{"id":3782,"date":"2013-06-26T02:41:02","date_gmt":"2013-06-26T05:41:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=3782"},"modified":"2013-07-18T04:11:30","modified_gmt":"2013-07-18T07:11:30","slug":"la-dramatica-historia-de-la-guerra-del-pacifico-1879-1883-y-de-sus-consecuencias-para-bolivia-sergio-guerra-vilaboy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=3782","title":{"rendered":"La dram\u00e1tica historia de la Guerra del Pac\u00edfico (1879-1883) y de sus consecuencias para Bolivia. Sergio Guerra Vilaboy"},"content":{"rendered":"<h3>Un\u00a0an\u00e1lisis\u00a0hist\u00f3rico<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/La-guerra-del-Pacifico-Mapa-web-00.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" title=\"La guerra del Pacifico Mapa 02\" src=\"http:\/\/adhilac.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/La-guerra-del-Pacifico-Mapa-web-00.jpg\" alt=\"\" width=\"262\" height=\"329\" \/><\/a>Sergio Guerra Vilaboy*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Mapa de la Guerra del Pac\u00edfico (elaboraci\u00f3n propia).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">\u201cBolivia fue pretexto, con el cual se recogi\u00f3 de paso \u00a0a Antofagas-ta; \u00a0 Per\u00fa, \u00a0 el \u00a0 objeto real, en el que se iban a \u00a0 saciar, \u00a0 no \u00a0 tanto ansias \u00a0de \u00a0poseer \u00a0las salitreras de Tarapac\u00e1, cuanto viejos celosos y tenaces rencores.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\"><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">El odio del fuerte al d\u00e9bil, odio misterioso e implacable.\u201d <\/em><a style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn1\">[1]<!--more--><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\"> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\"> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Mart\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><!--more--> <\/em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\"> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resumen: Tres pa\u00edses andinos hermanos quedaron dram\u00e1ticamente divididos tal como se analiza en el presente trabajo. Bolivia y Per\u00fa perdieron territorios en manos de Chile merced a la Guerra del Pacifico, con el agravante \u00a0que el Estado Plurinacional de Bolivia perdi\u00f3 su salida al mar. Esto es vivido como una herida abierta en las relaciones interamericanas. El presente trabajo retoma el debate hist\u00f3rico que condiciona el presente de la Patria Grande Sudamericana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Guerra del Pac\u00edfico, que envolvi\u00f3 en un conflicto fratricida entre 1879 y 1883 a Chile, Per\u00fa y Bolivia, tiene todav\u00eda hoy sus heridas sin cicatrizar, como demuestran los persistentes reclamos bolivianos de una salida al mar.\u00a0<img decoding=\"async\" title=\"More...\" src=\"http:\/\/adhilac.com.ar\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/wordpress\/img\/trans.gif\" alt=\"\" \/>Las verdaderas causas de esta sangrienta contienda entre pa\u00edses hermanos de Nuestra Am\u00e9rica, hunden sus ra\u00edces en el desigual desarrollo capitalista de estas tres rep\u00fablicas surandinas, azuzadas a un cruento enfrentamiento por las compa\u00f1\u00edas imperialistas interesadas en apoderarse de los valiosos recursos minerales existentes en el desierto de Atacama y, en primer lugar, del entonces codiciado salitre.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn2\">[2]<!--more--><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Origen hist\u00f3rico de la salida al mar de Bolivia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los dos primeros siglos coloniales, Per\u00fa y el Alto Per\u00fa se convirtieron en uno de los dos grandes centros del imperio colonial espa\u00f1ol, \u00a0en virtud de sus riquezas argent\u00edferas y abundante poblaci\u00f3n. El auge de estos territorios, asiento de una las m\u00e1s brillantes y avanzadas civilizaciones del mundo precolombino, el imperio incaico, contrastaba con el abandono y la pobreza de Chile, colonia situada en el extremo austral, carente de recursos de exportaci\u00f3n y escenario de las enconada resistencia de los araucanos o mapuches contra los conquistadores europeos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el siglo XVIII esta situaci\u00f3n comenz\u00f3 lentamente a modificarse como resultado de la eliminaci\u00f3n del sistema de flotas, las reformas borb\u00f3nicas y la creaci\u00f3n del Virreinato del R\u00edo del Plata en 1776, que cercen\u00f3 la jurisdicci\u00f3n de la Audiencia de Charcas (Alto Per\u00fa) al ya decadente Virreinato del Per\u00fa.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn3\">[3]<\/a> Desde esa fecha, toda la apreciada regi\u00f3n minera altoperuana centrada en torno a Potos\u00ed fue incorporada a la nueva estructura pol\u00edtico administrativa con capital en Buenos Aires.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nuevo virreinato recibi\u00f3 una salida al Pac\u00edfico a trav\u00e9s del desierto de Atacama \u2013adjudicado desde el siglo XVI a la propia Audiencia de Charcas-, por lo que Chile, que segu\u00eda dependiendo del virreinato con sede en Lima, fue declarado Capitan\u00eda General (1778).\u00a0 Los l\u00edmites de esta colonia austral eran entonces el desierto de Atacama al norte \u2013la poblaci\u00f3n septentrional de Chile se ubicaba en el valle de Copiap\u00f3- y el territorio mapuche al sur, cuyo dominio se extend\u00eda entonces por toda la Patagonia hasta la Tierra del Fuego.\u00a0 Aunque Chile fue durante toda la dominaci\u00f3n hispana una colonia pobre y relegada, poco a poco fue despuntando la extracci\u00f3n de minerales y la exportaci\u00f3n de trigo al Per\u00fa, cosechado en las haciendas se\u00f1oriales de su valle central.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La creaci\u00f3n del Virreinato del Rio de la Plata y la apertura del puerto de Buenos Aires \u00a0repercutieron en forma muy negativa sobre la econom\u00eda colonial de Per\u00fa, que perdi\u00f3 el acceso al mercado de las provincias del interior rioplatense y los ingresos derivados de la miner\u00eda altoperuana.\u00a0 Eso explica que en la regi\u00f3n meridional de Per\u00fa se iniciara una sostenida contracci\u00f3n minera y un paulatino decaimiento de las econom\u00edas complementarias de la ganader\u00eda y la agricultura. En consecuencia, se acentu\u00f3 el aislamiento de muchas regiones y se extendi\u00f3 la econom\u00eda autosuficiente, salvo en la costa central\u00a0 y septentrional peruanas donde prosperaban plantaciones -az\u00facar y algod\u00f3n fundamentalmente- con fuerza de trabajo esclava.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cruentas luchas por la independencia que se desarrollaron en la regi\u00f3n surandina no alcanzaron a modificar en forma sustancial las relaciones econ\u00f3mico-sociales de la \u00e9poca colonial.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn4\">[4]<\/a> La posici\u00f3n privilegiada del antiguo Virreinato de Per\u00fa como basti\u00f3n de la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola en la Am\u00e9rica del Sur convirti\u00f3 a esta zona, desde 1810, en la espina dorsal de la contrarrevoluci\u00f3n realista. Ello se deb\u00eda no solo a la relativa potencia del aparato militar colonialista, sino tambi\u00e9n a las peculiaridades de su estancada econom\u00eda, el peso de una sociedad enfeudada y el temor a los levantamientos de los pueblos originarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conseguida la emancipaci\u00f3n de Espa\u00f1a por los ej\u00e9rcitos de Jos\u00e9 de San Mart\u00edn y Sim\u00f3n Bol\u00edvar, y frustrados los intentos unionistas de los libertadores, fueron creados los nuevos estados independientes de Chile (1818), Per\u00fa (1821) y Bolivia (1825) sobre los l\u00edmites pol\u00edtico-administrativos establecidos por Espa\u00f1a en 1810.\u00a0 Ello se fundamentaba en el reconocimiento por las emergentes rep\u00fablicas hispanoamericanas del principio del\u00a0<em>uti possidetis,<\/em> dirigido no s\u00f3lo a impedir las depredaciones y ambiciones territoriales de las grandes potencias, sino tambi\u00e9n a evitar las luchas fratricidas encendidas por disputas fronterizas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/LA-GUERRA-DEL-PAC\u00cdFICO-1879-1883-EL-PER\u00da-REPUBLICANO.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-3792\" title=\"LA GUERRA DEL PAC\u00cdFICO (1879-1883) - EL PER\u00da REPUBLICANO\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/LA-GUERRA-DEL-PAC\u00cdFICO-1879-1883-EL-PER\u00da-REPUBLICANO.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/LA-GUERRA-DEL-PAC\u00cdFICO-1879-1883-EL-PER\u00da-REPUBLICANO.jpg 687w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/LA-GUERRA-DEL-PAC\u00cdFICO-1879-1883-EL-PER\u00da-REPUBLICANO-300x174.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Primera guerra de Chile contra Per\u00fa y Bolivia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de entonces, la evoluci\u00f3n socioecon\u00f3mica de los tres pa\u00edses surandinos sigui\u00f3 un derrotero bien diferente al de la \u00e9poca colonial. Chile experiment\u00f3 desde muy temprano un relativo despunte econ\u00f3mico, que se mantendr\u00eda constante desde los a\u00f1os veinte hasta los setenta, fundamentado en las exportaciones agr\u00edcolas del valle central -trigo, harina, vino, charqui, cereales-, de cobre y\u00a0 plata, esta \u00faltima procedentes del norte chico, tras la puesta en explotaci\u00f3n de los yacimientos de Arqueros (1825), Cha\u00f1arcillo (1832) y Tres Puntas (1849).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, mientras la naciente rep\u00fablica chilena registraba un persistente crecimiento de su econom\u00eda, que permiti\u00f3 cierto equilibrio institucional sobre bases conservadores en la primera mitad del siglo XIX;<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn5\">[5]<\/a> Per\u00fa y Bolivia, en cambio, registraban una acelerada ca\u00edda productiva y una larga penuria financiera \u00a0-el tributo ind\u00edgena lleg\u00f3 a proporcionar m\u00e1s de la mitad de los ingresos estatales- caldo de cultivo del caudillismo, la anarqu\u00eda pol\u00edtica y la atomizaci\u00f3n regional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, comenz\u00f3 a dibujarse un nuevo tipo de dependencia: aprovechando la orfandad de los tres nuevos estados \u2013bosquejados en lo interno solo a medias-, \u00a0Inglaterra se fue convirtiendo en acreedora y principal suministradora de los bienes manufacturados y en una verdadera nueva metr\u00f3poli. \u00a0Desde sus bases en el puerto de Valpara\u00edso, los comerciantes ingleses entrelazaron, desde los a\u00f1os de la propia guerra de independencia, sus intereses con la \u00e9lite chilena, extendiendo sus redes por todo el litoral Pac\u00edfico de la Am\u00e9rica del Sur, monopolizando el comercio casi por entero, as\u00ed como la temprana extracci\u00f3n minera. Seg\u00fan el informe del capit\u00e1n ingl\u00e9s Fitzroy al Almirantazgo brit\u00e1nico, fechado el 1 de octubre de 1836, resid\u00edan en Santiago de Chile alrededor de mil ingleses, en Valpara\u00edso tres mil y en Coquimbo y otros puertos m\u00e1s de quinientos.