00eda de la sociedad colonial<\/em>, <em>Ensayo de historia comparada de Am\u00e9rica Latina,<\/em> Bag\u00fa dictamina que en el \u00e1rea hispano-lusitana se impuso un \u201ccapitalismo colonial\u201d, para \u00e9l: \u201cel capitalismo colonial presenta universalmente un perfil equ\u00edvoco que exhibe ciertas manifestaciones externas que lo asemejan al feudalismo\u2026\u201d.(53) Fuera de la izquierda <em>tradicional<\/em> se nombra a Diego Abad de Santill\u00e1n, Liborio Justo y Antonio Gallo. Estos dos \u00faltimos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c (\u2026) resultaban convergentes en considerar a Argentina como una semicolonia (\u2026) el sector justista plantear\u00e1 la necesidad que tendr\u00e1 la revoluci\u00f3n de resolver tareas democr\u00e1ticas y fundamentalmente el car\u00e1cter de liberaci\u00f3n nacional (\u2026) Por el contrario, la fracci\u00f3n liderada por Gallo consideraba que se trata de un pa\u00eds sin restos feudales y maduro para el socialismo\u2026negando la posibilidad de que alg\u00fan sector de la burgues\u00eda pueda enfrentarse al imperialismo.\u201d (54)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta \u00faltima tesis la retomar\u00e1 Milc\u00edades Pe\u00f1a mientras que Abelardo Ramos continuar\u00e1 la l\u00ednea esbozada por <em>Quebracho<\/em> dando origen a lo que se conoce como <em>izquierda nacional<\/em>. Dice la autora que con el primer peronismo y luego con el derrocamiento de Per\u00f3n se produce una <em>hibridaci\u00f3n de las culturas de izquierda<\/em> de la que saldr\u00edan diversos sub-productos: revisionismo de izquierda, revisionismo socialista, neo revisionismo, nacionalismo de izquierda, izquierda nacional y <em>nueva izquierda<\/em>. Es cuestionable plantearlo en estos t\u00e9rminos ya que se <em>embolsa<\/em> junto a fen\u00f3menos pol\u00edtico-ideol\u00f3gicos que efectivamente fueron ecl\u00e9cticos (por ejemplo con la radicalizaci\u00f3n de sectores peronistas) a sectores marxistas que transformaron sus posiciones a partir de la integraci\u00f3n de sus postulados te\u00f3ricos con la realidad nacional sin abandonar la perspectiva de an\u00e1lisis clasista. Seg\u00fan Pagano hay que destacar la <em>discontinuidad<\/em> entre el revisionismo de los a\u00f1os \u00b430 y el de los setenta:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cEn efecto en la etapa que se abr\u00eda en 1945 (\u2026) (a trav\u00e9s de la) convergencia entre intelectuales marxistas con otros procedentes del campo nacional (\u2026) (fue el) origen de la llamada izquierda nacional (\u2026) refutaci\u00f3n tanto a la historiograf\u00eda liberal mitrista y sus versiones de izquierda como al revisionismo olig\u00e1rquico, asumiendo una formulaci\u00f3n antiimperialista y recurrentemente latinoamericanista fundada en la dupla nacional-popular.\u201d (55)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El precursor de esta amplia tendencia habr\u00eda sido Ugarte, al que siguieron otros intelectuales refractarios al socialismo de Juan B Justo, al comunismo de Codovilla y al trotskismo de Raurich; (Puiggr\u00f3s, Astesano, J. A. Ramos, Hern\u00e1ndez Arregui, Jorge Enea Spilimbergo, Blas Alberti, Alfredo Terzaga, Rodolfo Ortega Pe\u00f1a y Eduardo Luis Duhalde). Luego analiza la trayectoria de Abelardo Ramos: en 1949 defin\u00eda a la conquista como de car\u00e1cter feudal, rescataba a Rosas y criticaba a Moreno y Belgrano por su inspiraci\u00f3n liberal. En su <em>Revoluci\u00f3n y Contrarrevoluci\u00f3n en Argentina<\/em> invierte la historiograf\u00eda mitrista y presenta a Rosas <em>con claroscuros<\/em> <em>derivados de las tensiones por su condici\u00f3n de clase<\/em>. En cambio Roca es \u201cdespojado de toda connotaci\u00f3n olig\u00e1rquica a favor de ponderar su contribuci\u00f3n a la emergencia del Estado nacional\u201d.(56) Para Ramos el peronismo ser\u00eda un <em>bonapartismo<\/em> (masa, ej\u00e9rcito y liderazgo burgu\u00e9s) al estilo del <em>18 Brumario<\/em>. Puiggr\u00f3s particip\u00f3 de una ruptura con el PC pero no habr\u00eda modificado sus interpretaciones historiogr\u00e1ficas. En 1965 sostuvo un c\u00e9lebre debate con Gunder Frank donde sigui\u00f3 sosteniendo la <em>tesis feudal<\/em>.(57) En su <em>Historia cr\u00edtica de los partidos pol\u00edticos argentinos<\/em>, el eje era la contradicci\u00f3n naci\u00f3n \/ imperialismo e interpretaba al peronismo como un movimiento de liberaci\u00f3n nacional carente de una teor\u00eda revolucionaria.(58) Ortega Pe\u00f1a y Duhalde se desempe\u00f1aron como polemistas desde los \u00b460 <em>desde el interior del peronismo radicalizado<\/em>: concibieron a los caudillos del interior como l\u00edderes de masas populares, resistentes al imperialismo y la oligarqu\u00eda. Su libro sobre Felipe Varela de 1966 \u201cfue r\u00e1pidamente refutado por Ferm\u00edn Ch\u00e1vez\u201d.