{"id":2806,"date":"2012-08-05T23:29:00","date_gmt":"2012-08-06T02:29:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=2806"},"modified":"2012-08-07T07:55:47","modified_gmt":"2012-08-07T10:55:47","slug":"derechos-y-practicas-de-acceso-usufructo-y-propiedad-en-las-tierras-que-fueron-de-los-jesuitas%c2%b4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=2806","title":{"rendered":"Derechos y pr\u00e1cticas de acceso, usufructo y propiedad en `las tierras que fueron de los jesuitas&#8217;."},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\">Arrendatarios, propietarios y Estado en la campa\u00f1a de Buenos Aires<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Primera mitad del siglo XIX\u201d).*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autora: Mar\u00eda Valeria Ciliberto**<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2815 alignnone\" title=\"San Ignacio Colegio Iglesia\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/San-Ignacio-Colegio-Iglesia.jpg\" alt=\"\" width=\"340\" height=\"160\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/San-Ignacio-Colegio-Iglesia.jpg 340w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/San-Ignacio-Colegio-Iglesia-300x141.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Iglesia de San Ignacio y Colegio de San Carlos en Buenos Aires. Fin siglo XVIII<!--more--><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estudio hist\u00f3rico de los derechos de propiedad constituye hoy un campo historiogr\u00e1fico renovado cuyas hip\u00f3tesis y enfoques cobran creciente inter\u00e9s para el an\u00e1lisis de los procesos de cambio agrario bonaerense de los siglos XVIII y XIX. Los trabajos inscriptos en esta perspectiva se orientan a recobrar las diversas condiciones de realizaci\u00f3n de la propiedad, reconstruyendo las formas diarias de acceder a los recursos y destacando el car\u00e1cter m\u00faltiple y variable de los derechos en tanto construcci\u00f3n social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas investigaciones cuestionan los enfoques que restringen el an\u00e1lisis de la propiedad \u00fanicamente al estudio de los marcos legales e institucionales de su implementaci\u00f3n. Desde esta perspectiva, las leyes y el Estado liberal dejan de ser pensados como garantes inevitables y exclusivos de los derechos de propiedad (tambi\u00e9n considerados \u00fanicos e indiscutibles), para ser incorporados como partes en una din\u00e1mica social que implica creaci\u00f3n y transformaci\u00f3n de distintos tipos de derechos y que revela las transformaciones de los grupos sociales \u2013como din\u00e1micas que no siempre se vinculan con las reformas jur\u00eddicas y con el Estado [1].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diferentes estudios centrados en el an\u00e1lisis de cuestiones vinculadas a la propiedad de la tierra en la campa\u00f1a de Buenos Aires de la primera mitad del siglo XIX suman sus aportes para avanzar en esta direcci\u00f3n historiogr\u00e1fica. Por un lado, los trabajos que destacan, junto a las transformaciones postrevolucionarias, las herencias coloniales en lo que\u00a0 respecta a las normas vinculadas a la tierra. As\u00ed, en el marco de un sistema normativo en el que conviven concepciones de propiedad basadas tanto en la ley como en la costumbre, estas continuidades se comprueban tanto en la vigencia de formas de derechos distintas a la de la exclusividad del dominio (al menos hasta el \u00faltimo tercio del siglo XIX) \u00a0[2], como en los modos de transferencia de la tierra p\u00fablica (los sistemas de moderada composici\u00f3n y remates) y en la legislaci\u00f3n referida a las tierras de <em>\u201cpan llevar\u201d<\/em> y\/o ejidales [3].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, se suman las contribuciones de las investigaciones centradas en el an\u00e1lisis de la cultura jur\u00eddica y pol\u00edtica de la poblaci\u00f3n rural bonaerense del per\u00edodo 1780-1830 <sup><sup>[4]<\/sup><\/sup>. Estos estudios reconstruyen la conflictividad derivada de la contradicci\u00f3n entre principios liberales de propiedad privada y pr\u00e1cticas sociales basadas en derechos y valores consuetudinarios, constatando la continuidad y el reconocimiento de derechos de usufructo sobre ciertos recursos, su uso estrat\u00e9gico por parte de los pobladores y los cambios verificados a mediados de siglo cuando las \u00e1reas y recursos de uso com\u00fan se convierten en propiedad del Estado y las pr\u00e1cticas consuetudinarias son penalizadas pasando a operar en los intersticios de la ley [5].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2810 alignnone\" title=\"CNBA frente\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/CNBA-frente.jpg\" alt=\"\" width=\"479\" height=\"305\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/CNBA-frente.jpg 599w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/CNBA-frente-300x190.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 479px) 100vw, 479px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Actual Colegio Nacional de Buenos Aires. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto, los intentos de imponer un marco normativo tendiente a afirmar derechos plenos de propiedad se vinculan con el lento proceso de implantaci\u00f3n de un nuevo poder estatal en la campa\u00f1a porte\u00f1a de la primera mitad del siglo XIX. El despliegue del Estado porte\u00f1o postrevolucionario en el \u00e1mbito rural, si bien se apoy\u00f3 en la mediaci\u00f3n de las redes sociales locales, fue acompa\u00f1ado por una \u201coleada de denuncias\u201d de tierras p\u00fablicas <sup><sup>[6]<\/sup><\/sup> que deriv\u00f3 en un incremento de conflictos vinculados a la posesi\u00f3n y propiedad de los terrenos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n de 1810, dependiendo en gran parte de la movilizaci\u00f3n pol\u00edtica de los sectores subalternos rurales, terminar\u00e1 por cuestionar tanto al viejo como al nuevo orden en sus dimensiones sociales y econ\u00f3micas [7]. As\u00ed es c\u00f3mo la d\u00e9cada de 1820 -per\u00edodo de las reformas de Rivadavia- se presenta como el momento m\u00e1s cr\u00edtico del enfrentamiento entre los intereses de los propietarios (y del Estado) orientados a afirmar sus derechos de propiedad como plenos y absolutos y los de los pobladores arrendatarios que resisten ser convertidos en \u201ccolonos\u201d, defendiendo derechos legitimados por la costumbre [8].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conflictividad asociada al proceso de privatizaci\u00f3n de la tierra se vincula de esta manera al fracaso parcial de las reformas basadas en los postulados del liberalismo econ\u00f3mico en lo que respecta a la consolidaci\u00f3n de la propiedad durante los a\u00f1os \u00b420 e inicios de la d\u00e9cada de 1830. En este sentido, nuevas investigaciones han modificado el eje del debate previo destacando que fue la disponibilidad de tierras, y no su r\u00e9gimen de propiedad, lo que hizo posible la expansi\u00f3n productiva del per\u00edodo. \u00a0As\u00ed, las disputas por derechos de propiedad son interpretadas como reclamos por la distribuci\u00f3n de los frutos de un mayor crecimiento por parte de una poblaci\u00f3n rural capaz de usufructuar la necesidad de apoyo pol\u00edtico de los gobiernos [9].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente trabajo recupera los aportes de estas investigaciones, interes\u00e1ndose en las experiencias relacionadas con la posesi\u00f3n y propiedad de la tierra p\u00fablica periurbana de antigua pertenencia eclesi\u00e1stica. Nos ocupamos espec\u00edficamente de <em>\u201clas tierras que fueron de los jesuitas\u201d<\/em> situadas en la campa\u00f1a aleda\u00f1a a la ciudad de Buenos Aires, a fin de analizar las pr\u00e1cticas y relaciones establecidas por y entre los distintos actores sociales involucrados frente a las iniciativas estatales de control de la tierra p\u00fablica productivamente orientada al abasto urbano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir del estudio de las normas establecidas en torno a la posesi\u00f3n\/ propiedad de la tierra de una chacra administrada, desde la expulsi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda, primero por la Junta de Temporalidades y, luego, directamente por el Estado porte\u00f1o abordaremos un per\u00edodo marcado por la r\u00e1pida valorizaci\u00f3n de la tierra periurbana, las reformas liberales de 1820 y las dos etapas de un gobierno federal que encuentra en los peque\u00f1os y medianos propietarios rurales periurbanos su base social de apoyo <sup><sup>[10]<\/sup><\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La tierra p\u00fablica en los entornos agrarios de la ciudad: propiedades eclesi\u00e1sticas \u201cretrovertidas\u201d al Estado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-2811\" title=\"San-Ignacio Bs As02\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/San-Ignacio-Bs-As02.jpg\" alt=\"\" width=\"263\" height=\"314\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/San-Ignacio-Bs-As02.jpg 376w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/San-Ignacio-Bs-As02-251x300.jpg 251w\" sizes=\"auto, (max-width: 263px) 100vw, 263px\" \/><em>Iglesia de San Ignacio en Buenos Aires<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la primera mitad del siglo XIX, la din\u00e1mica de ocupaci\u00f3n y <em>mise en valeur <\/em>del espacio agrario pr\u00f3ximo a la ciudad de Buenos Aires se proyecta en la expansi\u00f3n de una pr\u00f3spera agricultura mercantil que confirma el progreso de los partidos trigueros de m\u00e1s antiguo asentamiento, impulsa el crecimiento de nuevos n\u00facleos agr\u00edcolas y transforma las zonas de pastoreo m\u00e1s pr\u00f3ximas en sectores de explotaci\u00f3n mixta agr\u00edcola-ganadera. Este desarrollo rural directamente vinculado a la expansi\u00f3n de la demanda urbana, se basa desde sus inicios en la continuidad (y prosperidad) de peque\u00f1as y medianas explotaciones que combinan la propiedad y el arrendamiento de la tierra. Sin embargo, desde fines de la d\u00e9cada de 1840 se vincula tambi\u00e9n con la consolidaci\u00f3n de grandes establecimientos mercantiles funcionalmente insertos en los nuevos patrones de inversi\u00f3n agraria de la \u00e9lite porte\u00f1a [11].