{"id":10,"date":"2004-01-02T18:23:21","date_gmt":"2004-01-02T21:23:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=10"},"modified":"2012-07-21T06:31:55","modified_gmt":"2012-07-21T09:31:55","slug":"i-la-guerra-liberadora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/?p=10","title":{"rendered":"La gran guerra (1914-1918) &#8211; Fragmentos"},"content":{"rendered":"<h3>I. La guerra liberadora<\/h3>\n<p><a href=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2004\/01\/Bomberg-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2632 alignnone\" title=\"Bomberg 1\" src=\"http:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2004\/01\/Bomberg-1.jpg\" alt=\"\" width=\"402\" height=\"309\" srcset=\"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2004\/01\/Bomberg-1.jpg 482w, https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/wp-content\/uploads\/2004\/01\/Bomberg-1-300x231.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 402px) 100vw, 402px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las vibraciones de la sociedad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marc Ferro<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(\u2026) Francia no ha sufrido jam\u00e1s grandes corrientes de emigraci\u00f3n y donde las probabilidades de revoluci\u00f3n social disminuyen despu\u00e9s de la experiencia de la Comuna de Par\u00eds.<!--more--> Lo mismo ocurre en Inglaterra despu\u00e9s del fracaso del cartismo; a principios del siglo XX las huelgas son especialmente potentes, pero las manifestaciones violentas son menos amplias, y, de all\u00ed en adelante, no son m\u00e1s que los escoceses y los irlandeses quienes cruzar\u00e1n los mares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEn Inglaterra misma la \u00fanica revuelta abierta es la de las mujeres: las sufragistas. En la Alemania \u201cGuillermina\u201d, a principios de siglo, todo el mundo cree que, si alg\u00fan d\u00eda tienen lugar un cambio, se har\u00e1 sin choques y de mano del estado mayor de la social-democracia, pronto due\u00f1a del Reichstag. Por tanto, la emigraci\u00f3n a Am\u00e9rica ha cesado tambi\u00e9n en Alemania, desde que ha quedado demostrado que el pa\u00eds ha cobrado nuevo impulso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1837 en Inglaterra, 1871 en Francia y 1910 en Alemania son las fechas del apogeo de oportunidades para una transformaci\u00f3n efectiva de las estructuras sociales en los tres grandes pa\u00edses, fechas que siguen a una distancia respetuosa, pero como si fuesen su sombra, a la \u00e9poca de su m\u00e1ximo desarrollo industrial. Parece que cuanto m\u00e1s atr\u00e1s se remonta el principio del desarrollo industrial, m\u00e1s se alejan las posibilidades de revoluci\u00f3n social; que cuanto m\u00e1s se han agravado los antagonismos imperialistas, m\u00e1s se han suavizado los antagonismos internos. La prueba es que en Italia y en Rusia, que entraron en \u00faltimo lugar en la carrera hacia la industrializaci\u00f3n y a quienes la pol\u00edtica imperialista apenas ha enriquecido, las vibraciones de la sociedad siguen siendo muy amplias; la multiplicaci\u00f3n de las marchas a Siberia o a Am\u00e9rica atestiguan, lo mismo que la de los gestos de revuelta en las ciudades o en los capos, que se niegan a seguir sometidos. Rusia e Italia son la patria de los anarquistas, de Bakunin y Malatesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es precisamente en Rusia y en Italia donde la oposici\u00f3n a la guerra ata\u00f1e a la sociedad en toda su amplitud. Antes de fundar el comunismo y el fascismo \u2013 los dos reg\u00edmenes que han marcado la primera mitad del siglo XX &#8211; , los rusos han firmado la paz en Brest-Litovsk, y los italianos han pronunciado su \u201cadi\u00f3s a las armas\u201d en Caporetto. \u00danicamente m\u00e1s cuando fue evidente que la tierra nativa estaba efectivamente amenazada, estas naciones se mostraron un\u00e1nimes en batirse: la guerra ten\u00eda entonces sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los combatientes franceses, ingleses o alemanes exist\u00eda el equ\u00edvoco: la guerra ten\u00eda por objetivo la salvaguardia de los intereses reales de la naci\u00f3n. Pero ten\u00eda, adem\u00e1s, otro significado: al marchar a la guerra los soldados de 1914 hallaban un ideal de recambio que, en cierta manera, sustitu\u00eda las aspiraciones las aspiraciones revolucionarias. As\u00ed ocurr\u00eda con los m\u00e1s desgraciados y los menos conscientes que, recluidos en el ghetto de la sociedad, se reintegraban a ella gracias a la guerra, pero, por ello mismo, se desmovilizaban en el plano revolucionario.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">La guerra liberadora<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, estos hombres iban a cambiar de existencia, como lo so\u00f1aban en secreto. Cierto es que en toda Europa sus condiciones de vida mejoraban, pero lentamente y no al mismo ritmo para todos. Puede constatarse que durante el mismo per\u00edodo en que el mundo de los negocios conoce, por ejemplo, en Francia una verdadera resurrecci\u00f3n, entre 1900 y 1914 \u2013 \u201cLa Belle \u00c9poque\u201d \u2013 , y en que el salario real de la masa de los obreros casi se duplica entre 1890 y la guerra, el n\u00famero de imposiciones baja en el Monte de Piedad y nunca esta instituci\u00f3n ha registrado tantos empe\u00f1os como en v\u00edsperas de la Gran Guerra. [\u2026] De arriba debajo de la sociedad todos se sienten impacientes por subir r\u00e1pidamente y cada vez m\u00e1s arriba. El mismo fen\u00f3meno se produce en Berl\u00edn e incluso en Londres. Carolina E. Playne, una americana que resid\u00eda entonces en Londres, constataba que: \u201cLas dificultades y las presiones