(59) Hern\u00e1ndez Arregui, que proven\u00eda del radicalismo sabattinista, ser\u00eda expresi\u00f3n de <em>la tercera v\u00eda<\/em> dentro de la <em>Izquierda Nacional<\/em> (si no entendemos mal las otras dos ser\u00edan la proveniente del PCA y la del peronismo). En 1960 Hern\u00e1ndez Arregui plantea sus cr\u00edticas: \u201c\u2026sobre la izquierda argentina sin conciencia nacional y el nacionalismo de derecha, con conciencia nacional y sin amor al pueblo\u2026\u201d.(60) Su tesis era que la conciencia nacional naci\u00f3 en la d\u00e9cada del \u00b430. Planteaba que \u201c(\u2026) hay un nacionalismo reaccionario y un nacionalismo revolucionario\u201d.(61) El clima de radicalizaci\u00f3n se vuelve muy visible a partir del Onganiato: por ejemplo en las <em>C\u00e1tedras Nacionales<\/em> y <em>C\u00e1tedras Marxistas<\/em>. En relaci\u00f3n con el trotskismo, en 1957, la revista <em>Estrategia<\/em> public\u00f3 art\u00edculos de Nahuel Moreno, Milc\u00edades Pe\u00f1a y Silvio Frondizi. Todos polemizaban t\u00e1citamente con Puiggr\u00f3s. Nahuel Moreno se aline\u00f3 con la tesis de Bag\u00fa y Gunder Frank (jerarquizando <em>el mercado mundial<\/em>). Pe\u00f1a polemiz\u00f3 con Ramos a prop\u00f3sito de su libro <em>Revoluci\u00f3n y Contrarrevoluci\u00f3n\u2026<\/em> Luego Pe\u00f1a rompi\u00f3 con Moreno y \u201celigi\u00f3 una v\u00eda solitaria\u2026la revista <em>Fichas<\/em> <em>de investigaci\u00f3n econ\u00f3mica y social<\/em> de la que se editaron diez n\u00fameros\u201d, entre 1964\/65. En relaci\u00f3n a la revoluci\u00f3n de 1810, la concibe (siguiendo a Alberdi) como:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u00ab(\u2026) consecuencia de las <em>necesidades del desarrollo de la sociedad capitalista europea, creada por las revoluciones democr\u00e1tico burguesas <\/em>(\u2026)<em> dentro del cual Am\u00e9rica era agente pasivo<\/em>.\u00bb (62)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra de sus tesis es la de que la clase obrera durante el peronismo se habr\u00eda vuelto <em>conservadora y quietista<\/em>. Pagano y Devoto dicen que la antinomia <em>democracia \/ fascismo<\/em> hab\u00eda sido la articuladora de la concepci\u00f3n comunista y que por eso era posible la alineaci\u00f3n con el liberalismo, un ejemplo: Luis Sommi en el XI Congreso del PCA proclamaba \u201cla repulsa de los criminales, aventureros nacionalistas renegados de nuestra tradici\u00f3n liberal y progresista\u201d.(63) La principal obra de Sommi, <em>La revoluci\u00f3n del 90<\/em>, calificaba al r\u00e9gimen olig\u00e1rquico como expresi\u00f3n de la <em>gran burgues\u00eda terrateniente<\/em>. All\u00ed Sommi reivindicaba la figura de Arist\u00f3bulo del Valle. A principios de los \u00b450 el PC ve romper a Puiggr\u00f3s, Astesano y Real. Entonces el lugar de <em>historiador oficial<\/em> qued\u00f3 para Leonardo Paso que habr\u00eda tenido como blanco a <em>toda forma de nacionalismo de izquierda y derecha<\/em>. Para Pagano, las novedades ven\u00edan de otra tendencia del PC, <em>que logr\u00f3 mantener cierta autonom\u00eda relativa<\/em>. De H\u00e9ctor Agosti que formaba parte de la direcci\u00f3n, junto con Troise y Ernesto Gi\u00fadice. Los l\u00edmites de estas innovaciones estar\u00edan reflejados en la publicaci\u00f3n desde 1949 de <em>Cuadernos de Cultura<\/em>. Estas novedades se refieren a la introducci\u00f3n de Gramsci. El <em>Echeverr\u00eda<\/em> de Agosti afirmaba que la de Mayo era una \u201crevoluci\u00f3n interrumpida\u201d, y su tesis sobre la \u201cimpotencia pol\u00edtica de la burgues\u00eda argentina\u201d era pol\u00e9mica con respecto a la l\u00ednea dominante. Pagano marca que en 1958 Jos\u00e9 Carlos Chiaramonte, en su intervenci\u00f3n ante la <em>2da Reuni\u00f3n de Intelectuales Comunistas<\/em>, propuso una agenda centrada en la cr\u00edtica a las interpretaciones tanto liberal como revisionista de la historia.(64) Se refiere tambi\u00e9n al clima del momento (<em>desestalinizaci\u00f3n<\/em> + Revoluci\u00f3n en Cuba + proceso de descolonizaci\u00f3n). Esta coyuntura explica la emergencia de la <em>nueva izquierda<\/em> expresada entre otras cosas en numerosas publicaciones como <em>Pasado y Presente<\/em>, <em>La rosa blindada<\/em>, <em>El escarabajo de oro<\/em>, <em>El grillo de papel<\/em>, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>9. <\/strong><strong>\u00bfQu\u00e9 renuevan los renovadores?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tarea de <em>renovaci\u00f3n<\/em> del campo historiogr\u00e1fico argentino comenzar\u00eda, seg\u00fan Pagano-Devoto, en los a\u00f1os \u00b430 y \u00b440, tanto <em>desde dentro<\/em> (Jos\u00e9 Luis Romero) como <em>desde fuera<\/em>, con el impulso de las ciencias sociales y Germani. En este tren la \u201ccorriente renovadora\u201d habr\u00eda sido formada por los que ni eran parte de la <em>NEH<\/em>, ni por supuesto los revisionistas (<em>que no innovaban ni en las t\u00e9cnicas ni en los temas<\/em>): \u201cUn conjunto de estudiosos agrupables por su oposici\u00f3n a aquellas formas de hacer historia antes que por otras cosas (\u2026) se trat\u00f3 de nuevos comienzos\u201d. (65) No seremos muy sagaces si decimos que se trata de un enfoque auto-complacido de quienes pretenden ser continuadores de una tradici\u00f3n <em>profesional<\/em> (o tal vez directamente la <em>invenci\u00f3n de una tradici\u00f3n<\/em>). J.L. Romero oficia como fundador de un imaginario linaje que, evidentemente, desea perpetuarse. Doctorado en 1938 en La Plata <em>nunca hubo empat\u00eda entre Romero y la NEH<\/em>, incluso afirmar\u00eda: \u201c(\u2026) los falsos historiadores, apegados a pr\u00e1cticas rid\u00edculas y antihist\u00f3ricas\u201d, buscadores \u201c(\u2026) del detalle tratado como un fin en s\u00ed\u2026\u201d.