{"id":3880,"date":"2013-06-25T13:27:03","date_gmt":"2013-06-25T16:27:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=3880"},"modified":"2014-11-25T08:03:02","modified_gmt":"2014-11-25T11:03:02","slug":"federacion-antillana-luisa-navarro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=3880","title":{"rendered":"Federaci\u00f3n Antillana. Luisa Navarro"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/JM-Hostos-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-3893\" title=\"JM Hostos 02\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/JM-Hostos-02.jpg\" alt=\"\" width=\"198\" height=\"269\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/JM-Hostos-02.jpg 472w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/JM-Hostos-02-221x300.jpg 221w\" sizes=\"auto, (max-width: 198px) 100vw, 198px\" \/><\/a>La restauraci\u00f3n y las Antillas Mayores *<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luisa Navarro**<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Asunci\u00f3n, octubre 2011.<\/em><\/p>\n<pre style=\"text-align: justify;\"><em>\r\n<\/em><\/pre>\n<p><em>Resumen:<\/em><br \/>\nLa resistencia \u00a0dominicana \u00a0a \u00a0la<br \/>\nembestida restauradora hispana<br \/>\nde \u00a01863 \u00a0 y \u00a0 el \u00a0imperialismo \u00a0de<br \/>\nlos \u00a0Estados Unidos \u00a0de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p><em>Jos\u00e9 Mar\u00eda Hostos. <\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El aislamiento de los pueblos bajo el espectro de las pasiones e intereses aviesos de facciones locales tiende a ocultar, muchas veces, las verdades de los episodios m\u00e1s grandiosos en los procesos de conformaci\u00f3n nacional de \u00e9stos. <!--more-->Muchos de esos hechos hist\u00f3ricos, independientemente de sus magnitudes y trascendencias son minimizados por cronistas e historiadores de las \u00e9lites, quienes diluy\u00e9ndolos y hasta elimin\u00e1ndoles de los libros de historia, terminan sumi\u00e9ndolos en eventos que tienen mayor significado para el ejercicio mismo de la dominaci\u00f3n de los oprimidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre esos grandes eventos de la historia de los pueblos caribe\u00f1os, si un episodio es colosal y tal vez poco conocido es la Guerra de la Restauraci\u00f3n de la independencia dominicana contra la anexi\u00f3n a Espa\u00f1a. Aunque la gesta restauradora inici\u00f3 el mismo d\u00eda que Espa\u00f1a empezar\u00eda a ocupar la\u00a0 rep\u00fablica en 1861, la guerra <em>per se<\/em> data \u00a0del 16 de agosto de 1863 con el Grito de Capotillo, y que se extendi\u00f3 como p\u00f3lvora por las Antillas, reproduci\u00e9ndose en los Gritos de Lares en Puerto Rico, el 23 de septiembre de 1868 y de Yar\u00e1 en Cuba, un mes m\u00e1s tarde, el 10 de octubre del mismo a\u00f1o. Asimismo, la guerra restauradora dominicana tuvo su expresi\u00f3n en importantes conatos en Hait\u00ed, como los enfrentamientos entre las posiciones de los presidentes Saget y Salnave, adem\u00e1s de concitar agitaci\u00f3n en las bases de apoyo en Saint Thomas, Curazao, Venezuela y Jamaica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La consecuencia m\u00e1s trascendental de la guerra lo signific\u00f3 el esfuerzo de los independentistas de las Antillas Mayores por constituir una \u00fanica rep\u00fablica insular confederada que agrupara a los pueblos hispanoantillanos. Es sabido lo que el derrumbe de la monarqu\u00eda absolutista, para finales del siglo XVIII, hab\u00eda significado en Francia y por v\u00eda de consecuencia el triunfo de la burgues\u00eda, y por ende el afianzamiento de los Estados nacionales; de una gran trascendencia tambi\u00e9n fue la independencia de las trece colonias inglesas de Norteam\u00e9rica en 1776, pero, m\u00e1s importante a\u00fan, las luchas que protagoniz\u00f3 la revoluci\u00f3n iniciada en la colonia francesa de Saint Doming\u00fce por la abolici\u00f3n de la esclavitud en 1789, y que devino en la proclamaci\u00f3n como rep\u00fablica de Hait\u00ed en 1804.\u00a0 Si bien es cierto que estos eventos est\u00e1n interrelacionados en una sucesi\u00f3n de hechos a nivel universal y que fueron dejando una estela de efecto <em>domin\u00f3<\/em> en los pueblos oprimidos, como las independencias hispanoamericanas, en las Antillas sus repercusiones fueron tard\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos antecedentes de la Restauraci\u00f3n y de la Federaci\u00f3n Antillana son inocultables. La independencia de la primera rep\u00fablica antillana se constituy\u00f3 en una gran contradicci\u00f3n de las burgues\u00edas europeas, las que hab\u00edan protagonizado las luchas por la libertades en Europa, como lo es el caso de la revoluci\u00f3n francesa, con todo y sus derechos humanos universales, pero que desconoc\u00eda los esfuerzos por la abolici\u00f3n de la esclavitud en Saint Doming\u00fce, la contradicci\u00f3n que conllev\u00f3 al surgimiento de la naci\u00f3n estadounidense, enfrascada en una guerra contra el poder de las potencias coloniales europeas, que deca\u00eda notablemente frente al avance del criollaje y las campa\u00f1as independentistas de Sur y Centroam\u00e9rica, con el proyecto bolivariano al frente. A pesar de ello el expansionismo territorial primero, y el poder\u00edo pol\u00edtico aplastante, despu\u00e9s, de los Estados Unidos, corro\u00eda la concreci\u00f3n de los Estados nacionales latinoamericanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que, para cuando se inicia la guerra restauradora dominicana, el poder de la metr\u00f3polis era pat\u00e9tico; y en el caso espa\u00f1ol se viv\u00eda el ocaso de todo lo que fue un gran imperio, del que s\u00f3lo quedaban vestigios de sectores recalcitrantes y ultra conservadores en las islas de Cuba y Puerto Rico, adem\u00e1s del territorio dominicano anexado por Pedro Santana. Por lo que la Guerra de Restauraci\u00f3n marca el hito de ruptura antiimperialista contra la vieja y la nueva metr\u00f3polis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero adem\u00e1s, el triunfo de la guerra de Restauraci\u00f3n desplaz\u00f3 las luchas por la creaci\u00f3n de la Federaci\u00f3n Antillana entre Escilas y Caribdis, tuvo a su favor la b\u00fasqueda de las independencias de Cuba y Puerto Rico, realidad m\u00faltiples veces negada por algunos historiadores aunque est\u00e9n presentes un sinn\u00famero de evidencias. Sin embargo, es inobjetable que tambi\u00e9n fue la raz\u00f3n que alert\u00f3 a Espa\u00f1a a desarrollar una l\u00ednea de endurecimiento y represi\u00f3n contra los movimientos independentistas en las Antillas. Por Real Decreto se cre\u00f3 el 21 de diciembre de 1865 la llamada Junta Informativa de Reformas que ten\u00eda la misi\u00f3n de escuchar a los comisionados de Cuba y Puerto Rico que hab\u00edan sido enviados a Espa\u00f1a a dar su visi\u00f3n de la situaci\u00f3n pol\u00edtico-econ\u00f3mica de las dos Antillas coloniales; y cuya finalidad era la de producir leyes especiales para <em>resolver los problemas antillanos<\/em><em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este inter\u00e9s por encontrar soluciones de problemas que eran conocidos desde hac\u00eda mucho tiempo era atizado por las denuncias de los pensadores liberales de las Antillas por todo el mundo, a trav\u00e9s de publicaciones que circulaban en Am\u00e9rica y Europa, y en las que se defend\u00eda la causa dominicana de la Restauraci\u00f3n. Eugenio Mar\u00eda de Hostos dir\u00eda en su Diario que a ra\u00edz de la Restauraci\u00f3n, \u201cSanto Domingo se convirti\u00f3 en el centro de todas las actividades Revolucionarias de la \u00e9poca de las independencias<sup>\u201d. <\/sup>(1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, la guerra de Restauraci\u00f3n es para la historia local dominicana uno de los episodios m\u00e1s trascendentales en la concreci\u00f3n del Estado nacional. Si se toma en cuenta el factor territorial es importante entender el poco tiempo que tom\u00f3 a las guerrillas dominicanas avanzar sobre las tropas espa\u00f1olas, pues a los seis d\u00edas del 16 de agosto de 1863 los restauradores dejaban fuera de la cuarta parte del pa\u00eds a las tropas espa\u00f1olas, y diez d\u00edas despu\u00e9s se quedaba con todo el Cibao, la regi\u00f3n m\u00e1s rica de la isla, y un mes m\u00e1s tarde la tea encend\u00eda la Capital, Santo Domingo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se aborda la dimensi\u00f3n social, se debe decir que esta guerra ocurri\u00f3 con una rapidez que s\u00f3lo se explica por haber concitado el apoyo de las grandes masas del pueblo que convirtieron a la Restauraci\u00f3n en la gran guerra de liberaci\u00f3n nacional; que adem\u00e1s, en su componente social, convergieron los seres humanos de todos los bandos, animados por sentimientos patri\u00f3ticos y los ansiosos de ascenso social; y que en su dimensi\u00f3n pol\u00edtica tuvo un componente de car\u00e1cter ideol\u00f3gico de la lucha de los liberales contra los conservadores; y que fue una guerra internacional, de los pueblos caribe\u00f1os contra una dominaci\u00f3n imperial, adem\u00e1s de ser una guerra racial que permiti\u00f3 el ascenso social y pol\u00edtico de hijos de esclavos libertos y rayanos, (hijos de haitianos y dominicanos), como el caso de los presidentes Luper\u00f3n y Heureaux en Santo Domingo y de los descendientes de negros y mulatos en Cuba y Puerto Rico como Maceo y Betances, adem\u00e1s de ser grandes\u00a0 inspiradores de la Federaci\u00f3n Antillana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Am\u00e9rica, para mediados del siglo XIX la mayor\u00eda de territorios coloniales se hab\u00edan convertido en rep\u00fablicas independientes. Estas rep\u00fablicas se manten\u00edan haciendo esfuerzos para consolidar los Estados nacionales y definir las concepciones pol\u00edticas que les servir\u00edan de soporte. El