La Revolución Mexicana en Yucatán, Salvador Alvarado. Felipe Carrillo Puerto.

29 May 2017 | Historia | Tags: ,

Jorge Alberto Ortiz Mejía*

Resumen / Abstract  VER

 

 

Izquierda: Sueño de una Tarde Dominical en la Alameda Central. Detalle de mural de Diego Rivera.


Estado-Nación


La formación del estado-nación en México, tuvo de origen enormes contradicciones cómo señala Lorenzo de Zavala: “un país de desposeídos y de indios sin intereses individuales y clases privilegiadas que favorecen el atraso y el oscurantismo”. De igual manera explica el contexto social Ignacio Ramírez: “los indígenas nada saben y sólo sirven de labradores o de soldados, los que entre ellos se levantan sobre su clase, forman excepciones marcadas. Sus recuerdos están en contradicción con lo presente; sus costumbres son humildes, sus necesidades escasas; su idioma produce el aislamiento”.  Un documento que es una joya y nos brinda el estado de la educación indígena es “Apuntes para mis hijos de Benito Juárez”[1], demuestra la falta de visión y de proyecto en esa materia. Esta expulsión sistémica de los indígenas se acentuó con la dictadura de Díaz. La nación atravesó períodos de disputa por los grupos de poder, militares, religiosos, el enconó generó regiones alejadas de todo beneficio, poblaciones en condiciones deprimentes, mientras los grupos políticos apoderándose de los bienes de la naciente república.

Derecha: Benito Juárez


Con Díaz en el poder, la inversión extranjera, la construcción de vías de ferrocarril, el crecimiento urbano y de población, fueron prerrogativas a costa del incremento de la pobreza, mayor explotación, y la pax porfiriana se logró por la represión militar del dictador, logrando desfigurar el rostro de la nación. Díaz supo conceder privilegios a sectores mestizos, negociar con criollos poderosos; mientras a los indígenas, los sometía, o los aislaba. El pueblo con la dictadura quedó condenado a: ser empleado, siervo del maestro, súbdito del patrón, y del capataz extranjero. La prensa de la época se expresa sobre el estado de la nación: “mientras desde el advenimiento de la paz, el proceso  y la prosperidad no dejan de aumentar en la nación, no se podrá dejarse de lamentar que México fuese un país de contrastes y que la escuela se mantuviera casi en el nivel de barbarie. Donde dominan escuelas con  maestros con más hambre que ciencia, quienes enseñan a medio leer a niños medio desnudos, mal nutridos y ya empeñados por las palabras antipatrióticas del cura”. Existía enorme deserción escolar, así como la necesidad de brazos para la producción de las haciendas, y padres dispuestos a entregarlos a la explotación prematuramente.

 

La Dictadura Porfirista

 

La mayor preocupación se encontraba en la construcción de leyes, reglamentos, bajo la óptica burocrática, porque la historia de la educación se confunde con la historia del control social de aquellos elementos indisciplinados de la sociedad que no se adecuan a un sistema rutinario, de sumisión, obediencia. En el fondo había que buscar la normalización de los inadaptados al sistema político, y apropiarse de las expresiones porfiristas de “Menos política y más administración”, asegurar a cualquier precio “la paz y el orden interior” y a todo aquel que se atreviera a disentir contra su gobierno aplicar el “Mátelos en caliente”.

 

