{"id":1128,"date":"2004-11-27T16:03:07","date_gmt":"2004-11-27T19:03:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=1128"},"modified":"2012-07-24T10:36:15","modified_gmt":"2012-07-24T13:36:15","slug":"una-mirada-a-ojos-bien-cerrados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=1128","title":{"rendered":"Una mirada a \u00abOjos bien cerrados\u00bb. Natalia Fernandez"},"content":{"rendered":"<h3>An\u00e1lisis de la obra de Staley Kubrick Ojos bien cerrados<\/h3>\n<p>Natalia Fern\u00e1ndez *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" title=\"eyes-wide-shut-4\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/eyes-wide-shut-4.jpg\" alt=\"eyes-wide-shut-4\" width=\"400\" height=\"300\" \/><br \/>\nSexo. Comenzar un trabajo con semejante t\u00e9rmino implica correrse de un  espacio protocolar, provocar una escisi\u00f3n en el lector que,  acad\u00e9micamente, espera encontrarse con un exordio dedicado, casi a modo  de \u00edndice, a la explicaci\u00f3n de las futuras partes del escrito. <img decoding=\"async\" title=\"More...\" src=\"..\/wp-includes\/js\/tinymce\/plugins\/wordpress\/img\/trans.gif\" alt=\"\" \/><!--more-->Sin  embargo, Foucault propone, en su Historia de la sexualidad que el sexo  aparece cada vez m\u00e1s como discurso asequible, mientras que por el otro  lado las pr\u00e1cticas contin\u00faan con la regulaci\u00f3n protot\u00edpica del poder  moderno: un poder diseminado, milim\u00e9trico y multic\u00e9falo, cuyos discursos  toman diversas formas y espacios discursivos diferentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" title=\"Stanley_kubrick_1\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/Stanley_kubrick_1.jpg\" alt=\"Stanley_kubrick_1\" width=\"308\" height=\"400\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Stanley Kubrick (1928-1999) <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Realizar estadounidense radicado en el Reino Unido<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong>Ojos bien cerrados<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pel\u00edcula de Stanley Kubrick ofrece una muestra de lo que el sexo  representa en la sociedad moderna: una pr\u00e1ctica cada vez m\u00e1s reglada,  m\u00e1s bien mecanizada, llevada al extremo de ser considerada salvaci\u00f3n o  escape, cuando en realidad constituye una parte m\u00e1s de un intrincado  enjambre en el que se mezclan poder, perversi\u00f3n y sociedad, donde los  cuerpos son cosificados y llevados al punto de un objeto utilitario m\u00e1s,  y el sexo aparece como fin, como deseo constante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El film comienza con la espalda de Nicole Kidman quit\u00e1ndose un  vestido. Queda, en medio de su dormitorio, el cuerpo desnudo,  perfectamente delineado, y en su postura, asemeja una escultura cl\u00e1sica,  con el pelo debidamente recogido. El cuerpo perfecto. Un cuerpo sin  m\u00e1culas, estilizado, y desnudo. Kubrick ir\u00e1 cubriendo de all\u00ed en m\u00e1s la  pantalla con cuerpos desnudos, pero ya no ser\u00e1n m\u00e1s inmaculados: el  proceso de descomposici\u00f3n habr\u00e1 comenzado. Los cuerpos desnudos que van  haciendo su aparici\u00f3n en la pel\u00edcula son:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\"><span style=\"text-align: justify;\">&#8211; el cuerpo de Nicole Kidman, casi endiosado, haciendo gala de su  belleza. A su cuerpo se agregan los discursos constantes acerca de su  seducci\u00f3n, que corren principalmente por las bocas masculinas (su  marido, Sidney Pollack, el h\u00fangaro que intenta seducirla, etc.). Es  decir que esa hermosura se conforma a partir de dos elementos: el cuerpo  como objeto de contemplaci\u00f3n, de mirada; y la belleza que se  constituye, discursivamente, en un bien, y casi en un bien de uso.