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que en el resto de la campa\u00f1a, la parcelaci\u00f3n y venta de la tierra periurbana se acelera a partir de las d\u00e9cadas de 1820 y 1830, lapso en el que se verifica el n\u00famero m\u00e1s alto de transacciones entre particulares, operaciones que tambi\u00e9n comprenden el mayor n\u00famero de hect\u00e1reas[12]. Estos traspasos de dominio se inscriben en una compleja din\u00e1mica de apropiaci\u00f3n jur\u00eddica en la que los mecanismos de un mercado en formaci\u00f3n y la fragmentaci\u00f3n derivada del sistema de herencia igualitario se combinan con la instrumentaci\u00f3n de distintas pol\u00edticas estatales orientadas a la venta de las tierras p\u00fablicas del \u00e1rea de significativa gravitaci\u00f3n durante las d\u00e9cadas de 1820 y 1830.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de un proceso estrechamente ligado al ritmo y caracter\u00edsticas del crecimiento urbano, que se articula sobre un espacio de muy antiguo asentamiento y ocupaci\u00f3n productiva, en el que se encontraban los establecimientos agr\u00edcolas (chacras y quintas) m\u00e1s rentables de la campa\u00f1a propiedad de la \u00e9lite porte\u00f1a y, sobre todo, de la Iglesia (tierras de <em>\u201cpan llevar\u201d<\/em> tradicionalmente arrendadas). Para las primeras d\u00e9cadas del siglo XIX, algunas de estas propiedades institucionales a\u00fan indivisas hab\u00edan pasado a manos del Estado, como bienes de Temporalidades primero y, a partir de la Reforma Eclesi\u00e1stica de Rivadavia (1822), como parte del patrimonio de las \u00f3rdenes e instituciones afectadas por las incautaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los a\u00f1os centrales de la d\u00e9cada de 1820, en el marco de un proyecto reformista de gobierno que conjuga la desamortizaci\u00f3n de bienes eclesi\u00e1sticos con una pol\u00edtica de tierras que propicia el inicio del \u201cgran negocio de la tierra p\u00fablica\u201d [13], las \u00f3rdenes religiosas reformadas pierden su patrimonio en tierras (de acuerdo con la reorientaci\u00f3n de sus inversiones agrarias de fines del siglo XVIII, principalmente concentrado en los suburbios de la ciudad y sus inmediaciones) [14].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La desamortizaci\u00f3n y enajenaci\u00f3n de estas quintas y lotes situados en los cuarteles de rurales de la ciudad favoreci\u00f3 principalmente a un grupo selecto de la \u00e9lite pol\u00edticomercantil de la \u00e9poca y al Cabildo Eclesi\u00e1stico. Los primeros, a trav\u00e9s de ventas financiadas con billetes de la deuda p\u00fablica consolidada adquirieron las propiedades m\u00e1s capitalizadas del ejido porte\u00f1o (como parte de un negocio especulativo m\u00e1s amplio), la Iglesia aseguraba con ello el presupuesto necesario para su funcionamiento. Aunque estas ventas sirvieron sobre todo para fortalecer pol\u00edticamente a un gobierno que basaba el \u00e9xito de su ambicioso programa reformista en un reciente y fr\u00e1gil consenso de intereses [15].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 del ejido, en las jurisdicciones de la campa\u00f1a inmediata a la ciudad de Buenos Aires la pol\u00edtica del gobierno en relaci\u00f3n a la tierra p\u00fablica fue la opuesta. A lo largo de la d\u00e9cada de 1820, cuando \u2013recordemos- en el contexto general de la campa\u00f1a se verifica la primera \u201coleada de denuncias\u201d, la continuidad de la tenencia y usufructo mediante el arrendamiento, la ampliaci\u00f3n de este sistema y el otorgamiento de nuevas parcelas en enfiteusis constituyeron las opciones privilegiadas por los gobiernos en relaci\u00f3n a la tierra p\u00fablica del \u00e1rea periurbana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta mediados de la d\u00e9cada de 1830, la administraci\u00f3n estatal porte\u00f1a no registra venta de terrenos que identificaba como de su propiedad en los partidos contiguos a la ciudad. Estos lotes, en su gran mayor\u00eda reconocidos como de origen eclesi\u00e1stico, comprend\u00edan las tierras confiscadas a la Catedral, a las \u00f3rdenes de Santo Domingo, Bel\u00e9n y, sobre todo, a la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas ubicadas principalmente al oeste de la ciudad, en el partido de San Jos\u00e9 de Flores y sus inmediaciones (Mor\u00f3n, Matanza) [16].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la mitad del siglo XIX, las modalidades de una expansi\u00f3n rural concentrada en el sur del espacio bonaerense, el desarrollo urbano de Buenos Aires y de sus pueblos cercanos y la progresiva valorizaci\u00f3n de los terrenos se vincularan con las modificaciones contractuales de los arrendamientos[17], la creciente afirmaci\u00f3n del derecho pleno de propiedad y la venta de las tierras p\u00fablicas para explicar los cambios verificados en la propiedad rural del espacio periurbano. A inicios de la d\u00e9cada de 1860, el 91% de las tierras del \u00e1rea son registradas como de propiedad privada sujeta al gravamen de la <em>Contribuci\u00f3n Directa.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>Registro Catastral<\/em> de la <em>Contribuci\u00f3n Directa<\/em> (1863) resume la acelerada din\u00e1mica de transferencia a particulares de la tierra p\u00fablica verificada durante la primera mitad del siglo XIX, mostrando los ritmos desiguales de un proceso todav\u00eda incompleto en las zonas agr\u00edcola-ganaderas del sudoeste y sur del centro urbano. De acuerdo con las distintas orientaciones productivas de las jurisdicciones consideradas y sus diversas historias locales de poblamiento, entrada la segunda mitad del siglo XIX no hallamos grandes terrenos de dominio p\u00fablico (ni parcelas privadas de extensiones considerables) en los distritos de temprano asentamiento del norte y oeste de la ciudad. All\u00ed, sobre todo en San Jos\u00e9 de Flores, la din\u00e1mica de ocupaci\u00f3n y puesta en producci\u00f3n agr\u00edcola hab\u00eda experimentado desde inicios de siglo un renovado impulso de la mano del arrendamiento y posterior venta de las tierras p\u00fablicas de antigua pertenencia eclesi\u00e1stica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con las estimaciones del agrimensor encargado en 1828 por el Superior Gobierno de <em>\u201ctomar conocimiento de los terrenos de pan-llevar\u201d <\/em>de propiedad estatal situados en el partido de San Jos\u00e9 de Flores, las parcelas <em>\u201cde Temporalidades\u201d <\/em>(es decir, \u00a0de dominio p\u00fablico) de la jurisdicci\u00f3n abarcaban unas 3.286,80 hect\u00e1reas, superficie que, entre 1829 y 1831, estaba subdividida en su usufructo entre 137 arrendatarios\/ pobladores. Casi el 50% de estas tierras ser\u00e1 enajenado durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas a trav\u00e9s de las ventas de las suertes de uno de los establecimientos productivos de propiedad p\u00fablica m\u00e1s extenso y capitalizado de la campa\u00f1a porte\u00f1a, La Chacarita de los Colegiales [18].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los establecimientos productivos de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en la campa\u00f1a rioplatense: el caso de La Chacarita<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudios de explotaciones agrarias de propiedad eclesi\u00e1stica en general, y jesu\u00edticos en particular, cuentan con una larga y rica tradici\u00f3n en la historiograf\u00eda rural hispanoamericana colonial. Para el R\u00edo de la Plata, diversas investigaciones han indagado acerca de las condiciones de trabajo y producci\u00f3n, inversiones, patrimonio y rentabilidad de las haciendas y estancias jesuitas de las distintas regiones del virreinato reconstruyendo la racionalidad econ\u00f3mica de la Compa\u00f1\u00eda basada en la acumulaci\u00f3n de tierras y en el funcionamiento complementario y autosuficiente de sus complejos productivos [19].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-2809\" title=\"CNBA colage\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/CNBA-colage.jpg\" alt=\"\" width=\"286\" height=\"286\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/CNBA-colage.jpg 680w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/CNBA-colage-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/CNBA-colage-300x300.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 286px) 100vw, 286px\" \/><em>El actual Colegio Nacional de Buenos Aires &#8211; ex Real Colegio de San Carlos &#8211; fue inaugurado en el Centenario de la\u00a0Emancipaci\u00f3n\u00a0(1910) .<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las formas de inserci\u00f3n de la orden ignaciana en la econom\u00eda rural del Buenos Aires colonial es menos conocida, concentr\u00e1ndose la mayor parte de los estudios en dos momentos claves de la historia de la Compa\u00f1\u00eda: su instalaci\u00f3n en el \u00e1rea, con el an\u00e1lisis de sus intereses econ\u00f3micos y la conformaci\u00f3n de su patrimonio rural en la regi\u00f3n [20], y el de su expulsi\u00f3n con trabajos interesados fundamentalmente en la administraci\u00f3n de las Temporalidades [21]. Por otro lado, las investigaciones que han contribuido a delinear la \u201canatom\u00eda de la estancia eclesi\u00e1stica\u201d[22] subrayan por contraste las estrategias diferenciales de los jesuitas en lo que respecta a las formas de inversi\u00f3n patrimonial y de administraci\u00f3n de los recursos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a las restantes familias religiosas presentes en el mundo rural del per\u00edodo [23], la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas es la \u00fanica en definirse como gran propietaria de tierras, due\u00f1a de los establecimientos productivos m\u00e1s extensos de la campa\u00f1a en los que la integraci\u00f3n de m\u00faltiples actividades orientada al autoabastecimiento y al mercado se logra en base a la utilizaci\u00f3n combinada de una importante dotaci\u00f3n de mano de obra esclava, trabajo contratado y diversas formas de arrendamiento. El arrendamiento era la forma m\u00e1s frecuente de explotaci\u00f3n en las tierras de la orden, independientemente de la ubicaci\u00f3n espacial de la propiedad y de las particularidades de su organizaci\u00f3n productiva [24]. La renta en especie apoyaba la inserci\u00f3n mercantil de las explotaciones jesuitas, valorizando tierras, externalizando costos y ampliando el stock comercializable de estas unidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Instalados en la ciudad de Buenos Aires en 1608, poco despu\u00e9s de la creaci\u00f3n de la Provincia del Paraguay, los jesuitas fundaron dos colegios (el \u201cColegio Chico\u201d fue abierto en 1734) en los que desempe\u00f1aron sus tareas pastorales, educativas y de asistencia. De acuerdo con la pol\u00edtica de inversiones fundiarias de la Compa\u00f1\u00eda, a lo largo del siglo XVIII la orden consolid\u00f3 a trav\u00e9s de diversos mecanismos un amplio patrimonio que inclu\u00eda varias propiedades (urbanas, suburbanas y rurales) que en conjunto conformaban un complejo integrado y autosuficiente -no obstante ejercer la administraci\u00f3n de estos bienes por separado- aplicado al sostenimiento de cada Colegio [25].