de la vida han producido una generaci\u00f3n muy en tensi\u00f3n; las gentes no tienen paciencia para esperar que las nuevas condiciones de la existencia les hagan un sitio\u2026 y la guerra, si estallase la guerra, les liberar\u00eda de esta dificultad\u2026 Sin saberlo, estos hombres hab\u00edan sustituido con un canto de odio el himno de la vida o de la revoluci\u00f3n\u201d. Los j\u00f3venes hacen eco a las palabras de sus mayores: \u201cLa existencia que llevamos no nos satisface, porque si bien poseemos todos los elementos de una vida bella, no podemos organizarlos enana acci\u00f3n inmediata que nos tomase en cuerpo y alma y nos arrojase fuera de nosotros mismos. Esta acci\u00f3n s\u00f3lo la permitir\u00eda un hecho: la guerra\u201d. Por eso estos j\u00f3venes parten a la guerra como a la aventura, felices por cambiar de vida, por viajar, al mismo tiempo que cumplen todos con su deber y seguro cada uno de ellos de volver pronto, coronado con los laureles de la victoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, la guerra de 1914 a 1918, en lugar de haber sido padecida, sufrida, liber\u00f3 energ\u00edas y fue acogida con entusiasmo por la mayor\u00eda de los hombres en edad de batirse. Basta con ver el comportamiento de los franceses, los ingleses, los alemanes. Los rusos, m\u00e1s viejos est\u00e1n menos alegres, y los italianos son m\u00e1s lentos en moverse, pero ya sabemos que viv\u00edan de otro sue\u00f1o: los unos, el espejismo de Am\u00e9rica; los otros de la espera de la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso en Rusia fueron pocos los refractarios a la movilizaci\u00f3n, y en Francia s\u00f3lo hubo un 1,5% de desertores, cuando las autoridades militares preve\u00edan de un 5 a un 13%.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha dicho que el esp\u00edritu internacionalista hab\u00eda fracasado, que los socialistas no lograron impedir la guerra y que todos faltaron a sus juramentos. Este hecho, por otra parte, choc\u00f3 a los contempor\u00e1neos; pero, sin embargo, cada ciudadano estaba persuadido de lo contrario, de que, respondiendo a la llamada de su pa\u00eds, cumpl\u00eda con su deber de patriota y de revolucionario. No les cab\u00eda duda de que su pa\u00eds era v\u00edctima de una agresi\u00f3n que, al hacer la guerra, los revolucionarios-soldados y los dem\u00e1s combatientes habr\u00edan de ser los art\u00edfices de la paz eterna [\u2026].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed el pacifismo y el internacionalismo se confundieron con el individualismo y el patriotismo, hecho bastante excepcional y que s\u00f3lo se explica por la supuesta naturaleza de esta guerra; era para todos una guerra de defensa patri\u00f3tica y, por consiguiente, justa; y, en cualquier caso, una guerra ineluctable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00e1ginas 27\/30<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulo 4. La guerra imaginaria<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los art\u00edculos y los libros sobre la guerra futura abundaban ya a partir de 1880. I.F. Clarke ha contado m\u00e1s de cincuenta que tan pronto pertenecen al campo de la ficci\u00f3n como al de la previsi\u00f3n estrictamente militar. En cualquier caso, el l\u00edmite entre un g\u00e9nero y otro no es siempre perceptible porque las ilusiones sobre la guerra que se avecinaba fueron compartidas igualmente por todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guerra ficci\u00f3n se desarroll\u00f3 repentinamente en Gran Breta\u00f1a tras el \u00e9xito de La Batalla de Dorking, durante los a\u00f1os 1880. En lo sucesivo, los semanarios y los peri\u00f3dicos ilustrados [\u2026] imaginaron todos los conflictos en los que pudiera ser mezclado el pa\u00eds. [Algunas novelas\u2026 ] evocaban, antes de 1900, la hip\u00f3tesis de una guerra con Francia [\u2026]. En la \u00e9poca de la Entente Cordiale y la carrera de los armamentos navales, The great naval War y The capture of London ilustran un conflicto con la marina alemana [\u2026] y a estas publicaciones siguen otras muchas. Hasta 1904 se presenta a los alemanes y a los ingleses, tanto asociados como aislados, en conflicto con Francia y con Rusia. Pero despu\u00e9s de esa fecha la guerra no tiene lugar m\u00e1s que con Alemania [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ingleses imaginan f\u00e1cilmente que ser\u00e1n sorprendidos, invadidos y derrotados. M\u00e1s de veinte publicaciones ilustran este tema al cual confiere actualidad el proyecto de un t\u00fanel bajo el canal de la Mancha, y, en general, su literatura refleja la sorda inquietud que siente el pa\u00eds por el porvenir. Mientras que los alemanes, confiados, se molestan menos en imaginarlo, los franceses sue\u00f1an con la revancha y la esperan con impaciencia. Ellos son siempre los victoriosos. Los escritores militares no se ocultan, como el capit\u00e1n Danrit [\u2026] que dedica su obra La guerre de demain a su propio regimiento en estos t\u00e9rminos: \u201cContigo hubiera querido partir para la Gran Guerra, la que todos esperamos y tanto tarda. Para entretener la espera, he so\u00f1ado esta guerra santa en que venceremos\u201d (1891)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas estas obras dan una descripci\u00f3n precisa de los combates del ma\u00f1ana que nada tienen que ver con la realidad que va a seguir. Las batallas inventadas por los ensayistas o por los escritores militares reproducen maniobras de la \u00e9poca napole\u00f3nica en las que la Infanter\u00eda ataca a la carga en filas apretadas, la Caballer\u00eda es quien decide de la suerte de la batalla y \u00e9sta se gana en un d\u00eda. Se dir\u00eda una competici\u00f3n entre equipos deportivos en la toman parte los