Izquierda: Porfirio Díaz


La perspectiva de progreso unida a la de orden, utilizada por el dictador Porfirio Díaz Mori, para constreñir a quienes no aceptaran su política de dominio. Entregó el territorio a los poderosos hacendados quienes crearon grandes masas de campesinos sin fuentes de trabajo, encerrándolos en formas de producción medieval de autosubsistencia, sus propiedades fueron expropiadas ante la avidez del progreso y por construir un mercado interno de consumo. Estas contradicciones se incrementaron al paso del tiempo. La economía exportadora-primaria se orientó hacia los estados unidos, alcanzando las tres cuartas partes de las exportaciones hacia ese país. Para 1910 el 80% de las familias rurales no poseía tierras, mientras los extranjeros eran propietarios de alrededor de millones de hectáreas, aproximadamente una séptima parte de la superficie del país. Sectores sociales de clase media no encontraron espacios para poder ascender, la estructura de la dictadura, se fundaba en el control, la gran propiedad, en un grupo de elegidos, de pocos que se hacían más ricos, mientras la sociedad en su conjunto, más pobre. El modelo rudimentario de crecimiento precapitalista del porfirismo no marchaba acorde al desarrollo industrial de la época. Aunque el incipiente desarrollo industrial, agrícola, ganadero, forestal y minero daba la impresión de una marcha acelerada hacia el progreso. Las condiciones sociales se acentuaban, el índice de analfabetas alcanzaba para 1905 el 85%, el aparente avance educativo se relacionaba más con la parte teórica e ideológica. A principios del Porfiriato el ministerio de Guerra disponía del 36% del presupuesto total y Educación solo 3%, en 1910 Guerra disminuyó a 21% y Educación se incrementó a 7%. El país se preparaba para la insurrección nacional, donde unos maestros de Sonora vislumbraban desde sus aulas la necesidad del levantamiento armado: Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón.

 

Congresos Pedagógicos en México

 

Con el afán de crear un sistema educativo en México, se convocaron a los siguientes Congresos:

 

1.- Higiénico Pedagógico (1892), se discutieron las condiciones de higiene de las escuelas, mobiliario escolar, requisitos de los libros y útiles escolares, y sus resolutivos dieron más peso a la salud física del niño que a la intelectual o moral.

2.- Primer Congreso de Instrucción Pública (1889) en él se discutió cómo lograr una educación nacional. En ese entonces México siguió el modelo francés al tomar la gratuidad, la obligatoriedad, y el laicismo de las escuelas públicas francesas. El modelo educativo francés resultó el más cercano a la incipiente burguesía nacional por su carácter financiero e industrial.

3.- El 2º Congreso de Instrucción Pública (1890-1891) promovió la unificación del sistema educativo nacional, pero se dieron críticas al enfoque, se corría el riesgo de homogeneizar y centralizar la educación, lo que a fin de cuentas resultó. En un país multicultural, con diferencias entre regiones, no era procedente realizarlo. Por tanto los programas de enseñanza serían uniformes para toda la república, pero cada estado podría adoptar asignaturas diferentes según las necesidades de la población. El educador yucateco D. Adolfo Cisneros Cámara, defendió en el congreso la propuesta de extender el laicismo a las escuelas particulares, señaló “de no ser así, no se lograría la uniformidad; la enseñanza religiosa debe estar a cargo de la familia, dado que la religión, el catecismo, el evangelio, la fe, nada que concierne a las creencias, se halla comprendido en la cuestión de las escuelas laica. Queremos poner a cada uno y cada cosa en el lugar que le corresponde; al sacerdote y la instrucción religiosa en la iglesia; al profesor y su enseñanza en la escuela”. Mientras Justo Sierra, y Gregorio Torres Quintero proponían un laicismo neutral, o Light. Los resolutivos del congreso fueron: respetar las creencias de las escuelas particulares siempre y cuando no ataquen a las instituciones, los grados de la escuela primaria, horarios, descanso, semana de cinco días, libro de texto, edad de jubilación de los maestros. Se observó que el abuso en el empleo del texto reduce el trabajo intelectual a ejercicios de memoria. El texto como pretexto.