(66) Su hermano Francisco Romero, militar y fil\u00f3sofo (17 a\u00f1os mayor) lo acerc\u00f3 a la filosof\u00eda de la historia. <em>Jos\u00e9 Luis<\/em> fue laicista a\u00fan en pugna con la tradici\u00f3n cat\u00f3lica familiar. El clima de entreguerras lo influenci\u00f3 fuertemente pero es de notar la sinceridad de los autores en este punto: \u201c(\u2026) en la \u00e9poca de la mayor crisis del liberalismo, Romero sigui\u00f3 siendo un liberal\u201d.(67) Alguien podr\u00eda pensar que esto resulta una cr\u00edtica, sin embargo Pagano-Devoto lo prodigan en forma de elogio hacia quien estuvo libre de atracci\u00f3n hacia los <em>nuevos modelos pol\u00edticos<\/em>. Fue antifascista, opositor del golpe del 43 y anti-peronista, (se afili\u00f3 al PS). Romero daba prioridad a la historia de la sociedad antes que a la del Estado, y prefer\u00eda los enfoques sistem\u00e1ticos antes que los cronol\u00f3gicos. Los autores destacan su libro <em>Las ideas pol\u00edticas en la Argentina<\/em>. All\u00ed la inmigraci\u00f3n ocupa un lugar central ya que surge una \u201c\u2026sociedad hibrida en la cual la cohesi\u00f3n tardaba en llegar\u2026\u201d. Romero plantea las tensiones en lo que llama<em> el conglomerado criollo-migratorio<\/em>, en 1930<em> <\/em>se habr\u00eda iniciado una <em>era aluvial<\/em> que hac\u00eda al pa\u00eds desconcertante. Con el peronismo en 1946 fue desplazado. En 1947 Braudel visit\u00f3 Bs As y estableci\u00f3 un v\u00ednculo duradero con Romero. Esa relaci\u00f3n ser\u00eda una carta importante para los <em>renovadores<\/em>. La relaci\u00f3n con Braudel se sostuvo en:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c(\u2026) la idea de que ambos compart\u00edan (\u2026) una tercera v\u00eda, en pugna a la vez con la historiograf\u00eda tradicional y con la militantemente pol\u00edtica, en expansi\u00f3n luego de la segunda guerra mundial.\u201d(68)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1953 Romero crea la revista <em>Imago Mundi, <\/em>buscaba superar la <em>historia de hechos<\/em> con una <em>historia de la cultura<\/em>. Public\u00f3 all\u00ed \u201cReflexiones sobre el mundo de la cultura\u201d donde fundamenta que el objeto de la historia no son solo \u201chechos\u201d sino tambi\u00e9n ideas y representaciones. Romero, <em>humilde<\/em>, le dice por carta a Braudel que la revista era \u201clo mejor que tenemos aqu\u00ed\u201d. Fernando Devoto agrega: \u201c(\u2026) la observaci\u00f3n es acertada y la idea de ser la elite cultural de la Argentina estaba y estar\u00e1 presente en Romero y los restantes integrantes de la publicaci\u00f3n\u201d.(69) Luego tenemos a Tulio Halper\u00edn Donghi. En 1953 viaj\u00f3 a Francia y conoci\u00f3 a Braudel, rese\u00f1\u00f3 su libro sobre la \u00e9poca de Felipe II y el franc\u00e9s lo elogi\u00f3 diciendo que <em>era el \u00fanico que hab\u00eda entendido el libro<\/em>. Aparentemente, para el autor de <em>Revoluci\u00f3n y guerra<\/em>, Braudel era un modo de tomar distancia tanto de la historia acad\u00e9mica argentina y del ensayismo como de la historia de la cultura que propiciaba Romero. En 1955 Romero fue designado interventor de la UBA bajo el Ministerio de Justicia e Instrucci\u00f3n P\u00fablica ejercido por el cat\u00f3lico Atilio Dell\u2019Oro Maini. Devoto plantea lo aparencialmente enigm\u00e1tico de esa designaci\u00f3n. Ve dos posibles respuestas: a- la que asigna un peso decisivo al movimiento estudiantil y al inter\u00e9s de la dictadura de aquietar las aguas en el frente universitario. b- \u201c(\u2026) siendo el principal prop\u00f3sito de Dell\u2019Oro el de crear una universidad cat\u00f3lica \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda allanar m\u00e1s sus objetivos que dejar a la p\u00fablica en manos del reformismo?\u201d. (70) Romero ubic\u00f3 a gente del grupo Imago Mundi como decanos interventores en distintas facultades. El dilema que se les present\u00f3 era algo as\u00ed: \u201cAparte de depurar peronistas \u00bfse trataba de una restauraci\u00f3n o una renovaci\u00f3n?