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn6\">[6]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas condiciones dispares estall\u00f3 la primera guerra de Chile contra Per\u00fa y Bolivia, estos \u00faltimos vertebrados en un solo Estado desde fines de la d\u00e9cada del veinte. El proceso de construcci\u00f3n de la Confederaci\u00f3n Peruano-Boliviana, fundamentado en profundos v\u00ednculos hist\u00f3ricos y en la tradici\u00f3n unitaria de impronta bolivariana, tuvo su art\u00edfice en el general Andr\u00e9s de Santa Cruz., fundador de una logia que trabajaba por la uni\u00f3n de Per\u00fa y Bolivia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En enero de 1829, Santa Cruz ocup\u00f3 la presidencia de Bolivia y entre sus primeras disposiciones estuvo fomentar de una efectiva salida al mar \u2013acorde con la disposici\u00f3n de Bol\u00edvar en este sentido-, por lo que orden\u00f3 la habilitaci\u00f3n del puerto de Cobija y organiz\u00f3 la provincia de Antofagasta, en pleno desierto de Atacama. Pero los m\u00e1ximos esfuerzos como estadista del presidente de Bolivia estuvieron encaminados a crear la Confederaci\u00f3n Peruano-Boliviana, mediante la uni\u00f3n de los dos pa\u00edses surandinos de mayoritaria poblaci\u00f3n ind\u00edgena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este anhelo se vio favorecido no s\u00f3lo por la tradicional vinculaci\u00f3n econ\u00f3mico-comercial, cultural, \u00e9tnica e hist\u00f3rica existente \u00a0entre el Alto Per\u00fa y Per\u00fa, sino tambi\u00e9n por la anarqu\u00eda pol\u00edtica en que se debat\u00eda la Rep\u00fablica Peruana, envuelta en una guerra civil que amenazaba con desmembrar al pa\u00eds. Ello le permiti\u00f3 a Santa Cruz, iniciar una ofensiva militar el 15 de junio de 1835 y, tras la victoria de Socabaya, proclamar la constituci\u00f3n oficial de una confederaci\u00f3n entre Per\u00fa y Bolivia (20 de octubre de 1836).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La divisi\u00f3n pol\u00edtico-territorial en tres estados (Norte, Sur y Alto Per\u00fa) estaba avalada por las caracter\u00edsticas econ\u00f3mico-geogr\u00e1ficas de esas regiones. Como se sabe, entre el norte y el sur peruano se interpone el desierto de Islay,\u00a0 mientras que el altiplano est\u00e1 separado del Bajo Per\u00fa por un brazo de la cordillera andina. A pesar de esos obst\u00e1culos naturales, exist\u00edan amplias relaciones entre el altiplano y el sur, al tiempo que el norte evolucionaba m\u00e1s directamente vinculado a la actividad agr\u00edcola de exportaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde sus inicios, la confederaci\u00f3n despert\u00f3 la ojeriza de la elite chilena y los comerciantes brit\u00e1nicos asentados en Valpara\u00edso, que ve\u00edan en el desarrollo potencial de la Confederaci\u00f3n Peruano Boliviana una amenaza a sus intereses.\u00a0 Diego Portales, el hombre fuerte de Chile, fue el encargado de organizar la campa\u00f1a contra sus vecinos, pues consideraba que \u201cUnidos estos dos estados ser\u00e1n siempre m\u00e1s que Chile [&#8230;]. La Confederaci\u00f3n debe desaparecer para siempre jam\u00e1s del escenario de Am\u00e9rica\u201d.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn7\">[7]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente la guerra estall\u00f3 el 26 de diciembre de 1836.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn8\">[8]<\/a> En la segunda mitad de 1837, el ej\u00e9rcito de Chile, dirigido por el almirante Manuel Blanco Escalada, desembarc\u00f3 en el desierto de Islay. La resistencia de los confederados, y su parcial \u00e9xito en la batalla de los Balcones de Paucarpata, en diciembre de 1837, llevaron a los contendientes a concertar un tratado de paz que estipulaba la firma de un\u00a0 nuevo acuerdo comercial entre la Confederaci\u00f3n Peruano-Boliviana y Chile, como \u00fanica condici\u00f3n para la retirada del cuerpo expedicionario. Descontentos los conservadores chilenos con estos resultados, Blanco Encalada fue destituido y comenzaron los preparativos para otra invasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda expedici\u00f3n chilena cont\u00f3 con la estrecha colaboraci\u00f3n de opositores peruanos a Santa Cruz. \u00a0En esta oportunidad, las fuerzas agresoras se encontraban bajo el mando del general Manuel Bulnes, quien desembarc\u00f3 en Per\u00fa en julio de 1838. Para derrotar a la Confederaci\u00f3n, los chilenos azuzaron las contradicciones que minaban desde dentro la unidad de Bolivia y Per\u00fa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s del desembarco, el territorio norperuano \u2013la regi\u00f3n menos beneficiada por el nuevo proteccionismo comercial- se sublev\u00f3. La anarqu\u00eda se extendi\u00f3 por todas partes\u00a0 \u2013a fines de 1838 coexist\u00edan siete gobiernos en el territorio confederado- y los ej\u00e9rcitos chilenos pudieron seguir su avance hacia el norte, hasta vencer a las tropas de Santa Cruz en la batalla de Yungay, el 18 de enero de 1839.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo los auspicios del ej\u00e9rcito chileno<strong>, <\/strong>se<strong> <\/strong>restablecieron por separado las d\u00e9biles rep\u00fablicas de Per\u00fa y Bolivia, respectivamente presididos por los conservadores Agust\u00edn Gamarra y Jos\u00e9 Miguel de Velasco. Para el soci\u00f3logo boliviano Ren\u00e9 Zavaleta Mercado \u201cen la derrota de Santa Cruz, hay que ver la imposici\u00f3n del nuevo eje econ\u00f3mico, que pasaba por Valpara\u00edso y Buenos Aires sobre el viejo centro de Charcas-Potos\u00ed; pero, adem\u00e1s, aqu\u00ed se inicia la pol\u00edtica de clausura del pa\u00eds boliviano que no ha de tener conclusi\u00f3n geogr\u00e1fica llana sino con la guerra del Pac\u00edfico.\u201d<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn9\">[9]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llama la atenci\u00f3n que pese a su aplastante victoria militar, el gobierno chileno no hizo ninguna reclamaci\u00f3n territorial, respetando el principio del\u00a0<em>uti possidetis <\/em><em>juris<\/em> de 1810.\u00a0 En el desierto de Atacama, valladar natural entre las tres naciones surandinas, no hab\u00edan aparecido todav\u00eda las riquezas que despertar\u00edan la codicia de la elite chilena y los empresarios brit\u00e1nicos, preocupados por ahora solo por preservar su dominio comercial en el Pac\u00edfico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El despegue econ\u00f3mico chileno hasta la crisis de los setenta<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esas ventajosas condiciones, Chile pudo proseguir su expansi\u00f3n comercial que permiti\u00f3 el progresivo aburguesamiento de la elite conservadora (<em>pelucona<\/em>) y la paralela moderaci\u00f3n de los pol\u00edticos liberales (<em>pipiolos<\/em>). Por ello no extra\u00f1a que una coalici\u00f3n entre estas dos corrientes reemplazara al \u00faltimo gobierno\u00a0<em>peluc\u00f3n<\/em> -el del conservador Manuel Montt (1851-1861)- con un presidente de \u00ab<em>conciliaci\u00f3n nacional<\/em>\u00bb (Jos\u00e9 Joaqu\u00edn P\u00e9rez) que se encarg\u00f3 del poder hasta 1871.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a que el gobierno de Manuel Montt llev\u00f3 a cabo una pol\u00edtica autoritaria, \u00a0como f\u00f3rmula para tratar de apuntalar la ostensible decadencia conservadora, se vio forzado a aprobar algunas reformas reclamadas insistentemente por los liberales. La creciente importancia de la miner\u00eda del norte chico -desde 1851 operaba el primer ferrocarril nacional entre Caldera y Copiap\u00f3-, debido al auge de las exportaciones de plata y cobre \u2013en 1860 Chile se convirti\u00f3 en el principal abastecedor mundial de este producto-, contribuy\u00f3 a modificar la ya precaria correlaci\u00f3n de fuerzas en detrimento de los\u00a0<em>pelucones<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lucrativo negocio minero atrajo desde muy temprano a los inversionistas brit\u00e1nicos, favorecido por la legislaci\u00f3n liberal adoptada por el gobierno de Jos\u00e9 Joaqu\u00edn P\u00e9rez, iniciado en 1861, que puso fin a la hegemon\u00eda conservadora en el pa\u00eds austral. Nuevas v\u00edas f\u00e9rreas \u2013financiadas por los ingleses- agilizaron el transporte del cobre en bruto hasta los puertos, desde donde se le despachaba hacia los centros procesadores en Europa.\u00a0 Unido a ello, Inglaterra logr\u00f3 un t\u00e1cito monopolio comercial sobre el tr\u00e1fico entre Valpara\u00edso y Liverpool, utilizando la privilegiada Pacific Steamship Navigation Company Limited.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero durante el gobierno de Federico Err\u00e1zuriz Za\u00f1art\u00fa, Chile entr\u00f3 hacia 1873 en una recesi\u00f3n econ\u00f3mica sin precedentes desde de la emancipaci\u00f3n de Espa\u00f1a, no s\u00f3lo motivada por la ca\u00edda de los precios agr\u00edcolas, sino tambi\u00e9n por el descenso de las exportaciones, lo que coincidi\u00f3 con el agotamiento de las minas de plata. La depresi\u00f3n, que alcanz\u00f3 su punto culminante en 1878,\u00a0 explica que adquiriera cada vez m\u00e1s importancia la colonizaci\u00f3n chilena de Antofagasta y Tarapac\u00e1, territorios pertenecientes a Bolivia y Per\u00fa, respectivamente. En estas regiones, la burgues\u00eda de Chile, en \u00edntima sociedad con empresarios brit\u00e1nicos, fue invirtiendo sus capitales, trasladando en forma masiva trabajadores chilenos y apoder\u00e1ndose de los yacimientos salitreros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El panorama econ\u00f3mico chileno continu\u00f3 agrav\u00e1ndose con la llegada al poder del tambi\u00e9n liberal An\u00edbal Pinto en 1876.