 

La Revolución en Yucatán

 

Al llegar el 19 de marzo de 1915 Salvador Alvarado (1880-1924)  a Yucatán, da cuenta de las condiciones socioeconómicas del pueblo maya de plena servidumbre “Por culpa de instituciones, de vicios sociales arraigados, donde las personas se vendieron a los amos por generaciones, y se enriquecieron unos cuantos, amarrados a la esclavitud, a la opresión, donde no podían tener otro sueño que la aparente alegría del alcohol, y su única esperanza de liberación la muerte” obligados a trabajar de sol a sol, siervos del hacendado, privados de todo derecho, sumido en la cárcel de la ignorancia comenta “la riqueza de los hacendados contrastaba con la miseria conmovedora de los peones, y marcaba la injusticia que el régimen capitalista lleva en el seno y que debía producir a su hora el fracaso de la organización industrial individualista y la crisis económica del mundo”. Las condiciones para el cambio se encontraban dadas, nos señalan “El indio está perdiendo su pasividad. Ya bullen en él la disconformidad y la rebeldía, aunque todavía sofrenada [...] La conciencia del trabajador yucateco está comenzando a despertar. Se notan en ella señales de agitación y de inquietud.” Expide la Ley de Educación Pública y convoca al congreso pedagógico de 1915, donde se discutió la conveniencia o inconveniencia de castellanizar al indígena para incorporarlos a la “civilización”; aunque este hecho de homogeneizar a los pueblos originarios atenta contra su identidad cultural. Otras Leyes expide Alvarado como: Ley Agraria. Ley de Hacienda, Ley del Trabajo, Ley del Catastro, Ley Orgánica de los municipios, misma que sirvieron como insumos a las discusiones del Constituyente de Querétaro. De los constituyentes yucatecos se encontraban Miguel Alonso Romero, Héctor Victoria, Antonio Ancona Albertos, y de  origen cubano Enrique Recio.

 

El Primer Congreso  Pedagógico de Yucatán en 1915


Los maestros asistentes al congreso, exigieron estar acorde con los tiempos, enterrar el sistema anterior para construir la sociedad que se demandaba. Comprendían que la escuela en su esencia reproduce el medioevo, y su servidumbre. Las discusiones pasaron por la escuela de la libertad o de la esclavitud. Hubo quienes cuestionaron “¿qué es ser libres?”, sus posiciones demostraban temor al cambio. Otros comprendieron que la escuela debe liberarse del dogma, de todo prejuicio; porque lo más complejo es librarse de la esclavitud cuando esta se ha internalizado en las estructuras del pensamiento.  Parte de los debates en el congreso fue la concepción de la instrucción y cómo se atiborran de conocimientos a los educandos muchas veces alejados de la realidad del niño quien lo asume pasivamente como un recipiente a llenar. Subyace el autoritarismo, el dogmatismo, donde el niño es simple receptor de nociones científicas, mero depósito de teorías, inadaptables a la vida real. Cuando el Método para formar hombres libres es el que emplea la propia naturaleza en su formación al adquirir y organizar sus conocimientos.

 

La Patria


La construcción de la Patria tema fundamental en el debate, aunque en la actualidad con tanta penetración cultural, tanto sentimiento antipatriótico, suene vacío. Más que nunca tenemos los maestros la obligación de retomar estos elementos que nos dan sentido y unidad. Los congresistas expresaban “Sin patria no hay escuela, y sin escuelas muchas veces no existe la patria. Ante ello la sociedad sin querer tiende a exacerbar el individualismo; más se requiere la formación del sentido social, de colectividad, de pueblo” o “La patria es la única realidad existente; es la realidad superior, ante la cual se desvanece o pierde la autonomía del individuo. La patria es el alma colectiva que absorbe todas las almas” Hasta cumplir el deber de sacrificarse por su patria. Así como “En la escuela primaria se modela el carácter de la nacionalidad. Se plasma la vida civil y pública. En ella por primera vez practica el hombre, colectivamente hablando sus deberes y derechos”. Es tal la percepción de la defensa de soberanía que se reconoce “La patria es la patria, madre augusta de todos. Busca el amor, la concordia, el sentimiento de libertad, de justicia, de grandeza moral,  y aún del olvido o perdón para los ingratos que no supieron cumplir sus deberes patrios, que son los deberes por excelencia de los hombres civilizados”.