\u201d. (71)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Romero ces\u00f3 como interventor en 1956. En 1957 fue creada la c\u00e1tedra de Historia Social dirigida por Romero, primero en la carrera de Sociolog\u00eda y, desde 1959, tambi\u00e9n pas\u00f3 al nuevo plan de Historia. Integraron la c\u00e1tedra Halper\u00edn, Reina Pastor, Gorostegui, Pl\u00e1, Guglielmi, Beyhaut, y Laclau. Los materiales de c\u00e1tedra fueron editados como <em>Estudios Monogr\u00e1ficos<\/em>. En ellos se har\u00e1 dominante la influencia francesa de la generaci\u00f3n de <em>Annales<\/em> comandada por Braudel y Ruggiero Romano. Esto incluy\u00f3 viajes a Europa y financiamiento de la Asociaci\u00f3n Marc Bloch. En 1963 Romero lleg\u00f3 a decano de Filosof\u00eda y Letras. Para redundar en las ideas claves de esta corriente esta cita es pertinente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c(\u2026) en la medida en que el tipo de historia que propon\u00eda era no solo m\u00e1s profesional sino tambi\u00e9n m\u00e1s t\u00e9cnica y m\u00e1s sofisticada que las mas simplificadas y metodol\u00f3gicamente primitivas de las tradiciones precedentes, era inevitable que el p\u00fablico interesado en esas propuestas fuese m\u00e1s reducido que el de \u00e9stas o que el de aquella historiograf\u00eda de batalla que crec\u00eda a la par de la politizaci\u00f3n crispada y polarizada que sacud\u00eda a la Argentina de esos a\u00f1os. A una historia m\u00e1s cient\u00edfica correspond\u00eda un p\u00fablico m\u00e1s restringido\u2026Esa nueva cientificidad serv\u00eda tambi\u00e9n como emblema de la \u201cmodernidad\u201d de los nuevos tiempos y brindaba una moneda de cambio con las expansivas ciencias sociales.\u201d (72)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De nuevo se tocan las mismas notas: profesionalidad ligada a lo t\u00e9cnico-metodol\u00f3gico, \u00e9nfasis en el distanciamiento de <em>la pol\u00edtica<\/em>, elitismo virtuoso, etc. Pero \u00bfy en cuanto a lo interpretativo? Devoto, por ejemplo, se pregunta con respecto a <em>Revoluci\u00f3n y Guerra<\/em> de Halper\u00edn<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c(\u2026) sin embargo, \u00bflas matizaciones y m\u00e1s matizaciones que Halper\u00edn introduce en su relato no son suficientes para concluir que se trata de una interpretaci\u00f3n alternativa? (a la mitrista)\u201d.(73)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evidentemente si lo debe se\u00f1alar de esta forma no habr\u00eda una convicci\u00f3n fuerte al respecto. Es m\u00e1s, dir\u00edamos que justamente la tan ostentada <em>renovaci\u00f3n<\/em> no puede serlo sino de aquella historia mitro-c\u00e9ntrica. Para reforzar la comprensi\u00f3n de la esencia <em>academicista<\/em> de esta tendencia historiogr\u00e1fica esta referencia es transparente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cEl cuadro presentado (\u2026) no debe hacer perder de vista que la historiograf\u00eda renovadora era claramente minoritaria en los \u00e1mbitos acad\u00e9micos (que eran aquellos donde hab\u00eda decidido jugar sus destinos) y m\u00e1s a\u00fan en aquella nutrida historia provincial local articulada firmemente con la Academia Nacional de Historia. \u201c(74)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez no nos debiera resultar tan raro que la principal tendencia promovida por las academias sea el academicismo, lo que tal vez ocurra es que la enorme experiencia de luchas atesorada por estudiantes y docentes en nuestro pa\u00eds puede hacernos obnubilar al respecto. Adem\u00e1s a esta <em>renovaci\u00f3n<\/em> de la historia argentina concurrieron las ciencias sociales. El di\u00e1logo principal fue con la Sociolog\u00eda y la Econom\u00eda. Se cre\u00f3 la carrera y el departamento de Sociolog\u00eda, (en FFyL \u2013 UBA). Germani, su director, antifascista llegado a Argentina en 1934 elabora <em>Estructura Social Argentina<\/em> (1955) donde realizaba la comparaci\u00f3n sistem\u00e1tica de los censos de 1869 y de 1947. Su preocupaci\u00f3n era la transici\u00f3n de la \u201csociedad tradicional\u201d a la \u201csociedad moderna. A pesar de todos los l\u00edmites que Pagano y Devoto encuentran en la obra de Germani rescatan que propusiera <em>renovados instrumentos<\/em>, a la vez que cambios tem\u00e1ticos y cronol\u00f3gicos. En 1959 Romero y Germani confluyen y dirigen un proyecto: <em>el impacto de la inmigraci\u00f3n masiva en el R\u00edo de la Plata<\/em> (financiado por la Fundaci\u00f3n Rockefeller). Tienen tesis convergentes: hablan de \u201csociedad aluvial\u201d y \u201ctransici\u00f3n\u201d. Sin embargo, para Halper\u00edn, la inmigraci\u00f3n parece ser un \u201cfalso bello tema\u201d, mientras que para Germani y Romero era <em>el<\/em> tema. (75) El terreno m\u00e1s factible para la colaboraci\u00f3n de los historiadores con las nuevas ciencias sociales era la historia econ\u00f3mica: en 1963 en C\u00f3rdoba se creaba la Asociaci\u00f3n Argentina de Historia Econ\u00f3mica y Social. Sin embargo Devoto se\u00f1ala dos problemas: a) insuficiencia de la historiograf\u00eda Argentina que hab\u00eda producido escasa informaci\u00f3n aprovechable y a menudo para sost\u00e9n de interpretaciones antojadizas. b) la presentaci\u00f3n de las etapas del pasado como una mera provisi\u00f3n de ilustraciones que buscaban dar legitimidad a tesis generales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, otros \u201crenovadores\u201d como Ezequiel Gallo y a Roberto Cort\u00e9s Conde en <em>La formaci\u00f3n de la Argentina moderna<\/em> plantear\u00edan:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c(\u2026) la idea de la fuerte modernidad de sector terrateniente y de los grupos altos y medios con \u00e9l asociados que diferenciaba la situaci\u00f3n argentina de las otras latinoamericanas y negaba cualquier posibilidad de definirlos como feudales (\u2026) La modernidad del grupo dirigente que era tambi\u00e9n cultural e ideol\u00f3gica y que permeaba la acci\u00f3n de un estado por \u00e9l dominado (\u2026) (les permit\u00eda) mirar el proceso posterior a 1870 de un modo sustancialmente positivo.