\u00a0 Anta la falta de fondos, se contrajo un nuevo empr\u00e9stito con Inglaterra. Tres a\u00f1os despu\u00e9s, el gobierno chileno ya hab\u00eda contratado diez pr\u00e9stamos en la Gran Breta\u00f1a por un valor de m\u00e1s de 12 millones de libras esterlinas. Para entonces el dogal de la deuda externa asfixiaba al pa\u00eds austral, pues ya se elevaba a unos seis millones de libras esterlinas, al cambio de la \u00e9poca el equivalente a 30 millones de d\u00f3lares. El capital extranjero, casi todo de procedencia brit\u00e1nica, invertido en minas, casas comerciales y ferrocarriles, se calculaba entonces en unos 8 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Auge y crisis de la econom\u00eda peruana<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, la situaci\u00f3n de Per\u00fa y Bolivia, tras su restauraci\u00f3n como rep\u00fablicas separadas en 1839, no era tampoco muy halag\u00fce\u00f1a, aunque cada una hab\u00eda seguido su propio derrotero. Mientras en Bolivia se acentuaba el cr\u00f3nico estancamiento econ\u00f3mico, cuya envoltura precapitalista cancelaba cualquier perspectiva de desarrollo social y toda posibilidad de sacar provecho de su salida al Pac\u00edfico, el Per\u00fa iniciar\u00eda en poco tiempo un vertiginoso despegue productivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los avances sociales y econ\u00f3micos registrados en la Rep\u00fablica Peruana desde mediados del siglo XIX tuvieron que ver con la favorable coyuntura surgida a partir de las exportaciones del guano \u2013el primer cargamento de este producto lleg\u00f3 a Liverpool en 1841-, esti\u00e9rcol de aves acu\u00e1ticas depositado por miles de a\u00f1os en sus costas e islas -Chinchas, Lobos, Ga\u00f1ape y Mancab\u00ed-, de gran valor fertilizante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El impetuoso desarrollo de la revoluci\u00f3n industrial en\u00a0 Europa y el continuo desplazamiento de grandes masas de poblaci\u00f3n del campo a la ciudad, planteaba nuevas exigencias a la agricultura del Viejo Continente. La acuciante necesidad de aumentar los rendimientos, elev\u00f3 extraordinariamente la demanda de fertilizantes agr\u00edcolas de alta calidad e inaugur\u00f3 una nueva etapa de crecimiento econ\u00f3mico en Per\u00fa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1842, el gobierno peruano decret\u00f3 la exclusiva propiedad y control del Estado sobre los ricos y abundantes yacimientos de guano de su litoral e islas, r\u00e9gimen que mantuvo por varias d\u00e9cadas. Esto ocurr\u00eda cuando las ventas del abono alcanzaban altos precios en el mercado mundial, sin que el fisco recibiera beneficio alguno. De ah\u00ed en adelante, la pol\u00edtica oficial peruana se orient\u00f3 a entregar a concesionarios privados \u2013generalmente nacionales- la extracci\u00f3n y comercializaci\u00f3n del guano, en tanto fijaba la parte porcentual que le correspond\u00eda al Estado en el producto de las exportaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La localizaci\u00f3n de los enormes dep\u00f3sitos de guano \u2013los vol\u00famenes potenciales de las islas guaneras se evaluaban en m\u00e1s de100 millones de toneladas- junto a las rutas comerciales del Pac\u00edfico y lo sencillo de su extracci\u00f3n, reforz\u00f3 notablemente el sector externo de la econom\u00eda peruana y dot\u00f3 a la Rep\u00fablica, por primera vez tras la independencia de Espa\u00f1a, de una fuente segura de abundantes rentas fiscales. \u00a0El primer beneficiario de este despertar econ\u00f3mico fue el general Ram\u00f3n Castilla, llegado a la presidencia en 1845.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su gobierno refrend\u00f3 17 contratos con consignatarios privados \u2013aunque privilegi\u00f3 a la casa comercial inglesa Anthony Gibbs and Sons- \u00a0para la explotaci\u00f3n de la riqueza guanera. El fin de las dificultades financieras del Estado, permiti\u00f3 a Castilla consolidar la deuda interna y sentar las bases para liquidar la externa. Esta \u00faltima originada no s\u00f3lo por los diversos empr\u00e9stitos contra\u00eddos por las administraciones anteriores, sino tambi\u00e9n por las \u201creparaciones de guerra\u201d impuestas por Chile<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias al extraordinario y repentino crecimiento de las finanzas, el r\u00e9gimen de Ram\u00f3n Castilla, extendido de 1845 a 1851 y de 1855 a 1862, pudo eliminar el tributo ind\u00edgena, el diezmo y la esclavitud, as\u00ed como poner coto, despu\u00e9s de una breve guerra civil terminada en 1855, a una \u00e9poca pol\u00edticamente inestable, plagada de constantes luchas intestinas. La proclamaci\u00f3n del fin de la esclavitud, del tributo ind\u00edgena y otras medidas democr\u00e1ticas \u00a0\u2013recogidas en la constituci\u00f3n de liberal de 1856-, como el fin del diezmo, la implantaci\u00f3n del sufragio directo, la reducci\u00f3n de impuestos y aranceles, no afectaron las finanzas estatales, pues m\u00e1s del 70% de los ingresos fiscales, sobre todo entre 1855 y 1875, proced\u00edan de las florecientes exportaciones guaneras.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn10\">[10]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agotada gran parte de esta fuente de recursos hacia los a\u00f1os sesenta, Per\u00fa se precipit\u00f3 en una nueva etapa de inestabilidad pol\u00edtica que lo torn\u00f3 m\u00e1s vulnerable a las presiones desde el exterior -financieras, diplom\u00e1ticas y hasta militares, como se puso de relieve con la agresi\u00f3n colonialista de Espa\u00f1a en el Pac\u00edfico (1864-1866)- y a las actividades de sus vecinos chilenos, apoyados por el capital ingl\u00e9s. \u00a0Las causas de este declive ten\u00edan que ver con el eclipse progresivo de la favorable coyuntura guanera, que se manifestaba en la incapacidad de la hacienda p\u00fablica para pagar las numerosas deudas contra\u00eddas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Miraflores-Fortaleza-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-3793\" title=\"Miraflores Fortaleza 02\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Miraflores-Fortaleza-02.jpg\" alt=\"\" width=\"430\" height=\"287\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Miraflores-Fortaleza-02.jpg 1023w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Miraflores-Fortaleza-02-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 430px) 100vw, 430px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El enorme d\u00e9ficit fiscal puso fin al afiebrado periodo de especulaciones financieras iniciado en 1862. Durante esos a\u00f1os se fundaron varios bancos, destinados a fomentar y controlar los negocios en torno a las consignaciones y las ventas del guano. Para hacer frente a la deuda p\u00fablica -ascendente a 18 millones de soles- el gobierno de Jos\u00e9 Balta design\u00f3 a Nicol\u00e1s de Pi\u00e9rola como ministro de Hacienda, quien se propuso superar la crisis sin apelar a impuestos o grav\u00e1menes que afectaran las exportaciones o a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para lograrlo, comenz\u00f3 por no prorrogar los contratos de consignaci\u00f3n del guano para entregarlos a una sola firma privada. La nueva consignataria fue la casa francesa Hermanos Dreyfus, que adelant\u00f3 un capital de 60 millones de francos para adquirir dos millones de toneladas de guano, y que termin\u00f3 por convertirse de \u00fanico comprador de guano en banquero del Per\u00fa.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn11\">[11]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El contrato Dreyfus, firmado con el gobierno peruano el 17 de agosto de 1869, no mejor\u00f3 la situaci\u00f3n financiera del pa\u00eds. Ante el continuo deterioro de la econom\u00eda y la sostenida ca\u00edda de los precios del guano, Balta contrajo nuevos empr\u00e9stitos extranjeras dando como garant\u00eda las rentas de aduana y los ferrocarriles estatales. Los fondos obtenidos se destinaron a nuevas obras, en particular ferrocarriles, construidos por el contratista norteamericano Henry Meiggs.\u00a0 Mientras este empresario se enriquec\u00eda, el pa\u00eds se endeudaba cada d\u00eda m\u00e1s, convirti\u00e9ndose en uno de los principales deudores internacionales.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn12\">[12]<\/a> A fines del periodo de Balta los empr\u00e9stitos totalizaban la enorme cifra de 37 millones de libras esterlinas, que equival\u00edan entonces a 150 millones de d\u00f3lares, la m\u00e1s alta deuda de Am\u00e9rica Latina. En 1879 la abultada deuda peruana llegaba ya a los 250 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1875 el imperio especulativo se derrumb\u00f3 y el Estado peruano qued\u00f3 en total bancarrota. En esas graves circunstancias, el gobierno de Pardo, extendido de 1872 a 1876, cancel\u00f3 el contrato Dreyfus y dispuso el regreso al antiguo sistema de consignatarios, mientras en forma acelerada se deterioraban las relaciones con Chile por el control del nuevo fertilizante que desplazaba al guano en los mercados internacionales, el salitre o caliche,\u00a0 magn\u00edfico abono natural con un alto contenido de nitrato<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nueva riqueza mineral en expansi\u00f3n se concentraba en el sur del Per\u00fa (Tarapac\u00e1)\u00a0 y el litoral Pac\u00edfico de Bolivia (Antofagasta), donde su explotaci\u00f3n era dominada por empresarios chilenos e ingleses. En particular, la provincia peruana de Tarapac\u00e1 se hab\u00eda convertido desde la d\u00e9cada del sesenta en un centro importante de extracci\u00f3n del salitre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pol\u00edtica del gobierno de Lima en relaci\u00f3n con el nuevo producto fue al principio diferente a la aplicada al guano, pues se permiti\u00f3 la libre extracci\u00f3n y venta del salitre por empresarios privados nacionales y extranjeros, muchos de ellos chilenos asociados al capital brit\u00e1nico.\u00a0 Como la regi\u00f3n de Tarapac\u00e1 es des\u00e9rtica y poco poblada \u2013al igual que su vecina boliviana de Antofagasta-, los empresarios alentaron la inmigraci\u00f3n de fuerza de trabajo procedente de Chile. As\u00ed, mientras la burgues\u00eda peruana se dedicaba a los lucrativos negocios guaneros, los inversionistas chilenos e ingleses se iban haciendo del control de la actividad salitrera en los departamentos o provincias de Antofagasta (Bolivia) y Tarapac\u00e1 (Per\u00fa).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 18 de enero de 1873 la agudizaci\u00f3n de la crisis financiera peruana condujo al presidente Pardo a variar la pol\u00edtica salitrera seguida hasta entonces. Su primera medida fue decretar el estanco del salitre, poniendo en manos del Estado toda su comercializaci\u00f3n. El 28 de mayo de 1875 fue m\u00e1s lejos: prohibi\u00f3 la entrega de nuevas concesiones a particulares y dispuso la expropiaci\u00f3n de todos los yacimientos en activo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las inversiones extranjeras en el salitre de Per\u00fa se calculaban entonces en casi 16 millones de d\u00f3lares. Sin dinero disponible, el gobierno lime\u00f1o compens\u00f3 a los propietarios, peruanos, chilenos e ingleses, con bonos del Estado. La nueva legislaci\u00f3n salitrera de Per\u00fa permiti\u00f3 al caliche fiscal controlar el 75% de los yacimientos de Tarapac\u00e1 en 1876.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/ElCallao-Fortaleza-GP-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-3787\" title=\"ElCallao-Fortaleza-GP 02\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/ElCallao-Fortaleza-GP-02.jpg\" alt=\"\" width=\"448\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/ElCallao-Fortaleza-GP-02.jpg 1024w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/ElCallao-Fortaleza-GP-02-300x203.