 

En su afán de memorar la patria y sus luchas nacionales y locales, aparece en el discurso de los maestros tener que consagrar “el 30 de julio a los héroes y mártires de la guerra social (guerra de castas) iniciada en 1847”. Esta presente todavía la guerra social pues  no habían cicatrizado las heridas. Por tanto los indígenas alzados no serían parte de estos festejos.

 

Revisan el papel de las instituciones como es la Universidad,  donde su enseñanza, ha sido en ella casi teórica o empírica, llena de carreras literarias, de una didáctica libresca. Cada año egresan de nuestras facultades o universidades de América Latina, millares de jóvenes pero difícilmente lograrán obtener una colocación o trabajo acorde a su categoría. Esta es parte de la herencia negativa en la formación de profesionales, que seguimos arrastrando por esquemas obsoletos del sistema económico que no logran generar círculos virtuosos en el desarrollo, por tanto no crear empleos justos y bien remunerados.

 

Discurso de Alvarado en la inauguración del Congreso Pedagógico


El gobernador reconoce “corremos el riesgo de hundirnos en perezosa indolencia, o convertir nuestros ideales en viciosa excitación, entonces llegaremos a la bancarrota, tanto que lamentar cuanto que el hecho habrá ocurrido por nuestra propia causa” Reflexiona “Griegos y cartagineses vencidos por el hierro romano, de aquellos latinos que, no poseía la soberbia cultural de los unos ni el genio comercial de los otros, tenían, lo que a ambos faltaba, ese gesto de la fuerza del carácter.” De los hombres del poder esboza “Si hombres de riqueza o posición social se tornan lujuriosos o indolentes; si aflojan en el cumplimiento de las obligaciones que tienen para con todo el pueblo por razón de posición; si olvidan el sentimiento de patriotismo, o arrastran vidas dedicadas a la molicie o a una viciosa complacencia consigo mismo, no habrá cultivo intelectual  ni actitud financiera que los salve del desdén de aquellos cuyo respeto es el más alto galardón”.

 

Encomia a los maestros: “De hoy en adelante, señores profesores, decid la verdad al niño, no hagáis escuela de aduladores;…haced en las conciencias de los educandos la religión del orgullo, de la vergüenza, del propio valer, del carácter; hacer la religión del orgullo es crear hombres fuertes, conscientes y honrados: no de esa pervertida moral que os prohíbe, a fe de creyentes que investiguéis la trinidad, la pureza de la virgen María y de los beneficios sacramentales. Esta discusión ética, expresa los poderes de su época confabulados contra el pueblo, militares, iglesia, dictadura, científicos, hacendados, acumulando fortunas que resultan una bofetada a la pobreza de nuestro pueblo, y cómo los lujuriosos, indolentes, soberbios, caen víctima de los becerros de oro, ante la avaricia, egoísmo, hasta apoderarse de la esperanza de las personas, no conformes, con tanto, no tienen límite”.

 

Realiza dura crítica a la burocracia: “al puesto no se llega a medrar, se llega a servir, los fondos públicos son urnas inviolables, deposito sagrado que no está el servicio de compadrazgos o a beneficio de empleados mercanchinfles”. A su vez recomienda cómo el estado debe atender a su sociedad: “al maestro pagarle bien, dotar a las escuelas de edificios y material de enseñanza, para hacer buenos jueces, buenos hospitales, para crear energía. Los fondos del pueblo son la palanca de Arquímedes que levanta al mundo y no la caja de Pandora que lo enferma y lo pervierte”. Advierte el gobernante “Recuerden que no son los más fuertes los que siempre triunfan, sino los que mejor se organizan y dirigen. En el combate es más fuerte el que lleva la razón y la justicia, el convencimiento íntimo de que  la causa es buena, basta y sobra”.