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Chacarita de los Colegiales ocupaba los terrenos cedidos por el gobernador Hernando Arias de Saavedra a los religiosos de San Ignacio de Loyola. Originalmente conformada por diez de las veintid\u00f3s primeras suertes otorgadas en merced por Juan de Garay, entre 1614 y 1746 los jesuitas fueron ampliando su extensi\u00f3n mediante nuevas donaciones y compras de las prolongaciones (\u201ccabezadas\u201d) de esos terrenos hasta alcanzar integrar en la propiedad unas 1.642 hect\u00e1reas aproximadamente. Su producci\u00f3n se destinaba b\u00e1sicamente a proveer de alimentos a sacerdotes y pupilos del entonces Colegio de San Ignacio [26].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al momento de la expulsi\u00f3n de la orden, el perfil productivo de la chacra cerealera refleja la l\u00f3gica econ\u00f3mica propia de los establecimientos rurales de la Compa\u00f1\u00eda: integraci\u00f3n de m\u00faltiples actividades orientada al autoabastecimiento y al mercado, importante dotaci\u00f3n de mano de obra esclava combinada con el recurso a diversas formas de trabajo contratado<sup><sup>[27]<\/sup><\/sup> y amplia difusi\u00f3n del arrendamiento en semillas que, asociado a la producci\u00f3n cerealera directa, potenciaba la inserci\u00f3n mercantil de la hacienda <sup><sup>[28]<\/sup><\/sup>. Administrada por la Junta de Temporalidades desde la expulsi\u00f3n de los ignacianos, en 1784 la chacra -ya desagregada del complejo productivo de la orden en la campa\u00f1a rioplatense- pasa a depender del recientemente fundado Real Colegio de San Carlos. Posteriormente, su gesti\u00f3n y propiedad fue retrovertida al Estado, para volver a manos del Colegio Seminario reci\u00e9n despu\u00e9s de la ca\u00edda de Juan Manuel de Rosas (1852).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde fines del siglo XVIII, las distintas administraciones privilegiaron el arriendo de los lotes por sobre la producci\u00f3n directa, incrementado el n\u00famero de arrendatarios, aumentando la renta promedio ingresada por los mismos e incluyendo otros colonos que pagaban un canon en plata. Durante los a\u00f1os siguientes a la revoluci\u00f3n de 1810, los sucesivos gobiernos patrios aplicaron una pol\u00edtica orientada a evitar la desintegraci\u00f3n de la propiedad (rescindiendo por ley la venta de los bienes de las Temporalidades), asegurando la permanencia de los arrendatarios ya instalados y priorizando la instalaci\u00f3n de nuevos pobladores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-2813\" title=\"SanIgnacio puerta\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/SanIgnacio-puerta.jpg\" alt=\"\" width=\"299\" height=\"437\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/SanIgnacio-puerta.jpg 427w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/SanIgnacio-puerta-205x300.jpg 205w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/> <em>La Iglesia de San Ignacio de Loyola es una de las muestras del gran poder que tuvo esta orden en el periodo colonial. Foto: Carolina Crisorio<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre fines de la d\u00e9cada de 1820 y mediados de la siguiente (cuando se inician las ventas), el gobierno rosista procura incrementar las rentas producidas por el establecimiento arrendando un n\u00famero mayor de terrenos. Para 1829 ya son 80 los arrendatarios que pagaban en semillas y en pesos el derecho a usufructo de 91 parcelas. Pocos a\u00f1os despu\u00e9s, 44 nuevos pobladores se instalan en la propiedad, beneficiados con arriendos por un t\u00e9rmino de ocho a\u00f1os y con un canon anual de diez pesos por cuadra cuadrada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las <em>Cuentas de Gastos de La Chacharita<\/em> correspondientes al per\u00edodo 1830-1838 muestran la continuidad de una producci\u00f3n interna diversificada basada ahora en la venta de le\u00f1a, la fabricaci\u00f3n de adobe y los arrendamientos (entradas que juntas representan el 91,4% de los ingresos totales) [29]. Los datos parecen corroborar el reemplazo paulatino de los arrendamientos en semilla por aquellos abonados en pesos moneda corriente. Al momento de pasar la administraci\u00f3n del establecimiento del Colegio al representante del gobierno federal (1829), cerca de la mitad de los 70 pobladores arrendatarios del establecimiento pagan sus \u201ccuotas\u201d con fanegas de trigo (48,6% de los arrendatarios que unas 4 fanegas promedio -la misma renta anual promedio que pagaban los arrendatarios en semillas de la chacra en 1782\/1783). Sin embargo, a lo largo de la d\u00e9cada de 1830 no verificamos nuevos registros de c\u00e1nones satisfechos en trigo ni la venta de fanegas recaudadas por arrendamiento, aunque si el incremento de aquellos arrendamientos abonados en dinero [30].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pago en dinero en un contexto de productores arrendatarios plenamente mercantilizados (e, incluso, algunos ciertamente capitalizados)[31] otorgaba a la chacra un grado m\u00ednimo de seguridad frente a la tendencia alcista, pero con frecuentes e importantes oscilaciones, del precio del trigo. Pero en esta d\u00e9cada de malas cosechas, incertidumbres impositivas, bloqueos mar\u00edtimos e inflaci\u00f3n monetaria estos pagos en pesos no fueron redituables para la administraci\u00f3n estatal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Efectivamente, los arrendamientos de los a\u00f1os de 1830 (a diferencia de los contratos privados pactados habitualmente en libras esterlinas u oro) [32] no solo sufren una significativa rebaja como consecuencia de la p\u00e9rdida de valor de la moneda de pago sino que tambi\u00e9n los montos totales recaudados disminuyen a causa de las numerosas exenciones de pago del canon por ocho a\u00f1os otorgadas por el gobernador en recompensa de servicios prestados a la causa federal. Finalmente, el n\u00famero de pobladores arrendatarios se ver\u00e1 efectivamente reducido cuando muchos se convierten en propietarios (49 individuos). Las tierras <em>\u201cque fueron de los jesuitas\u201d<\/em> de la Chacarita fueron enajenadas en 1836, cuando el gobierno de Juan Manuel de Rosas agobiado por la necesidad de amortizar la deuda determine por ley la venta de todas las propiedades p\u00fablicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ventas de las suertes de La Chacarita favorecieron principalmente a peque\u00f1os y medianos productores, arrendatarios afincados en el lugar entre 15 y 50 a\u00f1os antes de la compra (o a sus descendientes) y <em>\u201caut\u00e9nticos federales\u201d<\/em> quienes fueron beneficiados con pagos diferidos en moneda corriente y rebajas alcanzadas mediante la exoneraci\u00f3n de \u201cgastos de escritura\u201d[33]. El an\u00e1lisis de las peticiones de compra elevadas al gobierno por parte de estos arrendatarios que acceden a la propiedad nos permite acceder a sus argumentos, revelando discursos que conjugan las \u201cexpresiones federales\u201d [34] de rigor para la \u00e9poca con nociones de derecho y legitimidad que remiten a otras tradiciones [35].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los peticionantes <em>\u201cviejos pobladores de La Chacarita\u201d, <\/em>la <em>\u201cantigua posesi\u00f3n\u201d<\/em> derivada de arrendamientos extendidos en el tiempo, fue la principal justificaci\u00f3n esgrimida para la preferencia para la compra. Las normas consuetudinarias que regulaban las pr\u00e1cticas de arrendamiento en la campa\u00f1a porte\u00f1a hac\u00edan derivar esta prerrogativa del largo asentamiento[36]. La <em>\u201cocupaci\u00f3n pac\u00edfica\u201d<\/em> y prolongada de los terrenos por pago de arrendamiento y, m\u00e1s a\u00fan, la herencia de su posesi\u00f3n sirven para destacar el arraigo de estos actores en el medio local, mostrando el valor atribuido a los v\u00ednculos sociales construidos en la cotidianeidad como basamento de legalidad del derecho invocado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, al definirse como pobladores antiguos de las tierras que <em>\u201cfueron de los jesuitas\u201d<\/em>, estos actores logran recuperar y actualizar pr\u00e1cticas y relaciones sociales forjadas en tiempos coloniales -en interacci\u00f3n con las instituciones eclesi\u00e1sticas- que no han dejado de ser consideradas leg\u00edtimas. No obstante, los valores que sustentaban estos v\u00ednculos tiene en este contexto nuevas significaciones: son ahora la laboriosidad y la moralidad asociadas a la vida familiar (y no la pobreza o la piedad)[37] las cualidades que sustentan los pedidos ante las autoridades, aunque aparecen subordinadas a o subsumidas en la filiaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2814 alignnone\" title=\"SanIgnacio techo\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/SanIgnacio-techo.jpg\" alt=\"\" width=\"437\" height=\"328\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/SanIgnacio-techo.jpg 567w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/SanIgnacio-techo-300x224.