pantalones-rojos, los feldgrau, el verde de los italianos. Inglaterra suprime el color, siempre con una idea de adelanto inventa \u201cel caqui\u201d, pero no prepara m\u00e1s algunas decenas de millares de uniformes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, la ilusi\u00f3n es general y a excepci\u00f3n del \u201cextravagante\u201d H.G. Wells, del dibujante Albert Robida y del te\u00f3rico ruso Ivan Stanislovich Bloch, nadie pens\u00f3 en que la guerra que se avecinaba hab\u00eda de ser la guerra de la era industrial, que causar\u00eda millones de muertos y que movilizar\u00eda a las naciones enteras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las obras sobre la guerra eran tan numerosas a partir de 1906, que dieron lugar a una literatura secundaria, la de la sensata armada de los cr\u00edticos, que empezaban a interrogarse gravemente sobre el fen\u00f3meno cuando estall\u00f3 la guerra.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">La guerra ser\u00e1 corta<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los esp\u00edritus estaban preparados, pero \u00bfc\u00f3mo enfocaban la prueba los responsables?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mismo que los autores de guerra-ficci\u00f3n, los elementos responsables no asociaban la guerra con los progresos de la revoluci\u00f3n industrial. En Alemania, hacia el final de 1912, el secretario de Estado Delbr\u00fcck no reconoc\u00eda ning\u00fan valor pr\u00e1ctico al proyecto de creaci\u00f3n de un Estado Mayor Econ\u00f3mico que hubiera podido movilizar y reglamentar la actividad de las f\u00e1bricas del Rhur. En julio de 1914, el secretario de Estado para las Finanzas se negaba a comprar las provisiones de trigo almacenadas en R\u00f3tterdam [Pa\u00edses Bajos] porque \u201clos civiles no ten\u00edan que mezclarse en la situaci\u00f3n que prevalecer\u00eda en caso de guerra: eso era cuesti\u00f3n de los militares\u201d. En Francia, como en Alemania o en los dem\u00e1s pa\u00edses, los militares pensaban m\u00e1s en el n\u00famero de hombres susceptibles de ser movilizados, y aun en su equipo, que en las nuevas caracter\u00edsticas que pudiese adquirir la futura guerra; \u00fanicamente los esp\u00edritus retardados pod\u00edan imaginar que la guerra durar\u00eda m\u00e1s de una estaci\u00f3n, porque con el servicio militar obligatorio (y la eventualidad de la conscripci\u00f3n en Inglaterra), la vida del pa\u00eds quedar\u00eda totalmente perturbada y la situaci\u00f3n no podr\u00eda durar mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, pues, prevalec\u00eda la idea de que una guerra moderna ten\u00eda que ser necesariamente corta, lo que explica los planes de los militares y da cuenta de sus concepciones.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Alemania no imagina una guerra contra Inglaterra<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sus <em>Memorias<\/em>, escritas en 1960, el almirante Raeder, bajo cuyo mando estuvo la flota nazi, indica que en 1914 el Estado Mayor alem\u00e1n no ten\u00eda un plan de guerra contra Gran Breta\u00f1a, y el mismo testigo informa de que tampoco hab\u00eda previsto ning\u00fan plan para sustentar la marcha de un ej\u00e9rcito alem\u00e1n contra Francia. Ignoraba todo el \u201cPlan Schlieffen\u201d. A pesar de las apariencias, este rasgo refuerza m\u00e1s que invalida el precedente; la ausencia de coordinaci\u00f3n entre el Estado Mayor Naval y el Ej\u00e9rcito de Tierra no es inveros\u00edmil. A la inversa, se sorprendente que no hubiese sido prevista ninguna operaci\u00f3n naval al Oeste. \u00bfQuiere decir esto que el Estado Mayor General pensaba vencer antes de que llegase un cuerpo ingl\u00e9s al continente, o significaba que para la marina alemana no exist\u00eda en el horizonte ning\u00fan conflicto con Inglaterra? Es verdad que ciertos medios atacados del \u201ccomplejo de Copenhague\u201d tem\u00edan que el Almirantazgo ingl\u00e9s reiterara el golpe de 1802 con un bombardeo preventivo de la flota alemana en el mar del Norte, pero \u00bflo cre\u00edan verdaderamente? La otra hip\u00f3tesis nos llevar\u00eda lejos; confirmar\u00eda que los armamentos navales ten\u00edan en Alemania como objeto \u00faltimo no la guerra, sino una negociaci\u00f3n que se impondr\u00eda de este modo a Inglaterra, lo cual arroja una luz especial sobre la pol\u00edtica [germana\u2026] durante la crisis estival de 1914.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su lado, los ingleses se preparaban desde 1911 a la eventualidad de un desembarco en las costas de Jutlandia. Posteriormente decidieron aproximar su cuerpo expedicionario al probable frente de los ej\u00e9rcitos principales, estableciendo primero un punto de fijaci\u00f3n en Amberes [B\u00e9lgica] y enlazando despu\u00e9s con la extrema izquierda de los franceses, cerca de Maubeuge. Ellas sab\u00edan que har\u00edan la guerra en caso necesario, pero \u00bfsab\u00edan tambi\u00e9n que los alemanes no lo cre\u00edan? En cualquier caso, pacifistas de palabra establec\u00edan planes ofensivos, al menos contra Alemania, tan significativos como los sue\u00f1os de sus literatos y m\u00e1s realistas que los del adversario, que se hac\u00eda grandes ilusiones acerca de los sentimientos que abrigaban los con respecto a \u00e9l los medios responsables. Bien es verdad que en Gran Breta\u00f1a las fuerzas armadas estaban al servicio del <em>business<\/em>, mientras que en Alemania eran las herederas de una larga tradici\u00f3n rural.