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 448px) 100vw, 448px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno de Lima decidi\u00f3 aplicar al salitre estatal la misma pol\u00edtica de consignatarios privados seguida con el guano. La persistente bancarrota financiera del pa\u00eds aceler\u00f3 este proceso y las salitreras fueron arrendadas, para su comercializaci\u00f3n, a intereses bancarios, nacionales y extranjeros, a cambio de nuevos pr\u00e9stamos, aun cuando la propiedad siguiera en manos del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se\u00f1al\u00f3 el historiador ecuatoriano Manuel Medina Castro, este sistema contrastaba con el aplicado por las empresas chilenas e inglesas, pues \u201cel monopolio fiscal peruano se opone a la expansi\u00f3n de los capitales anglo-chilenos sobre el salitre peruano. Y no es simple oposici\u00f3n comercial, es que el monopolio fiscal peruano y los capitales anglo-chilenos representan adem\u00e1s dos tipos distintos de explotaci\u00f3n, estatal la una, privada la otra\u201d.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn13\">[13]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La debilidad de Bolivia y el conflicto con Chile<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La penetraci\u00f3n extranjera en el salitre no era un problema exclusivamente peruano. Pero la evoluci\u00f3n de Bolivia y la historia de su conflicto con las salitreras chilenas y los empresarios ingleses fueron algo diferente a la de Per\u00fa, pues los poderosos intereses extranjeros encontraron en Antofagasta un terreno m\u00e1s favorable para su expansi\u00f3n. Aqu\u00ed llegaron a dominar en forma casi exclusiva la extracci\u00f3n del salitre y toda la actividad productiva y la infraestructura, favorecidos por la end\u00e9mica debilidad de Bolivia, que \u00a0convert\u00eda a sus gobiernos en poco resistentes a la presi\u00f3n for\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presencia chilena en territorio boliviano se hab\u00eda iniciado varios a\u00f1os antes. En 1842 el gobierno de Chile declar\u00f3 propiedad nacional las guaneras existentes en su territorio, principalmente en Coquimbo y su litoral septentrional, aunque los yacimientos m\u00e1s apetitosos se encontraban m\u00e1s all\u00e1 de su frontera norte. \u00a0Por eso, en 1847 los chilenos realizaron una primera incursi\u00f3n armada en Mejillones, como era denominada toda la zona sure\u00f1a de Atacama, en la provincia boliviana de Antofagasta, donde llegaron a levantar un puesto fortificado, destruido despu\u00e9s por fuerzas militares de Bolivia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde fines de la d\u00e9cada del cincuenta se comenzaron a explotar por empresarios chilenos asociados a capitalistas ingleses los primeros yacimientos de nitratos en la zona de Mejillones, que llevaron al despunte de la actividad extractiva en la regi\u00f3n. Esta zona pose\u00eda ricos yacimientos de guano y salitre, incluyendo algunos de plata en la cercana regi\u00f3n de Caracoles que comenzaron a producir en la siguiente d\u00e9cada. El desarrollo del puerto de Antofagasta, convertido por los chilenos desde 1868 en el eje del embarque del caliche, termin\u00f3 por desplazar a Cobija como principal salida al mar de Bolivia.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn14\">[14]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/GuerraPacifico-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-3791\" title=\"GuerraPacifico 02\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/GuerraPacifico-02.jpg\" alt=\"\" width=\"553\" height=\"376\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/GuerraPacifico-02.jpg 1023w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/GuerraPacifico-02-300x204.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 553px) 100vw, 553px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esas condiciones los incidentes fronterizos se fueron intensificando. En 1862 incluso pareci\u00f3 inminente un conflicto armado entre las dos naciones y, al a\u00f1o siguiente la situaci\u00f3n se tens\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s cuando el gobierno chileno se neg\u00f3 a reconocer la jurisdicci\u00f3n boliviana, extendiendo sus pretensiones territoriales hasta las salitreras de Mejillones. \u00a0La agria disputa fronteriza entre Chile y Bolivia pas\u00f3 moment\u00e1neamente a un segundo plano por la inesperada agresi\u00f3n colonialista hispana a la regi\u00f3n, que llev\u00f3 a vertebrar una alianza de todos los pa\u00edses del Pac\u00edfico (1864-1866) contra Espa\u00f1a.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn15\">[15]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El clima de distenci\u00f3n creado por la alianza antiespa\u00f1ola favoreci\u00f3 que Bolivia y Chile firmaran, el 10 de agosto de 1866, un tratado de l\u00edmites para compartir los valiosos recursos de la regi\u00f3n de Mejillones. El acuerdo otorgaba a Chile el control directo de los recursos ubicados por debajo del paralelo 24 de latitud sur, que quedaba fijado como frontera reconocida entre los dos pa\u00edses. Adem\u00e1s, permit\u00eda a los chilenos una participaci\u00f3n igualitaria en los yacimientos minerales y guaneros \u00a0\u2013cuya mayor parte quedaba en el lado boliviano- que se descubrieran en la zona situada entre los paralelos 23 y 25 de latitud sur, eliminando los aranceles aduaneros a los productos del pa\u00eds austral que se introdujeran por Mejillones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tratado de 1866, rubricado a nombre de Bolivia por el gobierno de Mariano Melgarejo (1864-1871), no s\u00f3lo zanj\u00f3 a favor de Chile las ocupaciones de Mejillones y otras anteriores, sino que tambi\u00e9n estipul\u00f3 que los puertos bolivianos del Pac\u00edfico se abrieran a la exportaci\u00f3n de minerales sin grav\u00e1menes, como tampoco las mercanc\u00edas chilenas importadas por ellos. Era en la pr\u00e1ctica un acuerdo de libre comercio con Chile, que echaba por tierra la tradici\u00f3n proteccionista boliviana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas concesiones atrajeron la llegada de nuevos empresarios for\u00e1neos, en su mayor\u00eda brit\u00e1nicos y chilenos, que firmaron contratos de exportaci\u00f3n a largo plazo y convenios especiales para concesiones ferroviarias. El gobierno de Melgarejo apremiado por su falta de liquidez, acept\u00f3 estos contratos en las peores condiciones para Bolivia, hipotecando recursos nacionales a largo plazo.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn16\">[16]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El continuo crecimiento de la extracci\u00f3n minera en Antofagasta por compa\u00f1\u00edas chileno-brit\u00e1nicas, sin beneficio alguno para Bolivia, condujo, tras la ca\u00edda de Melgarejo, al gobierno boliviano a pedir la revisi\u00f3n de lo pactado en 1866, mientras Chile contrapropon\u00eda la compra de esos valiosos territorios. Las conversaciones entre los dos pa\u00edses determinaron la firma de un protocolo en 1872 (Linsay-Corral) y a un nuevo tratado de l\u00edmites en 1874. Por el acuerdo, Chile reiter\u00f3 su reconocimiento del paralelo 24 de latitud sur como l\u00edmite con Bolivia, a cambio de que no se pusieran mayores impuestos a las extracciones chilenas de los recursos naturales de Antofagasta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1875, la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de Bolivia se agrav\u00f3 como resultado de la ca\u00edda estrepitosa de las exportaciones de plata, cuando la deuda externa del pa\u00eds ascend\u00eda a la enorme cifra\u00a0 -para la fr\u00e1gil econom\u00eda boliviana de la \u00e9poca- de ocho millones de d\u00f3lares. En busca de una salida, el gobierno de Hilari\u00f3n Daza, iniciado en mayo del 1876, anul\u00f3 la mayor\u00eda de las concesiones mineras otorgadas a las compa\u00f1\u00edas chilenas en Antofagasta \u00a0\u2013dedicadas a la extracci\u00f3n del salitre-, con la excepci\u00f3n de la Nitrate and Railroad Company of Antofagasta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta empresa chileno brit\u00e1nica, fundada en 1872, era la m\u00e1s importante de las que operaban en el litoral boliviano y pose\u00eda un ferrocarril que conectaba el puerto con los campamentos salitreros y las nuevas minas de plata de Caracoles. La Nitrate and Railroad Company of Antofagasta no solo dominaba los yacimientos de nitrato y de plata, as\u00ed como la transportaci\u00f3n y exportaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n propiciaba la colonizaci\u00f3n con miles de pobladores chilenos, por cuyas actividades no tributaba al Estado boliviano.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn17\">[17]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 14 de febrero de 1878, la Asamblea Nacional de Bolivia, reunida en Chuquisaca, grav\u00f3 las exportaciones de esta compa\u00f1\u00eda extranjera que operaba en su territorio con un impuesto de diez centavos por cada quintal de caliche que embarcara. El gerente ingl\u00e9s de la Nitrates and Railroad Company of Antoagasta, con el apoyo del gobierno chileno, se neg\u00f3 a pagar el\u00a0 impuesto alegando que violaba lo estipulado por los tratados vigentes entre Per\u00fa y Bolivia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al a\u00f1o siguiente, al cumplirse un a\u00f1o exacto de dictada la medida soberana por el congreso boliviano, el presidente Daza exigi\u00f3 el cumplimiento de las contribuciones atrasadas. Ante las reiteradas negativas de la empresa extranjera, el gobierno boliviano dispuso que todos los bienes de la Nitrates and Railroad Company of Antoagasta fueran puestos en p\u00fablica subasta, de manera que la venta de sus propiedades garantizase la satisfacci\u00f3n de lo adeudado a\u00a0 la hacienda p\u00fablica.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que aclarar que el conflicto boliviano-chileno ten\u00eda serias implicaciones para\u00a0 Per\u00fa. El gobierno de Lima, ante el acelerado deterioro de sus relaciones con Chile tras la expropiaci\u00f3n de las salitreras de Tarapac\u00e1, \u00a0y preocupado con las noticias de que Inglaterra constru\u00eda desde agosto de 1872 dos modernos acorazados blindados para la marina chilena \u00a0\u2013con los significativos nombres de\u00a0<em>Blanco Encalada<\/em> y\u00a0<em>Almirante Cochrane<\/em>-, hab\u00eda concertado una alianza \u201csecreta\u201d con Bolivia para la protecci\u00f3n mutua ante cualquier agresi\u00f3n. El Tratado de Alianza defensiva entre estas dos rep\u00fablicas fue suscrito el 6 de febrero de 1873 \u201cpara garantizar mutuamente su independencia, su soberan\u00eda y la integridad de sus respectivos territorios\u201d.