 

Analiza el papel de la mujer y propone “en nuestro medio, es artículo de lujo, se compra con el matrimonio…la mujer es débil porque así la enseñamos porque es alimentada con falsos pendones, y deleznables prejuicios…,no se les prepara, se casan por tener quien las apoye, o viudas que aún con las lagrimas por la muerte de su marido, tienen que ir al prostíbulo o al asilo porque no saben que es la vida, y tienen miedo de vivir; lo ignoran todo y sus temores hacen horizontes. Hay que enseñarles a vivir, a elegir, a pensar, a gobernarse a sí mismas. En nuestro país, la mujer de cualquier categoría, es mas esclava que el obrero”.

 

Su posición ante los educadores: “sabed que quiero ser el mecenas de los maestros, el amigo leal y cariñoso, siempre que cada quien sepa cumplir con su deber; el juez viene ya, en la posteridad; que no se eche la culpa a Uds. de que haya mañana otra revolución incubada en la explotación que se haga a un pueblo ignorante. En el entendido que los maestros representan la esperanza del pueblo, sus justas aspiraciones, sus demandas, este mensaje confirmaba el compromiso de los maestros con la revolución, el maestro combatiente, líder comunitario, comprometido con el pueblo, nunca obrando a sus espaldas.

 

Dentro del los resolutivos del congreso se estableció que: anualmente el ejecutivo convocará a un congreso pedagógico, planteando que la educación que se brindará  al niño, suscitará la formación del espíritu republicano y liberal en la escuela, así como inculcar al niño, el puente de la libertad de los pueblos que se llama revolución, en el más alto, amplio e insigne sentido de la palabra, a la manera como lo fueron los libertadores de nuestra patria.

 

El educador Cubano D. Rodolfo Menéndez de la Peña disertó sobre el Método Pedagógico


Reconoce que: “es el camino más fácil y corto, el más seguro” y se reduce a dos, la Inducción y la Deducción. Donde de casos particulares pasamos a consecuencias generales, de lo compuesto a lo simple, “de la percepción de los hechos a la intuición de las ideas”, y de las manifestaciones o fenómenos de la naturaleza, a las leyes que obedecen, o sea de los efectos a las causas. Donde “la deducción, parte de lo simple a lo compuesto; de los abstracto y general a lo concreto y particular; de los principios a las conclusiones; de las causas a los efectos; de las reglas a los ejemplos; de las leyes a los fenómenos; de las axiomas y definiciones, a las pruebas y demostraciones”[2].  D. Rodolfo planteó la vieja didáctica “desconoce la psicología del niño, comenzaba el aprendizaje de las ciencias por generalidades, definiciones, abstracciones y fórmulas completamente fuera del alcance de las infantiles inteligencias, y para retener el cúmulo de principios doctrinales y aún de dogmas y teorías difíciles de comprender, se valía del verbo citatismo o sea de la fonográfica memoria”. El niño requiere pensar, analizar, diferenciar, comparar, relacionar y descomponer al mismo tiempo que componga, busque analogías y semejanzas, abstraiga y generalice, compruebe, y sintetice. La labor del maestro no debe ser tortuosa, mecánica, desde la enseñanza de las letras, con el deletreo o silabeo, y la lectura de corrido, y las lecciones de memoria, a través de libros áridos, hechos para sabios, enigmáticos para nuestros niños. A estas estrategias el ilustre maestro Enrique Rébsamen (1857-1904) lo denominó con acierto y gracia como el método “Machaca”. Criticó la presunción de los maestros de otros niveles, llenos de “erudición inconsciente”. En época reciente las universidades usaron y abusaron de los exámenes orales escolásticos, por eso los alumnos pronto olvidaban lo ilusoriamente aprendido.