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">C\u00f3mo imaginaban los franceses la futura guerra<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abramos el manual de <em>Ejercicios y problemas<\/em> planteados en las escuelas militares francesas entre 1890 y 1914. \u00bfCu\u00e1les han sido los temas de reflexi\u00f3n? La evoluci\u00f3n es sensible de una edici\u00f3n a otra. Hasta 1906 son numerosos los ejercicios que se refieren a la r\u00e9plica en caso de un desembarco ingl\u00e9s en el pa\u00eds de Caux; despu\u00e9s de esta fecha desaparecen, y despu\u00e9s de 1912 a su vez los que apuntan a rechazar un ataque italiano en Bizerta o en los Alpes. Ya no hay m\u00e1s un enemigo imaginable: el alem\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hay que constatar otra cosa. Anta\u00f1o, Bonaparte, en la Escuela de Brienne, hac\u00eda sus ejercicios sobre mapas de Alemania del Sur, de los Pa\u00edses Bajos o de Italia. Un siglos m\u00e1s tarde, todos los problemas t\u00e1cticos se sit\u00faan en Champa\u00f1a, en Borgo\u00f1a o en el Franco-Condado. No se le ocurre a nadie que se pueda combatir en territorio enemigo, salvo en Alsacia-Lorena; el horizonte franc\u00e9s no llega m\u00e1s all\u00e1 del Rhin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El otro rasgo caracter\u00edstico es sabido. Al enterarse del proyecto ingl\u00e9s de desembarcar en el continente sus tropas metropolitanas y los contingentes coloniales, un estratega franc\u00e9s comenta: \u201clos ingleses razonan como si la campa\u00f1a hubiese de durar a\u00f1os enteros. Este concepto no tienen m\u00e1s que un defecto: lleva un siglo de retraso\u201d. La certeza de todos es de que se trata de una guerra corta[\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea com\u00fan es que la guerra se acabar\u00e1 tras una o dos grandes batallas; por tanto, los estrategas se dividen esencialmente en cuanto a la manera de ganarlas: frentes estrechos o alargados; ataque en orden ligero o codo con codo; artiller\u00eda pesada o de campa\u00f1a; utilidad o inutilidad de la ametralladora, la cual fue finalmente juzgada de inutilizable tanto por los franceses como por los alemanes, ganados a la idea de un orden diluido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>La Revanche<\/em>, Henry Contamine observa que en Francia los medios militares juzgan, a diferencia de los hombres pol\u00edticos, que la situaci\u00f3n general de Francia es m\u00e1s grave, despu\u00e9s de 1906, que lo era antes, pues la alianza inglesa carece de inter\u00e9s militar inmediato, mientras que la de los rusos ha perdido valor despu\u00e9s de las derrotas de Manchuria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, relativamente su rival alem\u00e1n, el ej\u00e9rcito franc\u00e9s es menos fuerte, en esta fecha, que lo era diez a\u00f1os antes. As\u00ed, pues, en 1911 los militares son menos optimistas que anta\u00f1o y desde luego no lo son tanto como los diplom\u00e1ticos. Pero la gran cuesti\u00f3n se centra sobre la utilizaci\u00f3n de los reservistas y al amplitud o la naturaleza de la contraofensiva, dos problemas que van asociados. [\u2026]<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">El problema para los dos frentes alemanes<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A su vez, los alemanes se planteaban desde hac\u00eda cuarenta a\u00f1os el mismo y \u00fanico problema: a qu\u00e9 adversario atacar primero en caso de coalici\u00f3n franco-rusa, y en el otro frente cu\u00e1l habr\u00eda de ser la porci\u00f3n de ej\u00e9rcito que conven\u00eda mantener como cobertura. Ni siquiera se consideraba la posibilidad de la doble ofensiva. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gran Moltke pensaba, despu\u00e9s de su victoria de 1870, que habr\u00eda que atacar en primer lugar a los franceses; pero de 1879 a 1891 el alto mando pens\u00f3, por el contrario, que ser\u00eda mejor dirigirse al Este. Sin embargo, de 1891 a 1914 [\u2026] volvieron a la estrategia de Moltke [\u2026] a la violaci\u00f3n del territorio belga. Guardaban el Este una decena de divisiones y el apoyo del ej\u00e9rcito austr\u00edaco; alemanes y austr\u00edacos tem\u00edan un avance del adversario en direcci\u00f3n a Bohemia, cuyas poblaciones se levantar\u00edan al acercarse los rusos. Pero se esperaba que Francia ser\u00eda vencida en menos de dos meses, que era el plazo necesario para la movilizaci\u00f3n y el despliegue del ej\u00e9rcito ruso, y cre\u00edan poder prevenir as\u00ed esta amenaza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra innovaci\u00f3n [\u2026] consist\u00eda en reforzar el ala derecha del ej\u00e9rcito que hab\u00eda de penetrar en territorio belga y que tendr\u00eda la misi\u00f3n de ocupar Amberes y desbordar y rodear al ej\u00e9rcito franc\u00e9s, plan que Moltke II adopt\u00f3 con circunspecci\u00f3n. En cualquier caso, el nuevo jefe del ej\u00e9rcito alem\u00e1n y su consejero [\u2026] no desesperaban de tener a su lado al ej\u00e9rcito belga y no sab\u00edan todav\u00eda si habr\u00edan de pasar de Lieja. He aqu\u00ed el informe de Moltke del 13 de marzo de 1913:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><cite>\u201cHay que habituar al pueblo alem\u00e1n a pensar que una guerra ofensiva por nuestra parte es una necesidad para combatir las provocaciones del adversario. Hay que llevar las cuestiones de tal manera que, bajo la penosa impresi\u00f3n de armamentos poderosos, de sacrificios considerables y de una situaci\u00f3n pol\u00edtica tensa, se considere como una liberaci\u00f3n el desencadenamiento de la guerra, y hay que preparar \u00e9sta desde el punto de vista econ\u00f3mico, pero sin despertar la desconfianza de nuestros financieros.