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\"><\/ul>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" title=\"eyes-wide-shut-8\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/eyes-wide-shut-8.jpg\" alt=\"eyes-wide-shut-8\" width=\"531\" height=\"299\" \/><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\"><span style=\"text-align: justify;\">&#8211; el cuerpo de la modelo en coma en la fiesta. Un cuerpo inerme,  absolutamente desvivificado, en el cual los signos vitales son m\u00ednimos.  Tom Cruise susurra el nombre de la modelo para hacerla volver en s\u00ed,  pero eso apenas hace que pueda moverse. Este cuerpo ya utiliz\u00f3 su  belleza como bien de cambio, vaci\u00e1ndose casi de cualquier otro  contenido, y hasta casi literalmente rellen\u00e1ndolo con mezclas de drogas  pesadas.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\"><\/ul>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"text-align: justify;\">&#8211; los cuerpos de Nicole Kidman y Tom Cruise abraz\u00e1ndose frente al  espejo. Antes de tener relaciones, ella termina de acomodar las cosas  que ha usado en la fiesta, en particular sus pendientes. Pero mientras  besa a su marido, no lo mira a \u00e9l, sino a su reflejo: cuerpo  objetivizado. Aunque haya un intercambio directo, el cuerpo es visto  desde un distanciamiento que lo cosifica.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\"><\/ul>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" title=\"eyes-wide-shut-\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/eyes-wide-shut-.jpg\" alt=\"eyes-wide-shut-\" width=\"425\" height=\"340\" \/><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"text-align: justify;\">&#8211; el cuerpo de la paciente en el consultorio. Cuerpo pasible de ser  revisado, controlado, fichado, diagnosticado, curado. No en vano la  profesi\u00f3n de Bill, el personaje de Tom Cruise, es la de m\u00e9dico cl\u00ednico.  Como m\u00e9dico, tiene acceso al cuerpo desnudo, a palparlo y estudiarlo,  mientras que la mujer \u00fanicamente obedece a sus instrucciones.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\"><\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li> el cuerpo de Nicole Kidman visti\u00e9ndose, en su casa, junto a su  hija, en medio de la vida cotidiana. Se coloca el corpi\u00f1o y luego el  desodorante. Un cuerpo pasible de ser vestido, odorizado, maquillado,  corregido con anteojos. Un cuerpo-soporte para los accesorios.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\"><\/ul>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" title=\"eyes-wide-shut-7\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/eyes-wide-shut-7.jpg\" alt=\"eyes-wide-shut-7\" width=\"441\" height=\"247\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-align: justify;\">&#8211; el cuerpo de Nicole Kidman con el oficial de su fantas\u00eda. Este  desnudo, que se va graduando hasta su totalidad a lo largo de la  pel\u00edcula, agreg\u00e1ndose por \u00faltimo una mueca casi de desprecio por parte  de la mujer, pertenece a la fantas\u00eda que Tom Cruise cree que su esposa  tendr\u00eda. Es decir, es una fantas\u00eda reflejo, no directa. En ella, el  cuerpo desnudo es el de la mujer, con lo que termina poni\u00e9ndose en  imagen una fantas\u00eda masculina.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\"><\/ul>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li> el cuerpo de la ni\u00f1a de la casa de disfraces. Un cuerpo  preadolescente, con rostro angelical, apenas cubierto con ropa de  encaje, y acompa\u00f1ado con dos cuerpos de hombres travestidos, todo en un  entorno de mu\u00f1ecos que, acorde a su due\u00f1o, \u201cparecen verdaderos\u201d. Cuerpos  fantasmas, o m\u00e1s bien, de imagen falsa. Falsa conciencia de su  verdadera esencia, que yace bajo una capa enga\u00f1osa de masculinidad o de  inocencia.