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 437px) 100vw, 437px\" \/><em>Techo de estilo churigueresco cubierto en oro de la Iglesia de San Ignacio de Loyola en Quito, Ecuador. Foto: Carolina Crisorio<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En virtud del contexto de uniformizaci\u00f3n de identidades pol\u00edticas y de persecuci\u00f3n de los opositores a la causa rosista en el que se efect\u00faan estas peticiones, no sorprende verificar que estos derechos consuetudinarios aparezcan \u201creforzados\u201d con los antecedentes y virtudes federales de los solicitantes. Aqu\u00ed los argumentos equiparan aquellas virtudes socialmente reconocidas con la condici\u00f3n de \u201cbuen federal\u201d. La diversidad de m\u00e9ritos y responsabilidades frente a la administraci\u00f3n rosista son prolijamente enumeradas en las peticiones, mostrando la coexistencia de distintas formas de \u201cser federal\u201d [38], avaladas por pr\u00e1cticas reconocidas y aceptadas por el r\u00e9gimen que, en todos los casos estudiados, aparecen debidamente certificadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para algunos bast\u00f3 como prueba el haber sido <em>\u201cagraciados por el gobierno\u201d<\/em> con la dispensa del canon de arrendamiento. Otros destacaban el haber accedido a los terrenos usufructuados como <em>\u201cpremio\u201d<\/em> por los \u201c<em>servicios al pa\u00eds\u201d<\/em> o por <em>\u201cfidelidad\u201d<\/em> pol\u00edtica a la causa federal. La aprobaci\u00f3n oficial de todas estas solicitudes fue considerada por los peticionantes como prueba fehaciente de \u201c<em>las paternales disposiciones de V. E. hacia la clase labradora y patriota\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los solicitantes logran as\u00ed aprovechar la veta paternalista del gobierno revelando una visi\u00f3n del Estado propia de la tradici\u00f3n pol\u00edtica colonial. Un Estado ahora encarnado en un gobernador a quien se dirigen consider\u00e1ndolo capaz de aplicar justicia de manera ecu\u00e1nime, a fin de proteger los derechos de sus representados\/representantes en la campa\u00f1a. Atribuyendo al gobierno la defensa paternalista del bien com\u00fan, estos arrendatarios no s\u00f3lo apelan a nociones de legitimidad previas -que ahora coexist\u00edan con un discurso pol\u00edtico de corte republicano- sino que tambi\u00e9n ratifican sus derechos ancl\u00e1ndolos en el mundo simb\u00f3lico del rosismo. Un agrarismo republicano rosista que, de hecho, otorgaba a los propietarios un lugar central en su representaci\u00f3n del orden rural ideal, fund\u00e1ndose en el reconocimiento de jerarqu\u00edas naturales -base de la autoridad y de los roles sociales- \u00a0[39].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Destituido el gobierno de Rosas en 1852, la revisi\u00f3n de su pol\u00edtica de tierras p\u00fablicas emprendida por la nueva dirigencia liberal signific\u00f3 para estos propietarios la revalidaci\u00f3n de sus t\u00edtulos ante el Estado[40]. En 1861, el Rector del Colegio Eclesi\u00e1stico (Eusebio Ag\u00fcero, nuevo administrador de las tierras del Colegio de reconocida filiaci\u00f3n unitaria) opuso <em>\u201cvicios de nulidad insalvable\u201d <\/em>a todas las ventas de terrenos pertenecientes a La Chacarita fundament\u00e1ndose en<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><em>\u201cla falta de facultad de aquel gobierno <\/em>[el de Juan Manuel de Rosas] <em>para enajenar terrenos que no s\u00f3lo no eran bald\u00edos sino consagrados al grande objeto de la educaci\u00f3n\u201d<\/em> y en los precios de venta que, en su opini\u00f3n, <em>\u201cno solo merece el dictado de lesi\u00f3n enorme sino tambi\u00e9n de donaci\u00f3n graciosa\u201d <\/em>[41].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este nuevo contexto pol\u00edtico institucional, los propietarios cuestionados demostraron la legitimidad de sus derechos vincul\u00e1ndolos a ventas acordadas por un <em>\u201cjusto precio\u201d<\/em> y a la previa posesi\u00f3n (reconocida oficialmente y\/o probada por testigos) \u2013datos objetivos que aparecen desvinculados de los ahora inc\u00f3modos m\u00e9ritos federales. Esta estrategia legal result\u00f3 ser exitosa, el Poder Ejecutivo declar\u00f3 v\u00e1lidos sus t\u00edtulos de propiedad en funci\u00f3n de comprobar que derivaban de ventas comprendidas en la ley de 1836, se ajustaban al precio establecido y afectaron tierras bald\u00edas <em>\u201cen el sentido de que no sosten\u00edan entonces ning\u00fan Colegio\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concediendo la propiedad a arrendatarios o poseedores anteriores, las ventas de La Chacarita no se originaban entonces en servicios prestados a la Causa Federal. Respecto a los derechos del Colegio, la C\u00e9dula de Carlos III invocada por el Rector del Colegio Ag\u00fcero fue considerada <em>\u201cuna reminiscencia de extinguidos tiempos\u201d<\/em>, ya la ley de 1822 (la de desamortizaci\u00f3n de bienes de la Iglesia, obviamente en ning\u00fan momento cuestionada) establec\u00eda que el Colegio de Estudios Eclesi\u00e1sticos ser\u00eda financiado por el Estado. Tal como lo aclaraba el Fiscal actuante: <em>\u201cLa educaci\u00f3n en nuestros tiempos es costeada por el Estado\u201d <\/em>[42].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Algunas consideraciones finales<\/strong><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el contexto de las grandes transformaciones productivo mercantiles y de r\u00e1pida valorizaci\u00f3n de los terrenos de la campa\u00f1a de Buenos Aires de la primera mitad del siglo XIX, la venta a particulares de la tierra p\u00fablica de antigua pertenencia eclesi\u00e1stica de las inmediaciones de la ciudad se inscribe en el proceso m\u00e1s amplio de implantaci\u00f3n de un nuevo orden institucional en la campa\u00f1a. Esta lenta construcci\u00f3n del Estado provincial en este caso queda reflejada, primero, en la reorganizaci\u00f3n y control estatal de las tierras p\u00fablicas de <em>\u201cpan llevar\u201d<\/em> ligadas al abasto primario urbano y, luego, en el uso pol\u00edtico de su enajenaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las grandes l\u00edneas de este proceso convergen en la historia de la administraci\u00f3n estatal de la hacienda de La Chacarita de los Colegiales, desde el arriendo del establecimiento a particulares en tiempos de las Temporalidades hasta su control directo por parte del Estado durante el rosismo, la posterior venta de las parcelas arrendadas y la confirmaci\u00f3n de los derechos de los nuevos propietarios por parte de un gobierno que, ya en la segunda mitad del siglo XIX, funda el derecho\u00a0 de propiedad (abstracto y absoluto) \u00fanicamente en las leyes del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las solicitudes de compra analizadas nos muestran a los antiguos arrendatarios de La Chacarita reconociendo al gobierno federal como \u00e1rbitro natural de sus derechos a la propiedad de los terrenos que ocupaban, legitimando un orden pol\u00edtico pero logrando en el camino imponer parte de las normas que por costumbre regulaban el uso y tenencia de la tierra. Desde esta posici\u00f3n aparecen negociando su apoyo pol\u00edtico al r\u00e9gimen no s\u00f3lo con la obtenci\u00f3n de beneficios materiales sino tambi\u00e9n a partir del respeto de ciertos derechos y relaciones consuetudinarias. Es por ello que, cuando cambia el clima pol\u00edtico institucional en la provincia, pueden defender sus t\u00edtulos de propiedad no como premio sino como derecho, actualizando selectivamente tradiciones que remontaban a los tiempos coloniales de la presencia jesuita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ventas de la d\u00e9cada de 1830, los cuestionamientos de los t\u00edtulos de propiedad posteriores a Caseros (1852), se presentan como situaciones que pusieron en juego (y en cuesti\u00f3n) distintas nociones y pr\u00e1cticas sociales construidas en torno a los usos y formas de posesi\u00f3n y propiedad de la tierra p\u00fablica. Coyunturas pol\u00edticas y econ\u00f3micas que llevaron a estos actores a recurrir a derechos consuetudinarios y nuevas disposiciones legales combinados en el marco de formas -tambi\u00e9n nuevas- de interacci\u00f3n entre pobladores e instancias institucionales (mediadas por los diferentes poderes locales). Pensamos que, tal como lo muestra el caso de La Chacarita, la larga tradici\u00f3n de posesi\u00f3n elaborada por estos actores en relaci\u00f3n a la Iglesia colonial no fue ajena a la redefinici\u00f3n de derechos que acompa\u00f1a al proceso de venta de las tierras <em>\u201cque hab\u00edan sido de los jesuitas\u201d<\/em> y que luego pasaron al Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, analizar las pr\u00e1cticas y costumbres de arrendamiento (y de acceso a los recursos en general) en las tierras que conformaban el patrimonio de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en la campa\u00f1a bonaerense, puede ser un camino interesante para avanzar en el estudio de las relaciones sociales y de poder que configuraron el n\u00facleo de la tradici\u00f3n a partir de la cual los pobladores se opusieron a y redefinieron los nuevos derechos de propiedad impulsados desde el Estado. Una mirada desde esta perspectiva tambi\u00e9n puede enriquecer nuestro conocimiento acerca de las m\u00faltiples facetas del proceso de implantaci\u00f3n del poder estatal en el mundo rural rioplatense de la primera mitad del siglo XIX, indagando sus mecanismos y mediaciones a partir de uno de sus actores principales: los sectores subalternos rurales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuentes documentales in\u00e9ditas:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Archivo Hist\u00f3rico de la Provincia de Buenos Aires (AHPBA, La Plata, Argentina):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Escriban\u00eda Mayor de Gobierno (EMG):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Cuerpo 13, expediente 2-11-13.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Cuerpo 13, 1-17-9 bis, \u201cRaz\u00f3n de los arrendatarios de la Chacarita que pagan semillas\u201d y \u201cRaz\u00f3n de los arrendatarios de la Chacarita que pagan en dinero\u201d, 1830.