 

Felipe Carrillo Puerto. “No abandonéis a mis indios”


Felipe Carrillo Puerto nace un 8 de noviembre de 1874 en la ciudad de Motul, en el corazón de la zona henequenera. Fue vaquero, conductor de trenes, comerciante y como periodista funda el Heraldo de Motul. Logra acercarse a lecturas anarquistas de Proudhon, Kropotkine, Bakunin, lee a  Marx. Le tocan tiempos de cambio político, en una época apoyó al grupo de Delio Moreno Cantón que representaba uno de los bandos porfiristas en pugna. Combate al lado de Emiliano Zapata en Morelos en 1915, donde ostenta el grado de coronel de caballería y forma parte de la comisión agraria de Cuautla acentuando su fe en la lucha por más marginados, campesinos, obreros, proletarios, por ello retoma el lema del Plan de Ayala “Tierra y Libertad”.

 

Este escenario de enorme desigualdad es conocido a profundidad por Carrillo Puerto, de miseria, hambre, desnutrición y en grado superlativo la ignorancia. Comprende que como medio para redignificar a los Mayas y hacerlos libres es emprender la obra educativa, reconoce “el indio es un hombre triste, pero la tristeza del indio no es sino nostalgia. Vive el indio nostálgico de su pasado”. En aquella época la mayoría de la población era analfabeta al grado de considerarlos estúpidos por ese hecho,  resultaba la manera más fácil de justificar el abandono en que se les tenía.

 

Carrillo Puerto se identifica con el Zapatismo, a pesar de las diferencias con Alvarado, trabajan unidos por la misma causa. Para mayo de 1917 es presidente del Partido Socialista. Al triunfo de Carlos Castro Morales como gobernador, resulta electo diputado estatal en la primera legislatura revolucionaria, de donde saldrían tres gobernadores. Organiza el primer Congreso Obrero de Yucatán en 1918; el Partido Socialista del Sureste alcanzo a tener entre 60,000 a 70,000 afiliados. En 1919 se implementa un golpe militar conocido como Zamarripazo, reprimiendo a los miembros del Partido Socialista del Sureste, ante la situación caótica Carrillo Puerto abandona el estado, se une a las fuerzas de Calles combatiendo en Zacatecas. En 1920 retorna al estado, en elecciones de ese año es nombrado diputado federal. Para 1921 obtiene el cargo de gobernador para el período 1922-1926. Toma posesión el 1º de febrero de 1922 del primer gobierno socialista de Yucatán, ese día pronuncia su famoso discurso en lengua maya en el balcón central del Palacio del Ejecutivo.

 

De su obra revolucionaria podemos citar:


Establece los jueves agrarios, promueve la restitución de tierras y realiza visitas a los poblados para orientar a los campesinos. Construye carreteras. Traduce la Constitución Política de la República al maya, crea el Museo Histórico y arqueológico, emprende campaña de alfabetización desde el Partido Socialista del Sureste. Establece los lunes culturales o lunes rojos. Instala la escuela de artes y oficios. Estableció escuelas nocturnas para adultos, la de Bellas Artes. Funda la academia de la lengua maya. Organiza congresos feministas, emprende campañas de planificación familiar, y las mujeres yucatecas obtienen cargos de elección popular por vez primera en la historia del país. El 6 febrero de 1922 decreta la ley de Educación Racional[3]. Ante el ataque de los grupos conservadores publica una circular, explicando las razones de la ley “la educación racional debe descansar sobre el trabajo y en la comunidad del trabajo [...] Sabiendo el gobierno que todas las transformaciones que no apoyan su ideología en la educación son inestables, se permite encarecer a los maestros que abracen los principios económicos socialistas y los inculquen”. A través de la educación buscaba redignificar el trabajo de los explotados, evitar que doble la espalda al yugo que oprime; por tanto había que liquidar los sistemas pedagógicos al servicio de los sectores dominantes, creando en el indígena maya una nueva conciencia.