proceso de consolidaci\u00f3n de esos Estados, fue acompa\u00f1ado de una lucha tit\u00e1nica entre el conservadurismo y el liberalismo. Ambas ideolog\u00edas, trataban de imponer su dominio en los estamentos de direcci\u00f3n, en un pugilato que implic\u00f3 la ocurrencia de enfrentamientos armados, que definieron el predominio de una u otra ideolog\u00eda, teniendo consecuencias que singularizaron las condiciones de la\u00a0 institucionalidad de los Estados latinoamericanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante se\u00f1alar, para el caso dominicano, que el enfrentamiento entre liberales y conservadores continuar\u00eda en una fase diferente despu\u00e9s de la derrota del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, lo que ocurrir\u00eda en Cuba y en Puerto Rico treinta a\u00f1os m\u00e1s tarde, aunque con consecuencias muy dis\u00edmiles. El conservadurismo que antes estuvo representado por las tropas imperiales y la burocracia de Espa\u00f1a, ahora estaba representado por los sectores olig\u00e1rquicos criollos propietarios de grandes extensiones de tierra. Esto no implic\u00f3 necesariamente una disminuci\u00f3n en el nivel de los enfrentamientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como en muchas de las naciones americanas, en la Rep\u00fablica Dominicana el conservadurismo, que tuvo como soporte a la oligarqu\u00eda, logr\u00f3 predominar como ideolog\u00eda que orient\u00f3 el accionar pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social del Estado. Sin embargo, las ideas liberales que impulsaban los sectores peque\u00f1o- burgueses nacionales insist\u00edan en asumir la direcci\u00f3n del Estado que con su lucha hab\u00edan contribuido a formar, adem\u00e1s de ser los sectores con una intenci\u00f3n de consolidarlo institucionalmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ese modo, cuando se est\u00e1 llevando a cabo la guerra de Restauraci\u00f3n, los enfrentamientos entre el liberalismo y conservadurismo se encuentran en uno de los puntos m\u00e1s \u00e1lgidos. Los liberales dominicanos se nutr\u00edan de esas ideas que circulaban en Europa y toda Am\u00e9rica, por medio de los intercambios que con diferentes finalidades se produc\u00edan entre l\u00edderes pol\u00edticos de estos pa\u00edses. Esos intercambios que contribuyeron a fortalecer el liberalismo y su lucha por imponerse al conservadurismo quedaron evidenciados por la presencia de connotadas figuras del pensamiento liberal en la Rep\u00fablica Dominicana. Por los a\u00f1os 70s del siglo XIX, y como consecuencia de la Restauraci\u00f3n llegaron a Puerto Plata emigrados cubanos, venezolanos, puertorrique\u00f1os y espa\u00f1oles en b\u00fasqueda de los aires de libertad que se respiraban en aquella ciudad, bajo un ambiente de garant\u00edas para todos los perseguidos por el despotismo en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La independencia de las Antillas hispanas y la decadencia del modelo imperial colonialista europeo, y su sustituci\u00f3n por el modelo de expansi\u00f3n del poder\u00edo neoimperial norteamericano en el continente, afect\u00f3 el comportamiento de los sectores dominantes, pero subalternos, al interior de estas sociedades; generando unas oligarqu\u00edas de corte capitalista que dejaban atr\u00e1s a las oligarqu\u00edas esclavistas.\u00a0 En ese sentido, el proceso de ideologizaci\u00f3n se convert\u00eda en alternativa donde la educaci\u00f3n, la iglesia y los partidos pol\u00edticos sustitu\u00edan al caudillismo regional y configuraban formas de Estados como aparatos institucionales de dominaci\u00f3n de los pueblos, sin alcanzar a consolidar una vocaci\u00f3n nacional de los mismos y les convert\u00edan en enclaves monoproductores imperiales. Tan abigarrado escenario es ese espacio donde surgen y se nutren las ideas por constituir una Federaci\u00f3n Antillana, o lo que ser\u00eda una rep\u00fablica formada por Cuba, Puerto Rico y la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La Frontera Imperial<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El latinoamericanismo expresado, all\u00e1 en Angostura, hoy Estado Bol\u00edvar, Venezuela, en 1819, cuando el libertador en su discurso visionario hablara de la conveniencia de que las instituciones que surgieran en Am\u00e9rica, a ra\u00edz de la independencia, deb\u00edan responder a las necesidades y posibilidades de estas sociedades, sin copiar modelos de tierras extra\u00f1as, dejaba claro el pensamiento de Sim\u00f3n Bol\u00edvar en su valoraci\u00f3n de la necesidad imperativa, casi obligada de la unidad hispanoamericana como garante de la estabilidad de \u00a0los Estados emergentes ante las acciones estadounidense en un af\u00e1n por desplazar a Espa\u00f1a de la presencia en el continente, lo cual ratific\u00f3 cuando en 1826 propuso la celebraci\u00f3n del Congreso de Panam\u00e1 para repeler la Doctrina Monroe, impuesta por Estados Unidos como mecanismo de su expansi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varias d\u00e9cadas despu\u00e9s, al otro lado del Mar Caribe, durante el gobierno restaurador del General Gregorio Luper\u00f3n, el insigne cubano Antonio Maceo procuraba la uni\u00f3n de todas las Antillas en una federaci\u00f3n que las defendiera del desprop\u00f3sito y que el abolicionista Emeterio Betances, de Puerto Rico, hab\u00eda planteado como salida de los peque\u00f1os pueblos frente a lo que se advert\u00eda y que al final ocurri\u00f3, una pol\u00edtica de expansi\u00f3n del poder econ\u00f3mico y social sobre la poblaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina que sustituy\u00f3 el modelo de la expansi\u00f3n territorial que hab\u00eda caracterizado la conformaci\u00f3n de la frontera de Estados Unidos, de ah\u00ed que el t\u00e9rmino <em>Frontera Imperial<\/em> acu\u00f1ado por el profesor Juan Bosch culmine en la Regi\u00f3n Caribe\u00f1a del continente, tanto en su parte insular como continental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede resultar incomprensible, al lector, una historia de una naci\u00f3n con casi veinte a\u00f1os de independencia nacional que ingrese en un proceso anexionista.\u00a0 La inconsistencia fue de muchos, aunque en la historia dominicana se ha hecho f\u00e1cil se\u00f1alar al l\u00edder del sector hatero*, Pedro Santana como el gran anexionista, pero a menos de cinco a\u00f1os de la muerte de Santana, otro sector, que no era hatero ni santanista procuraba anexar la Rep\u00fablica Dominicana a los Estados Unidos; mientras en Cuba y Puerto Rico sectores con similares concepciones aceptaban la separaci\u00f3n de Espa\u00f1a s\u00f3lo para entrar en el enclave norteamericano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Caribe tiene una historia macondiana de insospechables eventos, en los que los seres humanos parecer\u00edan movidos por extra\u00f1as fuerzas. El Mar Caribe rodea un arco parecido a la ballena jorobada que en \u00e9l se aparea cada primavera. Desde el Norte hasta el Sur bordea a M\u00e9xico, Belice, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panam\u00e1 y Costa Rica, dejando fuera de sus costas s\u00f3lo a El Salvador en su recorrido por Am\u00e9rica Central, desde donde se desplaza hasta Suram\u00e9rica cubriendo a Colombia, Venezuela, Suriname y Guyana en el espacio continental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se denominan Antillas los dos archipi\u00e9lagos que componen su parte insular: Antillas Mayores a las islas de mayor tama\u00f1o agrupadas en su centro: Cuba, Santo Domingo, (Hait\u00ed y Rep\u00fablica Dominicana), Puerto Rico y Jamaica; y Antillas Menores que forman el arco que se desplaza desde Puerto Rico hasta Am\u00e9rica del Sur. Desde su poblamiento, las Antillas Mayores tienen grandes similitudes que se complejizan con la mal llamada conquista de los tainos por castellanos, y la esclavizaci\u00f3n de africanos en ante el exterminio de los abor\u00edgenes. Pero esas similitudes van dibuj\u00e1ndose y desdibuj\u00e1ndose en los procesos hist\u00f3ricos que en cada colonia se propicia en lo particular. As\u00ed que, para cuando se inician los proyectos independentistas de Am\u00e9rica Latina ya los pueblos antillanos ten\u00edan una experiencia de luchas contra la dominaci\u00f3n de larga data, sin que sea parte de esta explicaci\u00f3n el poder exponer las razones por las que las independencias empezaron aqu\u00ed pero no siguieron aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vale decir que a inicios del Siglo XVII la poblaci\u00f3n de criollos de Santo Domingo friccionaba contra el autoritarismo de la corona espa\u00f1ola y sus representantes en la isla, pero que mucho antes, en los siglos XV y XVI, las rebeliones ind\u00edgenas como la del Cacique Caonabo, o la del Cacique Enriquillo mostraban el sentido de resistencia a la opresi\u00f3n colonial, y m\u00e1s a\u00fan los levantamientos de los africanos y sus descendientes\u00a0 esclavizados, en las despectivamente llamadas \u201cCimarronadas\u201d, son indicios de una larga fragua de luchas por las libertades del ser humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, aunque es sabido que las independencias en Am\u00e9rica, casi en su totalidad, son el accionar del criollaje y de los sectores sociales y econ\u00f3micos procreados por la misma colonia, en Santo Domingo, la Revoluci\u00f3n Haitiana present\u00f3 una singularidad racial y de clase que le distingue de otros casos del continente. Esta, que fue una guerra social, militar, pol\u00edtica y racial, se plante\u00f3 la abolici\u00f3n de la esclavitud como objetivo principal y primero que la independencia misma, lo que se explica por la condici\u00f3n clasista de sus precursores, quienes luchaban m\u00e1s por la concepci\u00f3n de libertad humana que por prop\u00f3sitos de dominaci\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica. De esa manera, el