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Legajos y expedientes (a\u00f1os: 1834-1839): 1, 20-22-24; 2, 47; 16, 558; 83, 6.552; 138, 11.081-11.088; 139, 11.156; 140, 11.401-11.405; 141, 11.419-11.422-11.430-11.434-11.457-11.459-11.461; 142, 11.505-11.508; 143, 11.552-11.563-11.581-11.583-11.583-11.589; 144, 11.623-11.624-11.636-11.645-11.646-11.649; 145, 11.679-11.712-11.897; 146, 11.755-11.761-11.776; 147, 11.808-11.821-11.837-11.843-11.849; 148, 11.876-11.881-11.884-11.890-11.907; 149, 11.952; 151, 12.038; 152, 12.077-12.087-12.093-12.095-12.098-12.100-12.103-12.111; 54, 12.203-12.217-12.218-12.221-12.223-12.229-12.230-12. 232.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Legajos y expedientes (a\u00f1os 1858-1862): 17-5; 17-54, 2-14-61, 27-1237 y 1247. 29, 1.433- 1.455; 32, 1.920; 33, 1.996 -2.027; 34, 2.025-2.048- 2.050- 2.059- 2.062- 2.095; 35, 2.151- 2.153; 36, 2.257; 37, 2.285 -2.300- 2.306- 2.314- 2.320- 2.351; 38, 2.377- 2.391; 39, 2.501-2.503- 2.508- 2.509- 2.512- 2.520- 2.542; 40. 2.596; 41, 2.725- 2.729-2.734; 42, 2.908; 43, 2.959- 2.962; 47, 3.469: 57, 4.176.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Archivo Hist\u00f3rico de Geodesia y Catastro (AHGyC, Ministerio de Obras P\u00fablicas, La Plata, Argentina):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><em>Registro de arrendamientos y enfiteusis ventas 1818-1838<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuentes documentales \u00e9ditas:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Contribuci\u00f3n Directa. Registro Catastral de la Provincia de Buenos Aires. Con exclusi\u00f3n de la Capital<\/em>, Publicaci\u00f3n Oficial, Bs. As., 1863.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Blanco, Graciela y Guillermo Banzato, <em>La cuesti\u00f3n de la tierra p\u00fablica en Argentina. A 90 a\u00f1os de la obra de Miguel \u00c1ngel C\u00e1rcano<\/em>. Rosario. Prohistoria Ediciones. pp. 75-109.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Barral, Mar\u00eda Elena: <em>De sotanas por la pampa. Religi\u00f3n y sociedad en el Buenos Aires rural tardocolonial.<\/em> Bs. As. Prometeo Libros. 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciliberto, Valeria: \u201cLa agricultura a las puertas de la ciudad: arrendatarios, peque\u00f1os propietarios y grandes chacareros\u201d. <em>Quinto Sol. Revista de Historia Regional<\/em>, N\u00ba 4, a\u00f1o 4. La Pampa. UNLPa. 2000, pp. 39-66.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciliberto, Valeria: \u201cEntre el campo y la ciudad: poblaci\u00f3n y producci\u00f3n en los entornos agrarios de Buenos Aires\u201d. <em>Nuevo Mundo. Mundos Nu<\/em>evos. N\u00ba 5. Par\u00eds. CERMA EHESS. 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciliberto, Valeria: \u201cPatrimonio y producci\u00f3n en los entornos rurales de Buenos Aires. San Jos\u00e9 de Flores, 1800-1875\u201d. <em>Mundo Agrario<\/em>, Vol. 8, N\u00ba 15. La Plata. Segundo semestre de 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciliberto, Valeria: \u201cLa tierra p\u00fablica periurbana: arrendamiento, enfiteusis y ventas en el entorno agrario de Buenos Aires (San Jos\u00e9 de Flores, 1800-1862)\u201d. <em>Revista Trabajos y Comunicaciones.<\/em> N\u00b0 35. La Plata. UNLP. 2009. pp. 117-147.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciliberto, Valeria: \u201cLa Reforma eclesi\u00e1stica de Rivadavia y la pol\u00edtica de tierras p\u00fablicas. El ejido rural porte\u00f1o en la d\u00e9cada de 1820\u201d. Ayrolo, Valentina. (comp.): <em>Econom\u00eda, sociedad y pol\u00edtica en el R\u00edo de la Plata. Problemas y debates del siglo XIX.<\/em> Rosario. Prohistoria. 2010. pp. 41-63.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Congost, Rosa: <em>Tierras, Leyes, Historia. Estudios sobre \u201cla gran obra de la propiedad\u201d.<\/em> Barcelona. Cr\u00edtica. 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cushner, Nicholas: <em>Jesuit Ranches and the Agrarian Development of Colonial Argentina. <\/em><em>1650-1767<\/em>. N.Y. State University of\u00a0 New York Press. 1983.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Paula, Alberto<em>: Manzana de las Luces. Colegio de San Ignacio. <\/em>Bs. As. Manrique Zago Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas de la Manzana de las Luces. 1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del Pino, Diego: <em>La Chacarita de los Colegiales.<\/em> Bs. As. Cuadernos de Buenos Aires XXXVIII. 1971.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Di Stefano, Roberto y Loris Zanatta, <em>Historia de la Iglesia Argentina. Desde la Conquista hasta fines del siglo XX.<\/em> Bs. As. Grijalbo-Mondadori. 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fradkin, Ra\u00fal: \u201cProducci\u00f3n y arrendamiento en Buenos Aires del siglo XVIII: la Hacienda de La Chacarita (1779-84)\u201d. Fradkin, Ra\u00fal (comp.): <em>La historia agraria del R\u00edo de la Plata colonial. Los establecimientos productivos (II).<\/em> Bs. As. CEAL. 1993. pp. 40-69.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fradkin, Ra\u00fal: \u201c`Seg\u00fan la costumbre del pays\u00b4: arriendo y costumbre en Buenos Aires del siglo XVIII\u201d. <em>Bolet\u00edn del Instituto de Historia Argentina y Americana Dr. E. Ravignani.<\/em> 11. Bs. As. UBA. 1995. pp. 39-64.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fradkin, Ra\u00fal: \u201cEntre la ley y la pr\u00e1ctica: la costumbre en la campa\u00f1a bonaerense de la primera mitad del siglo XIX\u201d. <em>Anuario IEHS.<\/em> 12. Tandil. UNCPB. 1997, pp. 141-156.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fradkin, Ra\u00fal: \u201cLa campa\u00f1a de Buenos Aires: los arrendamientos a mediados del siglo XVIII\u201d. <em>Colonial Latin American Historical Review<\/em>, vol 7, n\u00ba 3. Albuquerque. A\u00f1o 1998. pp. 265-291.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fradkin, Ra\u00fal: \u201cLas quintas y el arrendamiento en Buenos Aires (siglos XVIII y XIX)\u201d. Fradkin, Ra\u00fal; Mariana Canedo y Jos\u00e9 Mateo (comps.). Tierra, poblaci\u00f3n y relaciones sociales en la campa\u00f1a bonaerense (siglos XVIII y XIX). Mar del Plata. GIHRR\/ UNMDP. 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fradkin, Ra\u00fal y Nidia Robles: \u201cJuicios de desalojo y formas de resistencia subalterna en la campa\u00f1a bonaerense durante la d\u00e9cada de 1820\u201d. <em>XVIII Jornadas de Historia Econ\u00f3mica.<\/em> Mendoza. UNCuyo-CRICYT. 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fradkin, Ra\u00fal: \u201cLos contratos rurales y la transformaci\u00f3n de la campa\u00f1a de Buenos Aires durante la expansi\u00f3n ganadera (1820- 1840)\u201d. Garavaglia, Juan Carlos y Ra\u00fal Fradkin (eds.): <em>En busca de un tiempo perdido. La econom\u00eda de Buenos Aires en el pa\u00eds de la abundancia 1750-1865.<\/em> Bs. As. Prometeo Libros. 2004. pp. 195-233.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fradkin, Ra\u00fal: \u201cCoutume, loi et relations sociales dans la champagne de Buenos Aires (XVIII\u00e8 et XIX\u00e8 si\u00e8cles)\u201d. Garavaglia, Juan Carlos y Jean-Fr\u00e9d\u00e9ric Schaub (eds.), <em>Justice, lois, coutume. <\/em>Par\u00eds EHESS\/L\u00b4Armatan. 2005. pp. 163-201.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fradkin, Ra\u00fal y Jorge Gelman, (comps.): <em>Desaf\u00edos al orden. Pol\u00edtica y sociedades rurales durante la Revoluci\u00f3n de Independencia.<\/em> Rosario. Prohistoria Ediciones. 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fradkin, Ra\u00fal (comp.): <em>La ley es tela de ara\u00f1a. Ley, justicia y sociedad rural en Buenos Aires, 1780-1830.<\/em> Bs. As. Prometeo Libros. 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fradkin, Ra\u00fal: \u201cLa experiencia de la justicia: Estado, propietarios y arrendatarios en la campa\u00f1a bonaerense (1800-1830)\u201d. Fradkin, Ra\u00fal (comp.): La <em>ley es tela de ara\u00f1a. Ley, justicia y sociedad rural en Buenos Aires, 1780-1830.<\/em> Bs. As. Prometeo libros. 2009. pp. 83-120.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Furlong, Guillermo, SJ, <em>Historia del Colegio del Salvador y sus irradiaciones culturales y espirituales en la ciudad de Buenos Aires.<\/em> Bs. As. 1944. 3 vols.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garavaglia, Juan Carlos: \u00abLas actividades agropecuarias en el marco de la vida econ\u00f3mica del pueblo de indios de Nuestra Se\u00f1ora de los Santos Reyes Magos de Yapey\u00fa, 1768-1806\u00bb. Florescano, Enrique (comp.): <em>Haciendas, latifundios y plantaciones en Am\u00e9rica Latina.<\/em> M\u00e9xico. Siglo XXI. 1975.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garavaglia, Juan Carlos: \u201cLa propiedad de la tierra en la regi\u00f3n pampeana bonaerense: algunos aspectos de su evoluci\u00f3n hist\u00f3rica (1730-1863)\u201d. Fradkin, Ra\u00fal y Juan Carlos Garavaglia (eds.): <em>En busca de un tiempo perdido. La econom\u00eda de Buenos Aires en el pa\u00eds de la abundancia 1750-1865.<\/em> Bs. As. Prometeo Libros. 2004. pp. 65-106.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gelman, Jorge: \u201cSobre esclavos, peones, gauchos y campesinos. El trabajo y los trabajadores en una estancia colonial rioplatense\u201d. Garavaglia, Juan Carlos y Jorge Gelman, <em>El mundo rural rioplatense a fines de la \u00e9poca colonial: estudios sobre producci\u00f3n y mano de obra.<\/em> Bs. As. C. Sim\u00f3n Rodr\u00edguez. Biblos. 1989.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gelman, Jorge: \u201cUnitarios y federales. Control pol\u00edtico y construcci\u00f3n de identidades en Buenos Aires durante el primer gobierno de Rosas\u201d. <em>Anuario IEHS.<\/em> 19. Tandil. UNCPBA. 2004. pp. 359- 390.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gelman, Jorge: \u201cDerechos de propiedad, crecimiento econ\u00f3mico y desigualdad en la regi\u00f3n pampeana, siglos XVIII y XIX\u201d. <em>Historia Agraria.<\/em> N\u00ba 37. Sevilla. 2005. pp. 467-488.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Halper\u00edn Dongui, Tulio: \u201cUna estancia en la campa\u00f1a de Buenos Aires, Fontezuelas 1753-1809\u201d. Florescano, Enrique (comp.): <em>Haciendas, latifundios y plantaciones en Am\u00e9rica Latina.