\u201d<\/cite><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><cite>\u201cEstos son los deberes que incumben a nuestro ej\u00e9rcito y que exigen un efectivo elevado. Si nos ataca el enemigo, o si queremos domarle, haremos como nuestros hermanos de hace una centuria: el \u00e1guila provocada emprender\u00e1 el cuelo, apresar\u00e1 al enemigo en sus apretadas garras y lo volver\u00e1 inofensivo. Recordaremos entonces que las provincias del antiguo Imperio alem\u00e1n \u2013 el condado de Borgo\u00f1a y una buena parte de Lorena \u2013 est\u00e1n todav\u00eda en manos de los francos y que millares de hermanos alemanes de las provincias b\u00e1lticas gimen bajo el yugo eslavo. Devolver a Alemania lo que anta\u00f1o pose\u00eda es cuesti\u00f3n nacional.\u201d<\/cite><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Estado Mayor franc\u00e9s conoc\u00eda este memor\u00e1ndum, pero subestimaba quiz\u00e1s la importancia del movimiento del ala derecha alemana porque pensaba que una amenaza alemana sobre Amberes estimular\u00eda el esp\u00edritu de resistencia de los belgas (y no se equivoc\u00f3) y precipitar\u00eda la entrada de los ingleses en la guerra: dos previsiones que se realizaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00e1ginas 62\/72<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Cap\u00edtulo 9 Verd\u00fan y las grandes batallas<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\"><br \/>\n<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[\u2026] En 1914, [los alemanes y los austr\u00edacos fueron] obligados a evacuar B\u00e9lgica y a batirse en retirada hasta el Marne, [pues] los franceses hab\u00edan conseguido rechazar al adversario como por milagro, aunque ayudados, eso s\u00ed, por una oportuna diversi\u00f3n de fuerzas operada por los rusos en el frente oriental. En 1915 la situaci\u00f3n hab\u00eda sido a la inversa: el frente occidental qued\u00f3 estabilizado desde Flandes hasta los Vosgos, y alemanes, austr\u00edacos y turcos deshicieron el frente ruso; pero los repetidos ataque de los franco-brit\u00e1nicos [\u2026] les impidieron proseguir su marcha triunfal. Ese mismo a\u00f1o ambas coaliciones arreglaron su estrategia para completar su plan de ataque, y en lugar de dirigirse \u00fanicamente al enemigo principal, desencadenaron simult\u00e1neamente contra aquel de sus enemigos que consideraban m\u00e1s d\u00e9bil. As\u00ed, Serbia fue devorada en unas cuantas semanas, y, por el otro lado, la operaci\u00f3n de diversi\u00f3n de fuerzas realizadas por los aliados contra Turqu\u00eda abort\u00f3 ante el estrecho de los Dardanelos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ambos lados hab\u00edan sido muy elevadas las p\u00e9rdidas, sobre todo en 1915; pero por aquellas fechas se pensaba, tanto en un campo como en otro, que constitu\u00edan el salario de la victoria. [\u2026]. A finales de 1915, [\u2026 se] comenz\u00f3 a dudar, prendido d\u00eda tras d\u00eda a las alambradas del enemigo, expuesto a sus gases y padeciendo los estragos su artiller\u00eda [\u2026]. En la retaguardia la hermosa seguridad de anta\u00f1o hab\u00eda dado paso a la incertidumbre, a la inquietud y a la confusi\u00f3n. Se observaba por todos sitios desenga\u00f1o, irritaci\u00f3n, peleas; los Gobiernos no se atrev\u00edan ya a creer que la guerra hab\u00eda de ser corta, pero tampoco que fuese larga, y se hablaba entonces de \u201cguerra de desgaste\u201d. Las poblaciones mostraban signos de fatiga, los primeros balbuceos a favor de la paz. En Francia era donde el pacifismo progresaba con mayor lentitud, porque estaban a\u00fan ocupados por el enemigo m\u00e1s de diez departamentos. Pero \u201cla moral se mantiene\u201d, dec\u00edan, porque en realidad amenazaba con tambalearse<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[El esfuerzo de la guerra se llev\u00f3 al m\u00e1ximo y en lugar de nuevo milagro las potencias centrales atacaron Verd\u00fan]. [\u2026] el adversario [alem\u00e1n] hab\u00eda corado las l\u00edneas del ferrocarril que llevaba a Verd\u00fan y el drama estaba consumado [\u2026]. Las tropas de Kronprinz arrollaban las primeras defensas francesas en proporci\u00f3n de cinco contra dos [\u2026]. Los alemanes hab\u00edan disparado el primer d\u00eda un mill\u00f3n de obuses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joffre, sorprendido por la importancia del ataque, [\u2026comprendi\u00f3 tarde su importancia, por ello] dio instrucciones a los defensores de Verd\u00fan de que resistiesen con el m\u00ednimo de hombres y de artiller\u00eda, sin abandonar tampoco la orilla derecha del [r\u00edo] Mosa [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante seis meses los combatientes de Verd\u00fan obedecieron al pie de la letra esta orden, y desde el primer d\u00eda, desguarnecidos y reducidos [\u2026] no tuvieron nunca [\u2026] el sentimiento de que eran los m\u00e1s fuertes y de que iban a llevar adelante la ofensiva \u201cde la victoria\u201d; fueron los ni\u00f1os abandonados de 1916.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Caracter\u00edsticas de la batalla<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el primer d\u00eda la batalla fue un infierno en una constante improvisaci\u00f3n; destruidas las primeras l\u00edneas, no hab\u00eda sido prevista ninguna red de pasadizos o de trincheras para soportar el choque de un segundo asalto; no hab\u00eda ya frente, sino un entresijo, un desperdigamiento inextricable de posiciones que se intentaba en vano conectar unas a otras [\u2026]. Cada unidad aislada, y bombardeada a veces por su propia artiller\u00eda, estaba totalmente entregada a s\u00ed mismo, sin conocer m\u00e1s que una consigna: \u201cresistir\u201d. Cada una de ellas ten\u00eda la convicci\u00f3n de que la suerte de la batalla pod\u00eda depender \u00fanicamente de ella. Nunca se dio el caso de tantos hombres animados as\u00ed, todos juntos, de una certeza semejante, ni jam\u00e1s tantos asumieron esa responsabilidad con renuncia tal. As\u00ed, soportando el segundo