criterio de Estado nacional como meta no era claro ni ten\u00eda los elementos que present\u00f3 en Am\u00e9rica continental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los l\u00edderes de la Revoluci\u00f3n Haitiana asumieron la unificaci\u00f3n de las dos colonias de la isla de Santo Domingo. De ellas, la colonia espa\u00f1ola era mucho m\u00e1s pobre y menos desarrollada que la colonia francesa de Saint Doming\u00fce, pero el proceso de la revoluci\u00f3n propici\u00f3 un m\u00e9todo de lucha que aniquil\u00f3 los medios de producci\u00f3n, cuando los haitianos optaron por quemar los ingenios para eliminar el sistema de explotaci\u00f3n; esto condujo a que pocos a\u00f1os despu\u00e9s esa condici\u00f3n se revirtiera,\u00a0 Hait\u00ed se convertir\u00eda en el pa\u00eds m\u00e1s pobre de Am\u00e9rica mientras Santo Domingo iniciaba su proceso de recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, a\u00fan sin la presencia de Espa\u00f1a que pr\u00e1cticamente la hab\u00eda abandonado a su suerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de esos acontecimientos de su intensidad y magnitudes, la formaci\u00f3n social y pol\u00edtica de Hait\u00ed presentaba una m\u00e1s alta complejidad que la de Santo Domingo, por lo cual el gobernante haitiano Jean Pierre Boyer restableci\u00f3 la ocupaci\u00f3n del Santo Domingo espa\u00f1ol que antes hab\u00eda propiciado Toussaint Louverture, y que se viera frustrada por la ocupaci\u00f3n francesa del Santo Domingo espa\u00f1ol en 1802.\u00a0 De esa manera, en 1822 Hait\u00ed ocupa la parte espa\u00f1ola por 22 a\u00f1os, ostentando un gobierno de corte autoritario, tanto para haitianos como para dominicanos y Boyer terminar\u00eda siendo combatido por el movimiento patri\u00f3tico la Trinitaria, en Santo Domingo, como por el Movimiento de la Reforma en Hait\u00ed que le depone en 1843.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Separado Boyer del Poder en Hait\u00ed segu\u00eda dominando en Santo Domingo lo que condujo a los Trinitarios a la proclamaci\u00f3n de lo que se conoce como el manifiesto del 16 de enero de 1844, en el que le informaban al gobierno de Boyer que <em>\u201cLos dominicanos han tomado la firme resoluci\u00f3n de separarse para siempre de la Rep\u00fablica Haitiana y constituirse en Estado libre y soberano\u201d<\/em>, originando lo que en la historia dominicana se conoce como \u201cseparaci\u00f3n\u201d y que condujo a la proclamaci\u00f3n de la independencia nacional el 27 de febrero de 1844. Las luchas libradas por los dominicanos con el prop\u00f3sito establecer un Estado nacional tiene entonces un car\u00e1cter <em>sui generis<\/em> en el continente al darse m\u00e1s que de una guerra contra Espa\u00f1a desde una separaci\u00f3n con respeto de Hait\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso de proclamaci\u00f3n de la primera rep\u00fablica hispana independiente del Caribe Insular, la Rep\u00fablica Dominicana y que culmin\u00f3 con la anexi\u00f3n a Espa\u00f1a en 1861, fue caracterizado por una larga y penosa guerra que se prolong\u00f3 a trav\u00e9s del periodo de la llamada Primera Rep\u00fablica; y ese periodo de guerra dominico-haitiana fue simult\u00e1neo con intentos de anexar la rep\u00fablica a Francia, a Espa\u00f1a, a Inglaterra y a los Estados Unidos por lo que los protopartidos pol\u00edticos de la Rep\u00fablica Dominicana se conocer\u00edan como afrancesados, pro espa\u00f1oles, pro ingleses, que adem\u00e1s eran sectores de clases, y el grupo de los opuestos a todas esas agrupaciones, el de los patriotas dominicanos organizados en La Trinitaria. Finalmente, los sectores m\u00e1s conservadores anexaron la rep\u00fablica en 1861 y expulsaron del pa\u00eds a sus fundadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Anexi\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana a Espa\u00f1a se decret\u00f3 el 18 de marzo de 1861 y un mes antes, el 22 de febrero se expuls\u00f3 al \u00fanico de los patricios\u00a0 que se encontraba en el pa\u00eds: Mat\u00edas Ram\u00f3n Mella, quien sali\u00f3 hacia Cuba en el buque Pizarro. Otro de los padres fundadores de la Rep\u00fablica, Francisco S\u00e1nchez del Rosario desde Saint Thomas organizaba la resistencia a esa Anexi\u00f3n; entr\u00f3 por la frontera con Hait\u00ed y all\u00ed mismo fue fusilado el 4 de julio de 1861 por los anexionistas, y Juan Pablo Duarte (2) quien regres\u00f3 a integrarse a la guerra y proclam\u00f3 su repudio, no fue tan solo tomado en cuenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La guerra de guerrillas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Guerra de la Restauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana, adem\u00e1s de ser un episodio de grandes figuras patriotas contra el poder imperial, sali\u00f3 de las entra\u00f1as de los sectores m\u00e1s empobrecidos de la naci\u00f3n. Aunque fue activa y decida la participaci\u00f3n de grupos pertenecientes a las \u00e9lites en esa guerra, los sectores que aglutinaban las grandes masas del pueblo dominicano fueron decisivos y as\u00ed, en ella quedaron plasmados los valores m\u00e1s altos de la conciencia nacional. En ese sentido, la guerra de Restauraci\u00f3n, al decir de Franklin Franco:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><em>\u201c\u2026reuni\u00f3 en un ampl\u00edsimo frente com\u00fan a los sectores mayoritarios de<\/em> <em>nuestro pueblo: campesinos, peque\u00f1os burgueses de todas las capas,<\/em> <em>trabajadores, comerciantes, artesanos, etc. contra el poderoso ej\u00e9rcito<\/em> <em>colonial espa\u00f1ol y el peque\u00f1o grupo nativo de hateros y bur\u00f3cratas que<\/em> <em>fragu\u00f3 y apoy\u00f3 la anexi\u00f3n, fue una guerra de liberaci\u00f3n que recogi\u00f3 como<\/em> <em>bandera de lucha reivindicaciones pol\u00edticas, sociales, econ\u00f3micas, culturales<\/em> <em>y raciales, como elemento estrat\u00e9gico para poder alcanzar la victoria\u201d.<\/em> (3)<em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La importancia de la participaci\u00f3n de los sectores de las capas m\u00e1s pobres, de los de m\u00e1s humilde origen, de los despose\u00eddos, radica en que lo que les abri\u00f3 el espacio de participaci\u00f3n pol\u00edtica en la sociedad dominicana fue la guerra de Restauraci\u00f3n, y el ascenso social de \u00e9stos es observado por el profesor Juan Bosch como la paradoja de una carrera de autos que es vista por espectadores desde una cima en la cual \u201c\u2026los de atr\u00e1s toman la delantera y dejan a los de adelante en la cola\u201d. (4) La m\u00e1xima expresi\u00f3n de ello es el ascenso al Poder pol\u00edtico de un iletrado, Gaspar Polanco, segundo presidente restaurador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de la dimensi\u00f3n aglutinante de los sectores m\u00e1s avanzados ideol\u00f3gicamente contra la presencia espa\u00f1ola, la guerra de Restauraci\u00f3n signific\u00f3, tambi\u00e9n, un enfrentamiento de todos los sectores de clase del pa\u00eds, b\u00e1sicamente de la peque\u00f1a burgues\u00eda, por la toma del poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><em>\u201cFue la actuaci\u00f3n de la baja peque\u00f1a burgues\u00eda en la guerra Restauradora y en las convulsiones\u00a0 que le siguieron lo que les dio a esa guerra y a esas convulsiones el car\u00e1cter de ferocidad que adquirieron, pues la baja peque\u00f1a burgues\u00eda combati\u00f3 entonces con la c\u00f3lera insensata, casi salvaje, de los sectores sociales m\u00e1s explotados y despreciados que se ven de pronto con armas en las manos y las usan para aniquilar a sus enemigos, y adem\u00e1s con el \u00edmpetu incontrolable de los que combaten para abrirse paso hacia niveles m\u00e1s altos, sobre todo en pa\u00edses de extremada pobreza, como era el caso de la Rep\u00fablica Dominicana\u201d.<\/em> (5)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las condiciones mismas de la guerra convirtieron a los restauradores en guerrilleros m\u00e1s que en soldados, los niveles de humildad y pobreza de los luchadores patriotas les condujeron a ser guerrilla en lugar de ej\u00e9rcito. Esos niveles de pobreza son descritos por Pedro Archambault, como los excluidos de la historia dominicana. Ejemplifica con los primeros apresamientos hechos por las tropas espa\u00f1olas al iniciarse la guerra, donde se conoce a los fusilados por ser miembros de la alta peque\u00f1a burgues\u00eda de Santiago, pero se hace escasa menci\u00f3n de uno de los fusilados por su condici\u00f3n de clase, un sastre de nombre Ambrosio De la Cruz. Dice Archambault que ning\u00fan libro de historia dominicana hace menci\u00f3n de \u00e9l, \u201ctal vez por ser el m\u00e1s humilde de los fusilados por las tropas espa\u00f1olas\u2026Es de notarse que en ninguno de los textos publicados hasta hoy se cita el nombre de este m\u00e1rtir, acaso olvidado porque era el m\u00e1s humilde de los cinco\u201d. (6)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La participaci\u00f3n de los humildes, de los pobres en la guerra fue su gran fortaleza pues, la diferencia entre dominicanos y espa\u00f1oles en la guerra era que los primeros estaban organizados en guerrillas, en peque\u00f1os cantones que les permit\u00edan la movilidad y el descanso en tiempos de poca fragua, de los cuales el ejemplo m\u00e1s conocido es el del Cant\u00f3n establecido en las cercan\u00edas del Arroyo Bermejo. \u00a0Los acantonados del Bermejo operaban en condiciones de mucha pobreza, y son descritos por sus harapos, sus armas blancas y su irregularidad, frente a los espa\u00f1oles que en pocos d\u00edas perd\u00edan el Norte y se acantonaban en Guanuma, en el Este del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esa ventaja del soldado espa\u00f1ol era solo aparente, la pobreza fue una ventaja, un aliado que favoreci\u00f3 a la Restauraci\u00f3n. \u00a0El ministro de Guerra y Marina de la Restauraci\u00f3n, luego de la muerte del patricio Mat\u00edas Ram\u00f3n Mella, Pedro F. Bon\u00f3 hace una descripci\u00f3n del Cant\u00f3n de Bermejo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cNo hab\u00eda casi nadie vestido.