<\/em> M\u00e9xico. Siglo XXI. 1975.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Infesta, Mar\u00eda\u00a0 Elena y Marta Valencia: \u201cLos criterios legales en la revisi\u00f3n de la pol\u00edtica rosista de tierras p\u00fablicas. Buenos Ares 1852-1864\u201d. <em>Investigaciones y Ensayos. <\/em> N\u00ba 41. Bs. As. 1992. pp. 407-421.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Infesta, Mar\u00eda Elena: \u201cEstrategias de apropiaci\u00f3n privada de tierras nuevas en Buenos Aires en la primera mitad del siglo XIX\u201d. Girbal Blacha, Noem\u00ed y Marta Valencia (coords.): <em>Agro, tierra y pol\u00edtica. Debates sobre la historia rural de Argentina y Brasil.<\/em> La Plata. Editorial de la UNLP. 1998. pp. 21-35.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Infesta, Mar\u00eda Elena: <em>La pampa criolla. Usufructo y apropiaci\u00f3n privada de tierras p\u00fablicas en Buenos Aires, 1820-1850.<\/em> La Plata. Publicaciones del Archivo Hist\u00f3rico de la Provincia de Buenos Aires. 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Levinton, Norberto: \u201cLas estancias de Nuestra Se\u00f1ora de los Reyes de Yapey\u00fa: tenencia de la tierra por uso cotidiano, acuerdo inter\u00e9tnico y derecho natural (Misiones jesu\u00edticas del Paraguay)\u201d. <em>Revista Complutense de Historia de Am\u00e9rica. <\/em>Vol. 31. Madrid. 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Maeder, Ernesto: <em>Los bienes de los jesuitas. Destino y administraci\u00f3n de sus temporalidades en el R\u00edo de la Plata, 1767-1813.<\/em> Resistencia. CONICET -Instituto de Investigaciones Geohist\u00f3ricas. 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mayo, Carlos: <em>Los betlemitas en Buenos Aires: convento, econom\u00eda y sociedad (1748-1822).<\/em> Sevilla. Publicaciones de la Excma. Diputaci\u00f3n Provincial de Sevilla. 1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mayo, Carlos: <em>La historia agraria del interior. Haciendas jesu\u00edticas de C\u00f3rdoba y el Noroeste.<\/em> Bs. As. CEAL. 1994.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mayo, Carlos: \u201cNuestra Se\u00f1ora del Rosario. Estancia de los dominicos en la Magdalena, 1796-1818\u201d. <em>Revista de Historia de Am\u00e9rica.<\/em> N\u00b0120. 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mayo, Carlos y Angela Fern\u00e1ndez: \u201cAnatom\u00eda de la Estancia Eclesi\u00e1stica\u201d. <em>Iglesia, sociedad y econom\u00eda colonial.<\/em> Serie Estudios\/ Investigaciones, N\u00b0 22. La Plata. UNLP. 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Moraes, Mar\u00eda In\u00e9s: \u201cCrecimiento del Litoral rioplatense colonial y decadencia de la econom\u00eda misionera: un an\u00e1lisis desde la ganader\u00eda\u201d. <em>Investigaciones de historia econ\u00f3mica.<\/em> N\u00b0 9. Salamanca. 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00f6rner, Magnus: <em>Actividades pol\u00edticas y econ\u00f3micas de los jesuitas en el R\u00edo de la Plata.<\/em> Bs. As. Paidos. 1968.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Myers, Jorge<em>: Orden y virtud. El discurso republicano en el r\u00e9gimen rosista.<\/em> Bs. As. Universidad Nacional de Quilmes. 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Olivero, Sandra: \u201cLas propiedades de los jesuitas en el Pago de la Costa: tierras, producci\u00f3n y poblaci\u00f3n esclava. La Chacarita y las Conchas, 1767-1777\u201d. <em>Jesuitas 400 a\u00f1os en C\u00f3rdoba<\/em>, Tomo 4. Congreso Internacional. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. C\u00f3rdoba. UNC. 1999. pp. 417-445.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ottonello, Hector: \u201cLa Chacarita de los Colegiales y la quinta de los vascos\u201d. Estudio incluido en la edici\u00f3n homenaje al centenario del Colegio Nacional de Buenos Aires de Miguel Can\u00e9,\u00a0 <em>Juvenilla.<\/em> Bs. As. Editorial Huemul S.A. 1963. pp. 15-26.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perri, Gladys: \u201cLa Chacarita de los Colegiales. Trabajo y producci\u00f3n en Buenos Aires a fines de la colonia\u201d. <em>Cuadernos de Trabajo.<\/em> Luj\u00e1n. UNLu &#8211; Departamento de Ciencias Sociales. 1998.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Salvatore, Ricardo: \u201cConsolidaci\u00f3n del r\u00e9gimen rosista (1835-1852)\u201d. Goldman, Noem\u00ed (dir.): <em>Nueva Historia Argentina. Revoluci\u00f3n, Rep\u00fablica, Confederaci\u00f3n (1806- 1852).<\/em> Bs. As. Sudamericana. 1998. pp. 323- 380.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Salvatore, Ricardo: <strong>\u201c<\/strong>Expresiones federales\u201d: formas pol\u00edticas del federalismo rosista\u201d. Goldman, Noem\u00ed y Ricardo Salvatore (comps.): <em>Caudillismos rioplatenses. Nuevas miradas a un viejo problema.<\/em> EUDEBA. 1998. pp. 189-222.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Schmit, Roberto: <em>Los l\u00edmites del progreso: expansi\u00f3n rural en los or\u00edgenes del capitalismo rioplatense. Historia del capitalismo agrario pampeano.<\/em> V. Argentina. Siglo XXI Editores Argentina. 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Valencia, Marta: <em>Tierras p\u00fablicas, tierras privadas. Buenos Aires 1852-1876.<\/em> La Plata. UNLP. 2003. pp. 31-64.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Wilde, Guillermo: <em>Religi\u00f3n y poder en las misiones guaran\u00edes.<\/em> Bs. As. SB. 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Zeberio, Blanca: \u201cLos derechos civiles en la transici\u00f3n. Controversias jur\u00eddicas y proyectos pol\u00edticos (siglos XIX-XX)\u201d. Bonaudo, Marta; Andrea Reguera y Blanca Zeberio (coords.): <em>Las escalas de la historia comparada. Tomo I: Din\u00e1micas sociales, poderes pol\u00edticos y sistemas jur\u00eddicos.<\/em> Bs. As. Mi\u00f1o y D\u00e1vila editores. 2008. pp. 285-307.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* El presente trabajo ha sido presentado en el Congreso Internacional de la Asociaci\u00f3n de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC Internacional) \u00abLa formaci\u00f3n de los Estados latinoamericanos y su papel en la historia del continente\u00bb realizado del 10 al 12 de octubre de 2011 en el Hotel Granados, Asunci\u00f3n, Paraguay, organizado por Repensar en la historia del Paraguay, Instituto de Estudios Jos\u00e9 Gaspar de Francia, Asociaci\u00f3n de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe, Centro Cultural de la Cooperaci\u00f3n \u201cFloreal Gorini\u201d (Argentina). Entidad Itaip\u00fa Binacional. Mesa:\u00a0<em>Movilidad social y construcciones institucionales: consideraciones en torno al saldo hist\u00f3rico de los estados latinoamericanos y caribe\u00f1os <\/em><em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">** Doctora en Historia por la \u00c9cole des Hautes \u00c9tudes en Sciences Sociales. Investigadora Asistente CONICET, docente e investigadora del Departamento de Historia (\u00c1rea Historia Americana) y del Centro de Estudios Hist\u00f3ricos (CEHis), de la Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Mar del Plata (Argentina).<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[1] Una presentaci\u00f3n detallada de las cuestiones historiogr\u00e1ficas vinculadas a la propuesta anal\u00edtica en: Rosa Congost, <em>Tierras, Leyes, Historia. Estudios sobre \u201cla gran obra de la propiedad\u201d<\/em>, Barcelona, Cr\u00edtica, 2007. Para el espacio geogr\u00e1fico y temporal que nos ocupa, remitimos a los estudios puntales de: Gelman, Jorge: \u201cDerechos de propiedad, crecimiento econ\u00f3mico y desigualdad en la regi\u00f3n pampeana, siglos XVIII y XIX\u201d. <em>Historia Agraria.<\/em> N\u00ba 37. Sevilla. 2005. pp. 467-488. Fradkin, Ra\u00fal: \u201cCoutume, loi et relations sociales dans la champagne de Buenos Aires (XVIII\u00e8 et XIX\u00e8 si\u00e8cles)\u201d. Juan Carlos Garavaglia y Jean-Fr\u00e9d\u00e9ric Schaub (eds.), <em>Justice, lois, coutume<\/em>, Par\u00eds EHESS\/L\u00b4Armatan, 2005, pp. 163-201. Roberto Schmit, <em>Los l\u00edmites del progreso: expansi\u00f3n rural en los or\u00edgenes del capitalismo rioplatense. Historia del capitalismo agrario pampeano<\/em>, V, Argentina, Siglo XXI, Editores Argentina, 2008.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[2] Zeberio, Blanca: \u201cLos derechos civiles en la transici\u00f3n. Controversias jur\u00eddicas y proyectos pol\u00edticos (siglos XIX-XX)\u201d. Marta Bonaudo; Andrea Reguera y Blanca Zeberio (coords.), <em>Las escalas de la historia comparada. Tomo I: Din\u00e1micas sociales, poderes pol\u00edticos y sistemas jur\u00eddicos<\/em>, Bs. As., Mi\u00f1o y D\u00e1vila editores, 2008, pp. 285-307.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[3] Banzato, Guillermo: \u201cLa herencia colonial. Moderada composici\u00f3n y remates en Buenos Aires, 1780-1822\u201d y Barcos, Mar\u00eda Fernanda: \u201cLos intersticios de la ley. De la sanci\u00f3n a la implementaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n ejidal en Mercedes (Buenos Aires), 1810-1870\u201d. Graciela Blanco y Guillermo Banzato, <em>La cuesti\u00f3n de la tierra p\u00fablica en Argentina. A 90 a\u00f1os de la obra de Miguel \u00c1ngel C\u00e1rcano<\/em>, Rosario, Prohistoria Ediciones, pp. 57-74 y 75-109 respectivamente. Ciliberto, Valeria: \u201cLa tierra p\u00fablica periurbana: arrendamiento, enfiteusis y ventas en el entorno agrario de Buenos Aires (San Jos\u00e9 de Flores, 1800-1862)\u201d. <em>Revista Trabajos y Comunicaciones.<\/em> N\u00b0 35. La Plata. UNLP. 2009. pp. 117-147.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><sup><sup>[4]<\/sup><\/sup> Ra\u00fal Fradkin (comp.), <em>La ley es tela de ara\u00f1a. Ley, justicia y sociedad rural en Buenos Aires, 1780-1830<\/em>, Bs. As., Prometeo Libros, 2009.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[5] Fradkin, Ra\u00fal: \u201cCoutume, loi et relations sociales dans la champagne de Buenos Aires (XVIII\u00e8 et XIX\u00e8 si\u00e8cles)\u201d, Op. cit. \u201cEntre la ley y la pr\u00e1ctica: la costumbre en la campa\u00f1a bonaerense de la primera mitad del siglo XIX\u201d. <em>Anuario IEHS.