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn18\">[18]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La guerra del guano y el salitre<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los tres pa\u00edses surandinos involucrados en el conflicto por el guano y el salitre atravesaban una grave crisis econ\u00f3mica que pretendieron resolver con los valiosos recursos naturales existentes en Antofagasta y Tarapac\u00e1. La explotaci\u00f3n de la mayor\u00eda de estos yacimientos hab\u00eda estado en manos de empresarios chilenos asociados al capital brit\u00e1nico hasta la puesta en vigor de las medidas soberanas de expropiaci\u00f3n dictadas por los gobiernos de Per\u00fa y Bolivia en 1875 y 1879 respectivamente. La posesi\u00f3n del salitre, el guano y las dem\u00e1s riquezas minerales existentes en la frontera de los tres pa\u00edses fue la verdadera causa del conflicto armado que enfrent\u00f3 a estas rep\u00fablicas hermanas.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn19\">[19]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 14 de febrero de 1879 la provincia boliviana de Antofagasta fue ocupada por el ej\u00e9rcito de Chile, desembarcado por la flota integrada por los acorazados\u00a0<em>Cochrane<\/em> y\u00a0<em>Blanco Encalada<\/em>, junto a la corbeta\u00a0<em>O\u00b4Higgins<\/em>, con la excusa de proteger a los residentes chilenos del lugar\u00a0 Ese d\u00eda el gobierno de Bolivia deb\u00eda poner en pr\u00e1ctica las medidas anunciadas contra la compa\u00f1\u00eda chileno- brit\u00e1nica. Dos d\u00edas despu\u00e9s las fuerzas militares de Chile ocuparon las minas de plata de Caracoles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 23 de marzo se produjo el primer enfrentamiento sangriento entre Bolivia y Chile que tuvo lugar en el oasis de Calama, poblaci\u00f3n en la frontera con Tarapac\u00e1, donde se inmol\u00f3 el boliviano Eduardo Abaroa y un pu\u00f1ado de civiles armados en la defensa del Puente del Top\u00e1ter. Al mes siguiente, tras la declaraci\u00f3n formal de guerra por parte del gobierno chileno, Per\u00fa entraba en la contienda fratricida \u00a0(6 de abril). En reacci\u00f3n a la inesperada agresi\u00f3n a su territorio, el presidente boliviano Hilari\u00f3n Daza orden\u00f3 la confiscaci\u00f3n de todos los bienes chilenos en Bolivia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los dos primeros meses de la guerra del Pac\u00edfico, Chile se apoder\u00f3 del litoral de la disputada regi\u00f3n de Antofagasta, incluido el puerto de Cobija, despojando a Bolivia de su salida al mar. Adem\u00e1s, la flota de guerra chilena bloque\u00f3 el puerto peruano de Iquique, donde se concentraban una parte importante de los efectivos aliados peruano-bolivianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera etapa de la contienda se extendi\u00f3 hasta el 8 de octubre de 1879 y se caracteriz\u00f3 por la lucha por el dominio del mar entre las escuadras de Per\u00fa y Chile, pues Bolivia carec\u00eda de flota de guerra. Tras la batalla del 12 de abril, que enfrent\u00f3 a la ca\u00f1onera chilena\u00a0<em>Magallanes<\/em> con las corbetas peruanas\u00a0<em>Uni\u00f3n<\/em> y\u00a0<em>Pilcomayo<\/em>, ambos contendientes procedieron a reforzar sus respectivas armadas. Chile envi\u00f3 para mantener el bloqueo de Iquique a dos potentes buques: la<em>Esmeralda<\/em> y la\u00a0<em>Covadonga<\/em>. Per\u00fa despach\u00f3, por su lado, el\u00a0<em>Hu\u00e1scar<\/em> y el\u00a0<em>Independencia<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo gran combate naval se libr\u00f3 el 21 de mayo de 1879. La escuadra peruana hundi\u00f3 a la<em>Esmeralda<\/em>, que desapareci\u00f3 junto con su heroico capit\u00e1n, Arturo Prat, mientras Per\u00fa se quedaba sin su m\u00e1s poderosa unidad b\u00e9lica, el buque\u00a0<em>Independencia<\/em>. Esta \u00faltima p\u00e9rdida fue un duro golpe para la flota peruana, ya que salvo el\u00a0<em>Hu\u00e1scar<\/em> \u2013al mando del contralmirante Miguel Grau-, el resto de sus embarcaciones eran de madera. De ah\u00ed en adelante, la marina de guerra chilena se dedic\u00f3 a cazar al\u00a0<em>Hu\u00e1scar<\/em> que a su vez emprend\u00eda una h\u00e1bil campa\u00f1a naval, entre cuyos \u00e9xitos se cuenta la captura de un gran trasporte chileno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 8 de octubre, frente a Mejillones, los buques chilenos lograron cercar a la flotilla del contralmirante Grau, integrada por el\u00a0<em>Hu\u00e1scar<\/em> y el\u00a0<em>Uni\u00f3n<\/em>. En Punta Angamos, la tripulaci\u00f3n del<em>Hu\u00e1scar <\/em>se defendi\u00f3 gallardamente. Solo despu\u00e9s de la muerte de Grau y el grueso de su oficialidad pudieron los chilenos abordar el desmantelado nav\u00edo peruano y conducirlo a Valpara\u00edso como trofeo de guerra, mientras el\u00a0<em>Uni\u00f3n<\/em> lograba escapar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reafirmada la supremac\u00eda naval de Chile en el Pac\u00edfico, vital para el desarrollo ulterior de la contienda, un cuerpo expedicionario del pa\u00eds austral, de unos 10 mil hombres previamente concentrados en Antofagasta, parti\u00f3 hacia Tarapac\u00e1. Se iniciaba as\u00ed la segunda etapa de la Guerra del Pac\u00edfico, caracterizada por la guerra de posiciones y el enfrentamiento de grandes unidades militares, que se extender\u00eda hasta el 17 de enero de 1881.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 2 de noviembre de 1879 el ej\u00e9rcito chileno desembarc\u00f3 en la poblaci\u00f3n costera de Pisagua y, gracias al ferrocarril existente, se interno con facilidad en la codiciada provincia de Tarapac\u00e1. En lugar de entablar combate con los invasores, el presidente boliviano Daza retir\u00f3 precipitadamente a sus tropas del frente dejando abandonados a sus aliados peruanos. Esta desastrosa decisi\u00f3n facilit\u00f3 la ocupaci\u00f3n chilena de Iquique y contribuy\u00f3 a la derrota peruana en la batalla de Dolores el 19 de noviembre. Seg\u00fan William J. Dennis:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la captura de Iquique y la ocupaci\u00f3n de Tarapac\u00e1, la ciudad fue puesta bajo la gobernaci\u00f3n del general Patricio Lynch, un soldado mercenario brit\u00e1nico, al servicio de la armada chilena, quien facilit\u00f3 la explotaci\u00f3n del guano reforzando los contrafuertes, protegiendo los dep\u00f3sitos e implantando en la ciudad una f\u00e9rrea administraci\u00f3n.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn20\">[20]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Presionado por la oposici\u00f3n, que criticaba acremente el desempe\u00f1\u00f3 militar de Per\u00fa, el presidente Mariano Ignacio Prado renunci\u00f3 a la presidencia y su puesto termin\u00f3 en manos de Nicol\u00e1s de Pi\u00e9rola, proclamado Dictador y Protector de la Independencia del Per\u00fa. Un efecto parecido tuvo la marcha de la contienda en la situaci\u00f3n pol\u00edtica de Bolivia, donde Daza fue sustituido en la presidencia por el general Narciso Campero (27 de diciembre).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ocupados indemnes los ricos yacimientos de Tarapac\u00e1 y Antofagasta, y gracias a su dominio del mar, el estado chileno reinici\u00f3 la extracci\u00f3n del salitre antes de concluir el primer a\u00f1o de la contienda. La reanudaci\u00f3n de las exportaciones permiti\u00f3 a Chile \u00a0mejores condiciones para proseguir el enfrentamiento armado con sus vecinos, en particular gracias al establecimiento de un impuesto a las ventas de salitre, cuya implantaci\u00f3n por Bolivia, en un monto muy inferior, hab\u00eda sido el argumento chileno para desatar la contienda. Adem\u00e1s, el gobierno austral autoriz\u00f3 a los tenedores ingleses de bonos peruanos para reanudar las actividades en los yacimientos expropiados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque los chilenos sufrieron un importante rev\u00e9s el 26 de noviembre, sus avanzadas lograron atravesar el desierto de Tarapac\u00e1 y penetrar m\u00e1s profundamente en territorio peruano. Culminada esta ofensiva, el ej\u00e9rcito agresor dedic\u00f3 tres semanas a reorganizarse antes de proseguir las operaciones militares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 25 de febrero de 1880, se embarcaron 10 mil soldados en Pisagua para atacar la provincia peruana de Tacna, permaneciendo otros tres mil en Tarapac\u00e1, mientras la flota chilena bombardeaba y bloqueaba el puerto peruano de El Callao (abril). Desembarcados en Ilo, bajo el mando del general Manuel Baquedano, se dispusieron a atacar las fuerzas aliadas situadas al norte de la villa de Tacna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la sangrienta batalla del Alto de la Alianza (Tacna), el 26 de mayo, se impuso la abrumadora superioridad num\u00e9rica del bando chileno. El Batall\u00f3n Colorados de Bolivia, comandado por Narciso Campero y Eliodoro Camacho, que se destac\u00f3 por su arrojo en este duro enfrentamiento fue pr\u00e1cticamente aniquilado, por lo que la rep\u00fablica del altiplano se retir\u00f3 de manera definitiva de la contienda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una nueva victoria chilena en Arica, el 7 de junio, puso fin a esta fase de la guerra, aunque el h\u00e9roe de la jornada fue el coronel peruano Francisco Bolognesi, quien resisti\u00f3 hasta la muerte al mando de sus 1200 hombres.\u00a0 A pesar de las derrotas sufridas, el 11 de junio de 1880 quedaron establecidas en Lima las bases de una nueva confederaci\u00f3n Per\u00fa-Bolivia; proyecto muy combatido por la oligarqu\u00eda boliviana deseosa de desvincularse del conflicto con Chile. En esas condiciones, el tratado no pudo prosperar y Per\u00fa qued\u00f3 de hecho s\u00f3lo frente al agresor chileno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 15 de noviembre de 1880 zarp\u00f3 de Arica un poderoso ej\u00e9rcito chileno \u2013compuesto por 12 mil soldados- que desembarc\u00f3 en el puerto peruano de Paracas, al sur de Pisco. Un mes m\u00e1s tarde, lleg\u00f3 a la caleta de Curuyaco otro cuerpo integrado por 14 mil hombres. Concentradas en el valle de Lur\u00edn, estas fuerzas iniciaron, el 12 de enero de 1881, la ofensiva contra Lima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 13 de enero comenz\u00f3 en Chorrillos la batalla por Lima. Dos d\u00edas despu\u00e9s los chilenos ganaron un gran combate a las puertas mismas de la ciudad. El 17 de enero los invasores la ocuparon, donde permanecieron por dos a\u00f1os. El presidente Pi\u00e9rola se vio obligado a buscar refugio en la sierra andina con los restos de su ej\u00e9rcito.