\u00a0 Harapos eran los vestidos; el tambor de la comandancia estaba con una camisa de mujer por toda vestimenta\u2026; el corneta estaba desnudo de la cintura para arriba. Todos estaban descalzos y a pierna desnuda\u2026El cant\u00f3n en masa viv\u00eda del merodeo&#8230;A cierta distancia de Bermejo hab\u00eda otros cantones\u2026la mayor\u00eda de los soldados dominicanos estaba compuesta por campesinos\u201d. (7)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El soldado del cant\u00f3n ha de presentar un comportamiento pol\u00edtico que est\u00e1 indisolublemente relacionado a su medio, natural y social y ello se encontraba hist\u00f3ricamente determinado por las relaciones socioecon\u00f3micas y culturales que se establec\u00edan con su medio y con los sectores hegem\u00f3nicos. Las raciones alimenticias del guerrillero de los cantones dominicanos no era problema. \u201cEn Guanuma los soldados se peleaban por comida, y cuando Bon\u00f3 le pregunt\u00f3 a Santiago Mota, \u00a0jefe del Cant\u00f3n de Bermejo, c\u00f3mo se com\u00eda all\u00ed oy\u00f3 esta respuesta: \u201cNo hay cuidado, cada soldado nuestro es montero\u201d. (8)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa diferencia con los soldados espa\u00f1oles fue nodal puesto que \u00e9stos, aunque fueran criollos venidos de Cuba y Puerto Rico, no ten\u00edan ideas de pelar pl\u00e1tanos o armar un fog\u00f3n de piedras para preparar las comidas que eran provistas en los almacenes de los regimientos. En t\u00e9rminos militares el <em>montero o mamb\u00ed<\/em> de la guerra de Restauraci\u00f3n desarroll\u00f3 una verdadera guerra de guerrillas basado en el \u201cManual del Guerrillero\u201d producido por Mat\u00edas Ram\u00f3n Mella el 26 de enero de 1864, con el que empez\u00f3 a entrenarles. La soldadesca popular convertida en guerrilla fue arengada por el manual elaborado por Mella que planteaba a grandes rasgos que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c1.- En la lucha actual y en las operaciones militares emprendidas, se necesita usar de la mayor prudencia, observando siempre con la mayor precauci\u00f3n y astucia para no dejarse sorprender, igualando as\u00ed la superioridad del enemigo en n\u00famero, disciplina y recursos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">2.- Nuestras operaciones deber\u00e1n limitarse a no arriesgar jam\u00e1s un encuentro general, ni exponer tampoco a la fortuna caprichosa de un combate la suerte de la Rep\u00fablica; tirar pronto, mucho y bien, hostilizar al enemigo d\u00eda y noche, y cortarles el agua cada vez que se pueda, son puntos cardinales, que deben tenerse presentes como el Credo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">3.- Agobiarlo con guerrillas ambulantes, racionadas por dos, tres o m\u00e1s d\u00edas, que tengan unidad de acci\u00f3n a su frente, por su flanco y a retaguardia, no dej\u00e1ndoles descansar ni de d\u00eda ni de noche, para que no sean due\u00f1os m\u00e1s que del terreno que pisan, no dej\u00e1ndolos jam\u00e1s sorprender ni envolver por mangas, y sorprendi\u00e9ndolos siempre que se pueda, son reglas de las que jam\u00e1s deber\u00e1 Ud. apartarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">4.- Nuestra tropa deber\u00e1, siempre que pueda, pelear abrigada por los montes y por el terreno y hacer uso del arma blanca, toda vez que vea la seguridad de abrirle al enemigo un boquete para meterse dentro y acabar con \u00e9l; no deberemos por ning\u00fan concepto presentarle un frente por peque\u00f1o que sea, en raz\u00f3n de que, siendo las tropas espa\u00f1olas disciplinadas y generalmente superiores en n\u00famero, cada vez que se trate de que la victoria dependa de evoluciones militares, nos llevar\u00edan la ventaja y ser\u00edamos derrotados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">5.- No debemos nunca dejarnos sorprender y sorprenderlos siempre que se pueda y aunque sea a un solo hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">6.- No dejarles dormir ni de d\u00eda ni de noche, para que las enfermedades hagan en ellos m\u00e1s estragos que nuestras armas; este servicio lo deben hacer s\u00f3lo los peque\u00f1os grupos de los nuestros, y que el resto descanse y duerma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">7.- Si el enemigo repliega, aver\u00edg\u00fcese bien, si es una retirada falsa, que es una estratagema muy com\u00fan en la guerra; si no lo es, s\u00edgasele en la retirada y destaquen en guerrillas ambulantes que le hostilicen por todos lados; si avanzan h\u00e1gaseles caer en emboscadas y acrib\u00edllese a todo trance con guerrillas, como se ha dicho arriba, en una palabra, h\u00e1gasele a todo trance y en toda extensi\u00f3n de la palabra, la guerra de manigua y de un enemigo invisible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">8.- Cumplidas estas reglas con escrupulosidad, mientras m\u00e1s se separe el enemigo de su base de operaciones, peor ser\u00e1 para \u00e9l; y si intentase internarse en el pa\u00eds, m\u00e1s perdido estar\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">9.- Organice Ud. dondequiera que est\u00e9 situado, un servicio lo m\u00e1s eficaz y activo posible de espionaje, para saber horas del d\u00eda y de la noche el estado, la situaci\u00f3n, la fuerza, los movimientos e intenciones del enemigo\u201d. Mat\u00edas Ram\u00f3n Mella, Ministro de la Guerra y Marina, Gobierno Restaurador de la Rep\u00fablica Dominicana. Santo Domingo, 26 de enero de 1864.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ventaja del guerrillero del Bermejo, como el de los otros cantones, consist\u00eda b\u00e1sicamente en poder hacer frente a un enemigo identificable y previsible. Adem\u00e1s de estar bien preparado en el conocimiento del terreno lo que le permit\u00eda enfrentar situaciones dif\u00edciles, tanto de \u00edndole ecol\u00f3gicas, de su relaci\u00f3n con la geograf\u00eda y naturaleza del medio, como las que fueran de car\u00e1cter social; en virtud de que exist\u00eda un conocimiento de la gente, las relaciones de compadrazgo y de parentesco entre los miembros de la sociedad dominicana as\u00ed lo garantizaban. El contacto social entre la gente generaba una cultura de familiaridad que persiste en algunos pueblos de la Rep\u00fablica Dominicana de hoy y eso tambi\u00e9n favoreci\u00f3 a los restauradores, y todo eso, al mismo tiempo, les otorgaba superioridad log\u00edstica sobre el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol. A\u00f1os despu\u00e9s la guerrilla dominicana tendr\u00eda su expresi\u00f3n en el \u201cmamb\u00ed\u201d de la guerra cubana de independencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para algunos autores la pobreza del guerrillero dominicano era una condici\u00f3n de debilidad frente a la situaci\u00f3n que ten\u00edan los soldados vestidos, entrenados y armados con fusiles que ten\u00eda el cant\u00f3n de Guanuma. Sin embargo, Bermejo pudo contener a Guanuma y evitar el avance de las tropas reales sobre los territorios ganados por los restauradores, es la forma en que una guerrilla desmembr\u00f3 el ej\u00e9rcito regular espa\u00f1ol enviado a Santo Domingo. Las acciones guerrilleras del Cant\u00f3n de Bermejo procuraban preservar el territorio del Norte logrado en la avanzada de la guerra; el Cibao era fundamental, pues la Restauraci\u00f3n obtuvo una victoria apabullante contra los espa\u00f1oles que se resguardaron en el Este del pa\u00eds, en la zona de dominio de los hateros y de su comandante Pedro Santana, pero los desplazamientos de guerra de Gregorio Luper\u00f3n terminaron amainando las fuerzas espa\u00f1olas que fueron derrotadas en una nueva fase por la guerrilla en maniguas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego del fallecimiento de Mella, con la estrategia lanzada en la regi\u00f3n oriental y comandados por Gregorio Luper\u00f3n, los cantones guerrilleros como Los Llanos y el Seybo, hicieron\u00a0 una guerra regular y hostilizaron a las tropas espa\u00f1olas hasta su huida al Sur de la rep\u00fablica, donde iniciaron una retirada vergonzosa en la que cientos de soldados y oficiales se quedar\u00edan a vivir y a formar familia en Santo Domingo. Existen registros de que muchos de ellos se pasaron al bando revolucionario y combatieron contra la corona en Cuba y Puerto Rico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ese modo, se puede verificar que la guerra tuvo varias fases, una de guerra de posiciones, cuando los ej\u00e9rcitos se desplazaban campo abierto y se enfrentaban en batallas feroces y luego se convirti\u00f3 en una guerra de movimientos, en la que a pesar de la estructura de los cantones, los monteros se desplazaban como simples moradores de zona, aunque permanec\u00edan, al mismo tiempo, posicionados, esperando un movimiento en falso del enemigo. Para esperar todo el tiempo del mundo estaban listos los campesinos dominicanos que formaban el ej\u00e9rcito restaurador, (la guerrilla) donde no hab\u00eda desesperaci\u00f3n ni problemas de abastecimiento, adem\u00e1s de que a veces sal\u00edan a ver sus familiares y regresaban como que andaban de paseo, En\u00a0 ese sentido plantea Bosch:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c\u2026la verdad es que ej\u00e9rcito en esa contienda solo hab\u00eda uno, el espa\u00f1ol; lo que ten\u00edan los dominicanos eran guerrillas, y las guerrillas no son formaciones adecuadas para hacer una guerra de posiciones sino para de la de movimientos, raz\u00f3n por la cual la perspectiva no pod\u00eda ser buena para los restauradores que ocupaban el cant\u00f3n de Bermejo\u201d. (9)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro elemento a tomar en cuenta es que los dominicanos llevaban m\u00e1s de diez a\u00f1os de guerra frente a Hait\u00ed por la separaci\u00f3n. Lo cual era una debilidad convertida en ventaja por haber estado en campo de guerra m\u00e1s tiempo que todos los soldados espa\u00f1oles que pudieron haber venido con la anexi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cultura del guerrillero restaurador dominicano debe ser entendida en virtud del conjunto de actitudes, creencias, patrones de comportamiento y accionar en la guerra de Restauraci\u00f3n, siendo este factor lo que la caracteriz\u00f3 como una revoluci\u00f3n social, no s\u00f3lo porque cont\u00f3 con participaci\u00f3n de masas populares, de hombre y mujeres que reclamaban la libertad de la patria y de igualdad ante las leyes, sino adem\u00e1s porque ya viv\u00eda a\u00f1os de abolici\u00f3n de esclavitud y por ende no aceptaba la dominaci\u00f3n de un sector racial blanco, lo que permiti\u00f3 a los grupos de ascendencia negra y mulata su ascenso al Poder pol\u00edtico. Este componente racial de la guerra de la Restauraci\u00f3n tiene sustento en las ideas que tra\u00edan los soldados espa\u00f1oles que llegaron a Santo Domingo en 1861.