<\/em> 12. Tandil. UNCPB. 1997, pp. 141-156. Y \u201c`Seg\u00fan la costumbre del pays\u00b4: arriendo y costumbre en Buenos Aires del siglo XVIII\u201d. <em>Bolet\u00edn del Instituto de Historia Argentina y Americana Dr. E. Ravignani.<\/em> 11. Bs. As. UBA. 1995. pp. 39-64.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><sup><sup>[6]<\/sup><\/sup> Infesta, Mar\u00eda Elena: \u201cEstrategias de apropiaci\u00f3n privada de tierras nuevas en Buenos Aires en la primera mitad del siglo XIX\u201d. Noem\u00ed Girbal Blacha y Marta Valencia (coords.), <em>Agro, tierra y pol\u00edtica. Debates sobre la historia rural de Argentina y Brasil<\/em>, La Plata, Editorial de la UNLP, 1998, pp. 21-35.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[7] Ra\u00fal Fradkin y Jorge Gelman, (comps.), <em>Desaf\u00edos al orden. Pol\u00edtica y sociedades rurales durante la Revoluci\u00f3n de Independencia<\/em>, Rosario, Prohistoria Ediciones, 2008.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[8] Fradkin, Ra\u00fal: \u201cLa experiencia de la justicia: Estado, propietarios y arrendatarios en la campa\u00f1a bonaerense (1800-1830)\u201d. Ra\u00fal Fradkin (comp.), La <em>ley es tela de ara\u00f1a. Ley, justicia y sociedad rural en Buenos Aires, 1780-1830<\/em>, Bs. As., Prometeo libros, 2009, pp. 83-120. Y Fradkin, Ra\u00fal y Nidia Robles: \u201cJuicios de desalojo y formas de resistencia subalterna en la campa\u00f1a bonaerense durante la d\u00e9cada de 1820\u201d. \u00a0<em>XVIII Jornadas de Historia Econ\u00f3mica.<\/em> Mendoza. UNCuyo-CRICYT. 2002.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[9] Gelman, Jorge: \u201cDerechos de propiedad, crecimiento econ\u00f3mico y desigualdad en la regi\u00f3n pampeana, siglos XVIII y XIX\u201d. Op. cit.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><sup><sup>[10]<\/sup><\/sup> Gelman, Jorge: \u201cUnitarios y federales. Control pol\u00edtico y construcci\u00f3n de identidades en Buenos Aires durante el primer gobierno de Rosas\u201d. <em>Anuario IEHS.<\/em> 19. Tandil. UNCPBA. 2004. pp. 359- 390.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[11] Ciliberto, Valeria: \u201cEntre el campo y la ciudad: poblaci\u00f3n y producci\u00f3n en los entornos agrarios de Buenos Aires\u201d. <em>Nuevo Mundo. Mundos Nu<\/em>evos. N\u00ba 5. Par\u00eds. CERMA EHESS. 2005.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[12] Garavaglia, Juan Carlos: \u201cLa propiedad de la tierra en la regi\u00f3n pampeana bonaerense: algunos aspectos de su evoluci\u00f3n hist\u00f3rica (1730-1863)\u201d. Ra\u00fal Fradkin y Juan Carlos Garavaglia (eds.), <em>En busca de un tiempo perdido. La econom\u00eda de Buenos Aires en el pa\u00eds de la abundancia 1750-1865<\/em>, Bs. As., Prometeo Libros, 2004, pp. 65-106.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[13] Mar\u00eda Elena Infesta, <em>La pampa criolla. Usufructo y apropiaci\u00f3n privada de tierras p\u00fablicas en Buenos Aires, 1820-1850<\/em>, La Plata, Publicaciones del Archivo Hist\u00f3rico de la Provincia de Buenos Aires, 2003.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[14] Carlos Mayo, <em>Los betlemitas en Buenos Aires: convento, econom\u00eda y sociedad (1748-1822)<\/em>, Sevilla, Publicaciones de la Excma. Diputaci\u00f3n Provincial de Sevilla, 1991.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[15] En 1823 pasaron a jurisdicci\u00f3n estatal los bienes de los conventos de la Merced y Santo Domingo, los pertenecientes a una de las dos casas franciscanas de Buenos Aires y los de la Iglesia Catedral y Senado del Clero. Ciliberto, Valeria: \u201cLa Reforma eclesi\u00e1stica de Rivadavia y la pol\u00edtica de tierras p\u00fablicas. El ejido rural porte\u00f1o en la d\u00e9cada de 1820\u201d. Ayrolo, Valentina. (comp.), <em>Econom\u00eda, sociedad y pol\u00edtica en el R\u00edo de la Plata. Problemas y debates del siglo XIX<\/em>, Rosario, Prohistoria, 2010, pp. 41-63.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[16] Archivo Hist\u00f3rico de Geodesia y Catastro (AHGyC, La Plata), <em>Registro de arrendamientos y enfiteusis ventas 1818-1838<\/em>. La fuente registra para toda el \u00e1rea contigua a la ciudad un total de 98 arrendamientos -60 de ellos efectivizados en la d\u00e9cada de 1820-, 30 enfiteusis -otorgadas tambi\u00e9n en la d\u00e9cada de 1820- y 111 operaciones de ventas efectuadas a partir de 1836 (adem\u00e1s de 3 donaciones, 6 solicitudes de transferencias y 1 de ubicaci\u00f3n).<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[17] Fradkin, Ra\u00fal: \u201cLos contratos rurales y la transformaci\u00f3n de la campa\u00f1a de Buenos Aires durante la expansi\u00f3n ganadera (1820-1840)\u201d. Ra\u00fal Fradkin y Juan Carlos Garavaglia (eds.), <em>En busca de un tiempo perdido. La econom\u00eda de Buenos Aires en el pa\u00eds de la abundancia 1750-1865<\/em>,\u00a0 Op. cit., pp. 195- 233.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[18] Ciliberto, Valeria: \u201cLa tierra p\u00fablica periurbana: arrendamiento, enfiteusis y ventas en el entorno agrario de Buenos Aires (San Jos\u00e9 de Flores, 1800-1862)\u201d, Op. cit.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[19] Son numerosos los estudios de casos que por razones de espacio no podemos puntualizar, el trabajo de Nicholas Cushner, <em>Jesuit Ranches and the Agrarian Development of Colonial Argentina. 1650-1767<\/em>, N.Y., State University of\u00a0 New York Press, 1983 a\u00fan ofrece el panorama m\u00e1s completo de los establecimientos de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en la Gobernaci\u00f3n del Tucum\u00e1n. La obra compilada por Carlos Mayo, <em>La historia agraria del interior. Haciendas jesu\u00edticas de C\u00f3rdoba y el Noroeste<\/em>, Bs. As., CEAL, 1994 re\u00fane estudios sobre la organizaci\u00f3n productiva de varias de estas explotaciones bajo la administraci\u00f3n de Temporalidades. El \u00e1rea misionero-guaran\u00ed tambi\u00e9n cuenta con importantes estudios, entre los que destacamos: Garavaglia, Juan Carlos: \u00abLas actividades agropecuarias en el marco de la vida econ\u00f3mica del pueblo de indios de Nuestra Se\u00f1ora de los Santos Reyes Magos de Yapey\u00fa, 1768-1806\u00bb. Enrique Florescano (comp.), <em>Haciendas, latifundios y plantaciones en Am\u00e9rica Latina<\/em>, M\u00e9xico, Siglo XXI, 1975. Levinton, Norberto: \u201cLas estancias de Nuestra Se\u00f1ora de los Reyes de Yapey\u00fa: tenencia de la tierra por uso cotidiano, acuerdo inter\u00e9tnico y derecho natural (Misiones jesu\u00edticas del Paraguay)\u201d. <em>Revista Complutense de Historia de Am\u00e9rica, <\/em>Vol. 31. Madrid. 2005. Moraes, Mar\u00eda In\u00e9s: \u201cCrecimiento del Litoral rioplatense colonial y decadencia de la econom\u00eda misionera: un an\u00e1lisis desde la ganader\u00eda\u201d. <em>Investigaciones de historia econ\u00f3mica<\/em>, N\u00b0 9. Salamanca. 2007. Y Wilde, Guillermo,\u00a0 <em>Religi\u00f3n y poder en las misiones guaran\u00edes<\/em>, Bs. As., SB, 2009.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[20] Remitimos a los trabajos pioneros de Magnus M\u00f6rner, <em>Actividades pol\u00edticas y econ\u00f3micas de los jesuitas en el R\u00edo de la Plata<\/em>, Bs. As., Paidos, 1968 y Nicholas Cushner, Op. Cit.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[21] Ernesto Maeder, <em>Los bienes de los jesuitas. Destino y administraci\u00f3n de sus temporalidades en el R\u00edo de la Plata, 1767-1813<\/em>, Resistencia, CONICET -Instituto de Investigaciones Geohist\u00f3ricas, 2001.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[22] Mayo, Carlos y Angela Fern\u00e1ndez: \u201cAnatom\u00eda de la Estancia Eclesi\u00e1stica\u201d. <em>Iglesia, sociedad y econom\u00eda colonial<\/em>, Serie Estudios\/ Investigaciones, N\u00b0 22. La Plata. UNLP. 1995. Halper\u00edn Dongui, Tulio: \u201cUna estancia en la campa\u00f1a de Buenos Aires, Fontezuelas 1753-1809\u201d. Enrique Florescano (comp.), <em>Haciendas, latifundios y plantaciones en Am\u00e9rica Latina<\/em>, Op. Cit. Gelman, Jorge: \u201cSobre esclavos, peones, gauchos y campesinos. El trabajo y los trabajadores en una estancia colonial rioplatense\u201d. Juan Carlos Garavaglia y Jorge Gelman, <em>El mundo rural rioplatense a fines de la \u00e9poca colonial: estudios sobre producci\u00f3n y mano de obra<\/em>, Bs. As., C. Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, Biblos, 1989. Mayo, Carlos: \u201cNuestra Se\u00f1ora del Rosario. Estancia de los dominicos en la Magdalena, 1796-1818\u201d. <em>Revista de Historia de Am\u00e9rica<\/em>, N\u00b0120. 1995.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[23] Carlos Mayo, <em>Los betlemitas en Buenos Aires: convento, econom\u00eda y sociedad (1748-1822)<\/em>, Op. cit. Mar\u00eda Elena Barral, <em>De sotanas por la pampa. Religi\u00f3n y sociedad en el Buenos Aires rural tardocolonial<\/em>, Bs. As., Prometeo Libros, 2007. Los lineamientos generales del accionar de la Iglesia del per\u00edodo, en: Roberto Di Stefano y Loris Zanatta, <em>Historia de la Iglesia Argentina. Desde la Conquista hasta fines del siglo XX<\/em>, Bs. As., Grijalbo-Mondadori, 2000.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[24] Fradkin, Ra\u00fal: \u201cLa campa\u00f1a de Buenos Aires: los arrendamientos a mediados del siglo XVIII\u201d. <em>Colonial Latin American Historical Review<\/em>, vol 7, n\u00ba 3. Albuquerque. A\u00f1o 1998. pp. 265-291. Del mismo autor: \u201cLas quintas y el arrendamiento en Buenos Aires (siglos XVIII y XIX)\u201d. Ra\u00fal Fradkin; Mariana Canedo y Jos\u00e9 Mateo (comps.), Tierra, poblaci\u00f3n y relaciones sociales en la campa\u00f1a bonaerense (siglos XVIII y XIX), Mar del Plata, GIHRR\/ UNMDP, 1999.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[25] Guillermo Furlong, SJ, <em>Historia del Colegio del Salvador y sus irradiaciones culturales y espirituales en la ciudad de Buenos Aires<\/em>, Bs. As., 1944, 3 vols. Alberto de Paula, <em>Manzana de las Luces. Colegio de San Ignacio<\/em>, Bs. As., Manrique Zago Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas de la Manzana de las Luces, 1987. Ernesto Maeder, <em>Los bienes de los jesuitas. Destino y administraci\u00f3n de sus temporalidades en el R\u00edo de la Plata, 1767-1813<\/em>, Op. cit.