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn21\">[21]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, la tercera etapa de la Guerra del Pac\u00edfico se extendi\u00f3 hasta la derrota peruana en la batalla de Huamachuco, el 10 de julio de 1883. Durante esta fase, caracterizada por la lucha irregular contra el invasor extranjero, el gobierno norteamericano ofreci\u00f3 al gobierno de Per\u00fa su interesada mediaci\u00f3n a cambio de concesiones y la entrega del puerto de Chimbote, para establecer una base naval y carbon\u00edfera. De prosperar el maquiav\u00e9lico plan, Per\u00fa se convertir\u00eda en una especie de protectorado norteamericano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se sabe que el entonces Secretario de Estado norteamericano, James G. Blaine, consideraba la contienda del Pac\u00edfico como \u201cuna guerra inglesa contra Per\u00fa con Chile como instrumento\u201d.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn22\">[22]<\/a> De ah\u00ed que se propusiera aprovechar la situaci\u00f3n para favorecer los intereses imperialistas de Estados Unidos y frenar la penetraci\u00f3n brit\u00e1nica en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proyecto de Blaine, concebido desde fines de 1880, que figura entre las primeras expresiones de los apetitos expansionistas del naciente imperialismo norteamericano, se frustr\u00f3 por varias razones. Entre ellas, la muerte del presidente de Estados Unidos James Garfield, en septiembre de 1881, y la r\u00e1pida reacci\u00f3n chilena al destituir y apresar, el 6 de noviembre de ese mismo a\u00f1o, al mandatario peruano Francisco Garc\u00eda Calder\u00f3n, quien apenas llevaba unos meses en el cargo y era el eje de estas negociaciones subrepticias.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn23\">[23]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parad\u00f3jicamente, Garc\u00eda Calder\u00f3n, que instal\u00f3 la sede de su gobierno en el poblado de La Magdalena, hab\u00eda sido promovido por los chilenos para debilitar la resistencia de los seguidores de Pi\u00e9rola y facilitar la cesi\u00f3n de territorios a Chile. Para Ball\u00f3n Aguirre: \u201cPi\u00e9rola y otros l\u00edderes militares de prestigio como Andr\u00e9s Avelino C\u00e1ceres presionaban al gobierno de Chile con la resistencia militar y hubieran estado a fin de cuentas en posici\u00f3n de consumar la paz sin cesi\u00f3n territorial\u201d.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn24\">[24]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este \u00faltimo periodo de la Guerra del Pac\u00edfico estuvo marcado por la tenaz resistencia popular peruana contra el invasor extranjero, que conllev\u00f3 crueles represalias contra la poblaci\u00f3n civil indefensa y la destrucci\u00f3n de las grandes plantaciones de la costa central y norte. Los verdaderos protagonistas de la defensa nacional de Per\u00fa a la ocupaci\u00f3n chilena fueron las guerrillas o<em>montoneras<\/em> dirigidas por Andr\u00e9s Avelino C\u00e1ceres, apodado el \u201c<em>Brujo de los Andes\u201d<\/em>. \u00a0El n\u00facleo central de estas fuerzas lo integraban las tropas ind\u00edgenas y mestizas levantadas por C\u00e1ceres desde abril de 1881.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entretanto, el gobierno peruano trasladaba su sede de La Magdalena a Arequipa, presido ahora por Lizardo Montero, mientras su vice, que era el propio C\u00e1ceres, obten\u00eda una importante victoria militar en Concepci\u00f3n. De ah\u00ed en adelante los patriotas peruanos sufrieron una serie de reveses en las campa\u00f1as de Huaraz y Yungay, recibiendo el golpe definitivo en la batalla de Huamachuco el 10 de julio de 1883, que signific\u00f3 en la pr\u00e1ctica el fin de la contienda fratricida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Consecuencias de la guerra para Chile, Per\u00fa y Bolivia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un nuevo gobierno peruano, presidido por el general Miguel Iglesias, firm\u00f3 el 20 de octubre de 1883 el Tratado de Anc\u00f3n, aceptando lo que todos sus predecesores hab\u00edan rehusado: la cesi\u00f3n de territorios pertenecientes a Per\u00fa. Tarapac\u00e1 fue entregada perpetua e incondicionalmente a Chile y se acord\u00f3 que los chilenos ocuparan durante diez a\u00f1os las provincias de Tacna y Arica hasta que, espirado ese plazo, un plebiscito en esas localidades definiera su estatus final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, el 23 de octubre las fuerzas armadas de Chile se retiraron de la capital peruana. Tras continuas posposiciones, la consulta popular prevista nunca se realiz\u00f3. En 1929, luego de largas presiones y cabildeos diplom\u00e1ticos, un acuerdo peruano-chileno determin\u00f3 que la soberan\u00eda de Chile incluyera Arica y Tacna fuera devuelta al Per\u00fa, junto con una indemnizaci\u00f3n de 6 millones de d\u00f3lares. El pacto inclu\u00eda un acta secreta (Protocolo Adicional al Tratado de Lima)\u00a0 que establec\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los gobiernos de Per\u00fa y Chile no podr\u00e1n, sin previo acuerdo entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte de los territorios que, en conformidad al tratado de esta misma fecha, quedan bajo sus respectivas soberan\u00edas, ni podr\u00e1n, si ese requisito, construir, a trav\u00e9s de ellos, nuevas l\u00edneas f\u00e9rreas internacionales.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn25\">[25]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como resultado directo de la Guerra del Pac\u00edfico, el \u00e1rea territorial de Chile creci\u00f3 de manera significativa a costa de la provincia mar\u00edtima de Bolivia y las meridionales de Per\u00fa, que se qued\u00f3 definitivamente sin Tarapac\u00e1 y Arica, anex\u00e1ndose unos ciento ochenta mil kil\u00f3metros cuadrados muy ricos en yacimientos minerales. Pero en realidad, el \u00fanico vencedor de la contienda fratricida fue el imperialismo ingl\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chile, \u00a0el aparente triunfador en la guerra que desangr\u00f3 a tres pa\u00edses hermanos de Nuestra Am\u00e9rica, termin\u00f3 traspasando las riquezas conquistadas a Per\u00fa y Bolivia a los capitalistas ingleses. El proceso comenz\u00f3 en junio de 1881 cuando el gobierno chileno decidi\u00f3 devolver las salitreras expropiadas por los peruanos a los tenedores de los bonos entregados en 1875.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esos documentos hab\u00edan sido emitidos por Per\u00fa para indemnizar a los empresarios afectados \u201372% peruanos y chilenos-, pero sus valores se depreciaron r\u00e1pidamente durante la guerra y algunos especuladores brit\u00e1nicos, radicados en Chile, aprovecharon la coyuntura para adquirirlos con cr\u00e9ditos otorgados por los propios bancos chilenos. El m\u00e1s afortunado de todos result\u00f3 el ingl\u00e9s John Thomas North, quien al fin de la Guerra del Pac\u00edfico emergi\u00f3 como indiscutido \u00abr<em>ey del salitre<\/em>\u00ab.\u00a0 Era el ep\u00edlogo absurdo de una guerra entre hermanos. Seg\u00fan el historiador chileno Ram\u00edrez Necochea:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alrededor del a\u00f1o 1890, ya los ingleses dominaban los centros vitales de Tarapac\u00e1, ejerciendo en esta provincia una influencia sin contrapeso. Unas 27 compa\u00f1\u00edas de esa nacionalidad, con un capital superior a 9.000 000 de libras esterlinas, pose\u00edan alrededor de 40 oficinas, las de m\u00e1s alta productividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan completa fue la sujeci\u00f3n al imperialismo brit\u00e1nico, tan profunda, decisiva y m\u00faltiple fue su penetraci\u00f3n en Chile, que en 1888 el norteamericano W. E. Curtis dec\u00eda que Valpara\u00edso, con su comercio enteramente en manos inglesas, sus transacciones mercantiles realizadas en libras esterlinas, su diario ingl\u00e9s y el amplio uso de este idioma, no era nada m\u00e1s que una colonia brit\u00e1nica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tutela ejercida por el imperialismo fue absolutamente perniciosa para Chile.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn26\">[26]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La penetraci\u00f3n del imperialismo ingl\u00e9s en Chile se consolid\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s en los a\u00f1os siguientes.\u00a0 Si en 1881 las inversiones directas de Inglaterra en Chile no pasaban de un mill\u00f3n de libras esterlinas, concentradas en ferrocarriles y minas \u2013m\u00e1s otros 6 millones de la deuda con Londres-, diez a\u00f1os despu\u00e9s el capital brit\u00e1nico invertido en minas, salitreras, ferrocarriles y bancos, ascend\u00eda a 16 millones de libras esterlinas, mientras los empr\u00e9stitos de Londres hab\u00edan elevado la deuda chilena a 8 millones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, ya en 1886 el imperialismo ingl\u00e9s controlaba el 70% de la producci\u00f3n de la principal riqueza de Chile, el salitre, y en 1890 hab\u00eda triplicado su capital en este pa\u00eds. En ese a\u00f1o las inversiones extranjeras dominaban el 90% del salitre. A tal grado lleg\u00f3 la dependencia chilena de Inglaterra, que cuando en 1891 el presidente Jos\u00e9 Manuel Balmaceda quiso ponerle coto fue derrocado tras una breve guerra civil de 7 meses- azuzada por el capital londinense- y que concluy\u00f3 con el suicidio, el 19 de septiembre de ese a\u00f1o, del mandatario nacionalista asilado en la legaci\u00f3n argentina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La suerte de los vencidos no fue muy diferente a la de Chile. Per\u00fa, con su econom\u00eda postrada, vio pasar a manos inglesas las arruinadas plantaciones azucareras de los valles m\u00e1s f\u00e9rtiles de la costa septentrional, que fueron concentradas en enormes explotaciones. \u00a0Tras la retirada de las tropas chilenas de Per\u00fa la econom\u00eda del pa\u00eds estaba en ruinas; con inmensas p\u00e9rdidas materiales y humanas y sin sus ricas provincias del sur.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn27\">[27]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco se pod\u00eda contar con los otros productos de exportaci\u00f3n \u2013adem\u00e1s del salitre-, ya que las haciendas de az\u00facar y algod\u00f3n del litoral hab\u00edan sido devastados por el ej\u00e9rcito chileno de ocupaci\u00f3n. Por ejemplo, el az\u00facar disminuy\u00f3 en un 50% en relaci\u00f3n con sus niveles tradicionales de producci\u00f3n y venta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A consecuencia de todos estos desastres, el sistema bancario nacional, basado en los negocios del guano y el caliche, quebr\u00f3. El \u00fanico banco que se libr\u00f3 de la ruina fue la entidad inglesa London, Mexico and South American Bank, la cual absorbi\u00f3 al Banco Nacional, transform\u00e1ndose en el llamado Banco de Per\u00fa y Londres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si duda la coyuntura era propicia para que el imperialismo ingl\u00e9s extendiera sus tent\u00e1culos sobre la econom\u00eda peruana y completara su dominaci\u00f3n del pa\u00eds. Aprovechando la necesidad que ten\u00eda Per\u00fa de alentar grandes inversiones capaces de reanimar su sector exportador, el capital ingl\u00e9s empez\u00f3 a adquirir las arruinadas plantaciones de los valles m\u00e1s f\u00e9rtiles de la costa y a concentrarlas en enormes explotaciones. Como resultado, se formaron tres grandes monopolios agr\u00edcolas: la Cartavio Sugar Company, la Hacienda Roma y la Sociedad Agr\u00edcola Casa Grande Limited.