\u201d (76)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pagano-Devoto plantean que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c(\u2026) 1966 (\u2026) es sin dudas una fecha clave para la historiograf\u00eda renovadora (\u2026) la decisi\u00f3n de renunciar de tantos profesores ante la intervenci\u00f3n no pod\u00eda sino agravar las cosas (a la vez que facilitar los objetivos del gobierno militar) (\u2026) algunos se radicaron en el exterior otros se instalaron en instituciones privadas (\u2026) y otros tomaron el camino del exilio interior y exterior. As\u00ed la trasmisi\u00f3n institucional de saberes o la formaci\u00f3n de disc\u00edpulos se interrumpi\u00f3 bruscamente. Cuando el tel\u00f3n se levant\u00f3 en 1983 eran ya mucho m\u00e1s otras voces y otras tradiciones. Aunque aquellas remitiesen a una continuidad con los a\u00f1os 60, las cosas no eran exactamente as\u00ed, con pocas excepciones (\u2026) es evidente que las rupturas institucionales no afectaron la producci\u00f3n de los historiadores renovadores\u2026sus obras mayores las produjeron despu\u00e9s de 1966 (\u2026) en \u00e1mbitos acad\u00e9micamente m\u00e1s hospitalarios\u201d. (77)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>10. <\/strong><strong>La paradoja del histori\u00f3grafo objetivista<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l es el lugar de enunciaci\u00f3n del que parte el histori\u00f3grafo? Si su tarea consistiera en ubicar itinerarios, descubrir coincidencias, divergencias, matices y tendencias de ideas, entender conflictos, contextualizar trayectorias de intelectuales en climas de ideas m\u00e1s amplios, etc.; \u00bfno resulta contradictorio que no pueda entenderse a s\u00ed mismo o, si lo hace, no resulta por lo menos inquietante que no explicite ante su conciencia y sus lectores su filiaci\u00f3n ideol\u00f3gica? El trabalenguas dir\u00eda as\u00ed: si el clasificador queda fuera de clasificaci\u00f3n \u00bfqui\u00e9n clasificar\u00e1 al clasificador? Las trampas del discurso objetivista entonces se hacen presentes <em>tambi\u00e9n<\/em> en la pr\u00e1ctica historiogr\u00e1fica. En ese sentido recalcamos la <em>trampa<\/em> que resulta de pretender un lugar de neutralidad as\u00e9ptica, \u201ccientificista\u201d. As\u00ed se puede entonces entender por qu\u00e9 el armaz\u00f3n de esta <em>construcci\u00f3n<\/em> historiogr\u00e1fica, (que lo es sin dudas), retomando sint\u00e9ticamente, fija como antecedente de peso la <em>fundaci\u00f3n<\/em> hist\u00f3rica liberal-mitrista (hacia la que es extremadamente benigna) y la vincula al surgimiento de una pr\u00e1ctica profesional de la historia (e incluso al origen de la <em>nacionalidad<\/em> en t\u00e9rminos amplios), concede exagerada homogeneidad a un <em>objeto<\/em> del que no prueba su existencia: la llamada <em>NEH<\/em> a la que ve soldada en torno a la constituci\u00f3n de las principales instituciones <em>expropiadoras<\/em> <em>del pasado<\/em> que ejercer\u00e1n la disciplina (en vez de observar c\u00f3mo tanto el proceso mundial y nacional como las diversas tesis sobre la historia argentina los van separando: Levene el historiador oficial justista, Ravignani un antifascista que no est\u00e1 <em>ni con Rosas ni contra Rosas<\/em>, Molinari que se acerca al peronismo, etc.) \u00bfSe los puede unificar privilegiando el aspecto de la <em>operaci\u00f3n<\/em> <em>metodol\u00f3gica<\/em>? \u00bfNo es una priorizaci\u00f3n de <em>un<\/em> aspecto profesional un tanto inexacta? (aunque consistente con el ya consignado punto de partida de los autores). Otro tanto se puede decir del tratamiento, un tanto injusto, dado al <em>revisionismo<\/em> y a <em>las izquierdas<\/em>. Sobre el primero olvidan su denuncia de la dependencia nacional (a pesar de sus limitaciones de clase para hacerlo) y destacan negativamente su algo expl\u00edcita conexi\u00f3n entre pr\u00e1ctica de historia y pol\u00edtica. Otra vez la tesis del necesario <em>distanciamiento <\/em>que esgrime la historia acad\u00e9mica oficial (que pareciera no percibir que la f\u00f3rmula de presentar a la historia<em> <\/em>como<em> la pol\u00edtica del pasado<\/em> es una estrategia historiogr\u00e1fica tan adecuada a los objetivos de aquellos historiadores como la pretendida <em>neutralidad apol\u00edtica<\/em> lo es para ellos mismos). Con respecto a <em>las izquierdas<\/em>, (postulaci\u00f3n clasificatoria con la que no son consecuentes), parten de calificarla como una corriente con una clara tendencia al ensayismo y con una compulsiva <em>debilidad<\/em> por la teor\u00eda (se habla de teoricismo)\u2026pero \u00bfHay menos ensayo o menos <em>fetiche<\/em> te\u00f3rico en otras corrientes? Si <em>la izquierda<\/em> ha quedado durante largos per\u00edodos, (l\u00f3gicamente pues <em>para eso es<\/em> <em>izquierda<\/em>), fuera de los circuitos rentados de la investigaci\u00f3n, o de las c\u00e1tedras, si realiza su actividad en condiciones muy dificultosas \u00bfno resulta l\u00f3gico que su actividad sea menos brillante en el terreno de la investigaci\u00f3n de ciertas fuentes primarias? Por otro lado olvidan rescatar que, a\u00fan as\u00ed, la producci\u00f3n historiogr\u00e1fica ligada a las organizaciones de izquierda fue abundante y en muchos casos original y rupturista con determinadas \u201cverdades consabidas\u201d que luego, por esa misma acci\u00f3n, dejar\u00edan de serlo.(78) As\u00ed como parecen no ver el <em>nicho<\/em> <em>tem\u00e1tico<\/em> en el que se incub\u00f3 el revisionismo insatisfecho con la historia liberal tampoco observan la creciente profundizaci\u00f3n de la mirada antiimperialista y antiolig\u00e1rquica en <em>las izquierdas<\/em>. Con respecto a los \u201crenovadores\u201d queda claro que les resulta dif\u00edcil decir en qu\u00e9 sentido renovaron y sobre todo qu\u00e9 tradici\u00f3n fue la que ven\u00edan a <em>renovar porque, recordemos, s\u00f3lo se renueva lo que existe<\/em>. Y si la respuesta, poco humilde como parece corresponder, es que han renovado la entera ciencia hist\u00f3rica argentina, \u00bfen qu\u00e9 consiste esa renovaci\u00f3n? Por ejemplo \u00bfCuan fieles resultaron estos renovadores a la influencia de <em>Annales<\/em> en el sentido de que la historia es una sola y que no sirven los compartimentos estancos? \u00bfCu\u00e1nto respetaron el mandato de hacer de la historia una ciencia <em>social<\/em>? Y \u00bfqu\u00e9 novedades trajeron al propio estudio historiogr\u00e1fico?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>11. <\/strong><strong>Conclusi\u00f3n final<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como la historiograf\u00eda ligada a lo que se llama \u201cromerismo\u201d (por Luis Alberto m\u00e1s que por Jos\u00e9 Luis) ha hecho grandes esfuerzos por intentar demostrar que la historia pod\u00eda ser m\u00e1s cient\u00edfica mientras m\u00e1s se profesionalizaba y se distanciaba de la pol\u00edtica, (en verdad vehiculizaci\u00f3n de determinados intereses tras apariencia neutra), la construcci\u00f3n de un pasado historiogr\u00e1fico y de un <em>linaje<\/em> del cual descender s\u00f3lo pod\u00eda tener <em>sentido<\/em>, para esta particular corriente, si se hac\u00eda sobre la base de una m\u00e9todo-fuerza: reducir la historiograf\u00eda a un ejercicio de an\u00e1lisis esencialmente textual con el objetivo de rastrear, prioritariamente, la problem\u00e1tica de la constituci\u00f3n de un campo <em>profesional<\/em>, que trascendiera la historia como pr\u00e1ctica articulada a una determinada pol\u00edtica (incluso como en su propio <em>h\u00e9roe<\/em> Mitre). (79) La cientificidad para esta corriente llamada \u201crenovadora\u201d se mide en relaci\u00f3n a la mayor o menor distancia con <em>la pol\u00edtica<\/em>. Como hemos dejado caer: es una variedad de academicismo triunfando, <em>l\u00f3gicamente<\/em>, en la academia. Pero esto, incluso m\u00e1s all\u00e1 de sus negativas y m\u00e1s relevantes consecuencias pol\u00edticas, empobrece la propia tarea historiogr\u00e1fica ya que la des-centra del imprescindible cotejo de las tesis de la <em>historia escrita<\/em> con las vueltas y re-vueltas de <em>la historia que se vive<\/em> que, no olvidemos, son las que actualizan y dan vigencia a ciertas interpretaciones, a la vez que hacen decr\u00e9pitas a otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esperamos que este recorrido haya sido \u00fatil para ubicar mejor las coordenadas en las que tuvo lugar el debate sobre el <em>Instituto Dorrego<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* El presente trabajo ha sido presentado en el Congreso Internacional de Asociaci\u00f3n de Historiadores \u00a0Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC) y III Jornadas de Historia DEL Centro Cultural de la Cooperaci\u00f3n Floreal Gorini: La econom\u00eda social y solidaria en la historia de Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Cooperativismo, desarrollo comunitario y Estado, Buenos Aires. \u00a024 a 26 de septiembre. \u00a02012. Mesa 1:\u00a0<em>AHistoria e historiograf\u00eda argentina y latinoamericana<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">** Facultad de Filosof\u00eda y Letras \\ Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas, Universidad de Buenos aires.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Ver Decreto 1880\/2011 en el Bolet\u00edn Oficial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Ver Pagano, Nora y Devoto, Fernando, <em>Historia de la historiograf\u00eda argentina<\/em>, Bs As, Sudamericana, 2009, pp. 8 y 9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Op. cit., p. 9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) Op. cit., p\u00e1gina 13.