choque, permitieron al mando reconstituir un orden de batalla, mantenerlo y vencer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las \u00f3rdenes se deslizaban por el campo descompuesto de esta inmensa batalla gracias a los \u201ccorredores\u201d, constantemente en la brecha, que llevaban a los hombres bombardeados, ametrallados, asaltados por nubes de gas, que no sab\u00edan d\u00f3nde ir ni qu\u00e9 hacer, desprovistos de todo o desechos, mejor que la vida, el final de la incertidumbre; porque nada fue peor en Verd\u00fan que la espera obsesiva del enlace con los vivos, y la respuesta id\u00e9ntica siempre de que hab\u00eda que resistir a\u00fan y que esperar\u2026 \u00bfEsperar qu\u00e9? El final del bombardeo, la hora del ataque enemigo, esperada febrilmente para salir de la trinchera improvisada y, muy veros\u00edmilmente, morir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con sus avanzadas, sus islotes, sus barreras y cierres formados por montones de cad\u00e1veres, ning\u00fan campo de batalla hab\u00eda conocido nunca pareja promiscuidad de vivos y muertos. Al llegar el relevo el horror sub\u00eda a la garganta y se\u00f1alaba a cada uno el implacable destino de enterrarse vivo en el suelo para defenderlo y de, una vez muerto, seguir defendi\u00e9ndolo y quedarse en \u00e9l para siempre. La duraci\u00f3n del sacrificio variaba seg\u00fan los batallones, y en cuanto una parte del efectivo quedaba fuera de combate, tocaba la hora del turno de relevo con la sola certeza de que uno mismo, o el camarada, o ambos, hab\u00edan de morir.[\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los soldados de Verd\u00fan [con un promedio de 18 o 19 a\u00f1os] no conservaban ya sus ilusiones de juventud, no pensaban que iban a ganar la guerra de una sola batalla, pero ten\u00edan al menos la certeza de que los alemanes no pasar\u00edan. Hab\u00edan sufrido todos juntos para salvar al pa\u00eds y Francia entera conoc\u00eda su sacrificio y la prensa exaltaba esta victoria por encima de todas las dem\u00e1s, pues a decir verdad era la primera victoria obra de toda la naci\u00f3n. Francia pagaba con m\u00e1s de 350.000 v\u00edctimas el honor de haberla ganado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00e1gina 145\/151<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\">Parte III. La guerra, en tela de juicio<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #000000;\"><br \/>\n<\/span><\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulo XIV. Las tensiones nuevas y las viejas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Las gentes de la retaguardia: campesinos y clases medias<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomando conciencia de su solidaridad, la clase de los sacrificados alimentaba un resentimiento particularmente vivo frente a quienes se aprovechaban de la guerra, punto en el que compart\u00eda la irritaci\u00f3n de la obrera [\u2026] En Rusia efectivamente, los campesinos propietarios vieron que mejoraba su suerte desde el comienzo de las hostilidades. Las necesidades del avituallamiento, la marcha de los hombres y la penuria hicieron subir los precios agr\u00edcolas. En verdad, la escasez de los productos procedentes de la ciudad produce un beneficio ilusorio, porque \u00bfen qu\u00e9 pod\u00edan gastar tantos rublos in\u00fatiles? La guerra, sin embargo, los enriqueci\u00f3, y los campesinos pobres empezaron a pensar en convertirse tambi\u00e9n en propietarios; lo mismo sucedi\u00f3 en Francia y en los otros pa\u00edses beligerantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guerra se hab\u00eda abatido sobre la clase campesina con m\u00e1s dureza que sobre las otras, ya que el cincuenta y dos por ciento de los muertos fueron en Francia campesinos. Sus familias, sin embargo, no dejaron de sacar provecho. Al este y al Oeste, la guerra puso fin al endeudamiento del campesinado. En Italia mejor\u00f3 asimismo la suerte de los m\u00e1s desheredados, como lo atestigua la inflexi\u00f3n del movimiento reivindicativo en los campos. As\u00ed, la Gran Guerra hizo que la propiedad burguesa se convirtiera en el patrimonio de los campesinos, fen\u00f3meno que los contempor\u00e1neos percibieron, aunque sin medir su alcance, lo mismo que no vieron apuntar la decadencia de las clases medias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fen\u00f3meno fue general; tanto en Francia como en Austria, en Italia o en Rusia, el alza de los precios promovida por la escasez se abati\u00f3 duramente sobre las clases medias. M\u00e1s vulnerables que las otras categor\u00edas sociales, las personas de ingresos fijos vieron derrumbarse su nivel de vida: los empleados, funcionarios, peque\u00f1os rentistas, propietarios de inmuebles, jubilados, se proletarizaron y con ellos fueron bien pronto a reunirse el ej\u00e9rcito de los publicistas, periodistas y gentes del espect\u00e1culo, que en el estado de guerra o la penuria reduc\u00edan al desempleo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Kautsky y Bernstein hab\u00edan predicho desde hac\u00eda tiempo que, financiada con los ahorros d ela gente modesta, la guerra har\u00eda de las clases medias un nuevo proletariado. La guerra arruin\u00f3 tambi\u00e9n a los peque\u00f1os jefes de industria, a los due\u00f1os de los talleres de artesan\u00eda, etc., que fueron frecuentemente absorbidos por las grandes empresas. Este proceso particularmente r\u00e1pido en Italia, en donde el fen\u00f3meno de concentraci\u00f3n era espoleado y donde los impuesto de guerra se abatieron de manera m\u00e1s desigual que en cualquier otro pa\u00eds sobre los comerciantes y la peque\u00f1a industria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rentistas, jubilados y peque\u00f1os burgueses hab\u00eda