 

Antes de su toma de posesión como gobernador proyecta un nuevo centro de estudios superiores acorde con los principios de la revolución, mediante ordenamiento expide la Ley de creación de la Universidad Nacional del Sureste emitida el 25 febrero de 1922; en el boletín número 1, tomo 1 de la propia Universidad, plantea su papel histórico “…tiene que ser esencialmente democrático y cumplirá su alta misión educacional como se ejerce una función social; abrió sus puertas para todos y abolió los viejos dogmas escolásticos y los hinchados formulismos clásicos, cuya esterilidad ha constatado el tiempo, pues solo han servido para formar seres contemplativos que, como los santones orientales, consumen sus vidas entre las densas tinieblas de los éxtasis místicos, rumiando lentamente el hashish enervador de los sueños de imposible realización”. Antes estas medidas implementadas en el estado la oligarquía yucateca se confabula con los grupos más reaccionarios y militares para eliminarlo. Detenido y en juicio sumario lo condenan sin posibilidad de defenderse, Carrillo Puerto no promueve  un levantamiento armado evitando el derramamiento de sangre, el 3 de enero de 1924 la imagen de Felipe Carrillo Puerto crece ante la traición consumada por los enemigos de la revolución, sus asesinos.

 

 

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NOTAS


* Jorge Alberto Ortiz Mejía. Profesor Investigador de la Universidad Pedagógica Nacional. Unidad Mérida.

 

[1] 1 En las escuelas de primeras letras de aquella época no se enseñaba la gramática castellana. Leer, escribir y aprender de memoria el Catecismo del Padre Ripalda era lo que entonces formaba el ramo de instrucción primaria. Era cosa inevitable que mi educación fuese lenta y del todo imperfecta. Hablaba yo el idioma español sin reglas y con todos los vicios con que lo hablaba el vulgo. Tanto por mis ocupaciones, como por el mal método de la enseñanza, apenas escribía, después de algún tiempo, en la 4a. escala en que estaba dividida la enseñanza de escritura en la escuela a que yo concurría. Ansioso de concluir pronto mi rama de escritura, pedí pasar a otro establecimiento creyendo que de este modo aprendería con más perfección y con menos lentitud. Me presenté a don José Domingo González, así se llamaba mi nuevo preceptor, quien desde luego me preguntó ¿en qué regla o escala estaba yo escribiendo? Le contesté que en la 4a. Bien, me dijo, haz tu plana que me presentarás a la hora que los demás presenten las suyas. Llegada la hora de costumbre presenté la plana que había yo formado conforme a la muestra que se me dio, pero no salió perfecta porque estaba yo aprendiendo y no era un profesor. El maestro se molestó y en vez de manifestarme los defectos que mi plana tenía y enseñarme el modo de enmendarlos sólo me dijo que no servía y me mandó castigar. Esta injusticia me ofendió profundamente no menos que la desigualdad con que se daba la enseñanza en aquel establecimiento que se llamaba la Escuela Real; pues mientras el maestro en un departamento separado enseñaba con esmero a un número determinado de niños, que se llamaban decentes, yo y los demás jóvenes pobres como yo, estábamos relegados a otro departamento, bajo la dirección de un hombre que se titulaba ayudante y que era tan poco a propósito para enseñar y de un carácter tan duro como el maestro. Disgustado de este pésimo método de enseñanza y no habiendo en la ciudad otro establecimiento a qué ocurrir, me resolví a separarme definitivamente de la escuela y a practicar por mí mismo lo poco que había aprendido para poder expresar mis ideas por medio de la escritura aunque fuese de mala forma, como lo es la que uso hasta hoy.

 

 

[2] Se denota la influencia de pensadores de la época, como Augusto Comte  (1798-1857) quien rechaza el estadio espiritualista y metafísico de Hegel, Schiller, Fichte. Para Comte lo positivo son los hechos concretos y empíricos, porque todo conocimiento científico está destinado a su práctica. Rechaza que el conocimiento científico no será de causas (aristotélicas, eficientes, formales), son fenómenos que están regidos por leyes que expresan regularidad.