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(5) Carbia expresaba que una l\u00ednea de continuidad en la historiograf\u00eda un\u00eda a Luis Dom\u00ednguez, Mitre, Groussac hasta la <em>Nueva Escuela Hist\u00f3rica<\/em> en la que \u00e9l se auto-filiaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(6) <em>La historiograf\u00eda: treinta a\u00f1os en busca de un rumbo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(7) El texto de Alberdi en pol\u00e9mica con Mitre (<em>Belgrano y sus historiadores<\/em>) fue publicado en <em>Escritos P\u00f3stumos<\/em> en 1897, y luego tambi\u00e9n reeditado como <em>Grandes y peque\u00f1os hombres del Plata<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(8) Op. cit., p\u00e1gina 56.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(9) Op. cit., p\u00e1gina 69.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(10) En algunos pasajes explicitada con menos pudor, por ejemplo, refiri\u00e9ndose a las obras principales de Mitre: \u201cLa robustez de la construcci\u00f3n heur\u00edstica y hermen\u00e9utica se asentaba progresivamente en cada una de sus reediciones\u2026\u201d, op. cit., p\u00e1gina 15.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(11 ) Op. cit., p\u00e1gina 16.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(12) \u00a0\u00a0Por ejemplo \u201c\u2026la gradual y relativa diferenciaci\u00f3n que la narraci\u00f3n hist\u00f3rica fue adoptando respecto del relato literario, del g\u00e9nero biogr\u00e1fico-autobiogr\u00e1fico, memorial\u00edstico, la tradici\u00f3n oral y del discurso period\u00edstico (\u2026) as\u00ed como la fijaci\u00f3n de criterios intersubjetivos de orden heur\u00edstico con el consiguiente establecimiento de criterios de validaci\u00f3n\u201d, op. cit., p\u00e1ginas 16 y 17.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(13) Vilar, Pierre, <em>Iniciaci\u00f3n al an\u00e1lisis del vocabulario hist\u00f3rico<\/em>, Altaya, Espa\u00f1a, 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(14) Op. cit. p\u00e1gina 78.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(15) Op. cit. p\u00e1gina 80.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(16) Op. cit., p\u00e1gina 76.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(17) En 1896 tambi\u00e9n publicaba <em>La locura en la historia<\/em> y en 1899 <em>Las multitudes argentinas<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(18) Op. cit., p\u00e1ginas 87 y 88.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(19) Op. cit., p\u00e1gina 93.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(20) Op. cit., p\u00e1gina 95.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(21) Op. cit., p\u00e1gina 96.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(22) Op. cit., p\u00e1ginas 122 y 123.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(23) Op. cit., p\u00e1gina 126.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(24) Op. cit., p\u00e1gina 137.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(25) Op. cit. p\u00e1gina 140.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(26) Op. cit., p\u00e1gina 210.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(27) Op. cit., p\u00e1gina 181.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(28) Op. cit., p\u00e1gina 179.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(29) Op. cit., p\u00e1gina 190.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(30) Op. cit., p\u00e1gina 203.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(31) Op. cit., p\u00e1gina 225.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(32) Op. cit., p\u00e1gina 224.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(33) Op. cit., p\u00e1gina 259.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(34) Op. cit., p\u00e1gina 260.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(35) Op. cit., p\u00e1gina 238 y subsiguientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(36) Op. cit., p\u00e1gina 247.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(37) Op. cit., p\u00e1gina 265.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(38) Op. cit., p\u00e1gina 270.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(39) Op. cit., p\u00e1gina 274.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(40) Op. cit., p\u00e1gina 278.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(41) Op. cit., p\u00e1gina 279.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(42) Op. cit., p\u00e1gina 281.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(43) Op. cit., p\u00e1gina 284.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(44) Op. cit., p\u00e1gina 284\/285.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(45) Op. cit., p\u00e1gina 287\/288.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(46) Op. cit., p\u00e1gina 288. Donde algunos creer\u00e1n encontrar un elogio y otros un \u00a0agravio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(47) Op. cit., p\u00e1gina 288.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(48) Op. cit., p\u00e1gina 290.