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"text-align: justify;\">&#8211; los cuerpos de las modelos en el rito inicial de la org\u00eda. Son  cuerpos esbeltos, adornados casi cual \u00eddolos, m\u00e1s bien cual sacerdotes  de una religi\u00f3n f\u00edsica, er\u00f3tica. Son cuerpos ataviados, con una funci\u00f3n  ceremonial.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\"><\/ul>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" title=\"eyes-wide-shut-3\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/eyes-wide-shut-3.jpg\" alt=\"eyes-wide-shut-3\" width=\"214\" height=\"235\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-align: justify;\">&#8211; los cuerpos en las org\u00edas. Son cuerpos tanto femeninos como  masculinos, aunque preponderan los primeros. Kubrick ofrece cuadros  pornogr\u00e1ficos: tres mujeres juntas sentadas cual composici\u00f3n cl\u00e1sica,  otras dos en posici\u00f3n invertida, dos hombres bailando, en un entorno de  lujo y lujuria exuberantes. Cuerpos-cosas, no s\u00f3lo a falta de su  identidad, debido a las m\u00e1scaras, sino tambi\u00e9n a su lugar: frente a los  ojos de quienes los observan. Cuerpo-medio para las fantas\u00edas de los  otros, tanto para crearlas como para descargarlas.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\"><\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" title=\"eyes-wide-shut-orgia\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/eyes-wide-shut-orgia.jpg\" alt=\"eyes-wide-shut-orgia\" width=\"470\" height=\"353\" \/><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"text-align: justify;\">&#8211; el cuerpo muerto de la modelo. Un cuerpo fr\u00edo, duro, p\u00e1lido, apenas  diferente de aqu\u00e9l en coma, que ya ahora no puede mover la boca  siquiera, y con el que Tom Cruise no toma contacto, si bien asoma un  gesto de acercamiento, en un acto cuasi necrof\u00edlico.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\"><\/ul>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\"><span style=\"text-align: justify;\">&#8211; el \u00faltimo cuerpo, que a mi entender contin\u00faa la cadena, no est\u00e1  desnudo. Est\u00e1 delicadamente cubierto de un vestido rom\u00e1ntico, con  sonrisa perfecta y el cabello rubio poblando densamente sus hombros. Es  un cuerpo-pl\u00e1stico, cuerpo-mercanc\u00eda, y lo levanta la hija del  matrimonio burgu\u00e9s ya absolutamente resquebrajado. Es la Barbie rodeada  pl\u00e1cidamente por su caja rosada, en un universo de otras miles de  Barbies que la acompa\u00f1an en la g\u00f3ndola. El cuerpo voluptuoso y est\u00e9ril  de la mujer polietil\u00e9nica que se muestra como modelo a seguir por las  ni\u00f1as, felices consumidoras de futuro poliestir\u00e9nico.<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\"><\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuerpo que se conforma en la pel\u00edcula de Kubrick es un cuerpo  absolutamente cosificado, utilitario. Todos los cuerpos cumplen  funciones: cuerpo-contemplaci\u00f3n, cuerpo-deleite (visual, y luego,  sexual), cuerpo-paciente, cuerpo-soporte, cuerpo-fachada, cuerpo-ritual,  cuerpo-fantas\u00eda, cuerpo-mercanc\u00eda. Se hacen cargo de estos cuerpos la  iconograf\u00eda, la medicina, la ciencia, la psicolog\u00eda, la cosmetolog\u00eda, la  econom\u00eda (el mercado), hasta la religi\u00f3n. No por orgi\u00e1sticos son  dionis\u00edacos, a la manera Nietzscheana. La modernidad los aleja de  aqu\u00e9lla misi\u00f3n que implicaba disfrutarse plenamente. Ahora el disfrute  va pautado, casi de la misma manera que las horas de trabajo y de  estudio. Hacia el principio de la pel\u00edcula, una secuencia nos muestra en  montaje paralelo (no alternado, sino aut\u00e9nticamente paralelo, ya que  coloca en el mismo nivel acciones diferentes) a Tom Cruise revisando a  su paciente, llevando a cabo sus actividades laborales, y a Nicole  Kidman en sus tareas dom\u00e9sticas, educando a su hija y comprando y  empaquetando los regalos de Navidad (una Navidad que pareciera  expandirse en el tiempo, casi como llamando a consumir durante semanas,  hasta que se encuentre otra excusa para ello).