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cLos militares espa\u00f1oles, cualesquiera que fueran sus rangos, ven\u00edan al pa\u00eds desde Cuba y Puerto Rico\u2026que antes del 18 de marzo de 1861 eran los \u00fanicos territorios que le quedaban a Espa\u00f1a de lo que hab\u00eda sido su enorme imperio americano. En esas islas la organizaci\u00f3n social descansaba en esclavos que produc\u00edan riquezas para dos minor\u00edas de oligarcas blancos, y como los esclavos eran negros africanos la existencia de la esclavitud se justificaba diciendo que los negros y sus descendientes, incluyendo entre estos a los mestizos de blancos y negros, eran seres inferiores que por decisi\u00f3n divina deb\u00edan ser considerados como animales de carga y as\u00ed se les trataba\u2026al llegar a Santo Domingo\u201d. (10)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese componente racial en la guerra de la Restauraci\u00f3n fue determinante en las demostraciones de ferocidad del campesinado dominicano en el proceso de expulsar al espa\u00f1ol del territorio nacional. Ese campesinado, aunque iletrado, con sus piernas o burros como medio de transporte, ten\u00eda sorprendentemente, claras noticias de los niveles de opresi\u00f3n racial en Cuba y Puerto Rico, en momentos en que la poblaci\u00f3n dominicana conoc\u00eda ya casi trescientos cincuenta a\u00f1os de fusi\u00f3n \u00e9tnica entre mestizos, blancos y negros en un proceso que Bosch llama <em>democracia racial <\/em>(11), y m\u00e1s de sesenta a\u00f1os de abolici\u00f3n de esclavitud, aquella decretada por Toussaint Louverture en la Revoluci\u00f3n haitiana y que hizo extensiva a todos los pobladores de la isla, ahora separada en dos rep\u00fablicas.\u00a0 Las luchas raciales de la guerra de la Restauraci\u00f3n eran luchas que implicaban, tambi\u00e9n, el ascenso social y pol\u00edtico de los mulatos y negros en Santo Domingo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La guerra pol\u00edtica <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los intereses personales de quienes emergieron como l\u00edderes las diferentes posiciones ideol\u00f3gicas y la lucha de los sectores sociales participantes, en su af\u00e1n de asumir la conducci\u00f3n de la guerra y la designaci\u00f3n del primer gobierno restaurador, ponen en evidencia la fragilidad de la unidad que se hab\u00eda logrado para enfrentar al enemigo com\u00fan. Jos\u00e9 Antonio Salcedo, el primer presidente restaurador ser\u00eda factor de disgusto entre algunos l\u00edderes restauradores, quienes ve\u00edan en Salcedo a un representante de Buenaventura B\u00e1ez, ya que ambos eran de los cortadores de madera; en tal raz\u00f3n, aunque la guerra contra los espa\u00f1oles continu\u00f3; el malestar interno cre\u00f3 ciertos niveles de dificultades en los campos de batalla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Refiri\u00e9ndose a la designaci\u00f3n de Salcedo en la presidencia, Juan Isidro Jim\u00e9nez (1982) escribe: \u201cLa guerra de la Restauraci\u00f3n tiene propiamente dos historias: la militar y la pol\u00edtica.\u00a0 La historia militar comenz\u00f3 el 16 de agosto de 1863, al iniciarse la acci\u00f3n en Capotillo Espa\u00f1ol; la historia pol\u00edtica comenz\u00f3 el 14 de septiembre de este mismo a\u00f1o, al formarse el gobierno provisional de la revoluci\u00f3n que encabez\u00f3 el general Pepillo Salcedo\u201d. (12) Y esa guerra pol\u00edtica a la que se refiere Jim\u00e9nez ocurre por varias razones, unas de orden personal, otras de orden ideol\u00f3gico y otras de orden sociohist\u00f3rico. Jos\u00e9 Antonio Salcedo, llamado Pepillo, (es una pr\u00e1ctica popular que a los presidentes dominicanos que se conozca por un alias popular o familiar, <em>LN)<\/em>, inici\u00f3 la guerra pol\u00edtica al tratar de hacer un gobierno mixto, con Mat\u00edas Ram\u00f3n Mella como su Vicepresidente y Ministro de Guerra y Marina, y Juan Pablo Duarte como Comisionado de apoyo ante el gobierno de Venezuela y otros trinitarios en cargos p\u00fablicos, pero sin ning\u00fan poder pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos l\u00edderes ve\u00edan en Salcedo a un representante de Buenaventura B\u00e1ez, ya que ambos eran de los cortadores de madera; en tal raz\u00f3n, aunque la guerra contra los espa\u00f1oles continu\u00f3; el malestar interno dificult\u00f3 la concreci\u00f3n de un gobierno con capacidad para la organizaci\u00f3n del Estado, y tuvo sus repercusiones en el proceso militar. Uno de los m\u00e1s reflexivos autores de la historia de las ideas pol\u00edticas dominicanas, Juan Isidro Jim\u00e9nez describe el proceso de designaci\u00f3n de Salcedo en la presidencia de la Rep\u00fablica como una situaci\u00f3n circunstancial en la que su antisantanismo le llev\u00f3 a adherirse al movimiento restaurador, y a distinguirse en el ataque a Santiago. \u201c<em>Esto lo llen\u00f3 de prestigio y en gran parte explica que<\/em><em> <\/em><em>pese a la oposici\u00f3n inicial de Gaspar Polanco y de Luper\u00f3n, (los m\u00e1s altos dirigentes restauradores, LN), lograra a la<\/em><em> <\/em><em>postre ser aceptado para el desempe\u00f1o del alto cargo\u201d.<\/em> (13)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El liderazgo emergente de la Restauraci\u00f3n agudizaba el descontento por posiciones ideol\u00f3gicas y la lucha de los sectores sociales participantes, en su af\u00e1n de asumir la conducci\u00f3n de la guerra y la instalaci\u00f3n de un primer gobierno ponen en evidencia la fragilidad de la unidad que se hab\u00eda logrado para enfrentar al enemigo com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el conflicto pol\u00edtico que se gener\u00f3 entre los restauradores y el enfrentamiento al gobierno de Salcedo entra en escena el tema internacional, pues algunos muy unidos a los movimientos liberales que se daban en Am\u00e9rica Latina participaban en la Restauraci\u00f3n con acciones tan subrayables como la del Coronel Venezolano Candelario Oquendo, quien hab\u00eda llegado al pa\u00eds el 25 de marzo de 1864 junto al patricio Juan Pablo Duarte, y su participaci\u00f3n en el golpe de Estado contra el presidente Salcedo, quien quiso servir al liberalismo sin ser liberal. El historiador dominicano del siglo XIX Manuel Rodr\u00edguez Obj\u00edo se\u00f1ala que Salcedo era \u201cliberal por instinto m\u00e1s que por convicci\u00f3n\u201d, por lo que el joven coronel Oquendo, de posici\u00f3n radical dentro del liberalismo y que proced\u00eda de la Revoluci\u00f3n Federal de Venezuela, resulto ser un importante consejero del General Gaspar Polanco, quien luego del golpe militar que derrib\u00f3 a Salcedo en 10 de octubre de 1864 se convertir\u00eda en Presidente de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al parecer el general Gaspar Polanco ten\u00eda la intenci\u00f3n de organizar el pa\u00eds bajo un Estado burgu\u00e9s liberal cuando no se contaba con las clases sociales que sustentaran el liberalismo como ideolog\u00eda propiciadora de un di\u00e1logo entre los sectores restauradores que hab\u00edan asumido el Poder. Este segundo gobierno restaurador ser\u00eda el de mayor pretensi\u00f3n en la b\u00fasqueda de conformaci\u00f3n de un Estado burgu\u00e9s liberal, pero el panorama econ\u00f3mico sobre el que se quer\u00eda construir un Estado burgu\u00e9s liberal era poco alentador.\u00a0 Es necesario hacer notar que en el pa\u00eds no hab\u00eda un sistema monetario nacional, proliferaban monedas met\u00e1licas extranjeras, escaseaban las monedas de cobre y n\u00edquel de menos de cinco centavos, la producci\u00f3n del pa\u00eds era escasa y el pr\u00e9stamo internacional se convirti\u00f3 en parte del <em>modus operandi<\/em> de los gobiernos post restauradores, hasta acarrear una gran deuda externa que dej\u00f3 al pa\u00eds en manos de los Estados Unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, que a pocos meses de tomar el Poder Gaspar Polanco, ser\u00eda derrocado por una trama urdida por otros restauradores: Pedro Antonio Pimentel y Benito Monci\u00f3n. Pimentel representaba una opci\u00f3n intermedia entre los moderados y el antiimperialismo radical representado por Polanco, quien segu\u00eda teniendo participaci\u00f3n destacada, y Luper\u00f3n, como todos los que se agruparon alrededor de \u00e9l en la Partido Liberal Nacional o Partido Azul, primera organizaci\u00f3n pol\u00edtica institucionalmente estructurada en la rep\u00fablica. Pimentel, posiblemente, era un nacionalista, por razones de naturaleza clasista pues era partidario de la hegemon\u00eda del Cibao sobre el Sur, sin embargo, para afianzar su Poder hizo alianzas con el baecismo anexionista, al igual que Salcedo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para mediados del siglo XIX la mayor\u00eda de territorios coloniales se hab\u00edan convertido en rep\u00fablicas independientes. Estas rep\u00fablicas se manten\u00edan haciendo esfuerzos para consolidar los Estados nacionales y definir la ideolog\u00eda pol\u00edtica que les servir\u00eda de soporte.