suscrito la deuda del Estado, sus hijos hab\u00eda ida ala guerra y ellos mismos hab\u00edan comprometido el salario de su trabajo: esperaban, por tanto, que el fin de la guerra les asegurar\u00eda, con el inter\u00e9s de su dinero, los d\u00edas de su vejez. No se les pasaba por la cabeza la idea de que pudiera hacerse una paz sin victoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las perspectivas de los trabajadores y de sus dirigentes eran, por supuesto enteramente distintas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">pp.280\/281<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Llamamiento de Zimmerwald en Suiza llamando a resistir la guerra. Septiembre de 1915<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cDesde que la guerra se desencaden\u00f3, hab\u00e9is puesto todas vuestras fuerzas, todo vuestro valor y vuestra capacidad de aguante al servicio de las clases poseedoras para mataros los unos a los otros. Hoy en d\u00eda es preciso que, permaneciendo sobre el terreno de la lucha de clases irreducible, actu\u00e9is en beneficio de vuestra propia causa por los fines sagrados del socialismo, por la emancipaci\u00f3n de los pueblos oprimidos y de las clases esclavizadas (\u2026)\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cObreros y obreras, padres y madres, viudas y hu\u00e9rfanos, heridos y mutilados, a todos vosotros, los que sufr\u00eds de la guerra y por la guerra, nosotros os decimos: Por encima de las fronteras, por encima de los campos de batalla, por encima de los campos y las ciudad desvastadas: \u00a1Proletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">p. 292<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Los explotadores de la guerra<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro revulsivo resucit\u00f3 el movimiento reivindicatorio: la aparici\u00f3n de los explotadores de la guerra, llamados en Italia los \u201ctiburones\u201d. Los dirigentes no hab\u00edan dejado de proclamar que las necesidades de la guerra requer\u00edan sacrificios iguales por parte de todos. El espect\u00e1culo de la vida cotidiana, la aparici\u00f3n de los nuevos ricos, revelaron a los trabajadores la vanidad de estas declaraciones. Sobre este punto, los soldados de permiso y los trabajadores se mostraban solidarios. El mismo rencor animaba a unos y a otros contra los \u201cmercaderes de ca\u00f1ones\u201d y otros acaparadores, contra la legi\u00f3n de comerciantes al por menor, al por mayor y contra otros par\u00e1sitos. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[Entre los beneficiados por la guerra se puede mencionar] la extraordinaria resurrecci\u00f3n de las industrias de Magdeburgo, cuya decadencia parec\u00eda ineluctable en v\u00edsperas de la guerra; el crecimiento regular de los beneficios de guerra en la industria de los cueros y en las industrias qu\u00edmicas, donde los dividendos pasaban en dos a\u00f1os respectivamente del 20,3% al 37,7% y del 19 al 31%. Para los grandes patronos alemanes, \u201cla expansi\u00f3n\u201d se produjo en 1917 Hindenburg dio rienda suelta a los industriales \u201cpara que se acrecentase la producci\u00f3n\u201d; en seis meses, sus beneficios declarados llegaron a los diez mil millones de marcos. Los provechos de la guerra fueron todav\u00eda m\u00e1s fant\u00e1sticos para algunos en Gran Breta\u00f1a y en los Estados Unidos. En los petr\u00f3leos, por ejemplo, la Anglo Persian Oil Company, ten\u00edan un d\u00e9ficit de 26.700 libras esterlinas en 1914. Sus beneficios pasaron en 1916 a 85.000 libras, en 1917 a 344.100, y en 1918, llegaron a 1.090.200 libras esterlinas. La misma progresi\u00f3n espectacular se produjo en el caucho, donde los beneficios se acrecentaron cuarenta veces entre 1914 y 1918. se trataba de industrias recientes con balances todav\u00eda modestos. En las industrias qu\u00edmicas, metal\u00fargicas, etc., los beneficios fueron igualmente considerables [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los Estados Unidos, los beneficios de la Anaconda Cooper pasaban entre 1915 y 1916, de los 9 millones de d\u00f3lares a los 51; los de la Bethlehem Steel Company, de los 9 a los 43 millones, los de la General Motor\u2019s de los 7 a los 25 millones. Los dividendos de las sociedades por acciones progresaban de los 3.940 millones en 1914 a 10.730 millones U$S en 1917. p. 300\/301<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Alemania: la patronal provoca la ca\u00edda del Kaiser. El papel conservador de los sindicatos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el verano de 1918, los patronos comprendieron que el Kaiser y el alto mando llevaban a Alemania a la cat\u00e1strofe. Discretamente, banqueros e industriales exigieron la abdicaci\u00f3n de Guillermo II. Abandonaban as\u00ed a la corona antes que los socialistas mayoritarios, antes que el Reichstag, antes que el ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Simult\u00e1neamente esbozaban un acercamiento a los sindicatos y consegu\u00edan, el 9 de octubre de 1918, concluir un acuerdo con ellos. [\u2026] [Frente a la Revoluci\u00f3n rusa y la formaci\u00f3n de los soviets] la actitud de los industriales es comprensible, pero \u00bfy la de los sindicatos? En verdad, convertidos en uno de los engranajes del Estado del antiguo r\u00e9gimen, tem\u00edan que una revoluci\u00f3n les retirase aquel poder, dif\u00edcilmente adquirido durante los a\u00f1os de la guerra. No hab\u00eda ninguna duda de que los soviets colocar\u00edan a la cabeza de la Rep\u00fablica l\u00edderes m\u00e1s extremistas que los dirigentes sindicales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[Se logra un acuerdo entre sindicatos y patronal. Dos grupos juzgaron inmorales estas alianzas. Estos formaron] despu\u00e9s