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" title=\"eyes-wide-shut-mascara\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/eyes-wide-shut-mascara.jpg\" alt=\"eyes-wide-shut-mascara\" width=\"400\" height=\"302\" \/><br \/>\nLa vida cotidiana, incluido el sexo, est\u00e1 reglamentada, segmentada y  acompasada, sigue un r\u00e9gimen de cantidades tanto para las actividades  diarias como para las nocturnas. Es lo mismo llevar a cabo una actividad  de oficina que explicarle matem\u00e1tica a la hija, que ir de compras o  pactar con una prostituta. El r\u00e9gimen sobre el cuerpo se ha desarrollado  hasta integrarse en el \u00e1mbito dom\u00e9stico. La sociedad ha reglado la  actividad de los ciudadanos, que cumplen horario de trabajo y de  presencia en el hogar, que nutren al cuerpo con pautadas marcas y  escanden su vida seg\u00fan el tiempo que poseen para tal o cual actividad.  Cruise se ve obligado a suspender una cita m\u00e9dica para hacerse de tiempo  para investigar acerca de la desaparici\u00f3n de su amigo, o en su defecto,  debe utilizar el tiempo nocturno, dedicado al sue\u00f1o, si quiere llevar  adelante otras pr\u00e1cticas incompatibles con sus horarios laborales u  hogare\u00f1os. Para marcar una ventaja, la prostituta con la que conversa  ofrece no contar el tiempo que pasen juntos, por la misma suma de  dinero. Tiempo, cuerpo, placer: son divisibles y economizados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obviedad de esta econom\u00eda, incorporaci\u00f3n al mercado capitalista,  est\u00e1 dada en el principio tiempo = dinero = placer. El dinero sirve  tanto para que una tienda abra en medio de la noche, como para que un  taxi espere de m\u00e1s o para que un hombre entregue a su hija, sin  descontar el antiguo oficio de la prostituci\u00f3n, que a veces mide con  tax\u00edmetro el valor del servicio. Pero hay otro elemento que permite  adicionarse a la ecuaci\u00f3n anterior. M\u00e1s sutil que el dinero, pero tan  eficiente o m\u00e1s, es ocupar un lugar diferenciado en la sociedad: ser,  por ejemplo, m\u00e9dico. Cruise se aprovecha de su actividad para que se le  abran las m\u00e1s diversas puertas. Constantemente hace uso de su carnet  profesional para conseguir informaci\u00f3n: \u00e9sta no est\u00e1 vedada a los  funcionarios de la salud. Con \u00e9l ingresa a la tienda de disfraces, a la  morgue, o consigue datos acerca de la gente, bajo supuesta portaci\u00f3n de  resultados de an\u00e1lisis o, sencillamente, debido a su ocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esta facultad se ve disminuida frente a un poder de mayor  jerarqu\u00eda. Entonces Cruise queda de inmediato reducido a un imb\u00e9cil  social, que act\u00faa est\u00fapidamente al son del resentimiento del que Kidman  lo nutre. No sabe confundirse con los millonarios de la fiesta  orgi\u00e1stica que arriban en limousine: llega en taxi, alquila la ropa para  disfrazarse, no conoce los modos, ni cu\u00e1ntas contrase\u00f1as hay. Y el  poder no necesita siquiera que se quite la m\u00e1scara para reconocerlo.  Desde un balc\u00f3n superior, un individuo lo saluda, obviamente al tanto de  su situaci\u00f3n de ajeno a ese mundo. Se lo hace participar de una  enunciaci\u00f3n falsa, la segunda contrase\u00f1a. Y como no la posee, se  evidencia lo ya sabido. Queda entonces desenmascarado frente a un c\u00famulo  de poder que, bajo las m\u00e1scaras y las capas, no se hace visible en  ninguna figura, sino como contingente. El poder aparece en la  multiplicidad de las personas que lo constituyen, por un lado, y por  otro, en su clandestinidad, su ocultamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" title=\"eyes-wide-shut-mascara-2\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/eyes-wide-shut-mascara-2.jpg\" alt=\"eyes-wide-shut-mascara-2\" width=\"400\" height=\"300\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta diversidad de poder se hace f\u00edsica en la multiplicaci\u00f3n de la  sexualidad que forma parte esencial del largometraje. El sexo aparece  as\u00ed en varios personajes, con diferentes ofertas\/demandas y bajos  diversos \u00e1mbitos, altamente discernibles entre s\u00ed. En la casa de los  Ziegler, el sexo es una combinaci\u00f3n de oferta doble de placer-poder,  entre Sidney Pollack y la modelo, o entre Kidman y el h\u00fangaro. Cruise  participa de ese lugar de oferta de placer, por parte de las dos  modelos, por el \u00e1mbito en el que est\u00e1: la fiesta de fin de a\u00f1o. La  capacidad de brindar poder est\u00e1 supeditada as\u00ed a la pertenencia a un  cierto contexto social, no ya solamente a una oferta determinada,  personal. Lo mismo ocurre con el espacio en el que la prostituta se le  ofrece: la calle, donde Cruise pasa a ser susceptible de una oferta  sexual. La casa de la prostituta dista mucho del resto de las casas  donde se mueven los personajes: all\u00ed impera el trabajo f\u00edsico, no ya el  profesional, y esto se evidencia en la textura que su vivienda ofrece.  Placer f\u00edsico, un trabajo m\u00e1s, ya no diferente, sino parte de las  posibles ocupaciones de un abanico de actividad laboral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" title=\"eyes-wide-shut-mascara 3\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/eyes-wide-shut-mascara-3.jpg\" alt=\"eyes-wide-shut-mascara 3\" width=\"384\" height=\"288\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las proposiciones que recibe el personaje de Cruise se van  ramificando: las modelos de la fiesta, la hija de un paciente que ha  muerto, la prostituta, una modelo en la org\u00eda y luego otra, el  recepcionista del hotel donde busca a su amigo, la joven de la tienda de  disfraces (ofrecida por su padre mismo), la compa\u00f1era de cuarto de la  prostituta. Son relaciones sexuales diferentes; cada una hace no s\u00f3lo a  un \u00e1mbito, sino a una relaci\u00f3n entre las partes de la relaci\u00f3n, que  implica una disposici\u00f3n social determinada, tanto por la procedencia de  las personas involucradas como por la relaci\u00f3n de poder que se establece  entre ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" title=\"eyes-wide-shut-mascara 4\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/eyes-wide-shut-mascara-4.jpg\" alt=\"eyes-wide-shut-mascara 4\" width=\"450\" height=\"338\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta relaci\u00f3n de poder marca lugares de acceso a un tipo de  sexualidad o a otro. Cualquiera que tenga dinero puede acceder a una  prostituta en la calle; no cualquiera a Kidman, para la cual no basta el  dinero, sino que se necesita alg\u00fan otro atributo (la belleza, por caso,  que es la propiedad del oficial blanco de sus fantas\u00edas); y el acceso a  la org\u00eda est\u00e1 absolutamente restringido a determinadas personas con una  posici\u00f3n econ\u00f3mico-social particular. La diferenciaci\u00f3n de los modos de  la sexualidad implica a su vez multiplicidad y disparidad. Las  pr\u00e1cticas, al mismo tiempo que m\u00e1s microsociales, van marcando a su vez  estamentos, relaciones de desigualdad sexual-social. El poder hace uso  de esa disparidad y muestra, en la ramificaci\u00f3n de las formas sexuales,  su multiplicidad de acci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" title=\"eyes-wide-shut-6\" src=\"..\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/eyes-wide-shut-6.jpg\" alt=\"eyes-wide-shut-6\" width=\"403\" height=\"227\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\"> <\/span>Pero  esta multiplicidad del poder y la falta de una identificaci\u00f3n personal  de la autoridad, de todas maneras, no goza de un aval intr\u00ednseco.  