\u00a0 Lo mismo se debat\u00eda en Santo Domingo pero el factor de contenci\u00f3n al desarrollo de un Estado burgu\u00e9s liberal se explica por la ausencia del sector burgu\u00e9s que le diera sustento a tal ideolog\u00eda, si se toma en cuenta que ni Salcedo, ni Polanco, ni Pimentel ni Monci\u00f3n, ni siquiera el mismo Luper\u00f3n, fueran miembros de la burgues\u00eda, sino de diferentes segmentos de la peque\u00f1a burgues\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los restauradores, como los trinitarios en la primera rep\u00fablica, no pudieron evitar la ca\u00edda del pa\u00eds en manos de los sectores anexionistas. \u00a0Pimentel fue sustituido por el gobierno de Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral, quien hab\u00eda sido el jefe restaurador destacado en las luchas del Sur de la rep\u00fablica.\u00a0 Cabral ser\u00eda electo presidente en 1865, luego de la salida de las tropas espa\u00f1olas, pero la tendencia conservadora le acercar\u00eda a los Estados Unidos, y\u00a0 Cabral convoc\u00f3 a asamblea que puso en la presidencia a Buenaventura B\u00e1ez por sexta vez, y el Estado nacional liberal qued\u00f3 como el halo de \u00a0una utop\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que las tropas espa\u00f1olas de la anexi\u00f3n saldr\u00edan del pa\u00eds el 11 de julio de 1865, la falta de madurez pol\u00edtica de los restauradores condujo de un gobierno en otro y al cabo de pocos meses le estaban entregando el Poder a un enemigo de la Restauraci\u00f3n, a uno de los dos caudillos de la Primera Rep\u00fablica, a uno que siempre se proclam\u00f3 a favor del protectorado, b\u00e1sicamente franc\u00e9s y que lider\u00f3 el grupo de los llamados afrancesados, Buenaventura B\u00e1ez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a ese equ\u00edvoco pol\u00edtico, el l\u00edder, h\u00e9roe y alma de la Restauraci\u00f3n general Gregorio Luper\u00f3n dirigi\u00f3 un levantamiento en armas hasta establecer un Triunvirato que retornara a los restauradores en el Poder.\u00a0 Este convoc\u00f3 a su vez a la Convenci\u00f3n Nacional que llev\u00f3 al Gobierno a uno de los triunviros, el General Cabral.\u00a0 Las contradicciones de los restauradores llov\u00edan una sobre otra, pues Cabral termin\u00f3 buscando el arrendamiento de la Bah\u00eda y Pen\u00ednsula de Saman\u00e1 al gobierno de los Estados Unidos. Las luchas de Luper\u00f3n contra la presencia de los Estados Unidos en el Caribe promover\u00edan las condiciones m\u00e1s propicias para\u00a0 la Federaci\u00f3n Antillana, pues este movimiento alcanz\u00f3 con sus acciones su m\u00e1s alto esplendor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Restauraci\u00f3n comprendi\u00f3 la necesaria guerra social que buscaba la formaci\u00f3n del Estado nacional liberal y en ella se enfrentaron y se aliaron, de manera ca\u00f3tica, fuertes sentimientos patri\u00f3ticos, fuerzas en busca de ascenso social y econ\u00f3mico, un militarismo militante y creativo, seres estimulados por valores internacionales como la solidaridad y el pensamiento pol\u00edtico ideol\u00f3gico antiimperialistas y hombres y mujeres con vocaci\u00f3n revolucionaria, antillanista y latinoamericanista. A pesar de cual se puede considerar al mismo tiempo como \u201cuna revoluci\u00f3n burguesa frustrada\u201d.(14)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, \u00bfhasta qu\u00e9 grado el intento por constituir un Estado Confederado en las Antillas Mayores debilit\u00f3 las bases estructurales de los Estado Nacionales que deb\u00edan organizarse en Cuba, Puerto Rico y la Rep\u00fablica Dominicana? \u00bfDe qu\u00e9 manera esos esfuerzos de federaci\u00f3n propiciaron el desarrollo de tendencias del pensamiento social que inspiraron la activa participaci\u00f3n de todos los sectores de sus sociedades en los procesos de autonom\u00eda y soberan\u00eda hasta el presente?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Federalistas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guerra de la Restauraci\u00f3n fue una guerra patri\u00f3tica de los ciudadanos dominicanos, pero fue algo m\u00e1s, se convirti\u00f3 en una guerra internacional contra la presencia del Poder imperial en un pa\u00eds peque\u00f1o pero con las posibilidades de uni\u00f3n de varios pa\u00edses, como se planteaba en la Federaci\u00f3n Antillana. <em>Por ejemplo, Puerto Plata, ciudad portuaria y comercial del Atl\u00e1ntico<\/em>, hab\u00eda dado acogida al doctor Emeterio Betances desde 1867, cuando se centr\u00f3 en una labor de conspiraci\u00f3n contra Espa\u00f1a en la b\u00fasqueda de la independencia de Puerto Rico. En Puerto Plata, tambi\u00e9n, \u00a0Eugenio Mar\u00eda de Hostos, el pr\u00f3cer-maestro, pudo publicar un peri\u00f3dico dedicado a sustentar la autonom\u00eda de Puerto Rico y Cuba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese sentido, Luper\u00f3n, el gran luchador contra la opresi\u00f3n espa\u00f1ola en las Antillas, sigui\u00f3 colaborando con la causa puertorrique\u00f1a y cubana, despu\u00e9s de la guerra restauradora, con toda labor de propaganda y conspiraci\u00f3n, apoyando la presencia de los luchadores antillanos en el pa\u00eds; de forma tal que los Capitanes Generales de Puerto Rico y Cuba le declararon hostil. Un efecto importante de beneficio del pensamiento social y el desarrollo ideol\u00f3gico de los l\u00edderes de la Restauraci\u00f3n, o m\u00e1s bien, del liberalismo en la clase pol\u00edtica dominicana, fue la presencia de figuras del pensamiento liberal americano en el pa\u00eds como Betances y Hostos de Puerto Rico y Antonio Maceo y Jos\u00e9 Mart\u00ed de Cuba. Sin dejar de mencionar los importantes apoyos del gobierno haitiano de Saget y de los confederados venezolanos. **<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buscando garantizar el bienestar personal\u00a0 y social de los luchadores antillanos, Gregorio Luper\u00f3n plane\u00f3 la Uni\u00f3n de las Antillas como Federaci\u00f3n, en un esfuerzo que les permit\u00eda una seguridad ciudadana a las personas procedentes de Puerto Rico que eran reclasificados como esclavos por el color de la piel, a los cubanos que viv\u00edan una larga e intensa guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Emeterio Betances, autor del \u201cDec\u00e1logo de los Hombres Libres\u201d gestionaba junto a Gregorio Luper\u00f3n la Federaci\u00f3n de las Antillas como aquella alternativa l\u00facida a la situaci\u00f3n de Puerto Rico, en momentos en que el presidente Cabral le solicita los recursos que estaban en la cuenta del Club Revolucionario de las Antillas a cambio de enviar dos mil dominicanos a iniciar la revoluci\u00f3n en Puerto Rico. Betances, desesperado, trataba de reunir todos los recursos b\u00e9licos necesarios para el apoyo externo de la insurrecci\u00f3n. Las autoridades, (espa\u00f1olas, LN), ubican el d\u00eda 21 (de septiembre de 1868), en la Hacienda El Palomar de Manuel Mar\u00eda Gonz\u00e1lez, un venezolano residente en Arecibo, como la fecha de una delaci\u00f3n y se produce un allanamiento y este es apresado, adem\u00e1s de que capturan importantes documentos que confirman la conspiraci\u00f3n.\u00a0 El d\u00eda 23 estalla la insurrecci\u00f3n de Lares. Las evidencias de la presencia restauradora en Lares se amontonan al punto que la Bandera izada en Lares, era muy similar a la dominicana, dado su dise\u00f1o de cuartos encarnados y azules atravesados por una cruz blanca. Al llegar el 1869 Betances y Luper\u00f3n se re\u00fanen en Saint Thomas reasumiendo el camino b\u00e9lico para proyectar las fuerzas patri\u00f3ticas de las Antillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Peres Morris en Historia de la Insurrecciona de Lares enfatiza la participaci\u00f3n dominicana en la historia de Lares.*** Afirma que el pr\u00f3cer de la independencia y de la Restauraci\u00f3n Jos\u00e9 Mar\u00eda Delmonte realiz\u00f3 labores de convencimiento a personas en Puerto Rico para que retiraran su apoyo a las autoridades coloniales.\u00a0 Se sabe de los fusilamientos de cinco dominicanos en el mismo d\u00eda de la delaci\u00f3n de El Palomar, pero eso es otro tema. La restauraci\u00f3n trascendida por el conservadurismo, Lares abortado y Yar\u00e1 en gran despe\u00f1adero obligaban a que fueran m\u00e1s grandes los esfuerzos de los antillanistas. Asimismo, los puertorrique\u00f1os luchaban contra la presencia de Estados Unidos en la Rep\u00fablica Dominicana y a favor de la independencia cubana. Betances, en una comunicaci\u00f3n pedir\u00eda ayuda a la Junta Revolucionaria Cubana, no s\u00f3lo para Santo Domingo, sino que les alertar\u00eda sobre el peligro norteamericano:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cHoy me tomo la libertad de dirigirme a esa Junta, recomend\u00e1ndole tome en consideraci\u00f3n los beneficios que reportar\u00eda a Cuba y Puerto Rico, el que triunfara en Santo Domingo la revoluci\u00f3n\u2026son partidarios de nuestra revoluci\u00f3n y est\u00e1n dispuestos a ayudarnos abiertamente\u2026Santo Domingo podr\u00eda, por su proximidad a Cuba servir de dep\u00f3sito de armas: sus numerosos puertos dar\u00edan acogida a los buques cubanos y el pueblo en masa se disputar\u00eda el honor de ir a combatir bajo las banderas del inmortal C\u00e9spedes. No habr\u00eda que deplorar a cada rato, otras traiciones, ese espionaje que continuamente se tropieza en los Estados Unidos y como gobierno soberano podr\u00eda sacar de all\u00ed, todas las armas y buques que la revoluci\u00f3n necesitase\u201d. (15)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus advertencias sobre los intereses de Estados Unidos llegan a extremo de comunicarle a Hostos en una carta: \u201c\u2026Grant siempre quiere a Santo Domingo, y ese es el peligro\u2026\u201d. (16) El presidente estadounidense, Ulises Grant, envi\u00f3 a Santo Domingo al general Orville Babcock en calidad de agente investigador, primero y como ejecutor despu\u00e9s, con las instrucciones precisas de dar conclusi\u00f3n al Tratado de Anexi\u00f3n que fue firmado el 29 de noviembre de 1869, pero esta vez reforzado por una \u00a0nave de guerra.