de 1918, las dos oposiciones al r\u00e9gimen de Weimar: a la derecha, los nacionalsocialistas, y la izquierda, los espartaquistas [fracci\u00f3n de los socialdem\u00f3cratas alemanes]. Desde hac\u00eda tiempo, los j\u00f3venes hab\u00edan rechazado, con un desprecio general, la organizaci\u00f3n patronal y los sindicatos, solidarios y c\u00f3mplices, que enga\u00f1aban a los trabajadores, unos en su propio provecho y otros por el poder. Estos acontecimientos tuvieron un ep\u00edlogo con la llegada de Hitler; pero antes, rebel\u00e1ndose con fuerza semejante contra la \u201cinfame conveniencia\u201d, espartaquistas y derechistas intentaron, pero en vano, hacerse con el poder; los espartaquistas en 1919 y luego la extrema derecha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La extrema derecha fracas\u00f3 en 1920, pero triunf\u00f3 en 1923, cuando Hitler comprendi\u00f3 la necesidad de utilizar solamente la v\u00eda de la legalidad; as\u00ed, estaba seguro de mantener disociados a los socialdem\u00f3cratas y a los comunistas. pp.305\/306<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Inglaterra y la rebeli\u00f3n de la base<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Gran Breta\u00f1a, como en Alemania o en Francia, una porci\u00f3n de los cuadros sindicalistas y de los dirigentes del partido laborista hab\u00edan dado su adhesi\u00f3n a la Uni\u00f3n Sagrada y practicado la colaboraci\u00f3n de clases [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan mejor que [los dirigentes franceses] Poincar\u00e9, Briand, Joffre e incluso Kirchener; [los brit\u00e1nicos] Asquith y Lloyd George hab\u00edan comprendido perfectamente que \u201cesta guerra era una guerra industrial\u2026, que la producci\u00f3n lo era todo en aquel combate, que no se ganar\u00eda en los campos de batalla de B\u00e9lgica o de Polonia, sino en las f\u00e1bricas de Francia y de Gran Breta\u00f1a\u201d. [Por eso\u2026] hab\u00edan multiplicado los casos de exenci\u00f3n al servicio militar obligatorio. Los sindicatos hab\u00edan obtenido un derecho de control, usando y abusando de este poder, como en Alemania. En 1916, teniendo necesidad de m\u00e1s hombres todav\u00eda, el Gobierno [brit\u00e1nico] introdujo la pr\u00e1ctica de la diluci\u00f3n, esto es, de diluir o sustituir con mujeres, con j\u00f3venes, etc., a los trabajadores susceptibles de ser enviados al frente. Los obreros calificados protestaron con violencia; se enfrentaron con el Gobierno, con los patronos y con la direcci\u00f3n sindical que estaban coaligados, satisfecha esta \u00faltima de poder a\u00f1adir a su clientela la masa de aquellos a los que procuraba trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[En el caso de las grandes huelgas mineras que estallaron entre 1915 y 1916 el reclamo no era para salir de la guerra pues el 45% se hab\u00eda enrolado voluntariamente, sino que] sab\u00edan que el precio del carb\u00f3n hab\u00eda aumentado y que, paralelamente aumentaba el beneficio de los propietarios de las minas. Cuando la patronal les neg\u00f3 el salario m\u00ednimo prometido desde hac\u00eda muchos a\u00f1os, que correspond\u00eda a un aumento que variaba entre un 5 y a un 20%, seg\u00fan las regiones, los mineros protestaron. Seguros de su derecho y deseosos de mantener la cadencia de la producci\u00f3n, decidieron no ir a la huelga y apelar al arbitraje del Gobierno. [Como el Primer ministro Asquith s\u00f3lo aprob\u00f3 peque\u00f1os reajustes] los mineros fueron a la huelga [rompiendo con la Uni\u00f3n Sagrada entre la patronal y los trabajadores].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pp. 307\/308<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">En Italia \u201cNi adherirse ni sabotear\u201d<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No ocurri\u00f3 lo mismo en Italia, donde, hasta 1917, el intervencionismo de izquierdas fue m\u00e1s activo que la oposici\u00f3n obrera, a despecho de la postura oficial adoptada por el partido socialista [\u2026]. Pero si la guerra no era muy popular, el derrotismo tampoco lo era. Adem\u00e1s, los dirigentes pacifistas estaban expuestos al aparato de represi\u00f3n, particularmente severo en Italia. La reglamentaci\u00f3n del trabajo, por ejemplo, estaba calcada sobre el c\u00f3digo militar y el abandono del puesto era asimilado a la deserci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas condiciones, la propaganda del partido socialista [italiano] baj\u00f3 el tono, adoptando con Lazzari el slogan \u201cni adherirse ni sabotear\u201d (Ne aderire, ni sabotare).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">pp. 308\/309<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Ariadna Tucma Revista Latinoamericana. N\u00b0\u00a01 a 4. 2006-2009<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><br \/>\n<strong>Publicado por\u00a9www.ariadnatucma.com.ar<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>info@ariadnatucma.com.ar<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. La guerra liberadora Las vibraciones de la sociedad Marc Ferro (\u2026) Francia no ha sufrido jam\u00e1s grandes corrientes de emigraci\u00f3n y donde las probabilidades de revoluci\u00f3n social disminuyen despu\u00e9s de la experiencia de la Comuna de Par\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[145,8,3],"tags":[30],"class_list":["post-10","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblioteca","category-fuentes-testimonios","category-historia","tag-primera-guerra-mundial","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2636,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10\/revisions\/2636"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ariadnatucma.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}