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(49) Op. cit., p\u00e1gina 297.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(50) Op. cit., p\u00e1gina 299.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(51) Op. cit., p\u00e1gina 301\/302.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(52) Op. cit., p\u00e1gina 304.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(53) Op. cit., p\u00e1gina 305 y subsiguientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(54) Op. cit., p\u00e1gina 309.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(55) Op. cit., p\u00e1gina 311.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(56) Op. cit., p\u00e1gina 312\/313.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(57) Puiggr\u00f3s va a hablar de <em>Iberoam\u00e9rica <\/em>y de no confundir capitalismo con econom\u00eda mercantil. AGF dice que hay que partir del sistema mundial para estudiar Am\u00e9rica Latina: la \u201ceconom\u00eda-mundo\u201d, ser\u00eda fundador de la escuela \u201cdependentista\u201d. Pagano-Devoto recuerdan que seg\u00fan Chiaramonte ninguno logr\u00f3 demostrar sus argumentos emp\u00edricamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(58) Op. cit., p\u00e1gina 315.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(59) Op. cit., p\u00e1gina 317.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(60) Op. cit., p\u00e1gina 318.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(61) Op. cit., p\u00e1gina 319.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(62) Op. cit., p\u00e1gina 322.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(63) Op. cit., p\u00e1gina 323.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(64) Op. cit., p\u00e1gina 325\/326.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(65) Op. cit., p\u00e1gina 339.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(66) Op. cit., p\u00e1gina 340.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(67) Op. cit., p\u00e1gina 346.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(68) Op. cit., p\u00e1gina 357.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(69) Op. cit., p\u00e1gina 361.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(70) Op. cit., p\u00e1gina 374.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(71) Op. cit., p\u00e1gina 375.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(72) Op. cit., p\u00e1gina 378\/379.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(73) Op. cit., p\u00e1gina 384.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(74) Op. cit., p\u00e1gina 402.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(75) Op. cit., p\u00e1gina 410.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(76) Op. cit., p\u00e1gina 427.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(77) Op. cit., p\u00e1gina 431 y 432.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(78) Pongamos, para graficar, el caso de la refutaci\u00f3n de la tesis germaniana del \u00a0abismo entre la \u201cvieja\u201d y \u201cnueva\u201d clase obrera a la hora de explicar la g\u00e9nesis peronista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(79) Por ejemplo L.A. Romero afirma: \u201cEn ese nuevo rumbo de la producci\u00f3n historiogr\u00e1fica argentina se combinaban la especializaci\u00f3n y la profesionalizaci\u00f3n. Esta \u00faltima tuvo un salto importante durante la \u00faltima dictadura\u201d, en \u201c\u00bfEl fin de la historia social?\u201d, en Devoto, Fernando (director), <em>Historiadores, ensayistas y gran p\u00fablico<\/em>, Biblos, Bs As, 2010, p\u00e1g. 34.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<div>\n<p>Regresar al INDICE (<a title=\"Volver\" href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=4068\" target=\"_blank\">Volver<\/a>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Ariadna Tucma Revista Latinoamericana. N\u00ba 8. Marzo 2013 \u2013 Febrero 2014. Volumen I<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Publicado por \u00a9www.ariadnatucma.com.ar<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Contacto: info@ariadnatucma.com.ar<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Debates Pablo Jaitte** Izquierda: Arturo Jauretche &nbsp; 1. Introducci\u00f3n &nbsp; A fines del 2011 se desat\u00f3 un amplio e inusitado debate medi\u00e1tico sobre la historiograf\u00eda argentina, sus alcances y l\u00edmites, su grado de cientificidad, sus corrientes y sus instancias organizativas.<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[57,3],"tags":[34,37],"class_list":["post-4040","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencias-sociales","category-historia","tag-historia-argentina","tag-historiografia","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4040","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4040"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4040\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4101,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4040\/revisions\/4101"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}