\u00a0 Seg\u00fan el tratado la \u00a0Rep\u00fablica Dominicana renunciaba a todos sus derechos de soberan\u00eda y pasaba a formar parte de la Uni\u00f3n Norteamericana, cediendo todas las propiedades gubernamentales y acogi\u00e9ndose a la constituci\u00f3n estadounidense, con la enmienda de que en caso de que el congreso de Estados Unidos rechazara el tratado, ese pa\u00eds se reservaba el derecho de comprar la Pen\u00ednsula y Bah\u00eda de Saman\u00e1 mediante el pago de dos millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Betances se lamenta en una misiva a Luper\u00f3n: \u201cYa est\u00e1n los americanos en Saman\u00e1, me dice Ud. Y es cierto. No puede figurarse el dolor que me causa este hecho tan fatal para la realizaci\u00f3n del gran proyecto de confederaci\u00f3n que har\u00edan de todas nuestras islas una gran naci\u00f3n respetada entre todas, y que las salvar\u00edas de la anarqu\u00eda en que se consumen. Pero, amigo m\u00edo, todo no est\u00e1 a\u00fan perdido. Aqu\u00ed se ha trabajado mucho, y el proyecto de B\u00e1ez puede muy bien fracasar. Delmonte, Ventura y yo hemos publicado cuanto se ha podido para estorbar la indigna negociaci\u00f3n, y hoy se dicen que el Senado de Washington rechazar\u00e1 el proyecto\u2026\u201d (17) En esa misma correspondencia Betances reclamaba el apoyo haitiano para evitar la anexi\u00f3n dominicana a los Estados Unidos, pues en ese momento en Hait\u00ed se gestaba un conato de liberalismo con el derrocamiento de Salnave y Betances gestionaba apoyos en el nuevo gobierno de Nissage Saget quien se convirti\u00f3 en un aliado del antillanismo puertorrique\u00f1o, cubano y dominicano.\u00a0 \u201cHait\u00ed debe socorrer activa y fuertemente a los dominicanos, o condenarse a perecer en el mismo abismo\u201d, (18) dir\u00eda, lo cual fue premonitorio si se toma en cuenta la intervenci\u00f3n militar a Hait\u00ed para 1915.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese orden, <em>el insigne Eugenio Mar\u00eda de Hostos escrib\u00eda que la federaci\u00f3n era la alternativa para <\/em>Puerco Rico, \u201cser\u00e1 un pueblo libre, con unos hombres libres, libremente educados en el seno de una gran Federaci\u00f3n de las Antillas&#8230;\u201d (19) Hostos daba la concepci\u00f3n filos\u00f3fica de la federaci\u00f3n en el planteamiento de raz\u00f3n de ser de esta: \u201cEl principio de organizaci\u00f3n a que convendr\u00e1 la nacionalidad en las Antillas, es el principio de unidad en la variedad. El pacto de raz\u00f3n en que exclusivamente puede fundarse, es la Confederaci\u00f3n\u201d (20). En ese sentido Hostos plantear\u00eda: \u201cDesde mi isla veo o Santo Domingo, veo a Cuba, veo a Jamaica y pienso en una Confederaci\u00f3n\u201d (21).\u00a0 Con respecto a esto estaba convencido de dos hechos. El primero de ellos, es que \u00e9ste era el \u00fanico medio de conservarla independencia de cada una de las islas, y el segundo, es que cre\u00eda que s\u00f3lo as\u00ed se lograr\u00eda la fuerza de una gran naci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hostos, quien para 1884 ya hab\u00eda tenido la experiencia de ser ministro del gobierno del jefe restaurador Gregorio Luper\u00f3n desarrollaba conceptualmente los criterios del antillanismo como nacionalidad: \u201cLo que puede ser una gran nacionalidad no es la Rep\u00fablica Dominicana que conocemos. La Rep\u00fablica puede progresar hasta el punto de organizar todas sus fuerzas&#8230; y as\u00ed podr\u00eda llegar a ser una gran naci\u00f3n. Cuba, si logra salir de las garras espa\u00f1olas, Puerto Rico, si quisiera decidirse a salir de ellas, podr\u00edan tambi\u00e9n llegar a ser naciones considerables. Pero ninguna de ellas podr\u00eda llegar aislada a lo que s\u00f3lo juntas pueden llegar todas. La nacionalidad es una instituci\u00f3n natural; la naci\u00f3n es de instituci\u00f3n jur\u00eddica\u201d. (22)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Cuba, el tit\u00e1n de bronce, Antonio Maceo llam\u00f3 a \u201cformar una nueva rep\u00fablica asimilada con nuestra hermana la de Santo Domingo\u201d. Y los luchadores puertorrique\u00f1os Betances, Ruiz Belvis, Francisco Mariano Qui\u00f1\u00f3nez y Jos\u00e9 Juli\u00e1n Acosta hicieron una proclama para todos los habitantes de Puerto Rico y Cuba invit\u00e1ndoles a integrarse a la Federaci\u00f3n Antillana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien es cierto de que los jefes de la guerra de Restauraci\u00f3n eran los herederos del pensamiento patri\u00f3tico de los Trinitarios, y que tanto Duarte, Mella y S\u00e1nchez, pr\u00f3ceres de la independencia y de la Restauraci\u00f3n estuvieron al inicio del proceso, no es menos cierto que el caos pol\u00edtico en que se convirti\u00f3 la Rep\u00fablica no permiti\u00f3 el desarrollo del liberalismo como\u00a0 sustento ideol\u00f3gico, que no alcanzaba m\u00e1s all\u00e1 del modo de producci\u00f3n mercantil simple, con escasos visos de desarrollo industrial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las mismas fuerzas que impulsaron a esos grupos sociales a adentrarse en una lucha por la contracci\u00f3n de un Estado nacional, burgu\u00e9s, liberal; eran las mismas fuerzas que, de manera inversamente proporcional, ejerc\u00edan una presi\u00f3n que imped\u00edan su concreci\u00f3n. P\u00e1g. 244-246. Catorce a\u00f1os despu\u00e9s de la salida del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol los gobiernos restauradores no hab\u00edan logrado cambiar las condiciones econ\u00f3micas que le dieran base de sustentaci\u00f3n al Estado que pretend\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gregorio Luper\u00f3n forma un gobierno en 1879 que dur\u00f3 menos de un a\u00f1o, pero que sent\u00f3 las bases institucionales del Estado. \u201cEn 1879, a\u00f1o en que tomaron el Poder los azules, \u00a0no ten\u00edamos un solo kil\u00f3metro de carretera\u2026ni siquiera hab\u00eda un establecimiento bancario\u2026adem\u00e1s de todo eso, faltaban las formas propias del Estado burgu\u00e9s. La constituci\u00f3n pol\u00edtica se cambiaba con cada gobierno y a veces m\u00e1s de una vez durante un gobierno, si bien, aun con esos cambios, era normal que se violara. No hab\u00eda ej\u00e9rcitos regulares, pues las fuerzas militares que usaba el gobierno eran producto de reclutamientos forzosos hechos entre la poblaci\u00f3n, sobre todo campesina, por los comandantes de armas cada vez que hab\u00eda necesidad de hacerle frente a un movimiento armado\u2026No hab\u00eda administraci\u00f3n p\u00fablica organizada, y ni siquiera hab\u00eda quien supiera cu\u00e1ntos habitantes ten\u00eda el pa\u00eds; unos dec\u00edan que 120 mil y otros que 130 mil y otros que 200 mil\u201d. Con lo cual estado dominicano no pod\u00eda llegar a ser ni nacional ni liberal, y su formaci\u00f3n constitu\u00eda una utop\u00eda para sustentar la federaci\u00f3n, el sue\u00f1o rom\u00e1ntico de los primeros grandes luchadores antiimperialistas de las Antillas, donde un Jos\u00e9 Mart\u00ed, aunque centrado en la independencia de Cuba, destacaba la sensibilidad pol\u00edtica no s\u00f3lo de los antillanos sino de todos los pueblos de Am\u00e9rica Latina, en el contexto bolivariano del t\u00e9rmino y alertaba acerca del avance imperial sobre las islas. A fin de cuentas, la presencia dominicana en Yar\u00e1 y Lares estuvo en correspondencia de la presencia cubana y puertorrique\u00f1a en la restauraci\u00f3n, en un proceso que el poeta nacional, Pedro Mir, dominicano hijo de cubano y puertorrique\u00f1a describe de manera formidable: \u201cSi alguien quiere saber cu\u00e1l es mi patria, no la busque, no pregunte por ella\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">*\u00a0El presente trabajo ha sido presentado en el Congreso Internacional de la Asociaci\u00f3n de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC Internacional) \u201cLa formaci\u00f3n de los Estados latinoamericanos y su papel en la historia del continente\u201d realizado del 10 al 12 de octubre de 2011 en el Hotel Granados, Asunci\u00f3n, Paraguay, organizado por Repensar en la historia del Paraguay, Instituto de Estudios Jos\u00e9 Gaspar de Francia, Asociaci\u00f3n de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe, Centro Cultural de la Cooperaci\u00f3n \u201cFloreal Gorini\u201d (Argentina). Entidad Itaip\u00fa Binacional. Mesa:\u00a0<em>Vida cotidiana, mentalidades, identidad y diversidad y su reflejo en los Estados latinoamericanos y caribe\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">** Luisa Navarro ,\u00a0Universidad Aut\u00f3noma de Santo Domingo. Rep\u00fablicaDominicana<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Hostos, Eugenio Ma. 1990. Diario (1866-1869). Vol. II. Ed. Universidad de Puerto Rico. <em>P\u00e1g. 179.