Necesita reafirmarse, pues puede correr el riesgo de caer, en particular  si se lo desenmascara. Debe entonces recurrir a otro modo de  manifestaci\u00f3n: el miedo. El miedo se erige como forma de coacci\u00f3n  directa sobre la psiquis del coartado. Cuerpo y psiquis; tiempo y  discurso: ambos campos son los que el poder debe dominar para asegurarse  continuidad.<br \/>\n<span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\"> <\/span>Para  lograr el estado de \u00e1nimo de intimidaci\u00f3n sobre el coactado debe  entonces echar mano de discursividades que le permitan presentar una  verdad amedrentadora. Jugar\u00e1 entonces con lo visible y lo no visible, a  fin de conformar un mundo donde el p\u00e1nico reine y obligue a la desaz\u00f3n, a  la incomunicaci\u00f3n. A Cruise, entonces, se le solicita que se quite la  m\u00e1scara. Queda marcado, denunciado, en un c\u00edrculo donde lo invisible se  convierte en terror\u00edfico. La verg\u00fcenza colabora, en el horizonte, a la  sensaci\u00f3n de vulnerabilidad: se le pide que se desvista. La desnudez,  que hasta entonces parec\u00eda formar parte del mundo del placer, una  desnudez f\u00e1cil y liviana, toma aqu\u00ed un cuerpo en extremo ingrato: forma  parte ahora de la degradaci\u00f3n humana, ya que es una desnudez coercitiva  pero caprichosa, no dirigida por ninguno de los reg\u00edmenes discursivos  anteriormente enumerados (la ciencia, la religi\u00f3n, la pornograf\u00eda, la  medicina, etc.). Es una desnudez-castigo, un modo de extirparle sus  atributos sociales, de humillarlo. Equivalente al sue\u00f1o de Kidman, en el  que la desnudez aparece como forma de vejaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n de burla  de ella hacia su marido.<br \/>\nPero adem\u00e1s de la quita de propiedades sociales, la desnudez permite  evidenciar el alcance de la mirada poderosa, que puede penetrar hasta el  cuerpo mismo, mientras que el observado no puede hacer lo propio con  quien lo contempla. Esto se pone de manifiesto en la c\u00e1mara de seguridad  que filma a Cruise cuando regresa al palacete donde se hab\u00eda llevado a  cabo la fiesta orgi\u00e1stica. Una c\u00e1mara dirigida desde la casona, que  env\u00eda sus mensajeros pero oculta su rostro en la lejana barricada de  lujos y miles de habitaciones. A Cruise lo siguen, es observado,  encasillado, medido. No existe resguardo una vez evidenciado.<br \/>\n<span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\"> <\/span>Y  entonces aparece la otra faz de la hoja, sin la cual las acciones  amenazadoras no subsisten: el juego de informaci\u00f3n y contrainformaci\u00f3n  en el que se ve inmerso el personaje. Ya no puede distinguir los hechos  que realmente han acaecido, si la prostituta se ha muerto de sobredosis o  asesinada, si su amigo ha desaparecido o regresado a su hogar. Y es el  personaje de Pollack el m\u00e1s siniestro, porque al explicar una verdad  conciliadora consigue mover al estado de inseguridad absoluta al  personaje de Cruise. Ya no se est\u00e1 s\u00f3lo en riesgo de asesinato; ahora,  se ha perdido toda noci\u00f3n de coherencia en los relatos, en el discurso.  El poder act\u00faa por fragmentaci\u00f3n, por infiltraci\u00f3n.<br \/>\n<span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El personaje de Cruise entra en crisis, siempre a partir de los  discursos. El primero es el de Kidman, que con la revelaci\u00f3n de su  fantas\u00eda echa por tierra con todas las consideraciones de Cruise con  respecto a ella y a las mujeres en general, su sexualidad y su  matrimonio. El segundo es el de Pollack, que termina de desarmar el  mundo y tornarlo en absolutamente ininteligible. Pero esta crisis  personal va acompa\u00f1ada de otras descomposiciones en la pel\u00edcula: la del  matrimonio Cruise-Kidman; la del cuerpo de la modelo, cada vez m\u00e1s  adicta hasta su muerte; la del cuerpo de la prostituta, enferma de HIV;  la del due\u00f1o de la casa de disfraces, que termina entregando a su hija.  