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Cartavio Sugar Company pertenec\u00eda al capitalista brit\u00e1nico William Russel Grace: la Romana, a la familia Harco, asociada a otra compa\u00f1\u00eda inglesa: la Graham Rowe and Company Limited, y la Casa Grande a la firma comercial alemana, con sede en Lima, Gildemeister Cornbursch and Company. M\u00e1s adelante, la empresa Grace se dedic\u00f3 a adquirir los depreciados bonos de la deuda exterior peruana, as\u00ed como los intereses de Meiggs en el pa\u00eds. Los bonos fueron comprados por la Grace a un 10% de su valor nominal, o sea, en unos 3 millones de libres esterlinas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en el mes de octubre de 1888, la Grace celebraba un convenio con el gobierno peruano para cancelar la deuda contra\u00edda en los a\u00f1os 1869, 1870 y 1872, ascendente a 51 millones de libres esterlinas. A cambio, la compa\u00f1\u00eda recibi\u00f3 los ferrocarriles del Estado \u2013para operarlos se constituy\u00f3 la Peruvian Railway Company Limited- por 66 a\u00f1os, distintos privilegios comerciales, medio mill\u00f3n de hect\u00e1reas y el usufructo de\u00a0 las islas guaneras. Todo muy bien calculado como para poner a funcionar las m\u00e1s f\u00e9rtiles regiones del pa\u00eds \u2013tierra, infraestructura y abono- en beneficio del capital extranjero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/AricaBandChile-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-3789\" title=\"AricaBandChile 02\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/AricaBandChile-02.jpg\" alt=\"\" width=\"662\" height=\"437\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/AricaBandChile-02.jpg 1023w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/AricaBandChile-02-300x197.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 662px) 100vw, 662px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bolivia, por \u00faltimo, fue la que m\u00e1s perdi\u00f3, pues qued\u00f3 todav\u00eda en peores condiciones que sus vecinos, uno aliado y el otro adversario. Al t\u00e9rmino de la Guerra del Pac\u00edfico la dif\u00edcil situaci\u00f3n econ\u00f3mica del pa\u00eds era aun m\u00e1s grave que antes, pues Bolivia experimentaba una merma en las ventas de plata al exterior, que era entonces su \u00fanico producto de exportaci\u00f3n, debido a la decisi\u00f3n de la Uni\u00f3n Monetaria Latina de abandonar el bimetalismo y la p\u00e9rdida de los yacimientos de Caracoles. Pero lo peor de todo era que se hab\u00eda quedado sin su salida al mar, clave para el futuro desarrollo econ\u00f3mico y social del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para poner fin de manera oficial a la guerra, Chile y Bolivia firmaron primero, el 4 de abril de 1884, un Pacto de Tregua, seguido despu\u00e9s por el protocolo del 9 de diciembre de 1895 \u2013que ofrec\u00eda un puerto a Bolivia- y, finalmente, el Tratado del 20 de octubre de 1904, que dio a los chilenos la cesi\u00f3n definitiva y perpetua del antiguo litoral boliviano.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn28\">[28]<\/a> Desde el primero de estos acuerdos, se despojaba a Bolivia de toda la provincia de Antofagasta, esto es, su salida al Pac\u00edfico, enclave estrat\u00e9gico para su potencial desarrollo que ten\u00eda unos 400 kil\u00f3metros de costa.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn29\">[29]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno boliviano debi\u00f3 aceptar estas terribles condiciones ante la amenaza del ej\u00e9rcito chileno que ocupaba Puno de proseguir su avance hacia La Paz. Adem\u00e1s, la presi\u00f3n diplom\u00e1tica del pa\u00eds austral sobre Bolivia hab\u00eda llegado a los extremos que ilustra la prepotente y altanera nota ultim\u00e1tum del embajador\u00a0 chileno en La Paz, Abraham Koning, quien el 13 de agosto de 1900 hab\u00eda advertido con total desenfado al canciller boliviano:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cumplimiento de las instrucciones de mi gobierno y partiendo del antecedente aceptado por ambos pa\u00edses de que el antiguo literal boliviano es y ser\u00e1 siempre de Chile [&#8230;]. Chile ha ocupado el Litoral y se ha apoderado de \u00e9l con el mismo t\u00edtulo con que Alemania anex\u00f3 al imperio Alsacia y la Lorena, con el mismo t\u00edtulo que los Estados Unidos de la Am\u00e9rica del Norte han tomado Puerto Rico [&#8230;]. Nuestros derechos nacen de la victoria, la ley suprema de las naciones [&#8230;].\u201d\u00a0<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn30\">[30]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acuerdo firmado en 1904, adem\u00e1s de establecer el dominio perpetuo y absoluto de Chile sobre los territorios arrebatados a Bolivia,\u00a0 inclu\u00eda el derecho de libre tr\u00e1nsito de bienes y mercanc\u00edas bolivianos por cualquiera de los puertos chilenos del norte. Chile deb\u00eda asumir la construcci\u00f3n de un ferrocarril entre Arica y La Paz, establecer un r\u00e9gimen de libre tr\u00e1nsito y el pago de una compensaci\u00f3n monetaria a Bolivia. El tratado fue ratificado al a\u00f1o siguiente por los respectivos congresos, aunque desde 1910 el gobierno boliviano no ha cejado en el reclamo de su derecho a una salida al Pac\u00edfico.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn31\">[31]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En definitiva, el guano y el salitre fueron la fatalidad de Bolivia. Las riquezas naturales existentes en su territorio litoral, apetecidas por los grandes consorcios de Inglaterra y Estados Unidos, dejaron a Bolivia enclaustrada en el altiplano andino, convertida en una naci\u00f3n sin mar, aislada en el coraz\u00f3n de la Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed el permanente reclam\u00f3 a una soluci\u00f3n justa, que contemple una salida libre y soberana al Pac\u00edfico, \u00a0que ha hecho suyo el presidente boliviano Evo Morales y recogido en el articulado de la actual constituci\u00f3n del Estado Plurinacional de \u00a0Bolivia. A los 130 a\u00f1os del fin de una guerra que enlut\u00f3 a tres pueblos hermanos, cobra nueva fuerza el vibrante llamado a la unidad latinoamericana hecho por Mart\u00ed al calor de este tr\u00e1gico enfrentamiento fratricida:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo nuestro anhelo est\u00e1 en poner alma a alma y mano a mano los pueblos de nuestra Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario ir acercando lo que ha de acabar por estar junto. Si no, crecer\u00e1n odios; se estar\u00e1 sin defensa apropiada para los colosales peligros, y se vivir\u00e1 en perpetua e infame batalla entre hermanos por apetito de tierras. No hay en la Am\u00e9rica del Sur y del centro como en Europa y Asia, razones de combate inevitables, que excusen y expliquen las guerras, y las hagan sistem\u00e1ticas, inevitables, y en determinados momentos precisas. \u00bfPor qu\u00e9 batallar\u00edan, pues, sino por vanidades pueriles o por hambres ignominiosas, los pueblos de Am\u00e9rica\u201d \u00a1Guerras horribles, las guerras de avaros!<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn32\">[32]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el reclamo que reiter\u00f3 Jos\u00e9 Mart\u00ed en su extraordinario ensayo\u00a0<em>Nuestra Am\u00e9rica<\/em> (1891), teniendo en mente los dram\u00e1ticos episodios de la Guerra del Pac\u00edfico que tanto le conmovieron y laceraron. Por eso llam\u00f3 de nuevo a la imprescindible unidad de nuestros pueblos ante el inminente peligro mayor: la brutal expansi\u00f3n de los Estados Unidos sobre las tierras de la Am\u00e9rica Meridional:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pueblos que no se conocen, han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos. Los que se ense\u00f1an los pu\u00f1os, como hermanos celosos, que quieren los dos la misma tierra, o el de casa chica, que le tiene envidia al de la casa mejor, han de encajar, de modo que sean una, las dos manos.\u00a0 Los que, al amparo de una tradici\u00f3n criminal, cercenaron, con el sable tinto en la sangre de sus mismas venas, la tierra del hermano vencido, del hermano castigado m\u00e1s all\u00e1 de sus culpas, si no quieren que les llame el pueblo ladrones, devu\u00e9lvanle sus tierras al hermano. Las deudas del honor no las cobra el honrado en dinero, a tanto por la bofetada. Ya no podemos ser el pueblo de hojas, que viven en el aire, con la copa cargada de flor, restellando o zumbando, seg\u00fan la acaricie el capricho de la luz, o la tundan y talen las tempestades; \u00a1los \u00e1rboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las ra\u00edces de los Andes.<a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftn33\">[33]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Habana, 23 de marzo de 2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Dr. Sergio Guerra Vilaboy. Universidad de La Habana, Cuba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref1\">[1]<\/a><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\"> Tomado de las anotaciones de Jos\u00e9 Mart\u00ed a su lectura del libro de Diego Barros Arana <\/span><em style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Historia de la Guerra del Pac\u00edfico<\/em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">, Santiago de Chile, Servat y Cia., 1888. V\u00e9ase Jos\u00e9 Mart\u00ed: <\/span><em style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">Obras Completas<\/em><span style=\"font-size: 13px; line-height: 19px;\">, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1975, t. 21, pp. 291-303. Para el Ap\u00f3stol de la Independencia de Cuba: \u201cEl libro de Barros Arana ha sido escrito para demostrar que ha tenido raz\u00f3n Chile, pues \u00e9se es precisamente el libro que convence de que no ha tenido raz\u00f3n Chile\u201d.<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref2\">[2]<\/a> El presente texto debe mucho al libro que elaborara hace muchos a\u00f1os con dos colegas del Departamento de Historia de la Universidad de La habana. V\u00e9ase Sergio Guerra, Alberto Prieto y Omar D\u00edaz de Arce:\u00a0<em>Cr\u00f3nicas Latinoamericanas, la regi\u00f3n surandina. Chile, Per\u00fa y Bolivia<\/em>, La Habana, Casa de las Am\u00e9ricas, 1977.