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Desde inicios del Siglo XVII la conformaci\u00f3n social del pueblo dominicano condujo al desarrollo de sectores peque\u00f1o burgueses ligados a unas formas de las actividades econ\u00f3micas que les asignan una denominaci\u00f3n clasista en una tipolog\u00eda nacional: se conocen como hateros al sector mas cercano a la composici\u00f3n racial del criollaje, y que tuvo en sus manos, desde 1808, la posibilidad de desarrollar el proyecto de una rep\u00fablica, mas su extremado conservadurismo le condujo a procurar la vuelta a la colonia cuando ya Espa\u00f1a no ten\u00eda condiciones para colonizar. Ese desacierto hist\u00f3rico llev\u00f3 a una proclamaci\u00f3n insulsa de independencia nacional en una propuesta poco viable de la formaci\u00f3n del Estado independiente de Hait\u00ed Espa\u00f1ol anexado a la Gran Colombia que en pocos meses alent\u00f3 una nueva ocupaci\u00f3n haitiana, la de Boyer, que dur\u00f3 de 1822 a 1844. Por otro lado, en la llamada banda del sur operaba otro sector, tambi\u00e9n conservador y anexionista, que se dedicaba al corte de madera preciosa y a su exportaci\u00f3n, este grupo estuvo liderado en los tiempos de la independencia como en la Restauraci\u00f3n por Buenaventura B\u00e1ez; y el sector m\u00e1s liberal y con un proyecto nacionalista era el de la peque\u00f1a burgues\u00eda agrupada en dos subsectores, uno\u00a0 urbano, articulado en las ciudades de Santo Domingo y Puerto Plata, con actividades econ\u00f3micas ligadas al comercio exportador de comerciantes y el sector campesino de los productores de tabaco de la regi\u00f3n del Cibao. En estos \u00faltimos dos grupos estuvo representado el ideal libertario de los trinitarios y restauradores con las posiciones que pasaron de nacionalistas a independentistas, de liberales a revolucionarios y antiimperialistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Dir\u00eda S\u00e1nchez al respecto: \u201cEntro por Hait\u00ed porque no puede hacerlo por otra parte, pero si alguien pretendiese mancillar mi nombre por eso, decidle que yo soy la Bandera Nacional\u201d. De su lado Duarte har\u00eda un pronunciamiento esencialmente antiimperialista cuando afirm\u00f3: \u201cAhora bien, si me pronunci\u00e9 dominicano independiente, desde el 16 de julio de 1838, cuando los nombres de Patria, Libertad y Honor Nacional se hallaban proscritos como palabras infames, y por ello merec\u00ed, en el a\u00f1o 1843, ser perseguido por esa facci\u00f3n entonces haitiana, y por Riviere que la proteg\u00eda, y a quien enga\u00f1aron; si despu\u00e9s, en el a\u00f1o 1844, me pronunci\u00e9 contra el protectorado franc\u00e9s, decidido por esos facciosos, y cesi\u00f3n a esta potencia de la Pen\u00ednsula de Saman\u00e1, mereciendo por ello todos los males que sobre mi han llovido; si despu\u00e9s de veinte a\u00f1os de ausencia he vuelto espont\u00e1neamente a mi patria a protestar con las armas en la mano contra la anexi\u00f3n a Espa\u00f1a llevada a cabo a despecho del voto nacional por la supercher\u00eda de ese bando traidor y parricida, no es de esperarse que yo deje de protestar, y conmigo todo buen dominicano, cual protesto y protestar\u00e9 siempre, no digo tan solo contra la anexi\u00f3n de mi patria a los Estados Unidos, sino a cualquiera otra potencia de la tierra, y al mismo tiempo contra cualquier tratado que tienda a menoscabar en lo mas m\u00ednimo nuestra Independencia Nacional y a cercenar nuestro territorio o cualquiera de los derechos del Pueblo Dominicano\u201d. Ideario de Duarte. En Luisa Navarro. R\u00e9gimen de Partidos en M\u00e9xico, Centroam\u00e9rica y el Caribe. Ed. B\u00faho, Santo Domingo, 1995 P\u00e1g. 217-218. Los tres padres de la patria dominicana Duarte, S\u00e1nchez y Mella ser\u00edan pr\u00f3ceres tanto de la independencia como de la restauraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Franklyn. Historia del pueblo dominicano. Santo Domingo: Instituto del Libro, 1992. P\u00e1g. 125.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) Bosch, Ob. Cit. 221.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(5) Bosch, Juan. Composici\u00f3n Social Dominicana. Santo Domingo, 1984. P\u00e1g. 216.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><sup> <\/sup>(6) Archambault, Pedro. Historia de la Restauraci\u00f3n, ed. Universitaria, Santo Domingo, 1973. P\u00e1g. 45.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(7) Rodr\u00edguez Demorizi, Emilio. Papeles de Pedro Francisco Bon\u00f3: Para la historia de las ideas pol\u00edticas en Santo Domingo. Academia Dominicana de la Historia Vol. XVII. Segunda Edici\u00f3n. Gr\u00e1ficas M. Parejas. Barcelona, 1980, P\u00e1g. 120.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(8)Bosch, Juan. La Guerra del la Restauraci\u00f3n, Ob. Cit.\u00a0 P\u00e1g. 160.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(9)Bosch, \u00eddem.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(10) Bosch, j. Ob. Cit. P\u00e1gs. 75-76.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(11) Juan Bosch en Composici\u00f3n Social Dominicana, Ob. Cit. Cap\u00edtulos VII y VIII, se refiere al <em>Siglo de la Miseria<\/em> de la historia dominicana, como aquella \u00e9poca que discurre entre 1606 y 1730 aproximadamente\u00a0 y en la que el dinero desaparece, Santo Domingo deja de ser colonia de Espa\u00f1a y se convierte en <em>provincia ultramarina<\/em>, aunque abandonada a su suerte, y el despoblamiento de la parte Este de la isla se acentuaba mientras que en la parte Oeste la sociedad de los bucaneros daba paso a una colonia francesa que luego ser\u00eda Hait\u00ed.\u00a0 En ese sentido produce la figura de <em>democracia racial<\/em> la que describe como: \u201c\u2026Seguramente un esclavo sigui\u00f3 siendo esclavo, y su hijo tambi\u00e9n, pero de alg\u00fan modo deb\u00eda ir cambiando su relaci\u00f3n con los amos si estos ten\u00edan que andar descalzos como andaba \u00e9l y si ambos ten\u00edan que comer el mismo tipo de comida.\u00a0 Debi\u00f3 ser entonces cuando se form\u00f3 lo que podr\u00edamos llamar la democracia racial en el trato, rasgo importante de la mentalidad dominicana; debi\u00f3 ser entonces, tambi\u00e9n, cuando se formaron ciertos h\u00e1bitos nacionales que alcanzaron a todo el mundo, como la comida a base de pl\u00e1tanos, arroz, frijoles y carne\u2026la degradaci\u00f3n general del contexto social hab\u00eda igualado en el trato diario a amos y esclavos aunque se mantuviera la diferencia legal\u2026era una oligarqu\u00eda esclavista patriarcal pobre y muy pobre. ..La miseria hab\u00eda igualado a todo el mundo\u201d. P\u00e1g. 94 y 95.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(12) Jim\u00e9nez, Juan Isidro, Sociolog\u00eda Pol\u00edtica Dominicana 1844-1966. Santo Domingo, Editora Alfa y Omega, 1982. P\u00e1gs. 125 y 126.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(13) \u00cddem.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">** Aunque el patricio Juan Pablo Duarte fue Comisionado en Venezuela por el presidente Salcedo para buscar respaldo a la Restauraci\u00f3n, sus gestiones no dieron frutos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">*** Adem\u00e1s se registra la participaci\u00f3n de Ram\u00f3n Mella hijo como quien junto a Emeterio Betances y Ruiz Belvis elaborar\u00edan la constituci\u00f3n del nuevo Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(15) Dilla, Haroldo y Emilio Godinez. Ob. Cit. P\u00e1g. 32.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(16) Eugenio Mar\u00eda de Hostos, Diario, P\u00e1g. 79.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(17)Dilla, Op. Ci. P\u00e1g. 32<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(18) Ib\u00eddem.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(19) El sentimiento nacionalista puertorrique\u00f1o del siglo XIX en la Historiograf\u00eda Contempor\u00e1nea, en <cite>www.ucm.es\/BUCM\/revistas\/ghi\/02116111\/articulos\/QUCE8181120187A.PDF<\/cite> \u00b7<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(20) Ibidem<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(21) Ibidem<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(22) Rodriguez Demorizi, Emilio, ed. Hostos, Santo Domingo. 1942, Vol. I, pp. 130-131.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(23)Rodr\u00edguez Demorizi, Emilio., ed. Maceo en Santo Domingo, Tomo I, Santo Domingo, Vol. III, P\u00e1g. 73.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(24) Bosch, La guerra de Restauraci\u00f3n. Ob. Cit.\u00a0 P\u00e1g., 87<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Regresar al INDICE (<a title=\"Volver\" href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=4068\" target=\"_blank\">Volver<\/a>)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ariadna Tucma Revista Latinoamericana. N\u00ba 8. Marzo 2013 \u2013 Febrero 2014. Volumen I.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Publicado por \u00a9www.ariadnatucma.com.ar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contacto: info@ariadnatucma.com.ar<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La restauraci\u00f3n y las Antillas Mayores * Luisa Navarro** Asunci\u00f3n, octubre 2011. Resumen: La resistencia \u00a0dominicana \u00a0a \u00a0la embestida restauradora hispana de \u00a01863 \u00a0 y \u00a0 el \u00a0imperialismo \u00a0de los \u00a0Estados Unidos \u00a0de Am\u00e9rica. Jos\u00e9 Mar\u00eda Hostos.<\/p>\n","protected":false},"author":83,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[145,3],"tags":[10,335,113,93],"class_list":["post-3880","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca","category-historia","tag-estados-unidos","tag-federacion-antillana","tag-imperialismo","tag-integracion-regional","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3880","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/83"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3880"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3880\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4807,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3880\/revisions\/4807"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3880"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3880"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3880"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}