La sociedad entera est\u00e1 en proceso de desfragmentaci\u00f3n, al borde de la  quiebra. En cualquier momento, puede verse, se caer\u00e1n las g\u00f3ndolas donde  compran los osos de peluche gigantes, y las obras de arte de las casas  que habitan se desfigurar\u00e1n, como lo hacen ante el gran angular que  Kubrick propaga en sus travellings por las habitaciones. Y la soluci\u00f3n  que ellos encontrar\u00e1n, en la miseria de la falta de discernimiento y  comprensi\u00f3n, ser\u00e1 la de una pr\u00f3xima acci\u00f3n a llevar a cabo \u201clo antes  posible: coger\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><br \/>\n&#8211; Foucault, Michel: Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisi\u00f3n. Siglo XXI editores, Buenos Aires, Argentina, 1991.<br \/>\n&#8211; Foucault, Michel: Historia de la sexualidad. I-La voluntad de saber. Siglo XXI editores, Buenos Aires, Argentina, 2003.<br \/>\n&#8211; J\u00fcnger, Ernst: La emboscadura (Der Waldgang). Tusquets editores, Barcelona, Espa\u00f1a, 1993.<br \/>\n&#8211; Nietzsche, Friedrich: Ecce homo. C\u00f3mo se llega a ser lo que se es. Alianza editorial, Madrid, Espa\u00f1a, 2000.<br \/>\n&#8211; Nietzsche, Friedrich: C\u00f3mo se filosofa a martillazos. Ed. EDAF, Madrid, Espa\u00f1a, 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Filmograf\u00eda<\/strong><br \/>\n&#8211; Kubrick, Stanley: Ojos bien cerrados. Estados Unidos, 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><br \/>\n<strong>Ficha del Film<\/strong><br \/>\nNombre Original: Eyes Wide Shut.<br \/>\nDirector: Stanley Kubrick.<br \/>\nFecha de realizaci\u00f3n: 1999.<br \/>\nGui\u00f3n: Stanley Kubrick y Frederic Raphae, basado en Relato de Arthur Schnitzler<br \/>\nActores: Tom Cruise, Nicole Kidman, Sydney Pollack<br \/>\nDuraci\u00f3n 159 minutos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buenos Aires. 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Natalia Fern\u00e1ndez es graduada y docente de la Fundaci\u00f3n Universidad del Cine. Joven realizadora cinematogr\u00e1fica.<br \/>\n<em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ariadna Tucma Revista Latinoamericana. Vol. 1 a 4. 2006-2009<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ariadna Tucma Revista Latinoamericana. N\u00ba. 1 a 4. 2006-2009<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Publicado por\u00a9www.ariadnatucma.com.ar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">info@ariadnatucma.com.ar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>An\u00e1lisis de la obra de Staley Kubrick Ojos bien cerrados Natalia Fern\u00e1ndez * Sexo. Comenzar un trabajo con semejante t\u00e9rmino implica correrse de un espacio protocolar, provocar una escisi\u00f3n en el lector que, acad\u00e9micamente, espera encontrarse con un exordio dedicado, casi a modo de \u00edndice, a la explicaci\u00f3n de las futuras partes del escrito.<\/p>\n","protected":false},"author":37,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[131,145,156,227],"tags":[163,165],"class_list":["post-1128","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-artes-cultura","category-biblioteca","category-jovenes-investigadores","category-suplemento","tag-analisis-cinematografico","tag-stanley-kubrick","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1128","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/37"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1128"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1128\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2721,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1128\/revisions\/2721"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}