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref3\">[3]<\/a> Ra\u00fal Botelho Gonsalvez:\u00a0<em>Breve historia del litoral boliviano<\/em>, La Paz, Comisi\u00f3n Nacional de Recordaci\u00f3n del Centenario de la Guerra del Pac\u00edfico, 1979, p. 17 y Ren\u00e9 Zavaleta Mercado: \u201cConsideraciones generales sobre la historia de Bolivia\u201d, en\u00a0<em>Am\u00e9rica Latina; Historia de Medio Siglo<\/em>, M\u00e9xico, Siglo XXI, 1998, t.1, p. 75. V\u00e9ase tambi\u00e9n Herbert S. Klein:\u00a0<em>Historia de Bolivia<\/em>, La Paz, Librer\u00eda Editorial \u201cJuventud\u201d, 1996.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref4\">[4]<\/a> Un sugestivo an\u00e1lisis en Sergio Villalobos R.:\u00a0<em>El comercio y la crisis colonial. Un mito de la Independencia<\/em>, Santiago de Chile, Ediciones de la Universidad de Chile, 1980,\u00a0 pp. 237-273.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref5\">[5]<\/a> V\u00e9ase, entre otros textos, Luis Vitale:\u00a0<em>Interpretaci\u00f3n marxista de la Historia de Chile<\/em>, Santiago de Chile, Prensa Latinoamericana, 1972, t. III,\u00a0 pp. 158-159 y Sergio Grez Toso:\u00a0<em>De la \u201cRegeneraci\u00f3n del Pueblo\u201d a la Huelga General. G\u00e9nesis y evoluci\u00f3n hist\u00f3rica del movimiento popular en Chile (1810-1890)<\/em>, Santiago de Chile, RIL Editores, 2007, pp. 71-72.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref6\">[6]<\/a> Tomado de Hern\u00e1n Ram\u00edrez Necochea:\u00a0<em>Historia del imperialismo en Chile<\/em>, La Habana, Edici\u00f3n Revolucionaria, 1966, p. 56. De 14 naves que fondearon en Valpara\u00edso en 1809 se pas\u00f3 a 394 en 1834. Las cifras en Grez, op. cit., p. 88.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref7\">[7]<\/a> Carta de Diego Portales a Manuel Blanco Encalada citada por Javier Murillo de la Rocha: \u201cRelaciones boliviano-chilenas. A 100 a\u00f1os del Tratado de Paz y Amistad\u201d,\u00a0<em>Foreign Affairs en Espa\u00f1ol<\/em>,\u00a0 ITAM, M\u00e9xico, octubre-diciembre 2004, vol. 4, num. 3, p. 44.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref8\">[8]<\/a> En su lucha contra la federaci\u00f3n de Per\u00fa y Bolivia, los<em> <\/em>chilenos lograron atraerse al gobernante bonaerense Juan Manuel de Rosas, quien no puso gran empe\u00f1o en atacar al\u00a0 estado confederado. As\u00ed, al iniciarse las hostilidades, las tropas peruano-bolivianas se acercaron a Jujuy y, en 1838, vencieron a los argentinos en las batallas de Yruya y Montenegro.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref9\">[9]<\/a> Zavaleta, op. cit., p.78.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref10\">[10]<\/a> V\u00e9ase Frank Safford y Nils Jacobsen: \u201cLas econom\u00edas de la Am\u00e9rica andina, 1830-1885, en<em>Historia de Am\u00e9rica Andina<\/em>, Quito, Universidad Andina Sim\u00f3n Bol\u00edvar, 2003, t. V, p. 67. Y Dennis L. Gilbert:\u00a0<em>La oligarqu\u00eda peruana: historia de tres familias<\/em>, Lima, Editorial Horizonte, 1982, p. 16-17.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref11\">[11]<\/a> Eugenio Chang-Rodr\u00edguez:\u00a0<em>Opciones pol\u00edticas peruanas<\/em>, Trujillo-Per\u00fa, Editorial Normas Legales S.A., 1987, p. 19.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref12\">[12]<\/a> Heraclio Bonilla:\u00a0<em>Guano y burgues\u00eda en el Per\u00fa<\/em>, Lima, Instituto de Estudios Peruanos, 1974, p. 19. V\u00e9ase tambi\u00e9n Ernesto Yepes del Castillo:\u00a0<em>Per\u00fa 1820-1920. Un siglo de desarrollo capitalista<\/em>, Lima, Instituto de Estudios Peruanos, Campod\u00f3nico, 1972.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref13\">[13]<\/a> Manuel Medina Castro:\u00a0<em>Estados Unidos y Am\u00e9rica Latina, siglo XIX<\/em>; La Habana, Casa de las Am\u00e9ricas, 1968, p. 471.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref14\">[14]<\/a> Una descripci\u00f3n cl\u00e1sica en Oscar Berm\u00fadez:\u00a0<em>Historia del salitre desde sus or\u00edgenes hasta la Guerra del Pac\u00edfico<\/em>,\u00a0 Santiago de Chile, Ediciones de la Universidad de Chile, 1963.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref15\">[15]<\/a> V\u00e9ase\u00a0 Medina Castro, op. cit., pp, 468-469.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref16\">[16]<\/a> Para colmo, el presidente Melgarejo ofreci\u00f3 al negociador chileno en La Paz, Aniceto Vergara Albano, un puesto en su gabinete como ministro de Hacienda y luego lo nombr\u00f3 su Agente Financiero en Santiago de Chile.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref17\">[17]<\/a> Seg\u00fan las estad\u00edsticas de 1874, el 93% de la poblaci\u00f3n de Antofagasta ya era chilena y solo el 2% boliviana. V\u00e9ase Alcides Arguedas:\u00a0<em>Historia General de Bolivia. (El proceso de la nacionalidad), 1809-1921<\/em>, La Paz, Arm\u00f3 Hermanos Editores, 1922.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref18\">[18]<\/a> Citado por Murillo de la Rocha, op. cit., p. 44. Aunque se le llama \u201csecreto\u201d, en realidad era conocido por varios gobiernos latinoamericanos, incluyendo el chileno, e incluso publicado en la revista\u00a0<em>Foreign Relations<\/em> de Estados Unidos el 15 de enero de 1874.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref19\">[19]<\/a> Hasta donde conocemos, el gobierno de Venezuela, presidido entonces por Antonio Guzm\u00e1n Blanco, fue el \u00fanico de Am\u00e9rica Latina que protest\u00f3 oficialmente por la agresi\u00f3n chilena a Bolivia y Per\u00fa.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref20\">[20]<\/a> William J. Dennis:\u00a0<em>Documentary History of the Tacna-Arica Dispute<\/em>, Nueva York, Kennikat Press, 1971, p. 134. En realidad, Lynch hab\u00eda nacido en Chile, aunque se hab\u00eda educado desde muy joven en Gran Breta\u00f1a y servido muchos a\u00f1os en la marina inglesa.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref21\">[21]<\/a> M\u00e1s detalles en Jorge Basadre:\u00a0<em>Historia de la Rep\u00fablica del Per\u00fa<\/em>, Lima, Peruam\u00e9rica, 1964, t. VI. V\u00e9ase tambi\u00e9n Margarita Guerra Martiniere<em>: La ocupaci\u00f3n de Lima (1881-1883). El gobierno de Garc\u00eda Calder\u00f3n<\/em>, Lima, Pontificia Universidad Cat\u00f3lica del Per\u00fa, 1991, p. 130.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref22\">[22]<\/a> Citado por Medina Castro, op. cit., p. 482.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref23\">[23]<\/a> Un enjundioso estudio del tema en Jos\u00e9 Ball\u00f3n Aguirre:\u00a0<em>Mart\u00ed y Blaine en la dial\u00e9ctica de la Guerra del Pac\u00edfico (1879-1883)<\/em>, M\u00e9xico, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM), 2003. Seg\u00fan explica este autor (p. 155), Garc\u00eda Calder\u00f3n hab\u00eda aceptado el plan norteamericano el 20 de septiembre de 1881.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref24\">[24]<\/a> Ball\u00f3n Aguirre, op. cit., p. 89<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref25\">[25]<\/a> En Murillo de la Rocha, loc. cit., p. 45. M\u00e1s informaci\u00f3n en Roberto Querejazu Calvo:\u00a0<em>Historia de la Guerra del Pac\u00edfico (La participaci\u00f3n de Bolivia)<\/em>, La Paz, Ed. \u201cG.U.M.\u201d [s.f.]., pp. 429 y ss.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref26\">[26]<\/a> Ram\u00edrez Necochea, op. cit., pp.117 y 121.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref27\">[27]<\/a> M\u00e1s detalles en Emilio Romero:\u00a0<em>Historia Econ\u00f3mica del Per\u00fa<\/em>, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1949.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref28\">[28]<\/a> V\u00e9ase tambi\u00e9n la opini\u00f3n del chileno Luis Maira en \u201cLas relaciones entre Chile y Bolivia en el centenario del tratado de 1904\u201d,\u00a0<em>Foreign Affairs en Espa\u00f1ol<\/em>,\u00a0 ITAM, M\u00e9xico, octubre-diciembre 2004, vol. 4, num. 3.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref29\">[29]<\/a> Seg\u00fan Medina Castro, op. cit., p. 475 y 493., Chile se apoder\u00f3 de 180 mil kil\u00f3metros cuadrados, de los cuales 66 170 eran bolivianos. Tarapac\u00e1 ten\u00eda 43 mil kil\u00f3metros cuadrados de superficie y Tacna 8 768.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref30\">[30]<\/a> Tomado de Murillo de la Rocha, loc. cit., p. 47.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref31\">[31]<\/a> Chile tambi\u00e9n quedaba obligado a entregar a Bolivia 300 mil libras esterlinas y a hacerse cargos de otras compensaciones, reclamaciones y cr\u00e9ditos al gobierno boliviano.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref32\">[32]<\/a> <em>Obras Completas<\/em>, loc.cit., t. 7, pp. 324-325.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Carolina\/01-CARO-2012\/1_Texto\/ADHILAC_Web\/2013\/informaciones\/La%20guerra%20del%20salitre2.doc#_ftnref33\">[33]<\/a> Jos\u00e9 Mart\u00ed: \u201cNuestra Am\u00e9rica\u201d, en\u00a0<em>Obras Completas<\/em>, La Habana, Editorial Lex, 1946, t. II,\u00a0 p. 106.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Regresar al INDICE (<a title=\"Volver\" href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=4068\" target=\"_blank\">Volver<\/a>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><em>Ariadna Tucma Revista Latinoamericana. N\u00ba 8. Marzo 2013 \u2013 Febrero 2014. Volumen I.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Publicado por \u00a9www.ariadnatucma.com.ar<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Contacto: info@ariadnatucma.com.ar<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un\u00a0an\u00e1lisis\u00a0hist\u00f3rico Sergio Guerra Vilaboy* &nbsp; Mapa de la Guerra del Pac\u00edfico (elaboraci\u00f3n propia). \u201cBolivia fue pretexto, con el cual se recogi\u00f3 de paso \u00a0a Antofagas-ta; \u00a0 Per\u00fa, \u00a0 el \u00a0 objeto real, en el que se iban a \u00a0 saciar, \u00a0 no \u00a0 tanto ansias \u00a0de \u00a0poseer \u00a0las salitreras de Tarapac\u00e1, cuanto viejos celosos y &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=3782\" class=\"more-link\">Seguir leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa dram\u00e1tica historia de la Guerra del Pac\u00edfico (1879-1883) y de sus consecuencias para Bolivia. Sergio Guerra Vilaboy\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[145,3],"tags":[331,332],"class_list":["post-3782","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca","category-historia","tag-guerra-del-pacifico","tag-salitre","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3782","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3782"}],"version-history":[{"count":23,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3782\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3809,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3782\/revisions\/3809"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3782"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3782"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3782"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}