 

 

[3] Dentro de los preceptos se establece “La enseñanza que imparta el Estado en las escuelas primarias, será en lo sucesivo por la acción, es decir, descansará en el trabajo manual que desempeñen los niños, con el único propósito de despertar la habilidad profesional, iniciar el desarrollo de los órganos que han de ser los instrumentos del arte y asistir, por tanto a la cultura integral de los alumnos…[...] El conocimiento será asimilado por que se presente la oportunidad para adquirirlo o porque los alumnos lo soliciten [..] El Agrupamiento de los alumnos no obedecerá a la cantidad de preceptos que tengan en la memoria, sino al grado de desarrollo espontáneo de su eficiencia congénita dentro de los medios normales de la escuela”. Entre los diputados que redactan el precepto se encontraba el distinguido maestro José de la Luz Mena y Alcocer. La escuela Racionalista se pronuncia contra quienes han abusado del poder, como: las religiones, reyes, jesuitas, burgueses y capitalistas, creando desigualdades, injusticias y clases parasitarias. La crítica que hace a los modelos educativos del pasado, como los que vendrán, es por su carácter de domesticar al hombre por el hombre, del dominio por quien detenta el poder en turno. La herencia de las escuelas proviene de la Iglesia que ha marcado el ritmo, horarios, toques de campana, el rol de sacerdote, la disciplina, el silencio de los conventos, la obediencia, y el castigo como fin para alcanzar la salvación. El Maestro José de la Luz Mena nos señala “el hombre ocultó su ignorancia y miedo en un dogma; disimuló su odio en las religiones; entorpeció su natural socialización en la propiedad privada. La escuela ha transitado por formar en los conventos, místicos, en los castillos siervos y vasallos, en la monarquía, súbditos y lacayos; en la burguesía capitalista, técnicos y asalariados; la historia atraviesa la reproducción de explotados y explotadores. La vieja escuela considera a los alumnos como un recipiente, y los espacios educativos, como cárceles, su misión es enseñar tan solo a leer, escribir, contar y algunas nociones básicas de ciencia verbalista, que flotan en el mar de dogmas y prejuicios en la cabeza de los educandos, conocimientos inútiles para la realidad. El grado de domesticación alcanza la formación de seres sumisos, autómatas. Su desempeño se basa en el verbalismo, tiene dispositivos de programas, horarios. El Maestro José de la Luz Mena señala “somete a riguroso orden la suministración de los conocimientos, impiden la libre adquisición de ellos de parte del alumno; la recapitulación científica que imparte es abstracta, sin aplicaciones reales y prácticas, y el encadenamiento de sus ciencias no es la escala positivista, sino el orden lógico establecido por Alejandro Bain. Esta pedagogía es el intelectualismo que ha privado hasta ahora en nuestras escuelas, y contra ella la moderna filosofía escolar fulmina la requisitoria de empirismo antinatural”. En esos tipos de escuelas, la carga es cada vez mayor, almacenando más palabras que archive la memoria de los escolares, formados bajo la óptica libresca. Inmovilizan a los escolares por medio de mesabancos estrechos reduciendo la actividad física a lo mínimo. El conocimiento lo fragmentan a través de la enseñanza en varias asignaturas, clases, semestres, disciplinas, y clasifican por edad, sexo, raza. Creando una fábrica de jóvenes ineptos para la lucha de la vida, imbuyéndolos de autocontrol, reprimiendo sus emociones, necesidades, y voluntades, bajo el despotismo de sus ejecutores, matando la espontaneidad, iniciativa, carácter y responsabilidad en los educandos. Propone José de la Luz Mena discurrir los Derechos del Niño; considerar la Libertad, como: “el primer derecho que reclama el niño para su desarrollo integral, tanto físico, cultural, intelectual, que lo conduce a la iniciativa, a la empresa, al carácter decidido de progreso y el maestro debe pugnar por ella en todas sus campañas, tanto dentro como fuera del medio escolar. Tiene que ser un trabajador emancipado de dogmas y prejuicios religiosos, científicos y sociales.”

 

Ariadna Tucma Revista Latinoamericana. Nº 11/12. Marzo 2016 – Julio 2017.

 

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