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[26] Una historia detallada de la hacienda durante el per\u00edodo colonial y primeras d\u00e9cadas del siglo XIX en: Diego Del Pino, <em>La Chacarita de los Colegiales<\/em>, Bs. As, Cuadernos de Buenos Aires XXXVIII, 1971. Y Hector Ottonello: \u201cLa Chacarita de los Colegiales y la quinta de los vascos\u201d. Estudio incluido en la edici\u00f3n homenaje al centenario del Colegio Nacional de Buenos Aires de Miguel Can\u00e9, <em>Juvenilla<\/em>, Bs. As., Editorial Huemul S.A., 1963, pp. 15-26.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><sup><sup>[27]<\/sup><\/sup> Olivero, Sandra: \u201cLas propiedades de los jesuitas en el Pago de la Costa: tierras, producci\u00f3n y poblaci\u00f3n esclava. La Chacarita y las Conchas, 1767-1777\u201d. <em>Jesuitas 400 a\u00f1os en C\u00f3rdoba<\/em>, Tomo 4. Congreso Internacional, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. C\u00f3rdoba. UNC. 1999. pp. 417-445. Perri, Gladys: \u201cLa Chacarita de los Colegiales. Trabajo y producci\u00f3n en Buenos Aires a fines de la colonia\u201d. <em>Cuadernos de Trabajo.<\/em> Luj\u00e1n. UNLu &#8211; Departamento de Ciencias Sociales. 1998.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><sup><sup>[28]<\/sup><\/sup> Fradkin, Ra\u00fal: \u201cProducci\u00f3n y arrendamiento en Buenos Aires del siglo XVIII: la Hacienda de La Chacarita (1779-84)\u201d. Ra\u00fal Fradkin (comp.), <em>La historia agraria del R\u00edo de la Plata colonial. Los establecimientos productivos (II)<\/em>, Bs. As., CEAL, 1993, pp. 40-69.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[29] Archivo Hist\u00f3rico de la Provincia de Buenos Aires, Escriban\u00eda Mayor de Gobierno (en adelante AHPBA, EMG), Cuerpo 13, expediente 2-11-13.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[30] AHPBA, EMG, Cuerpo 13, 1-17-9 bis, \u201cRaz\u00f3n de los arrendatarios de la Chacarita que pagan semillas\u201d y \u201cRaz\u00f3n de los arrendatarios de la Chacarita que pagan en dinero\u201d, 1830. Y Fradkin, Ra\u00fal: \u201cProducci\u00f3n y arrendamiento en Buenos Aires del siglo XVIII: la Hacienda de La Chacarita (1779-84)\u201d, Op. cit. p. 62.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[31] Ciliberto, Valeria: \u201cLa agricultura a las puertas de la ciudad: arrendatarios, peque\u00f1os propietarios y grandes chacareros\u201d. <em>Quinto Sol. Revista de Historia Regional<\/em>, N\u00ba 4, a\u00f1o 4. La Pampa. UNLPa. 2000, pp. 39-66. Y \u201cPatrimonio y producci\u00f3n en los entornos rurales de Buenos Aires. San Jos\u00e9 de Flores, 1800-1875\u201d. <em>Mundo Agrario<\/em>, Vol. 8, N\u00ba 15. La Plata. Segundo semestre de 2007.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[32] Fradkin, Ra\u00fal: \u201cLos contratos rurales y la transformaci\u00f3n de la campa\u00f1a de Buenos Aires durante la expansi\u00f3n ganadera (1820- 1840)\u201d. Juan Carlos Garavaglia y Ra\u00fal Fradkin (eds.), <em>En busca de un tiempo perdido. La econom\u00eda de Buenos Aires en el pa\u00eds de la abundancia 1750-1865<\/em>, Bs. As., Prometeo Libros, 2004, pp. 195-233.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[33] Entre 1834 y 1839 se trasfirieron a particulares un total de 1.743,47 hect\u00e1reas que, repartidas en 67 lotes de entre 30 y 40 hect\u00e1reas, representaban el 73,7% de la superficie arrendada de la hacienda (2.364,60 de las 3774,88 has. adjudicadas a la propiedad). Ciliberto, V., \u201cLa tierra p\u00fablica periurbana: arrendamiento, enfiteusis y ventas en el entorno agrario de Buenos Aires (San Jos\u00e9 de Flores, 1800-1862)\u201d, Op. cit.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[34] Salvatore, Ricardo: <strong>\u201c<\/strong>Expresiones federales\u201d: formas pol\u00edticas del federalismo rosista\u201d, en: Noem\u00ed Goldman y Ricardo Salvatore (comps.), <em>Caudillismos rioplatenses. Nuevas miradas a un viejo problema<\/em>, EUDEBA, 1998, pp. 189-222.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[35] Las solicitudes analizadas forman parte del fondo documental Escriban\u00eda Mayor de Gobierno (EMG), conservado en el Archivo Hist\u00f3rico de la Provincia de Buenos Aires (AHPBA<em>, <\/em>La Plata). Legajos y expedientes (a\u00f1os: 1834-1839): 1, 20-22-24; 2, 47; 16, 558; 83, 6.552; 138, 11.081-11.088; 139, 11.156; 140, 11.401-11.405; 141, 11.419-11.422-11.430-11.434-11.457-11.459-11.461; 142, 11.505-11.508; 143, 11.552-11.563-11.581-11.583-11.583-11.589; 144, 11.623-11.624-11.636-11.645-11.646-11.649; 145, 11.679-11.712-11.897; 146, 11.755-11.761-11.776; 147, 11.808-11.821-11.837-11.843-11.849; 148, 11.876-11.881-11.884-11.890-11.907; 149, 11.952; 151, 12.038; 152, 12.077-12.087-12.093-12.095-12.098-12.100-12.103-12.111; 54, 12.203-12.217-12.218-12.221-12.223-12.229-12.230-12. 232. Las citas incluidas refieren a esta selecci\u00f3n de fuentes documentales.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[36] Fradkin, Ra\u00fal: \u201c\u2018Seg\u00fan la costumbre del pays\u2019: costumbre y arriendo en Buenos Aires durante el siglo XVIII\u201d, Op. cit. Y \u201cEntre la ley y la pr\u00e1ctica: la costumbre en la campa\u00f1a bonaerense de la primera mitad del siglo XIX\u201d, Op. cit.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[37] Pese a que se afirmaba reiteradamente que ser pobre supon\u00eda necesariamente ser federal, en estos casos no implic\u00f3 el otorgamiento directo de alg\u00fan tipo de beneficio. Los valores religiosos cat\u00f3licos tuvieron un rol marginal en un discurso rosista de corte republicano. Salvatore, Ricardo: \u201cConsolidaci\u00f3n del r\u00e9gimen rosista (1835-1852)\u201d. Noem\u00ed Goldman (dir.), Nueva <em>Historia Argentina. Revoluci\u00f3n, Rep\u00fablica, Confederaci\u00f3n (1806- 1852)<\/em>, Bs. As., Sudamericana, 1998, pp. 323- 380. Y Jorge Myers, <em>Orden y virtud. El discurso republicano en el r\u00e9gimen rosista<\/em>, Bs. As., UNQ, 1995.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[38] Salvatore distingue distintas identidades y expresiones federales: de expresi\u00f3n u opini\u00f3n, de servicios, de bienes o \u201cde bolsillo\u201d y de apariencia (aquellos que portaban divisa y cintillo), asociadas a las condiciones econ\u00f3micas y sociales de los individuos. Salvatore, Ricardo: \u201cExpresiones federales: formas pol\u00edticas del federalismo rosista\u201d, Op. cit, pp. 193- 194.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[39] Jorge Myers, <em>Orden y virtud. El discurso republicano en el r\u00e9gimen rosista<\/em>, Op. cit,<em> <\/em>pp. 45-52.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[40] La ley del 12 de octubre de 1858 anul\u00f3 las donaciones por servicios especiales y los premios a la fidelidad otorgados entre el 8 de diciembre de 1829 y el 3 de febrero de 1852, estableciendo, adem\u00e1s, la obligaci\u00f3n de presentar t\u00edtulos en todos los casos de compra de tierras p\u00fablica efectuada durante ese per\u00edodo. Infesta, Mar\u00eda \u00a0Elena y Marta Valencia: \u201cLos criterios legales en la revisi\u00f3n de la pol\u00edtica rosista de tierras p\u00fablicas. Buenos Ares 1852-1864\u201d. <em>Investigaciones y Ensayos. <\/em> N\u00ba 41. Bs. As. 1992. pp. 407-421. Y Marta Valencia, <em>Tierras p\u00fablicas, tierras privadas. Buenos Aires 1852-1876<\/em>, La Plata, UNLP, 2003, pp. 31-64.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[41] Los expedientes judiciales vinculados a la revalidaci\u00f3n de t\u00edtulos de propiedad son conservados en el AHPBA, EMG, Cuerpo 13, Exp. 1-17-9 bis; 17-5; 17-54, 2-14-61, 27-1237 y 1247. Y legajos y expedientes: 29, 1.433- 1.455; 32, 1.920; 33, 1.996 -2.027; 34, 2.025-2.048- 2.050- 2.059- 2.062- 2.095; 35, 2.151- 2.153; 36, 2.257; 37, 2.285 -2.300- 2.306- 2.314- 2.320- 2.351; 38, 2.377- 2.391; 39, 2.501-2.503- 2.508- 2.509- 2.512- 2.520- 2.542; 40. 2.596; 41, 2.725- 2.729-2.734; 42, 2.908; 43, 2.959- 2.962; 47, 3.469: 57, 4.176. Las citas refieren a este fondo documental.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>[42] De acuerdo con el parecer de los fiscales interviniente la restituci\u00f3n, en caso de producirse, no ser\u00eda a favor de <em>\u201cuna corporaci\u00f3n como el Colegio Seminario\u201d<\/em> sino que las tierras de La Chacarita volver\u00edan a <em>\u201cla masa com\u00fan\u201d<\/em>, para ser vendidas o arrendadas. Para el nuevo Estado liberal, \u00a0la venta y el arrendamiento de la tierra p\u00fablica constitu\u00edan <em>\u201clos principios generales de nuestra legislaci\u00f3n&#8230;\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ariadna Tucma Revista Latinoamericana. N\u00ba . 7. Marzo 2012-Febrero 2013 &#8211; Volumen II<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Publicado por \u00a9www.ariadnatucma.com.ar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contacto: info@ariadnatucma.com.ar<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Arrendatarios, propietarios y Estado en la campa\u00f1a de Buenos Aires (Primera mitad del siglo XIX\u201d).* Autora: Mar\u00eda Valeria Ciliberto** Iglesia de San Ignacio y Colegio de San Carlos en Buenos Aires. Fin siglo XVIII<\/p>\n","protected":false},"author":61,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[57,3],"tags":[269,271,23,270],"class_list":["post-2806","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencias-sociales","category-historia","tag-arrendatarios","tag-buenos-aires","tag-estado","tag-propietarios","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2806","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/61"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2806"}],"version-history":[{"count":22,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2806\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3262,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2806\/revisions\/3262"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2806"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2806"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2806"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}